Hoy

img
Autor: diegoalgabamansilla_1424851234
LIBROS
img
Diego Algaba | 18-02-2016 | 10:12| 0

ÁNGEL GATA fotografiado por Manuel Durán Viondi

ÁNGEL GATA fotografiado por Manuel Durán Viondi, Angel Gata, trabajador de la libreria Universitas murio la noche antes de la publicación de este artículo, sirva como mi pequeño homenaje

Empiezo a pensar este artículo cuando cruzo la puerta de una librería con suelo de mármol y estanterías llenas. Huele a invierno, a chimenea, a libro nuevo, a historias diferentes, a formas de vida, eso es la literatura: vida. Me topo de frente con la sección de libros de autoayuda, como si no fueran todos de autoayuda. Avanzo. Me da el alto Don Quijote con adarga en mano, Marcel Proust busca el tiempo perdido, García Márquez escucha a Florentino Ariza, el Jinete Polaco en Mágina, Umbral en el Gijón, la poesía de Juan Ramón y Fray Luis. Enredado en un laberinto de sombras Kakfa. Al fondo, a oscuras y con telerañas Allan Poe. Vuelvo a la luz de la poesía de los Angeles: Ángel Valente Ángel González y Ángel Espada. Cavafis va a Ítaca. En lo alto veo a Monterroso, hombre de pocas palabras.

Como un hada mágica, casi sin tocar el suelo, se desplaza por la tienda, morena y delgada,no sé su nombre, siempre me atiende Ángel Gata que me dice el precio de “Un árbol solo”, como si tuviera precio Valhondo.

Entre naranjos camino por la Avenida Santa Marina. Encuentro una cueva. Bajo las escaleras. Descubro el tesoro de cientos de libros: VargasLlosa sin novia, a quien le importa su novia, Thomas Mann, Alicie Munro, Dostoyevski…

Entro en el Corte Inglés, paso delante de los libros electrónicos. No me gustan aunque tenga grabados más del doble de títulos que en mi estantería, detesto esa línea en la parte inferior que avanza indicando el tanto por ciento leído, como si participase en una carrera, cuando uno lo que busca en la literatura es parar el tiempo y no velocidad.

No hay nada como acariciar la hoja, oler, subrayar,y charlar de nuevo con Aureliano, Sancho, Ignatius, Platón, Zaratustra… gozar el privilegio de escuchar a los vivos y sobre todos a los muertos.

Ver Post >
BARES
img
Diego Algaba | 02-02-2016 | 7:24| 0

“Bares que lugares tan grato para conversar” cantaba Gabinete Caligari mientras bebíamos cerveza acodados en la barra. Eran otros tiempos. Hace unos días nos juntamos. Ya no somos los mismos: Uno da un trago para pasar la pastilla de la tensión, otro bebe sin alcohol, todos tenemos un sobre de Almax y endulzamos con sacarina.

Me gustan los bares de barrio donde los clientes participan de tertulias comunes, porque no siempre las tertulias son en el café Gijón.

Un buen cliente nunca se emborracha. Al bar no se entra para beber sin control si no para relacionarse.

Un día de diario es difícil encontrar en un bar a personas que no superen los 40. Los jóvenes prefieren beber a la intemperie todo en una noche.

Se está perdiendo la costumbre, entre compañeros, de entrar en el bar después del trabajo, donde en el ambiente relajado de la barra se habla sin la tensión de la faena pudiendo limarse las susceptibilidades que hayan surgido. Los grupos de “wuasa”, sin verse las caras y protegidos con la pantalla del móvil desde el sillón de casa, no son lo mismo.

Bares nocturnos donde la música y el gin-tonic hace ver la sonrisa donde no hay sonrisa y la belleza donde no hay belleza. La belleza se esconde debajo de la piel. Embellece más a una persona la palabra,que ninguna cirugía estética.

Me gustan los bares con olor a bar,a pestorejo, vino, conversación y máquinas tragaperras.

Bares familiares con olor a puchero y ambiente hogareño donde los clientes se sienten como en su casa, algunos hasta mejor.

El secreto de los bares esta en el aperitivo. No entro en los que ponen patatas fritas congeladas.

Aunque no fumo ni he fumado algunas veces echo de menos ceniceros llenos y botellas vacías; tardes de humo y charlas sin horas; de cuatrola y dominó; de risas y lágrimas. Porque La poesía no solo se descubre sentado en el sillón de casa leyendo a la luz de un flexo.

Como dice Gabinete “No hay nada como el calor del amor en un bar”

 

Ver Post >
LA CAFETERÍA DEL TANATORIO
img
Diego Algaba | 19-01-2016 | 10:46| 0

Escribo esta Plaza Alta el día en el que realmente empieza el 2016 con la intención de no hacerlo sobre gimnasios, dietas de adelgazamiento ni clases de inglés.

