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¿POR QUÉ NO ESCRIBES DE…?

2015 enero 22

Algunas veces me paran por la calle y me cuentan cosas para que las escriba en el periódico. Me siento halagado sabiendo que hay personas que me leen. Por eso, y aunque me resulte difícil narrar lo que no he visto, escribo algunas de esas cosas.

Conozco a Ángel Bote desde que empecé a trabajar en el antiguo insalud. Yo tenía 25 años y él algunos más, era visitador médico y ahora está jubilado.

Ángel no cuenta batallitas de sus comienzos en la profesión, cuando se quedaba en frías pensiones de pueblos para realizar su trabajo por pequeños y lejanos consultorios, donde el médico permanecía 24 horas al día todos los días de año. El visitador informaba, además de las novedades en medicamentos, de como iba el mundo.

Ángel hablá de la Terraza del López, del San Francisco de los bailes amenizados por los Play Boys donde conoció a su mujer Josefina.

Me dice: puedes escribir en el periódico que en la terraza del López, además de bailes, había partidos de baloncesto, boxeo y hasta pases de modelo. Su padre, Pedro Bote, era jefe de operadores. Me dice que ponga que los ayudantes de maquinista eran Felix Leon y José Benítez. Aunque le advierto que es difícil que un artículo quede entretenido con tanto nombres, insiste en que el encargado de cartelera y propaganda era Miguel Tejero, y que a la feria de San Juan venía, Lina Morgan, Andrés Pajares, Tony Leblanc. Me ha contado alguna anécdota de Juanito Navarro cuando celebraba su santo en la Marina.

Este visitador médico jubilado,que vivía en el López cuando era jóven, no habla de las innumerables anécdota vividas por pueblos pequeños de Cáceres y Badajoz. Ángel se emociona hablando de Audry Hepburn de “Vacaciones en Roma” o de “Desayunos con diamantes”.

Me dice Federico que entre la doble fila y los coches que se saltan el semáforo en rojo de Juan Sebastián Elcano, el que esta frente al pasaje de Zafer, no puede salir de la cochera. El frutero hace de municipal indicándole cuando puede incorporarse a la autovía

Me pregunta Ana ¿Por qué no escribes en el periódico que en la esquina de Juan Pereda Pila y Fernando Calzadilla todas las mañanas hay una enorme cola para coger un periódico gratis? Le contesto que eso ya lo ha escrito Manolo López, que tiene más arte que yo y ha bautizado a este rincón como la esquina educativa.

 

 

 

MI PADRE

2015 enero 20
por Diego Algaba Mansilla

Hace unos días encontré en la mesilla de noche de mi padre un papel arrancado de una libreta de alambres escrito con esa letra perfecta de caligrafía antigua que hacía con esmero y parsimonia y que delataba que su profesión no era la medicina. Si la grafología es esa ciencia que lee en la personalidad podría distinguir en esos rasgos la de un hombre bueno, un hombre cabal que tuve la suerte de tener como padre. Hace dos años que murió y al ver su letra sentí un escalofrío por todo el cuerpo. Ahora llevo en el interior de mi cartera ese papel donde tenía escrito, la dirección de mi hermano mayor en Madrid.
No soy capaz de imaginar esos niños finlandeses y con el tiempo, el resto del mundo, que no puedan sentir lo que yo sentí. Utilizar solo el teclado para escribir me parece una limitación más que una ventaja.

