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JUANCHO PÉREZ, OSCAR DE PAULA O LA SENCILLEZ

2013 diciembre 5

Recuerdo, hace mucho años, haber visto como se agachaba para salir por la puerta de la buhardilla: un pub que se llenaba los días previos a la navidad y donde terminaban todas las comidas de compañeros de trabajo. Llamaba la atención su envergadura, y unos brazos como columnas. Le mirábamos de reojo, su cara nos sonaba de la tele. “¡Juancho Perez!”,grito alguien. Un pedazo de tío de más de dos metros de músculo que triunfaba en el equipo del Barcelona y de la Selección Española de balonmano. Juancho, pasaba los pocos días que tenía libre, en Badajoz, con su familia. Ahora, al cabo de los años, coincido con él por la calle, en la consulta del médico, haciendo la compra. Parece más bajo pero sigue siendo igual de alto. Algunos músculos se le han transformado en grasa. En la ciudad existe un pabellón deportivo con su nombre. Fue presidente, entrenador y hasta jugador de un club de balonmano local. Aprovecha su popularidad para apoyar a los más débiles. Juancho, una persona que ha conocido la fama, que probablemente sea el mejor deportista que ha salido de Badajoz y uno de los prestigioso de España, un tipo sencillo y cercano. A Juancho lo conozco a través de su madre, Lucía, y de su hermana: una hermosa chica de penetrante ojos verdes, una familia alegre y campechana, Juancho, un tío con los pies en el suelo al que la fama no ha hecho perder la cabeza. Ahora, en Badajoz, sigue luchando por un deporte que ama regalando parte de su tiempo y dinero a los que empiezan.
Antes de conocer a De Paula, recuerdo que oí en un programa deportivo decir que le habían propuesto, en San Sebastian, dirigir la escuela de fútbol, pero eligió venirse a su tierra. Es Oliventino. Vive en Badajoz. Jugaba a fútbol en la Real Sociedad. De Paula era muy querido en San Sebastián. A de Paula lo conocí por casualidad, un tipo alegre, un deportista al que me encuentro montando en bici,o corriendo en la cinta del gimnasio entre sudorosos barrigones. Él, todavía conserva la figura atlética de futbolista. siempre que me ve se para para saludarme con amabilidad, De Paula,igual que Juancho, no se ha dejado arrastras por la peligrosa corriente de la fama quizás por eso se ve en su cara reflejada la felicidad.
Ahora que Belen Esteban ha hecho un libro que, hoy, cuando escribo esto, va por la cuarta edición; que en televisión triunfa la ordinariez y se disputan entrevistar a un asesino de niñas; que la cultura se la están cargando;que la ineptitud esta por encima de la inteligencia; que el que más chilla es el que más razón tiene; que lo soez triunfa sobre lo cortés; que las buenas gentes están escondidas y los que salen a la luz son los otros, eso que están constantemente en los medios. Los que venden su inmoralidad para que los niños los tengan como modelo, en estos tiempos que nos ha tocado vivir crece más mi admiración por estos deportistas que pasan desapercibida en una ciudad pequeña y que viven con naturalidad después de haber ascendido sin haber escalado el fácil peldaño que transforma personas en juguetes,en famosos. Dos extremeños que han sabiendo digerir y dirigir sus vidas al margen del brillo chillón de las luces.

MARÍA

2013 noviembre 16
por Diego Algaba Mansilla

Se llama María, No sé a que hora comienza su jornada laboral pero si se que trabaja por la mañana, la tarde y parte de la noche.La he visto con la tienda cerrada barriendo y colocando cuando la noches ya está avanzada. Su tienda está entre una carnicería y un tenebroso pasaje comercial conocido como Zafer. La tienda no es suya, pero cuida del negocio como si lo fuera. Sabe que esa es la mejor manera de que todos esten contentos: empresarios y clientes. Maria es una chica joven de madera antigua, de esas que saben vender. Te informa de donde vienen los huevos y si son de gallianas nuevas o viejas, de dónde es la leche, te ofrece el dulce que está en oferta, el recién hecho.

De la tienda de María te vas convencido de que has conprado lo mejor, aunque lo mejor es su sonrisa. Es minuciosa,hace todo lo posible par que el cliente se vaya satisfecho, para que vuelva al día siguiente. A los nilos les da regalos,sale del mostrador para ayudar a los mayores.

