Filtros solares: no te ases como un pollo | Línea de Consumo - Blogs hoy.es

Blogs

Marta Pérez Guillén

Línea de Consumo

Filtros solares: no te ases como un pollo

No es secreto que los rayos solares son el enemigo número uno de la piel –manchas oscuras, pecas, arrugas prematuras y hasta cáncer son algunos de los efectos. Con frecuencia olvidamos la importancia que tiene protegernos adecuadamente los 365 días del año, pero lógicamente mucho más ahora que llega el verano y somos muchos a los que nos encanta pasar horas disfrutando del sol. Los daños en la piel se van acumulando a lo largo de toda la vida y son irreversibles.

Ya nadie (espero) hace las burradas que se hacían hace años de ponerse cremas sin filtros solares para tomar el sol. Recuerdo que de joven estaban de moda bronceadores como la conocida como ‘crema de la vaca’, que no era más que grasa que te dejaba brillantísima y directamente lista para asarte, vuelta y vuelta. Estaban también los aceites de zanahoria, de coco, etc que tenían el mismo efecto: asarse como un pollo.

Por fortuna, estos episodios de locura colectiva y desinformación han pasado a la historia y ahora todos usamos bronceadores con filtro solar. Es importante tener presente que no existe un bloqueador solar 100% efectivo, ya que en nuestro mercado todavía no disponemos de un producto capaz de impedir totalmente el paso de los rayos ultravioleta. Así como hemos adoptado la práctica de leer las etiquetas nutricionales de los alimentos, deberíamos hacer lo mismo con las etiquetas de los filtros solares. En ellas podemos encontrar muchos nombres extraños, pero vamos a familiarizarnos con los más usuales.

Haya que saber que…

Los rayos UV (ultravioleta) del sol causan quemaduras de la piel. El sol emite dos tipos de rayos UV, que son UVA y UVB. Hay que proteger a la piel de ambos tipo de rayos. Cuando vaya a comprar bronceadores con filtro solar y gafas de sol, asegúrese de que lo protegerán tanto de los UVA como de los UVB.

SPF son las siglas en inglés para designar el factor de protección solar (FPS). Las etiquetas de los bronceadores con filtro solar llevan un número que indica el FPS. Mientras más alto sea el FPS, mayor será la protección que le brinda el producto. Hay que ser consciente de que se utiliza para protegerse del sol, y no para broncearse.

Las propiedades reflectoras de la superficie del suelo inciden en la exposición UV. La hierba, la tierra y el agua reflejan menos de un 10% de la radiación UV incidente. No obstante, la nieve fresca refleja casi un 80%, y la arena entre un 10% y un 25%, lo que indica que la exposición de los bañistas y los esquiadores a los rayos UV es más intensa.

Para obtener un resultado óptimo de la utilización de un fotoprotector, es necesario seguir cuatro normas básicas:

  • Aplicar el fotoprotector en casa, nunca en la playa o en la piscina.
  • Hacerlo sobre la piel bien seca.
  • Aplicarlo 30 minutos antes de exponerse al sol.
  • No escatimarlo.

Respetadas estas normas, también será necesario tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

1. Evitar las pulverizaciones de agua durante las exposiciones.

2. Evitar los perfumes y las colonias alcohólicas que contienen esencias vegetales, porque son fotosensibilizantes.

3. Elegir el fotoprotector más indicado atendiendo al fototipo.

4. Utilizarlo, aunque esté nublado.

5. No exponerse al sol entre las 11 y las 15 horas.

6. Protegerse la cabeza con un sombrero o gorra con visera; los ojos con gafas adecuadas, y los labios con protector labial.

7. Estar en movimiento. No es nada aconsejable tumbarse al sol y mantenerse inmóvil durante horas.

8. Beber agua o líquidos paraevitar la deshidratación.

9. Determinados medicamentos pueden provocar reacciones a la exposición solar.

 

Recuerde: hay que empezar por un FPS alto, sobre todo la primera semana de exposición solar, e ir rebajándolo en los días posteriores.

Muy importante: Los bronceadores caducan. No los guarde de un año para otro.

Uno de los aspectos de los fotoprotectores que se debe considerar es la capacidad de quedarse en la piel cuando ésta entra en contacto con un medio húmedo (el agua del mar, de las piscinas, o el sudor), y esto es consecuencia directa de su excipiente. Esta característica se obtiene incluyendo determinados derivados acrílicos en la formulación del producto, como por ejemplo, las siliconas.

Hay dos clasificaciones posibles para los productos resistentes al agua:

Water-resistant: cuando el fotoprotector no ha perdido la capacidad protectora (su FPS) después de 40 minutos de natación o permanencia continuada dentro del agua. Para evaluarlo se prueba sobre la espalda de bañistas que nadan durante periodos de 20 minutos.

Waterproof: cuando el fotoprotector actúa durante más de 80 minutos después de entrar en contacto con el agua.

El sol y los niños

Es importante enseñar a los niños a protegerse del sol desde pequeños, porque los efectos de la radiación solar son acumulativos e irreversibles. La piel de los niños presenta diferencias respecto de la piel de los adultos y hay que darle la protección adecuada.
Así pues habrá que tener en cuenta que:

  • No hay que exponer a los niños al sol antes de los 3 años.
  • Se tienen que evitar las horas centrales del día.
  • Hay que utilizar una protección solar especial para niños.
  • Hay que renovar periódicamente el producto, incluso si se está mucho tiempo en el agua.
  • Es bueno protegerles la cabeza con gorras y el cuerpo con camisetas si tienen la piel muy blanca y sensible.
  • Hay que hacerles beber mucha agua.

 

La gama de productos cosméticos solares es muy extensa. Además de los protectores están los autobronceadores y los productos para después del sol.
Los autobronceadores contienen preparados capaces de reaccionar con la queratina y otras proteínas epidérmicas dándoles color (atención, este color no es melanina, por tanto, no protege). Al no intervenir los rayos UV, no contienen protectores. Aun así hay que aplicarlos con cuidado si se quieren evitar irregularidades en la pigmentación.

Los productos para después del sol son cosméticos que tienen diversos principios activos, que actúan conjuntamente con la finalidad de calmar la quemazón cutánea y paliar y/o corregir las anomalías originadas por la agresión solar. Los efectos que buscan son: hidratar, refrescar, evitar la inflamación, cicatrizar y regenerar la piel.

 Soles artificiales

La luz UV emitida por las lámparas UVA causa quemaduras y envejecimiento prematuro y potencia el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo. El deseo de conseguir un bronceado rápido y las exposiciones a este tipo de sistemas de bronceado, potencian los efectos negativos de los rayos UVA. Por todo ello, hay que evitar el uso de cabinas solares salvo que sea por prescripción médica , ya que hay enfermedades cutáneas como la psoriasis para las cuales la radiación UV puede servir de tratamiento. Aun así habrá que exigir un equipo de radiación y un personal altamente cualificado.

Por Marta Pérez Guillén

Sobre el autor

Periodista por vocación. Pasota ilustrada de libre convicción, que escribiré en este blog de lo último de lo último, que mañana se convierte en lo necesario, y pasado ya está de moda. Sobre los trucos infalibles de la abuela, de la vecina. De todo lo que nos resulte útil para facilitar nuestra vida y que resulte divertida. Sobre cómo sobrevivir a las excentricidades y cómo convivir con las costumbres. Sobre todo esto, y más sorpresas girará este blog.


junio 2012
MTWTFSS
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930