UN DÍA DE VACACIONES

2015 enero 8

Soy un privilegiado. Tengo la suerte de trabajar. Elegí un oficio en el que era más importante para mi las tardes libres que el sueldo, aunque tengo que reconocer, que ahora, después de tanto abaratar y ningunear mi trabajo, me preocupa el salario.
Estas navidad disfrute de un día de vacaciones. Era martes. Fui a tiendas de ropa a las que nunca voy. Me agobia las aglomeraciones. Le tengo tirria al espejo del probador, a hacer colas con un pantalón en la mano y una camisa en la otra. Cuando salí de la tienda cogí el coche para vagabundear por la ciudad, una ciudad tranquila y desconocida para mi en una mañana de diario. Me metí en el polígono del Nevero buscando la gasolinera,que según dicen, es más barata. Siempre me pierdo en ese paisaje hostil de naves gigantes y calles sin nombres que me produce tristeza, una urbanización pensada en lo práctico sin ningún interés por lo estético. En mi deambular comprobé que Talleres Remedios se había convertido en Grúas Guerrero, que algunas naves de chinos habían cerrado,vi el parque de bomberos, el punto limpio, la I.T.V. busqué las Bodegas Maset, Pasé por el almacén de la Granja el Cruce, el del SES, Cristalería Lomas, Verdi, Muebles Saito, Habitacle,llegué al tanatorio,vi el letrero de Leroy Merlín, entre por primera vez en el gigante del bricolaje, vi taladradoras. Podía haber comprado una como la de mi vecino, esa que usa los domingos cuando estoy en casa. Había una sección de hachas y sierras tan bonitas y bien colocadas que entraban ganas de coger una para ir al bosque a cortar troncos como un aizcolari,vi tornillos, tuercas, puntas, arandelas… siempre me ha fascinado esa selva metálica tan bien colocada en las estanterías. Recorrí el edificio,quería comprar todas las herramientas,pero no sabía como se utilizaba ninguna. siempre he sentido envidia por los manitas que saben arreglar todas las averías caseras. Me traje unas perchas para colgar camisas y unas pinzas de tender la ropa, era lo único que sabía como utilizar. Cogí el coche, fui a Decathlon, chicas y chicos jóvenes me sonreían , me daban los buenos días, no creo que fuera por mi aspecto de atleta. Luego fui al mercadillo de los martes pero esto merece un artículo para él solo y termine mi mañana de vacaciones con una caña escribiendo esta Plaza Alta en la Plaza Alta.

NO SOLO LOS POLÍTICOS

2014 diciembre 26
fotografía de Lola K Cantos

Fotografía de Lola K Cantos

Esta navidad no iba a escribir ningún articulo titulado Diciembre, ni luces, ni nada relacionado con esa tierna estampa de un hombre de barba blanca viajando en trineo, ni siquiera quería hablar de los atascos, ni de Badajoz en obras. Sin embargo, vuelvo a escribir sobre el inicio de las fiestas. la comida con compañeros es la mejor, es la primera. Porque luego, cuando llevas dos semanas cantando, comiendo y bebiendo y estas hasta las “trancas” de turrón, del “cuñao” y de los matasuegras, echas de menos el silencio y algo ligero en el plato. La primera fiesta se coge con ganas. Siempre voy a la comida de empresa, me gusta ese buen rollito entre nosotros para conocernos fuera del ambiente laboral. Se decide el sitio después de escuchar las opiniones de un grupo heterogéneo donde cada cual tiene en mente un restaurante y un menú. Este año no tuvimos suerte en la elección: una croqueta por aquí, pan duro untado de torta sin queso por allí,cuatro verduritas y cuando nos dimos cuenta habíamos terminado de comer sin comer. Nos engañaron. Inflan precios y rebajan calidad

fotografía de Lola K.Cantos

fotografía de Lola K. Cantos

. Objetivo: ganar mucho en poco tiempo. Es lo que hacia Jesús Gil con los pisos que se caían. Nos quejamos de políticos pero a la mínima oportunidad, otros, que no lo son, te dan gato por liebre. El mal sabor de boca no solo fue por la comida sino por la decepción de comprobar que no cambia nada, que no hemos aprendido después del batacazo. Es navidad y lo único que importa es que dejes los cuartos. Piensan que vamos a divertirnos y lo de menos es el servicio, luego ponen una barra con bebidas Paquito el Chocolatero algo de las Grecas de Boni M y vamos despachados.

No les de un pez enseñadles a pescar” dicen los chinos. No piensan en mañana La publicidad mas eficiente es el boca a boca, ahora no recomendaremos a nadie ese lugar a no ser para advertirles. Si nos hubieran atendido bien, seguro, que de los 60 que fuimos alguien vuelve con la familia o amigos y así es como se hace clientes, pero después de la tomadura de pelo no creo que ninguno de nosotros vaya. Así como vamos a salir para adelante. No solo los políticos engañan. Es la sociedad que hemos creando y que esta pidiendo a gritos un cambio.

Unos días después fuimos unos diez amigos a comer al Guille en Valdepasillas, fue todo lo contrario, una puerta a la esperanza no todos hacen lo mismo como tampoco todos los políticos son iguales