El sábado,por la tarde, pasé por la tienda, estaba cerrada, se me hizo extraño no verla con su uniforme rojo y su sonrisa permantente porque ella ya forma parte de mi vida, de la cotidianidad del barrio, forma parte del paisaje como el quiosco de la prensa, como las casas militares. ¿Quién sabe donde andará los días de fiesta? Si el sábado noche consumirá las horas de asueto en un matrimonio monótono o disfrutará con uno niños rubios y traviesos en la alfombra de su casa cantando canciones de Bob Esponja. ¿Qué giro tomará su vida vuando se quita el uniforme de tendera que forma parte de su piel?, ¿que pensará cuando no respire el olor a pan recién hecho? Cuando su vida deja de pertenecer a los clientes y comienza a ser de ella,cuando cierra la puerta de su casa por dentro. Quizás aproveche el poco tiempo que le queda libre para seguir trabajando, para poner lavadores, hacer comida, fregar los baños, esas cosas que el resto de los días no puede, el reloj no da más de si. Quizás termine rendida en un sillón y se quede dormida viendo la televisión, o con un libro entre las manos, y los pies en alto para desanimar a las espectantes varices que se asoman después de una semana enterera detrás de un mostrador. Un mostrador al que dedica,con mimo, días de sol, días de otoño, días primavera, un mostrador donde pasa amaneceres y atardeceres por un sueldo, que probablemente, no supere los mil euros. Trabaja en un local que es más suyo que de los dueños, aunque esté expuesta a que en cualquier momento,ahora que los despidos son baratos,la puedan echar a la calle.

De qué sirve a uno labrarse una vida respetable, obtener un puesto de trabajo y cumplir horarios y obligaciones con fidelidad, cuando un antojo la puede arrojar a la intemperie del desempleo, gratis y sin costos.

NOCHE DE FARRA

2013 noviembre 9

Ya no recuerdo cuánto tiempo llevaba sin salir por la noche. Me gustan más las mañanas, madrugar. En Verano sentir el frescor del aire y en invierno el viento helador que corta como un placentero balsámico. Sin embargo,el otro día,sábado,salí, como cuando tenia diez años menos, en un intento de regresar a esos ambientes que ya no son míos.

No soy de pub,ni de esas discoteca donde se baila,se liga y no se habla. Comencé mi marcha nocturna a mediodía, que es la mejor hora para empezar una noche. En el Anemois tomé la primera cerveza, la sirven en una jarra con suficiente cantidad para bebedores sedientos. Luego, fuí andando, sin coche, por la Avenida de Huelva y así evitar un encuentro con los municipales que ya no sólo comprueban el alcohol que llevas ebn el cuerpo, también los parabrisas y el dibujo de las ruedas. Estuve tentado de parar en San Francisco, a los calamares. Después de subir la custa de la calle del Obispo entré en otro bar, no sé como se llama, miré el nombre, intenté memorizarlo, pero después de una noche de farra uno no recuerda nada.Está en frente del antiguo Bárbara de Braganza, desde donde, muchos años atrás,las niñas, a la hora del recreo, tiraban tizas a los niños cuando ibamos a los futbolines. Por aquel entonces existía un Instituto para niños y otras para niñas como ahora quiere imponer Wert en un pátetico retroceso.

Fuí a un local nuevo de la calle San Sisenando, el Calabuco creo que se llama. Lo tiene Abdón,el que fue prisente de la falcap. En la barra tenía la fotografía de un vagabundo que recorría las calles del centro de Badajoz en los años 80 con pelo largo y rizada y barba tupida y enmarañada.Termine en el antiguo café Victoria hoy Carmen donde una simpática camarera me sirvió un gin-tonic en copa.El último que tomé fue en un vaso de tubo con dos hielos. Éste tenía limón eprimido, unas bolitas de arándanos y no sé cuatas cosas más. Auque, la verdad, lo que más me apetecía era estar en mi casa sentado en el brasero con un café con magdalena.

