Si desde el primer día hubiera contado los besos, apretones de manos, abrazos y hasta achuchones que dan y reciben Vara y Monago, seguro que sobrepasarían los mil entre los dos. Es la cercanía, preciada arma política. Pero la cercanía tiene sus peligros. En Zafra, un paisano rondaba por la Plaza Grande y se encontró con el atril del PP, la sintonía sonando a tope y un montón de gente.”Qué es lo que pasa aquí”, me preguntó. “Hay un acto electoral de Monago”, le contesto. “¿Pero es hoy?”, repregunta. “Sí, ahora. ¿Conoce usted a Monago?”. “¡Sí, hombre, le conozco mucho!”, contesta. Cinco minutos después, el hombre vio al líder del PP y se acercó a él. No se contentó con un apretón de manos, como la mayoría. Qué va. Se le lanzó al cuello y le dio un abrazo como si le conociera de toda la vida. El entusiasta admirador portaba en la mano el ejemplar del día del diario As, y entre el periódico y su euforia, le arreó un buen viaje a Monago en el cuello (lo contó luego el candidato, entre risas). Otro día, el líder regional del PP se llevó un amago de puñetazo involuntario de otro simpatizante que quería saludarle cuanto antes mejor. De estas, seguro, tendrá otras cuantas para contar Vara. Entre ellas, la de Hornachos. El presidente de la Junta se acercó a una residencia de mayores que tiene junto a la puerta, al aire libre, dos bancos. En uno de ellos había un par de señoras sentadas, y allá que fue Vara a hacerles compañía. Hasta entonces, el banco de al lado estaba vacío, pero fue sentarse el presidente junto a las señoras y el banco de metal que estaba al lado, vacío, se llenó. En condiciones normales el banco da de sí para cuatro personas. Ese día se sentaron siete. Y como era previsible, el banco dijo basta. Rauda, la Policía Local de Hornachos lo precintó y Vara siguió haciéndose fotos con el personal. Son los peligros del cariño.
La cercanía tiene sus peligros
El fotógrafo jamonago

El programa del Partido Popular de Extremadura para estas elecciones tiene 208 páginas e incluye 993 propuestas. Un tocho, vamos. Como es el propio candidato el que mitin a mitin (perdón, ‘foro abierto’ a ‘foro abierto’) va desgranando las grandes líneas de su argumentario, y eso ya se oye en la radio, se ve en la tele y se lee en los periódicos a diario, aquí toca hablar de las fotos de esas 208 páginas. Hay bastante imágenes, y un buen número de ellas tienen la siguiente firma: jamonago(es el nombre de su página en flickr, la red social para aficionados y profesionales a de las fotos). Son imágeens salidas del ojo de José Antonio Monago. La mayoría son primeros planos de plantas. También algún paisaje. Y han salido de alguna de las varias cámaras que tiene el líder del PP extremeño, entre ellas una compacta de Leica, marca fetiche para millones de fotógrafos de todo el mundo. Su afición a la fotografía explica que durante estos días, sea fácil ver a Monago charlar con Jorge Armestar, el fotógrafo profesional que el PP ha contratado específicamente para la campaña electoral. Él le puede enseñar mucho al político. Armestar es un tipo simpático, y un fotógrafo de primera. Como muestra un botón: la foto que acompaña este post.