LA BIBLIOTECARIA O EL PASO DEL TIEMPO

2014 diciembre 12
fotografía de Lola K Cantos

Fotografía de Lola K Cantos

Me pongo a escribir. Son las 8 de la tarde. El tiempo pasa rápido. Fuera hace frío, es de noche, que pronto pasa el día, igual que las semanas los meses y los años. Recuerdo aquel día que nos juntamos los amigos de la juventud para comer. Creo que fue Vicente quien dijo “estamos todos, todavía no ha habido ninguna baja”. Aquel comentario me impresiono. Yo nunca había pensado antes en ello cuando desbordaba salud y juventud, pero ya he llegado, sin darme cuenta, a esas edad en la que leo con gafas, me cansa subir escaleras y miro sin pretensiones cuando veo a una muchacha guapa, excepto el otro día,cuando fui a la biblioteca. sentada detrás del mostrador de los préstamos había una joven morena de pelo rizado y mirada dulce, encima de los hombros llevaba una toquilla negra que le daba un aspecto hippi. Debido a mi inconsciencia del paso del tiempo puse una sonrisa de seductor, como en los viejos tiempos. Mi ignorancia me llevo a un coqueteo absurdo empleando, con la desconocida, un tuteo risueño mientras ella, con pulcra seriedad, profesional me hablaba de usted. Era tan guapa que ni siquiera me importó que me preguntara si Landero era extremeño. “De Alburquerque”, contesté,ni siquiera mi cultura literaria llamo su atención, no había nada que hacer. Todos los desconocidos me hablan de usted. No sé cuántas docenas de huevos he comprado en la Granja El Cruce para que Inma, la dependienta, me llame Diego, ni los meses empleados para que me tutee Beatriz, la joven que me vende el periódico. Hay cosas que ya no podré hacer nunca y otras que no volveré a hacer. Quizás ya sea mayor para muchas cosas, mayor para entender al nuevo partido político que dice lo que queremos oír pero sin saber como lo van hacer. Ya tengo la mollera dura para comprender que el Ministro de Justicia diga que los ciudadanos entenderán que el juez Ruz sea apartado de la Audiencia Nacional, Se eternizarán los procesos, o que salga de la cárcel Santi Potros. Soy demasiado mayor para entender donde esta la justicia cuando echan a una anciana de su casa y que anuncien la llegada de Woody Allen como un Mister Marshall, no para hacer lo que sabe, sino para que practique su afición. La noche esta más oscura. Hace más frío. No sé que hora es. Paso otra noche acariciando las teclas de mi ordenador. Para muchos, seguro, que esto  es una pérdida de tiempo mientras a mí me da la vida

CUANDO HASTA LO BARATO ES CARO

2014 diciembre 2
por Diego Algaba Mansilla
Fotografia de Lola K Cantos

Fotografía Lola K Cantos

Salgo de casa a pasear sin rumbo, sin nada en la cabeza, con poco en los bolsillos, salgo a ver que me encuentro. Mi aventura se limita a mirar: Veo a una muchacha embutida en un pantalón vaquero de una talla menor, a un obeso corriendo en malla con una ajustada camiseta del Madrid que pone Ronaldo, a un joven montado en una bici por la acera, a un señor tirando la basura por la mañana, a un jubilado con un perro que ensucia el césped donde juegan niños. Observo las caras de la gente, caras serias, caras bonitas, caras feas, caras resignadas,muchas caras diferentes y sin embargo iguales, Entro en un bar, la televisión vomita. Subo las escaleras eléctricas del Corte Inglés, un señor trajeado me adelanta corriendo por la derecha. Me paro en el rincón de las tallas grandes, busco lo barato. Voy a las tiendas Pavo y Kiabi que también tienen camisas de varias XL. Veo las carteleras del cine club a dos euros. Busco los bares donde se desayuna por 90 céntimos. Hay muchas personas en la calle y pocas trabajando ¿donde esta el trabajo? Desde la calle se ven despacho con todas las luces encendidas ocupados por pregoneros de humo que dicen crear empleo pensando y poniéndose en lugar del pobre, que fácil es ponerse en lugar del pobre sentados en cálidos sillones. Encuentro gente sin nada que hacer y poco que gastar caminando siempre por los mismo lugares, buscando el equilibrio de lo conocido, personas que coinciden en la intemperie del frío callejero. Los desocupados hacen colas: Colas para que les den un periódico gratuito, un plato de comida en comedores sociales,colas en los contenedores de los supermercados a la hora del cierre. La gente sale a la calle a esa hora que los vendedores de humo no están porque se encierran en despachos para organizar la vida con decisiones para su beneficio enmascaradas en el bien común mientras los demás van a lo barato: a leer periódicos en la biblioteca,a conferencias hasta llenar aforo, al vino con aperitivo por 50 céntimos. Se habla de los viajes a Canarias, del pequeño Nicolás, de la Pantoja,de la Duquesa libre, que fácil es ser moderno cuando se tiene de todo, mientras se silencia lo importante. La gente se dedica a mirar. Mirar sentados en un banco de hierro como pasa la vida acurrucados unos contra otros refugiándose del frío fijando la vista en un horizonte de tierras lejanas, donde los jóvenes leen futuro y los viejos miedo mientras sigue avanzando Podemos.