Si quieres ligar, me dijero,ponte la alianza de matrimonio. La alianza me la quité en cuanto salí de la Soledad. Me atosigaba aquel anillo en un dedo que siempre había tenido vocación de estar suielto. No sé cómo empecé a hablar con una chica que decía con frecuencia “lo siguiente” Hace frio,no,lo siguiente;tienes habre,no,lo siguiente.Luego con otra que decia “ya te vale”. Eres guapa,ya te vale.Así que ante la imposibilidad de tener una conversación me fui para casa con la intención de no volver a salir.

Antes entre en una farmacia a comprar almax. Habia destrozado la cartera y la mañana de domingo mientras una bolita de fuego me subia y bajaba por el esofago.

TOMÁS Y EL GALEÓN

2013 octubre 30
por Diego Algaba Mansilla

El Galeón, el bar donde he desayunado estos últimos años, cerró como consecuencia de esta situación que esta dejando a tanta gente en el camino. Lo peor de su cierre, para mi, es que ya no veo a Tomás. A Tomás lo conocí a esa hora temprana en la que la dura la realidad comienza a anular los sueños. Intensos instantes que duran lo que tarda en enfriarse un café hirviendo. Tendría más de 70 años. Cuando llegaba al bar se sentaba junto a mi. Echaba en la taza un poco de gasolina,coñac; Yo, le cedía el periódico; Él, se ajustaba las gafas; comprobaba el cupón. A continuación, comentaba, en voz alta, la noticia que le causaba mas impacto. Tenía una habilidad especial para sacar entre las páginas del HOY lo más destacado del día.Después del café, se colocaba el sombrero y salía del bar para recorrer durante toda la mañana las calles pacenses, sin rumbo. Un día iba a San Francisco, otro a la Estación, a San Roque… El único objetivo que tenía era rebajar el número de asteriscos de su analítica. Se aficiono al senderismo urbano desde que el médico de cabecera le recomendó que anduviese una hora diaria. Le gustaba observar la ciudad. Hacía el trayecto de un tirón, sin volver a repostar gasolina hasta el día siguiente.

Ya no veo a Tomás. Cuando cierran un bar algo de uno se va, a veces se pierde el contacto para siempre con personas a las que has cogido cariño, notas en la piel su ausencia, la falta de esos momentos, de esas pequeñas cosas que son las que nos hacen sentir vivos. De Tomas conocía su rutina como su propia familia. Ahora,los clientes del Galeón, andamos desperdigados, como pollos sin cabeza,los bares no solo son de los dueños también son nuestros.
Busco en otros locales el calor que me daba la esquina del Galeón, esa entrañabilidad perdida,la confianza, la seguridad de lo conocido. En otras barras me siento extraño, como si no perteneciera a ellas. No acabo de encontrar mi sitio. No encuentro el rincón desde donde desperezarme del sueño de la noche y empezar a mirar el mundo y donde aprender de gente como Tomas. Tomás pertenece a ese grupo invisible de personas mayores que entre ironías y bromas dicen sentencias que no hay que dejar escapar para que la vida sea más tuya, más llevadera. Conociendo las cosas es como se manejan. pero igual que los amores,las cosas, no hay que forzarlas, llegan solas, que si no luego pasa lo que pasa. mientras llega mi bar me conformo con una diferente cada día. Maldita crisis.

