Blogs

Diego Algaba Mansilla

MIGAS CANAS

ESTE COCHE ES UNA RUINA

itv-2Eran las tres de la tarde de un viernes de finales de julio. Esa hora de verano en la que ciudad se queda vacía y las carreteras se llenan. Yo, igual que hace dos años, fui a Olivenza para pasar la ITV del coche pensando que habría pocas personas en la cola. Una vez allí, y después de presentar la documentación, me dijeron: “Pase por la línea tres”. Lo que no me dijeron es que a la línea tres íbamos los paria de la ITV, los dejados, los que no habíamos tenido la prudencia de haber pedido cita dos meses antes. Cuando llevaba una hora parado, y ya no sabía si esperaba para pasar la revisión o la frontera de Algeciras, salí del coche. La cola daba la vuelta a un edificio que mezcla hormigón con grandes cristaleras. Una obra considerada por algunos como una construcción vanguardista. Yo no estaba para admirar el arte en una circunstancias en la que me sentía más próximo al pasto amarillo que había detrás de las alambradas, un amarillo seco y pegajoso de chicharras y sudor. Bajé del coche, fui a informarme sobre la lentitud de la cola, me dijeron que me devolvían el dinero y me daban cita para dentro de mes y medio. Era viernes por la tarde y no tenía nada mejor que hacer, así que me quedé.
dscn1513-3Dejé el coche en la cola y me fui a la sombra con los otros conductores. El del Peugeot con camisa abierta hasta el ombligo decía no haber pedido cita porque no tenía dinero; el del todoterreno, un joven flaco de largas patillas, presumía de trabajar en el cortijo del Juli y dar, de vez en cuando, algún pase a los novillos. Allí había vecinos de Táliga, Olivenza, Valverde Barcarrota… conductores alopécicos, jóvenes en bermudas, mujeres tatuadas… Berlanga hubiera hecho una película. De vez en cuando salía de un Citroen Saxo una joven con falda blanca que daba un paseo desde su coche hasta el foso del examen. Era un respiro de aire fresco en aquel ambiente denso de frentes sudorosa, llave inglesa y mono de trabajo gris con olor a gasolina, o peor, a gasóil.
dsc07142-2Cinco horas más tarde salí con el triunfo de una pegatina amarilla en el cristal que autorizaba a mi coche para circular hasta el 2020. Regresé a Badajoz con radio María. Hablaban de la paciencia del santo Job

Diego Algaba Mansilla


agosto 2018
MTWTFSS
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Contenido Patrocinado