SOR CELINA | Libre con Libros - Blogs hoy.es

Blogs

Manuel Pecellín

Libre con Libros

SOR CELINA

A Sor Celina Sosa Monsalve (Badajoz, 1922) la admiramos cuantas personas hemos tenido la fortuna de conocerla. Con setenta años de clausura sobre sus frágiles hombros, continúa trasmitiendo energía, salero,  pasión por Extremadura y, obvio es decirlo, entusiasmo por la vida religiosa. Su biografía, compuesta en gran parte merced a las memorias que ella tiene redactadas (muchos pasajes aparecen en primera persona), hace el nº 8 de la colección “Personajes singulares” que CB comenzó a editar el 2016. Me honra haber colaborado con el texto que sigue, adjunto por los autores al de ellos (como también hacen con los apuntes de Carmen Araya, Fernando Rubio y Álvaro Meléndez, amigos de la culta monja).

La llamada de Paola Cortés, joven historiadora del arte, me sorprendió por los arenales de Conil ocupado en el estudio sobre otra extremeña admirable, Jacinta Landa Vaz (Badajoz,1894- México, 1993), mientras escuchaba las canciones infantiles que esta recia mujer grabó durante el exilio y se recogen ahora en un CD dentro del volumen O legado sonoro de Jacinta Landa Vaz. Galiza, Portugal e Extremadura (Diputación Coruña, 2017).

Paola me pedía unas breves palabras para la biografía de sor Celina, recordándome el prólogo que puse a su tercer tomo de la Historia del R. Monasterio de Santa Ana (Badajoz, Fundación CB, 2016), donde ofrece tantas muestras de sabiduría, entusiasmo, amor a su Casa y a la ciudad de Badajoz.

Se me ocurre que se pueden establecer no pocos paralelismos entre estas dos damas, tan diferentes por otra parte. Sor Celina ha declarado alguna vez que tiene por amigos a cuantos sientan profundamente Extremadura. Ese mismo afecto por la tierra patria lo mantenía también, ya casi nonagenaria, Dª Jacinta, quien desde México escribía a Bernardo V. Carande: “A mis 88 años sigo recordando cada noche mi querida plaza de San Andrés, mis amigos, nuestros juegos, saltar a la comba, cantar al corro, etc. Y en el cortijo de Cabezarrubias, donde pasábamos grandes temporadas, aprendí a bailar el fandango con los pastores, a buscar criadillas con Doroteo (hijo mayor de los caseros que era de mi edad) y el que me daba por las mañanas tempranas unos golpecitos en la ventana de mi cuarto para que me levantase y nos íbamos en burro a la majada a buscar la leche y al regreso al cortijo ya estaban hechas las migas y desayunábamos. Por las noches, alrededor de la lumbre, la guardesa (María Medrano), madre de Doroteo, nos contaba preciosos cuentos. En fin, por todos mis queridos recuerdos me siento muy extremeña” (pág. 20 de O legado sonoro.  El original está en Nuevo Alor, nº 3, 1983, pág. 5).

Estoy seguro de que sor Celina, aunque desde parámetros espirituales bien distintos a los de la pedagoga formada en la Institución Libre de Enseñanza, se reconoce también en estos párrafos. Espíritu radicalmente laico, Jacinta Landa; consagrada a Dios por sus votos, sor Celina, una y otra de fidelidad absoluta a sus propios principios, adornadas las dos con un admirable sentido del humor, lúcidas y longevas ambas, se erigen para mí en modelos de conducta. Como pudo serlo aquella Dª Leonor Lasso de la Vega y Figueroa, fundadora del convento (1518) de Santa Ana y su abadesa durante casi medio siglo.

Ojalá ese claustro mudéjar, que por varias razones me recuerda su homólogo de Guadalupe, cuyos pasillos recorrí muchas tardes escuchando a fray Sebastián García, también buen amigo y admirador de Sor Celina, continúe acogiendo muchos más años, junto a las pinturas de Mures, la recia personalidad, cálida, amable, tierna, cariñosa, entusiasta e intrépida de sor Celina de la Presentación Sosa Monsalve.  Que el Cristo de la Salud, tallado por fr. Miguel Galea (s. XVIII), y la “Morenita antigua”, la virgen negra allí conservada, continúen sonriéndole. Todavía quedan en el Monasterio, con su formidable patrimonio documental y artístico, muchas tareas pendientes.

Vallecillo Teodoro, Miguel Ángel y Cortés Caballero, Paola, Sor Celina, una mujer al servicio de la sociedad. Badajoz, Fundación CB, 2019.

 

 

 

 

 

 

Temas

Blog dedicado a la literatura de Manuel Pecellín

Sobre el autor