CARLA

2013 octubre 15

Carla es una niña de dos años que frecuenta los columpios de Conde de Barcelona. Un día,me regalo un dibujo, que pinto mientras yo hablaba con su madre, Carla puso en el dibujo el entusiasmo y la emoción que ponen los niños en todo lo que hacen. Un dibujo sin forma, una mezcla de trazos anárquicos de un solo color que para ella era su pequeño tesoro, lo mejor que haba hecho esa mañana, o esa semana, o en toda su corta vida. La miré y pensé en el día que se empieza a perder la inocencia. La generosidad de dar a los demás lo más preciado sin esperar nada a cambio. Mirando sus vivos ojillos, pensé: ¿En que momento  nos convertimos en adultos?, ¿en indiferentes?, ¿insolidarios?, en personas que vivimos en un mundo en el dejamos que casi doscientas congéneres se mueran ahogados y que pescadores no asistan a los que se están ahogando porque unos políticos han dictado leyes que prohíben socorrer a emigrantes¿Cuando abandonará Carla su espontaneidad?, ¿que circunstancia se darán en su vida para dar el paso a adulto?.
¿Cuando pierde el ser humano la generosidad de compartir con otro ser humano?.
¿Cuado, Rajoy, dejó de ser Carla, para convertirse en el salvador de la patria con el sueldo de parados, enfermos y jubilado? Un hombre que tanto daño esta haciendo a todos menos a unos pocos, como diría él, esta asfixiando a sus compatriotas. Lidera el bandolerismo al revés, el que quita a los pobres para darle a los ricos. Lo que araña, sin compasión, de sueldos pequeños, va dirigido a ese agujero negro de brillantina y coche con chofer. La banca, esos que tienen como objetivo dar un pellizco, mientras más grande mejor,a las nóminas, engañándoles con eso que llaman la letra chica. Esa parte del contrato que todo sabemos es donde nos van a dar el estacazo. ¿ porque no prohíben la letra chica?
Quieren una sanidad privada,una enseñanza privada, un colegio de niños y otro de niñas, que hagamos planes de pensiones, cuando es más fácil que quiebre un banco que el Estado. todo su afán es favorecer a los poderosos, no quieren que exista clase media solo ricos y pobres, y lo están consiguiendo.
Cuando Carla me regalo el dibujo, le pedí su lápiz, la niña no me lo dio. Carla protesto defendiendo lo suyo. Un comportamiento natural que ha dejado de ser natural en los adultos convirtiéndonos en seres manejable. Los gobernantes hace con nosotros los que les da la gana mientras que permanecemos inmóviles. Carla esa niña guapa de madre guapa es como todos los niños antes de caer en el molde que fabrican los que dirigen.
¿Cuando llegará el momento que Carla se convierta en uno de nosotros?, ¿o de ellos?, porque ya existe el nosotros y el ellos, aunque creo que con esa sonrisa ella nunca será de ellos.

AVENIDA JUAN SEBASTIÁN EL CANO

2013 octubre 8

La Avenida Juan Sebastián Elcano empieza en un taller de neumáticos y termina en un bar, que como todos los bares, tiene pocos parroquianos, “Se buscan clientes, no es necesario experiencia”cuelgan algunos propietarios en las paredes de su local.
En el bar Sango, se reúnen 6 o 7 hombres mayores de 5O . Hombres acostumbrados a tomar un vino o echar la partida diaria, una cultura diferente a la actual en la que se sale un día a la semana para beber todo junto en pocas horas.
En la Avenida Juan Sebastián el Cano esta el bar Chinchorro, cerrado. La Abadía Misa de doce, cerrado. El emigrante, que lo abren y lo cierran, creo que ha tenido 7 dueños en el último año. El dos palomas, que antes fue un chino, parece que ha funcionado bien este verano, situado en el punto mas alto de la avenida, corre una suave brisa en noches de calor.
En Juan Sebastián Elcano esta la tienda de retales Ines Marí, en la que nunca he entrado a pesar de su atractivo nombre, la  relojería donde compro  la pila del reloj, la juguetería Alegre...
Por la acera, en la que años atrás pasaban estudiantes, ahora se escucha la voz dulzona de los sudamericanos mezclados con los vecinos de toda la vida, hombres y mujeres mayores que compraron el piso cuando no era necesario las plazas de garajes. Ahora es imposible aparcar. En la avenida hay varios negocios de compra/venta de oro, concentrando a personas de otros barrios, aunque a estas alturas de la legislatura mucha gente ya no tiene que vender.  Mezclado, con  gigantes de nueve plantas, se camufla un pequeño oasis,un paraíso de casitas  blancas  que pertenecen a militares. Siempre tuvieron  buen gusto quienes diseñaron las formas de vivir de los poderosos. Por la Avenida, desde que hicieron la autopista, ya no circulan pesados trailer, ahora, quien altera el sueño de sus moradores, es el camión de la basura, que a las dos o tres de la madrugada enciende un ruidoso mecanismo de engranaje y poleas para vaciar los contenedores sin mano de obra humana.
Las farolas las han pintado de azul PP.
La que vendía fruta en la calle, cansada de que se la quitaran los municipales, alquilo el local de zapatero, que también cerro, y donde antes olía a calcetines y calzadores ahora se disfruta de la fragancia del melocotón, el tomate y la sandía, sin miedo.
Avenida Juan Sebastián el Cano, la calle donde siempre vuelvo, un barrio donde ya apenas conozco a nadie, solo a la muchacha que me vendía el periódico y sigue en el kiosco, esa muchacha que como decía Serrat “tuvo al barrio guardando cola, revoloteando como polillas en las farolas”.
Ya no conozco a gente o será que no veo bien. Algunas veces me quedo mirando y pienso que piensan que en estoy recreando en un escote, en un trasero, como un viejo verde, pero no saben que lo único que veo es un borrón, un bulto sin formas. Que seria de la vejez sin los ojos de