Monago, Vara y sus caras
A partir de cierto número de habitantes, no hay un pueblo en Extremadura que no luzca en alguna fachada un cartel de Monago y uno de Vara. También los hay de Pedro Escobar, el líder regional de Izquierda Unida, y de candidatos locales. En este punto de las campañas electorales, no saltan a la vista muchas innovaciones. Los carteles siguen colgando de las farolas, como hace veinte años, y los candidatos continúan posando con chaqueta y corbata, al menos en el caso de los dos aspirantes a presidir la Junta. Vara dice que la foto que ilustraba los carteles hace cuatro años no le hacía mucha gracia. No se reconocía en ella. Sin embargo, la de este año sí le gusta, sí se reconoce, a pesar de que sus carrillos parecen más grandes de lo que en realidad son. La cara del Monago de los carteles sí se parece al Monago de verdad. En este punto, el candidato popular es algo quisquilloso, comentan a su alrededor. Le encanta la fotografía, cada vez que puede saca su Leica y dispara. Y claro, eso influye. Antes de elegir, él mismo revisó un buen puñado de imágenes, hasta que eligió la que adorna estos días las farolas y fachadas de media Extremadura. Ya sé que lo propio hubiera sido acompañar este post con una imagen de cada uno, pero la tecnología se ha levantado en armas esta mañana. Será porque hoy es el Día de Internet, y esto de las fotos electorales, a la Red, le huele a naftalina.
¿Se encontrarán hoy Monago y Vara?

Vara y Monago tiene hoy mitin en el mismo sitio, Plasencia. Y a la misma hora, las nueve de la noche. El socialista, en el Teatro Alkázar. El popular, en el recinto de Torre Lucía. Del Alkázar a Torre Lucía hay, aproximadamente, una distancia de entre un minuto y medio y dos andando. Es más, si los dos deciden ir al lugar del acto a pie -para mezclarse con los ciudadanos por el camino y repartir cercanía-, y siguen la ruta más normal, lo harán desde la Plaza Mayor. O sea, tendrán que subir por la misma calle, la del Rey. ¿Se cruzarán, como sucedió en Docenario? Y en ese caso, ¿se saludarán? ¿Quién llevará más gente a su auditorio?
El cupón de lotería 65508
Hasta ayer, la brújula de mi viaje era Vara, mientras mi compañero J. López-Lago andaba con Monago. Pero tal como pactamos antes de empezar la campaña, nos hemos cambiado. No me molesta la mudanza. Al contrario, creo que va a ser divertido. Pero sí hay algo que … No sé cómo decirlo. Les cuento. En siete días con Vara no pisé una romería, y en el primer día de J. con él, ya le ha llevado a dos. El presidente de la Junta se ha soltado el lastre que le acompañaba desde el primer día y se ha echado al campo… Cierto que no soy el alma más jacarandosa del condado, pero de ahí a que entre mitin y mitin vaya a rechazar unas pancetas a la brasa y un inocente sorbo a una bebida espirituosa… Me quedan dos consuelos. El primero es que en mi bolsillo guardo un mechero del PSOE -¿quién dijo que las campañas electorales no valen para nada?-, una poderosa baza que exhibir para hacerme rápidamente con una bolsa de merchandising del PP, que seguro que también incluye mechero. El segundo es un décimo de lotería. Hace unos días, durante su visita a Hornachos, a Vara le paró una mujer que vendía cupones para el sorteo del Oro de Cruz Roja que se celebrará el 21 de julio. Al candidato socialista, lógicamente, no le quedó otra –la vendedora hizo muy bien su trabajo, incluso excesivamente bien- que comprar. Pero hete aquí que se echó la mano al bolsillo y allí no había nada. Rápidamente, el responsable de prensa de la campaña socialista se retrató. Sacó un billete de veinte y compró varios cupones. Vara y la cuponera se partían. Muy gracioso, sí, pero José Luis Lucas se quedó sin veinte euros. De los cuatro cupones (a cinco euros la tirada) que compró, me regaló uno. “Si toca, es a repartir entre él, tú y yo”, me advirtió el periodista. Y desde entonces me ataca un pensamiento: ¿Y si toca, qué hago, les aviso?
