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The sound of music

2012 mayo 23

 

Portada de la antigua "The sound of music" ... que en España se llama "Sonrisas y lágrimas...¡Qué cosas!

Portada de la antigua "The sound of music" ... que en España se llama "Sonrisas y lágrimas" ... ¡Qué cosas!

Últimamente estoy casi siempre de mal café, y con la leche más agria, para qué nos vamos a engañar. Esta maldita crisis  o estado del mal estar y peor vivir está consiguiendo agrietarnos el carácter a los mayores cachondos mentales de antaño. Aunque no voy a engañarles, no sólo es la crisis. Las injusticias y las tonterías ayudan mucho en este lamentable estado. De mi libro “Don de LOCH LOMOND” se han vendido más de la mitad de los tirados, alrededor de 300, aunque ya imaginarán que aunque loable, no voy a desbancar a Pérez Reverte de los primeros puestos en las listas de ventas. No creo que los autores noveles tengamos suficiente apoyo de los medios locales y regionales. Sin ir más lejos sólo he conseguido una entrevista de radio en un medio para promocionar mi obra en la pasada Feria del Libro de Badajoz. Es lamentable, pero existe algún medio que no quiere saber nada del menda porque escribe en el Diario HOY, y otros sencillamente me ignoran porque no les parezco de interés. Aunque esto no me pilla de nuevas, también me ocurrió con la música, cuando en 2001 nos ficharon a los Left Brothers una discográfica catalana, y sigue ocurriendo con geniales grupos como sin ir más lejos Darksound o The Wish. Nadie Es profeta en su tierra, pero aquí somos expertos, como en el caso de Estopa o Alberto Contador, de apropiarnos de sus éxitos por las raíces extremeñas de sus padre o abuelos. ¡Lástima!

Portada de SOLEDAD (2001 MAIDINS) del os pacenses LEFT BROTHERS

Portada de SOLEDAD (2001 MAIDINS) de los pacenses LEFT BROTHERS

El tema laboral también influye. Se me presentan 13 días seguidos de curro, sin descanso de por medio, y como siempre, de enfrentarme a la realidad de quienes cobran más que tu por trabajar menos y peor. Para colmo el domingo por la noche tuve que bloquear por primera vez en Facebook a un impresentable que no dejaba de decir barbaridades por su bocaza a consecuencia de mi Tribuna dominical sobre Raúl. Que tíos hechos y derechos pierdan los papeles por el fútbol ya no me sorprende pero sí que me enerva y entristece sobremanera.

¿De qué equipo creéis que es Homer?

¿De qué equipo de fútbol creéis que es Homer?

Por todo esto comprenderán que el lunes por la mañana no gozaba de buen estado de ánimo. Sin embargo, por aquello de desfogar la subida de leches me dio por irme dando un paseo al tajo escuchando música, que nunca viene mal para el colesterol, en especial para el mío. Al agenciarme los cascos de mi Blackberry y comenzar a escuchar un tema tras otro el mal humor comenzó poco a poco a dar paso al optimismo, y en apenas diez minutos recuperé la sonrisa y el buen humor mientras berreaba a viva voz temas como “Easy Lover” “Empty man” “Hey Bulldog” o “Pride“.

¡Qué buenos momentos pasados con mi viejo Radio Cassete!

¡Qué buenos momentos pasados con mi viejo Radio Cassete!

Desde el boom del mp3 y los formatos digitales en general parece que ya solo escuchamos música en el coche o cuando caminamos. Recuerdo cuando de más joven me pasaba las horas muertas en mi  cuarto, con mi viejo radio cassette, escuchando toda la música que caía en mis manos. La música, además de ser la más maravillosa de todas las magias, tiene propiedades curativas. Recuerdo a Julie Andrews y a  Ewan McGregor cantando aquello de “Las colinas reviven con el sonido de la música”. Permítanme que cambie la palabra “Colinas” por “corazones”, y brinde con mi mejor LOCH LOMOND por la música. El sonido de la música, que revive nuestra alma y nuestro corazón. Y viene a recordarnos que la vida no es tan dura, o al menos más soportable cuando nos regalan los oídos con hermosas melodías capaces de transportarnos al más maravilloso de todos los sueños.

  • Antonio Carrasco

    No me gusta el fútbol, puede que quizá hasta lo odie un poco. Cuando algo no te gusta y lo tienes hasta en la sopa llega un punto en el que empiezas molestarte. Cuando en los informativos salen las noticias sobre ese deporte las cambio, obviamente entiendo y respeto, como no podía ser de otra forma a los “futboleros”.
    El otro día vi que un articulo tuyo iba sobre fútbol, aún así “entré” ya que tus lecturas me arrancan más de una sonrisa o algún pensamiento.
    El artículo no lo entendí, debido a mi incultura futbolística, pero si que entendí un comentario…
    Ahora leo que encima otro problema por Facebook. Es, por decirlo de una manera suave, triste

  • Antonio Carrasco

    Nunca he entendido como una persona se puede alegrar porque un equipo pierda a no ser que beneficie al suyo. Recuerdo en Sevilla como los seguidores de los dos equipos de la ciudad se alegraban de las derrotas del otro equipo. Un día le pregunté a un aficionado el motivo de la alegría de la derrota de un equipo que también representaba a su ciudad y las palabras que salieron de su boca fueron de todo menos bonitas. No entiendo esa radicalidad, ese odio por el contrario. He tenido la suerte de ver partidos de fútbol (lo que nosotros llamamos mal rugby) y de basket en los Estados Unidos y las aficiones se sientan “revueltas” y los niños no tienen que taparse los oídos. Estas situaciones que, por desgracia, cada día son más habituales me dan pena, ojalá hubiera más deportividad dentro y fuera del campo.

  • Enrique Falcó

    totlmente de acuerdo Antonio!!! suscribo todo lo dicho y te agradezco enormemente que te pases por aquí para dejar tu opinión!! Gracias amigo!!!!