COLUMNISTAS.BUENAS COMPAÑIAS

2013 septiembre 17
fotografia de intergaleria

fotografia de intergaleria

A los columnistas y blogueros de HOY les han entrevistado este verano. Han respondido a un cuestionario aderezado con los artículos de los que escribimos en esta sección. Casi todos hemos coincidido contando veranos de nuestro pasado, nadie ha hablado de los actuales. El recuerdo va tejiendo en la memoria una realidad idealizada debido a esa tendencia que tenemos a borrar lo desagradable,como si todos hubiéramos tenido una juventud ideal.
Recordamos lo que queremos, somos los dueños de una memoria selectiva que deformamos a nuestro antojo en las dosis necesarias para tapar la realidad. Enmascaramos las horas de angustia y espera. La tierna juventud es esperar sin paciencia; un hormigueo en la sangre contrario a la calma. Se aspiraba a llegar final de los estudios, a conseguir un trabajo,un amor verdadero,la licencia de la mili, un porvenir que no llegaba, hasta que unos años después se presentaba todo de golpe, desde ese instante, empezamos a añorar el pasado, un pasado maquillado a nuestro antojo con una patina de dulce nostalgia,¡Oh! ¡Que bonito era todo! ¡Que jupy!.

En muchas ocasiones,cuando pulsamos las teclas del ordenador,estas se convierten en el sustituto de la realidad, un viaje en el tiempo, un traslado a un mundo que ya no existe. Escribimos inventando vivencias que se parecen a la realidad pero que no son la realidad,ya nadie recuerda aquellos confusos años, un conflicto interno permanente guiada por la sin razón, por cambios en el cuerpo en una cabeza sin formar,aunque la cabeza nunca termina de formarse,y algunas veces adquiere formas extrañas, una lucha entre el deseo, la emancipación, y la renuncia a la protección paterna y la seguridad en el refugio del hogar. Todo un mundo de contradicciones. Este verano, en las entrevistas, a a mi he ha tocado acompañar con mis escrito a dos los psicólogos: el articulista Chavero y el bloguero Pajuelo.
Alvarez Buiza dice que es un chinche con malas pulgas, Angel Gomez Espada un murciano que se sorprende cuando le llaman poeta. Luz Rueda tiene una hermosa y manoseada biblioteca. Alonso de la Torre es adicto a mirar y contar. Moises Cayetano quiere sacar a la luz los tesoros de la raya, Eugenio Fuentes dedico la mitad de su tiempo a enseñar a leer y la otra mitad a aprender a escribir, Valvuena, dice que tener una columna en HOY es un privilegio que implica mucha responsabilidad, y además me piropea por mi forma de escribir. De todas las entrevistas me quedo con muchas respuestas e ideas incluso de los dos o tres que me caen mal como decía Tamayo, a mi solo me cae mal uno, pero en esta noche en la que empieza a llover, después de soportar un angustioso calor, recuerdo al Perigallo; “ trabajo en el campo, no he ganado mucho pero no he tenido nunca a nadie que me mande”.
Amigo Idelfonso, todavía te debo una visita a Oliva para que me enseñes tus “jigueras” y tus “gorriatos” tu libertad y tu limpieza de alma. y que me des a probar el vino del pueblo que tomado a tu lado seguro que es uno de los mejores pitarra de la carta de pitarras.