Una liebre, una perdiz y un ciclista

El primer post de este blog se titula ‘Km. 0′. Y eso, poner el cuentakilómetros del coche a cero, fue de las primeras cosas que hice el viernes 7 de mayo, el día que empezó mi carrera electoral a la sombra de Vara. Cuatro días después, el cuentakilómetros marca 1.182 kilómetros. A-66, N-432, EX-A2, EX-103, EX-345, BA-113, EX-210, EX-212… Carreteras de Extremadura. Las autovías, estupendas (por jóvenes, principalmente). Es mucho más cómodo ir de Plasencia a Mérida que de Santander a Bilbao. Y las carreteras regionales, muy entretenidas. El otro día viajaba de Almendralejo a El Docenario. Una hora de viaje, más o menos. En dirección contraria, todo lo que me encontré fue una furgoneta de una empresa de mensajería. Y en la misma dirección que yo, un ciclista de los de verdad, con su culote y su maillot. Después, de El Docenario a Azuaga (75 kilómetros, carretera estrecha pero bien asfaltada), el balance fue de cero coches en dirección opuesta y cero coches en la misma dirección que yo. Ni me adelantaron ni adelanté. La nada. Yo y mi campaña solos. Frené en cuatro o cinco curvas jugetonas y otras dos veces más. Una de ellas para no atropellar a una liebre. La otra, para no ventilarme a una perdiz. Al llegar al hotel El Mirador (Azuaga), pedía la carta en la cafetería. Ni rastro de liebre, ni de perdices ni de conejos. Volvemos al injustamente desprestigiado bocadillo.
El PP me persigue
El primer día de campaña fui, entre otros sitios, a Zafra, porque allí iba Vara, y en el Hotel Huerta Honda me encontré a Rajoy y toda la plana del PP extremeño. El segundo día de campaña fui, entre otros sitios, a El Docenario -un pueblo que ni siquiera había oído nombrar- porque allí iba Vara, y mientras le esperaba, me topé con Monago y los suyos. Llevo dos días siguiendo al PSOE y en los dos me encuentro con el PP, que parece perseguirme. Pero cuidado, sólo lo parece. De perseguir a alguien, no será a mí. Aún así, las dos sorpresas me invitan a rescatar la carpeta que ordené el día antes de empezar ‘La campaña indiscreta’. En ella guardo los programas de viaje que me enviaron los partidos antes de que empezara la campaña. El resultado es curioso. Ahí va la lista de localidades que aparecen en el listado del PSOE y en el del PP: Zafra, Fregenal de la Sierra, Trujillo, Azuaga, Navalmoral de la Mata, Moraleja, Valencia de Alcántara, Almendralejo, Villanueva de la Serena, Badajoz, Montijo, Miajadas, Coria, Don Benito, Plasencia, Mérida, Villafranca de los Barros, Cáceres, Olivenza y Jerez de los Caballeros. ¿Coincidirán también en otros sitios? ¿En Castuera, quizás, que sólo aparece en un listado? ¿O en Oliva de la Frontera? ¿O en Los Santos de Maimona o Puebla de Sancho Pérez, que también aparecen sólo en un listado? Alguien dirá que hablamos de los municipios más importantes de la región. Cierto, sí. ¿Y El Docenario (38 habitantes), qué?
Jodido pero contento (balance del día 1. Decálogo)
Viernes. 00.28 horas (¡Ah, perdón, sábado!). Conclusiones al final del día 1 de campaña:
1.- En esta campaña hay dos Guillermo Fernández Vara: presidente por la mañana, candidato por la noche.
2.- Es posible agotar la batería de la Blackberry en 14 horas.
3.- Rajoy ha pasado un buen día en Extremadura: de aperitivo, jamón del bueno en Jerez de los Caballeros (para más información, ver el twitter y el facebook de J. López-Lago) y después, comida con sus compis del PP extremeño en Zafra con sobremesa en terraza con café y puro (y vaya puro).
4.- Vara aún no ha estrenado el look mitinero. Ha llevado el mismo traje por la mañana (presidente) y por la noche (candidato). ¿Le veremos en camisa y cazadora hoy?
