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Manuel Pecellín

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UN EXTREMEÑO EN SEVILLA

Es curioso que se deba a un extremeño, Pedro Caba Landa (1900-1992), el ensayo pionero sobre algo tan característico como lo tratado en Andalucía, su comunismo y su cante jondo (1933), mientras casi por la misma fecha (1935) otro hijo de Extremadura publicaba Sevilla: Teoría y realidad de la Semana Santa, original y valiente interpretación de tan complejo fenómeno. (Un extremeño, Antonio Zoido Naranjo, figura hoy entre los máximos conocedores de la cultura andalusí).

Estoy refiriéndome a Antonio Núñez (Cabezas de) Herrera, autor que está siendo rescatado de un injusto olvido. Si hace poco David González Romero hacía editar la obra antes referida, junto a otros muchos escritos sueltos del ensayista (Córdoba, Almuzara, 2015), él mismo, junto con César Rina y José María Rondón, son los responsables de este volumen con las obras completas (al menos, las localizadas tras tenaz búsqueda) de un hombre perfectamente encuadrable, por la calidad de su prosa vangaurdista,  en la Generación del 27, a no pocos de cuyos miembros conoció y trató.

Antonio Núñez Herrera (solía abreviar así su segundo apellido) nació en Campanario (1900). Desde muy joven fue funcionario de Correos y Telégrafos, desempeñándose en distintas poblaciones hasta irse (1925) a Sevilla. Se enamoró de la ciudad. Hombre con ideales avanzados, forma parte de tertulias literarias progresistas (“Mediodía”, “Rincón de Trotsky”) y colabora con numerosos periódicos. Trabaja como secretario particular del primer alcalde republicano, Rodrigo Fernández; funda publicaciones afines, como El Pueblo. Diario Republicano de Andalucía; crea la Hemeroteca Municipal y se muestra incansable colaborador de todas las actividades culturales. La neumonía corta su hálito existencial mientras veraneaba en la playa lusa de Montegordo (1935). Cabe suponer, dada su trayectoria, que, de pervivir, le habría ocurrido lo que a otro alcalde extremeño de Sevilla, natural de Puebla de la Calzada, José González y Fernández de la Bandera, que gobernó el ayuntamiento hispalense entre 1931 y 1933 y fue fusilado el 10 de agosto de 1936.

La edición que presentamos y prologa David  González Romero, incluye  un extenso estudio preliminar suscrito por los tres editores; la biobibliografía del autor; un conjunto de ilustraciones fotográficas  y  los escritos del campaneriense. Figuran en estos estampas literarias (“fintas y teoremas”), artículos de alcance político, crónicas de espectáculos, reseñas bibliográficas, reportajes costumbristas, crónicas de acontecimientos, poemas, etc. Leídos desde Extremadura, nos interesan especialmente las reflexiones de Núñez en torno a la pintura de Antonio Juez, la crítica sobre la reposición en el teatro de Cervantes de Las Brujas de Luis Chamizo, una charla con Enrique Pérez Comendador,  el informe sobre la línea telefónica Fregenal-Sevilla, el análisis de la poesía de Enrique Real Magdaleno y, muy especialmente, la  larga polémica con el joven Antonio Rodríguez Moñino (aún se escribía así) sobre la poesía del 27.

Pero el meollo lo constituye el ensayo sobre la Semana Santa de Sevilla, compuesto con una prosa deslumbrante y con tanta agudeza como libertad de espíritu en aquel polvorín social que por entonces era la capital de Betis. “(La fiesta) acaba cuando el postrer nazareno se descalza las sandalias y las envuelve en el último número de El Socialista…El último nazareno sí tiene su historia y su filosofía. En pesados artículos doctrinales ha leído algo sobre Hegel. También sabe que existe la interpretación materialista de la Historia. Pero ahora no se trata de eso. No se trataba de Largo Caballero. Pero, ¡cuidado!, tampoco del Sumo Pontífice. Se trata de la Semana Santa. El último nazareno está contento. No siente haber hecho traición a nadie. Ni siquiera a la Segunda Internacional. Él es, primero, sevillano” (pág. 127). Este pasaje describe perfectamente el prisma interpretativo del extremeño, que deslumbrará, cuando lo descubren, a antropólogos como Isidoro Moreno, materialista respetuoso con la  religiosidad popular (cfr. La Semana Santa de Sevilla: conformación, mixtificación y significaciones. Sevilla, Ayuntamiento, 1982). Fácil resulta solidarizarse con una madre guapa, transida por  el dolor ante la muerte injusta que  los poderosos desatan contra su joven, rebelde, soñador hijo, paradigma a menudo repetido en el pueblo llano.

Antonio Núñez de Herrera, Obra Completa. Sevilla, El Paseo Editorial/Universidad, 2018.

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