LLEGÓ SEPTIEMBRE

2013 septiembre 3
por Diego Algaba Mansilla

Llegó septiembre. El tiempo no para y no nos deja parar. Avanza sin pausa en acompasados golpes imposibles de frenar tic tac, tic tac…Llegó septiembre. disminuye el peligro de incendios, el de accidentes de tráficos en carreteras secundarias por las que circulan jóvenes que regresan de la feria de los pueblos cansados de haber tirado los tejos a muchachas en flor. Regresan buscando las vueltas a los controles de la guardia civil. Viajan por carreteras estrechas de curvas peligrosas que tienen canales como arcén.
En septiembre, el maíz que estaba verde y alto junto a la carretera densificando el oxígeno necesario para deportistas que corrían o iba en bicicleta, ya esta cosechado y vendido o mal vendido en esas raras estrategias de compra/venta que solo hábiles comerciantes, como son los hombres de campo conocen. En los maizales, por estrechos surcos, como pasillos infinitos, corre el agua por un sencillo proceso de ingeniería casera regando por rebosamiento a golpe de azada, lo simple, algunas veces, es lo mas efectivo.
Cada vez que paso por los maizales de la carretera de San Roque, esa que lleva a un aeropuerto sin aviones, imagino el escenario de un crimen, de una violación. La imaginación salta influidos por la literatura y el cine. Aunque Yo, la verdad, lo que imagino son otras cosas ¡Hay si yo contara lo que pasaban en los maizales de mi adolescencia!
Llegó septiembre y el periódico ha dejado de entrevistar a los columnistas mientras los de Plaza Alta y Mayor, hacíamos de teloneros. Algunos de los columnistas cuentan, que sus artículos les ha costado el ninguneo en su trabajo. menos mal que yo soy el escritor de lo amable, de lo bonito aunque cada vez sean menos las cosas de las que puedo escribir.

De Rajoy no hablo porque me pasa lo mismo que a él con Barcenas, que solo pronunciar su nombre me da dentera. Así que esta Plaza Altas, naif, no de para sobresaltos . No creo que los dueños de los maizales tomen represalias por un condón que encontraron hace años junto a una mazorca aplastada.

En agosto, se celebró, con mucho bombo, que algunos de los que antes despidieron volvieron a trabajar, eso si, cobrando menos y con contratos peores. Llega septiembre, el bar de José, El Galeón, donde desayunaba todos los días, cerró para siempre. En agosto, políticos Europeos, (que cruz como si no tuviéramos bastante con los nuestros) aprovecharon la desgana del calor para decir que a los españoles nos rebajen el sueldo un 10% para que dejemos de ir a desayunar al bar y que cierren las cafeterías y despidan a repartidores de pan y cierren las fábricas de manteca colora y que todos cobren del paro y que sus hijos acudan a comedores escolares y que… Sigamos sirviendo de obedientes ratoncillos a gente sin escrúpulos Total si se mueren o suicidan unos cuantos ciudadanos da igual, ya probaran con otra cosita el agosto que viene que estos Españoles lo aguantan todo sin rechistar. Llegó septiembre y algunos siguen haciendo su agosto a costa de los demás.

RIO GUADIANA

2013 agosto 13

el embarcaderoCuando el verano se llamaba verano y no ola de calor y los mapas del tiempo de Mariano Medina no nos asustaban clasificando la solanera con colores chillones, en Badajoz luchábamos contra el fuego del sol en el rio Guadiana. Cada uno tenía su lugar favorito, el mio era el embarcadero donde el señor José, el bicicleta, formaba parte del paisaje igual que los gigantescos pinos que daban sombra a una orilla irregular de tierra plantas y pájaros antes de que se convirtiera en anodino asfalto.

Mariano Medina

Mariano Medina hombre del tiempo

El barquero formaba parte de nuestras vidas como ese tío lejano y gruñón al que veíamos poco y que nos infundida respeto y un poco de miedo por su olor a tabaco y vino y su cara endurecida por el sol, el trabajo y la pobreza. El barquero, también nos ofrecía la seguridad de un guardián del río ,un Neptuno sin barba ni tridente que podría salvarnos de cualquier traición del agua. Otro Barquero, conocido como el Sr. Vera cruzaba a familias a la otra orilla o al pico para recogerlos al atardecer.