5.- Donde quiera que estén los que manejan esta cosa llamada Internet: Amigos, ya está bien de inventos. Con Twitter, Facebook, periódico digital y blog nos apañamos.
6.- El PP tiene bus electoral y el PSOE no (el PSOE explica que el candidato tiene otros asuntos que atender durante el día).
7.- No desprecies lo que tomas a la hora de la comida porque a la hora de la merienda pensarás que no estaba tan malo, a la hora de la cena te parecerá un manjar y pagarías el doble por ello para no irte a la cama con el estómago vacío.
8.- Los planes de viaje de los dos partidos incluyen curiosas coincidencias de sitios en los que ‘mitinear’. Abundaremos en ellos próximamente.
9.- Willy Fog es un aprendiz al lado de Vara y Monago. ¿2.000 kilómetros? ¿3.000? Es ver el mapa de por dónde se van a mover en estos 15 días y me entran sudores fríos.
10.- Esta mañana (perdón, ayer) compré tres periódicos en la gasolinera. Los cogí, los pagué y abrí uno. Al subir a la habitación del hotel los puse encima de la cama. Creo que se van a quedar ahí, planchaditos. Tengo tantas ganas de dormirme como de empezar un nuevo día de campaña. Estoy pinta bonito.
Rajoy hace la digestión en Zafra
Viernes, 6 de mayo. 17.20 horas. Abro el blog para subir mi segunda entrada, y cuando voy por la tercera línea, un ruido de sillas me obliga a mirar hacia la derecha, por el balcón abierto. En la terraza del Hotel Huerta Honda (Zafra), la camarera coloca una mesa, media docena de sillas y dos sombrillas tamaño carpa. Estiro el cogote y veo al grupo entero. Están Rajoy, Monago, Laureano León, Francisco Javier Fragoso… El hombre que aspira a suceder a Zapatero disfruta de la sobremesa con la plana mayor del PP extremeño. Es la fotografía de una digestión feliz. Se oyen risas. Que Rajoy, que viene de hablar y comer jamón en Jerez, se tome un café, o lo que quiera, con sus compis del PP extremeño, no es noticia. Ya lo sé. Lo cuento porque me da envidia. Y porque este blog está para estas cosinas.
Y también porque la escena me tiene confundido. El cuaderno de viaje de ‘La campaña indiscreta’ dicta que los primeros siete días, mi guía será Vara. Me vengo a esperarle a Zafra -donde esta noche dará un mitín con la ministra Rosa Aguilar- y me encuentro al PP en la puerta. Será eso de que la política hace extraños compañeros. De hotel, en este caso. Asimilado que mi naturaleza me ha reservado un sitio de honor en el podio de los despistados, me tengo que parar a pensar. ¿Me habré equivocado de candidato? Ahí siguen ellos, con sus cafecitos… Qué buen día hace en Zafra. Qué calorcete.
Km.0
La primera idea sobre estas líneas surgió ayer en Badajoz, pero las he escrito en Cáceres. Este mediodía volveré a teclear, probablemente desde Mérida. Y las últimas, por la noche, serán desde Zafra. Justo ahora, tengo al lado del ordenador el mapa con colorines que me ha pintado mi compañero Jota López-Lago. Está lleno de círculos. Hay uno en Azuaga, otro en Trujillo, en Navalmoral, Almendralejo, Torrejoncillo… Todos esos sitios no los he elegido yo. Ni Jota López-Lago. Ni el director de HOY. Los destinos de este viaje que empieza hoy y durará quince días los han escogido Vara y Monago. Bueno, más bien sus ‘aparatos’ (de partido, se entiende). Durante los próximos siete días estaré donde esté Vara. Y los siete siguiente, mi brújula será Monago. Y lo contaré. Aquí, en twitter, en facebook y en el periódico de papel. Pongo el cuentakilómetros del coche a cero. Empieza ‘La campaña indiscreta’.