El 7 de enero es cuando las campanadas golpean con la fuerza de la realidad. El 7 de enero ya no hay uvas, serpentina ni brillos. Volvemos a un mundo sin disfraz. Cristina Pedroche se quita el traje transparente para ser María, Carmen o Pilar. Después de tres semanas de fantasía regresamos a la cup, a los que quieren gobernar a cualquier precio. Pedro Sánchez no tiene sufiente con ser guapo, también quiere ser Presidente, y es que tiene que ser guay para un Sánchez presidir el país.

Las campanada de realidad golpean de nuevo y me encuentro otra vez en una sala del tanatorio de Puente Real. En pocas horas he cambido los pinos con luces por oscuros cipreses. Mi tía Marina aprovecha el final de la Navidad para su final. Murió la mujer que vivió como quiso disfrutando las ventajas de estar sola sin sentir el aguijón de la soledad. Empiezo el año en un tanatorio aunque el día de Reyes sea un mal día para morir. Si ella hubiera sabido que la cafetería estaba cerrada hubiese muerto al día siguiente. Un tanatorio es una empresa a la que nunca les falta clientes y la cafetería es tan importante como la venta de flores o la gestión de las esquelas. A los familiares y amigos vivos no le basta recordar al fallecido sentados en la sala donde las agujas del reloj retroceden para recorrer toda una vida, también es necesario pasar el mal trago con algún trago.Todos los servicios son necesarios aunque sean insuficientes para digerir la perplejidad de la muerte.

Ver Post >
“LA MONTAÑA MÁGICA” THOMAS MANN
img
Diego Algaba | 01-01-2016 | 2:05| 0

Salgo de casa sin rumbo. No se donde ir, solo quiero salir. Tengo los ojos cansados de leer. Me quiero escapar de esta “Montaña Mágica” que me tiene atrapado.

Hace un día gris. En la calle no sé si girar a la derecha o a la izquierda. Tengo la misma duda que el domingo que salí a votar. Respiro fuerte. El aire es de una calidad extraordinaria, igual que en el sanatorio de Hans Castorp.

Empiezo a andar. Llego al MEIAC, hace mucho que no entro. Cada vez que voy a una ciudad visito todos sus museos, Sin embargo, ya no sé el tiempo que hace que no piso el nuestro, el que tengo al lado de casa. Me gusta la tercera planta, la de Barjola. Pero sobre eso no escribo, el arte se explica por si mismo.

Cada vez que atravieso el silencio de los jardines del museo recuerdo esa otra estampa de cuando era una cárcel, a sus pies estaba el LEDA. Autobuses que buscaban otros destinos. Era como una metáfora de libertad para los presos que permanecían encerrados en sus celdas soñando con poder subir a algunos de aquellos autobuses y escapar. Reanudo el paseo, me propongo subir hasta la Plaza Alta aunque ya he agotado el espacio del artículo y apenas he avanzado trescientos metros. Con lo rápido que avanza el mundo y yo sigo sin salir del aquí, de mi barrio, de mi gente, de lo cercano, de lo que tengo a tiro de piedra, de lo que conozco. A mi también,algunas veces, me gustaría subir a uno de esos autobuses y huir, sobre todo en Navidad. Doy la vuelta para regresar a Thomas Mann y continuar leyendo sobre ese tiempo distinto y monótono del balneario para tuberculosos, cada uno es preso de sus pasiones. El paseo hasta la Plaza Alta puede esperar.

 

 

Ver Post >
NAVIDAD ¿FIESTA RELIGIOSA?
img
Diego Algaba | 22-12-2015 | 10:43| 0

Que fácil es escribir de la infelicidad desde la felicidad. Que fácil es escribir de la navidad en navidad, cuando no existen dificultades para ganar la batalla contra la maratón del atracón, y tener la suficiente resistencia para aguantar todas las etapas sin desfallecer ni física ni mentalmente.

Un desmesurado afán por engullir, por beber nos posee durante dos semanas, casi tres, como si fuéramos pollos de granja a los que engañan durante noches que transforman en días con potente iluminación para que sigan cebándose.

La primera meta de la maratón es la comida con los compañeros de trabajo. Que fácil es asistir a la comida con los compañeros cuando tienes un trabajo al que regresar, y ponerte estupendo y meter la nariz en el vaso como un experto y observar el vino como si mirases un documento secreto sin secretos para ti.

Los que hacen cola en el SEXPE no se reúnen para comer. Quizás algunos coincidan en comedores sociales.

Que fácil es criticar la navidad y no perderse ninguno de sus pasos: turrones de Castuera, cava de Almendralejo, abrazos al jefe, besos a las compañeras, la lotería, Rapahel…

Que fácil es emocionarse en navidad para los que tienen a quien querer y quien les quieran. Que fácil es llorar en navidad para los que tienen que fingir el amor del que carecen con una sonrisa sin tener nadie a quien abrazar. Que fácil es vivir la navidad para los que no piensan en la navidad.

Que fácil es pasar el amargo trago de la navidad a los que no nos gusta, a los espartanos que preferimos la austeridad antes que el brillo, aunque cambiemos de pensamiento cuando los hijos son pequeños… Que fácil es la navidad para los niños y para los adultos a partir del 7 de Enero.

Navidad para héroes con estómagos de hierro y bolsillos elásticos.

 

 

 

Ver Post >