Hoy recuerdo ese mundo del pasado ya mudo, sin color, después de ver una fotografía antigua en el río. Me miro al espejo y soy un desconocido, otra persona que ya no salta ni corre y que sigue teniendo algunas de las aficiones de aquellos años a pesar de los hachazos que va dando a las ilusiones el paso del tiempo.
El Guadiana era mi río y el embarcadero mi sitio. El río tenia un agua clara y tibia, el cielo estaba demasiado alto pero lo teníamos a nuestro alcance cada vez que nos juntábamos cuatro amigos para correr detrás de un balón.
Entonces eramos unos muchacho adolescentes que nos sentábamos en la orilla dejándonos mecer por gigantescos pinos que servían por la mañana para dar sombra y por la noche para ocultar a ardientes parejas de molestas miradas. ¡Ah el amor! o lo que “llamábamos amor cuando queríamos decir sexo”.
Sentados en la tierra vivíamos esos atardeceres malditos para deprimidos y paraísos para enamorados. Veíamos pasear en barca a parejas desde nuestra envidiosa melancolía remando lentamente mientras sus cuerpos se estrechaban en la madera fundiendo el deseo y sellando un tedioso matrimonio para toda la vida. Luego comprobamos que soñar con el amor fue mejor que el amor. Igual que al comienzo del verano, nosotros permanecíamos sentados en la orilla a los pocos días de empezar un nuevo y aburrido curso, donde la literatura de Enrique Segura era el único aliciente para barbilanpiños en celo en un institutos de un solo sexo y donde en lo que más se pensaba era en sexo.

CUANDO NO EXISTÍA EL BOTELLÓN

2013 julio 20
por Diego Algaba Mansilla

Ya hay muchos que no se acuerdan de cuando no existía el botellón, igual que hay otros que no recuerdan cuando no teníamos democracia. Ahora,todas las fiestas de Badajoz,ya sean recientes como los palomos o tradicionales como San Juan, terminan en un gigantesco botellón.

Hubo un tiempo en el que los jóvenes se divertián de otra manera aunque el fin fuese el mismo. Desde el Arcipreste de Hita hasta nuestros días, casi todos los hombres han tenido como objetivo el “arrejuntamiento con hembra placentera”. Cuando nos aproximamos al sexo contrario, el arma de de seducción más eficaz es tener una buena labia. La retórica,aunque parezca encaminada a la exaltación del espíritu,el único fin que tiene es satisfacer la bragueta.

Antes, muchos pacenses,ibamos a los pueblos donde había discotecas de verano. Un aliciente de las vacaciones eran las forasteras. Pensabamos que esas muchachas nacidas en el País Vasco o Cataluña, de padres extremeños, tenían un nivel superior, como si vinieran de la pasarela de la fábrica de montaje a lucir cuerpos métalicos ejerciendo su magnetismo con olor a horas de curro, dominando un vocabulario fino, de pronunciaciones perfectas, terminado las palabras y haciendo sonar las eses. Por aquellos entonces todavía no conocíamos a Ibarra, ni se había puesto de moda el orgullo de hablar en extremeño. Ellas eran de nuestra edad pero parecián mayores. A ellas yha les había llegado la libertad de mente, una cosa que viajaba en trenes que siempre paraban en Madrid, igual que ahora.

Para ligar lo importante era tener pico de oro, Cada noche de sábado inventabas tu propia biografía jugándote un revolcón. La suerte o mala suerte dependía de un instante, del lugar que ocuparas en la barra, de quien estaba a tu lado. Algunos,los más vivos, usaban la estrategia de colocarse en el mejor sitio del bar o de la pista de baile, otros, lo dejaban al azar. Los más seguros; los altos, delgados y atléticos no les hacía falta ninguna colocación, ni siquiera hablar-en alguna ocasión me he encontrado con algunos de aquellos, ahora calvos y panzones,paseando por las barras su alcoholismo silencioso- Los guapos, no tenía estrategia porque la estrategía era su cuerpo. Los demás, utilizabamos un lenguaje sonoro, como dictado por Ruben Dario, algunas veces cursi, había veces que te sorprendias a ti mismo diciendo palabras de las que desconocías su significado y que se podían volver en tu contra.

También estaban los que no iban a la discoteca y alucinaban con Leño y sus manera de vivir. Pero esa es otras historia, más densa, más de invierno.