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Confesiones inconfesables

2011 mayo 10

Seguimos con la música en Don de LOCH LOMOND. Y es que, tras mi reciente crítica al destroza-clásicos Pitingo, he recibido algunas quejas (a modo de broma, todo sea dicho) de amigos y compañeros que me acusan de ser poco tolerante musicalmente, y tal cosa, en mí persona, quien prodiga y hace gala de que hay sitio para todos y todo, tanto en la música como en la literatura, es algo que no puedo permitir.

Para que vean que en el fondo no carezco de sentido del humor, y que además también tengo mi punto zafio y horterilla como cualquier hijo de vecino, voy a abrirles mi corazón y confesarles mi adoración por un “temazo” del estilo musical denominado “Reggaeton”, del que ya saben, he declarado en innumerables ocasiones mi singular aversión.

Se trata ni más ni menos que de “El Chupa, chupa” del intérprete cubano “El Médico” y les mentiría si nos les digo que me vuelve loco, y que tras un par de LOCH LOMOND en cualquier Pub acudo como loco a pedírsela al DJ de turno.

También me pirran las películas para preadolescentes de “High School Musical” así como su banda sonora, y no digamos las pelis “teen” americanas para adolescentes, las devoro todas, por muy malas que sean, y en especial pierdo la cabeza por las de “American Pie” con las que he llegado a llorar de la risa. Una mención especial merecen las películas de Porky´s (sin olvidar la escena del “se busca” y por supuesto mis admirados Pajares y Esteso.

Aunque no se lo crean, de niño e incluso ya de adolescente leía con avidez todos los comics de mis hermanas de “Esther y su Mundo”, de Purita Campos, también a “Robi”, así como todos los libros de la autora “Enid Blyton”. Me encantaba leer los “Vales” y “Super Pop”, y aún hoy en día a mis 33 años recién cumplidos soy uno de los mejores clientes del Corte Inglés de la sección “Novela Juvenil”, en especial por la compra de libros de Flanagan, Harry Potter, Manolito Gafotas etc.

Mi más que decente biblioteca esconde alguna vulgaridad como un libro de Coto Matamoros” (regalo de mi hermano pequeño) o varios libros sobre David Beckham, Raúl o Míchel, y aunque me cueste admitirlo, poseo el cd original de “Enrique del Pozo y amigos” (también me lo regaló mi hermano Gonzalo, es un cachondo como yo). Mi tocayo interpreta entre otros éxitos el “Caca-culo-pedo-pis” que inmortalizaron “Los Punkitos”

Por lo tanto, sirva esta muestra de valentía demostrada por el autor como un ejemplo más de lo difícil que es mantenerse impoluto en cualquier aspecto de la vida. ¡Si es que no paro de repetirlo! ¡Ser normal exige mucho!