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MALA HIERBA EN CARREFOUR

2010 diciembre 14

Como habrán podido observar en mis últimos artículos, queridos lectores, me hallo inmerso en la mudanza hacia lo que será mi nuevo y dulce hogar (Siempre al Oeste, por supuesto http://blogs.hoy.es/loch-lomond/2010/12/7/siempre-al-oeste) por lo que la adquisición de muebles y enseres domésticos se presenta como un hecho irrefutable (recuerden mi historia de los muebles del IKEA http://blogs.hoy.es/loch-lomond/2010/12/8/que-lo-pongan).

Lo trascendido hoy, tras la adquisición de un mueble en CARREFOUR ha sido para mear y no echar gota. Al admitir que el mueble obtenido presentaba considerables proporciones decidí, por un precio más que razonable, contratar el servicio de transporte de los conocidos centros comerciales. He de significar que todo el personal del CARREFOUR ha hecho gala de una amabilidad y educación exquisita, que se ha visto quebrada violentamente por la aparición del impresentable responsable de los envíos. Jamás presencié peor pinta, escasa educación, lamentables modos y pobres maneras de un empleado para con un cliente.

Habría que enseñarle al susodicho, si nadie aún lo ha hecho ya, que cuando se trabaja de cara al público hay que procurar ser amable, aunque a uno no le apetezca trabajar, y que por lo general, se debe procurar la búsqueda de soluciones a las necesidades de los clientes, y no incidir en los problemas. Vuelvo a insistir que el trato y el servicio de los empelados de CARREFOUR ha sido correctísimo y válido en grado sumo. Sin embargo la actitud y aptitud del impresentable de la contrata de transportes ha tirado por tierra el trabajo y la imagen de toda una empresa.

Hoy quiero alzar mi copa de LOCH LOMOND por todos aquellos empleados que trabajan de cara al público y cumplen con profesionalidad su cometido. Luchemos y trabajemos para que unas pocas malas hierbas no ensucien y desfiguren la agradable y hermosa vista de un bello jardín perfecta y pulcramente cuidado. Y a los responsables de CARREFOUR les cito a que tomen nota ¡Mil millones de rayos y Demonios! Y que obren en consecuencia, que los muebles que me faltan prefiero comprarlos en el CORTE INGLÉS. Con el cretino de hoy ya he tenido bastante.