RUIDOS

2014 noviembre 14

Enciendo el ordenador después de leer a Landero, después de comprobar, en la contraportada del HOY, que Alonso de la Torres y Manuel Alcántara escriben a diario. Me arranco con ganas pensando que escribir es fácil pero escribir no es fácil. Pongo los dedos en el teclado y se me va el pensamiento a ideas sin formas ni color. Tengo como aliado el silencio de la mañana pero el silencio dura poco. De pronto empieza a sonar el ruido penetrante del taladrador del vecino, ¿ira a colgar otro cuadro? No se si tiene una casa o un museo. Para anunciarse,el bombonero, choca una bombona contra otra. Ha empezado el trajín de ruidos diarios: coches que van y vienen, motos de potentes rugidos, una sinfonía desafinada interrumpida por la voz firme del altavoz de la furgoneta del tapicero “se tapiza silla, sillones, tresillos y descalzadora en su propio domicilio” llegamos a las 12, suenan las campanas de la torre tolón tolón tolón tolón. Coches van y vienen, ambulancias y sirenas de policías agitan sus luces y voces con urgencia. Desde una ventana sale música a su máximo volumen para que todos sepamos que el adolescente rapero del tercero tiene un equipo mas potente que el flamenco del quinto. Llega la siesta, y los “wuasa” de grupos, no se a cuantos pertenezco: familia, trabajo, amigos… siempre hay alguien que a esa hora feliz de la cabezada tiene alguna foto que enseñarnos, algún vídeo que subir o alguna frase que como no compartas con 20 amigos te caerán mil años de mala suerte. Cuando la noche esta avanzada, sobre las tres, cuando uno esta deleitándose con los placeres del sueño, el camión de la basura fuerza todos sus sonoros tentáculos para vaciar los contenedores sin silenciador, algunas madrugadas me despiertan coches con las ventanillas bajadas desde donde sale ese tunda tunda que ellos llaman música. a las siete de mañana suena el ruido odiado del despertador, un pitido que siempre es penetrante y desagradable aunque este enmascarado en el lago de los cisnes. Ruido caseros, ruidos de tacones, de sillas arrastradas, de Juanito esta quieto con la pelota, ruido chillones de tele cinco, de políticos en pre-campaña electoral,de voceadores vendiendo humo,gritando promesas de igualdad desde sus privilegios, ruido de miedo,ruido de latas atadas al rabo de un perro flaco, todo el mundo grita al pobre a veces hasta con un susurro. Ruido mucho ruido y nueces, pocas nueces.

LAS FISIOTERAPEUTAS

2014 octubre 30

Lo que me va a dar de si la lesión del pie para esta sección de Plaza Alta, incluso más que el pequeño Nicolás para muchos columnistas. Escribí por primera vez de la caída el día que me clavo mañana, tarde y noche en un sillón el esguince. Ahora, para curar definitivamente el pie y curarme, también, de tanta lectura, escrituras y horas de musaraña pensando en lo peor; en que nunca tendré el pie como antes; en que no volveré a andar con garbo, si es que alguna vez lo hice,ni a correr, ni a montar en bici,voy todas las mañanas al fisio.
No sirvo para muchas cosas, es verdad, pero quizás para la que menos es para estar enfermo. Lo mio es peccata minuta comparado con otras patologías, pero el pie es mio y me duele a mi.
Todas la mañana voy al gimnasio del Centro de Salud, las fisio: Ana y Rosa, me reciben con buena cara. Valdepasillas ha dejado de ser mi centro de trabajo para ser el de recuperación, así puedo mirar las cosas desde fuera y comprender mejor a esos que alaban a los profesionales y critican su burocracia. Cuando estas mal, tengas lo que tengas, sufres limitaciones y dependes de personas que pierden su tiempo o parte de su jornada laboral para llevarte de un sitio a otro y no digo más. Lo mas importante que tenemos es la salud y cuando la pierdes quieres recuperarla cuanto antes. Los recortes en sanidad son los más injustos, tarde o temprano todos tenemos que recurrir a sus servicios.
Ahora paso un par de horas de la mañana en un concurrido gimnasio donde no deja de llegar personas operadas o lesionadas. Además de las fisio hay tres alumnas Shelia, Laura y la Berlangueña Cristina, cuantos recuerdos me trae Berlanga. Cristina me dice que Pepín ya no es alcalde, que Rufino sigue vendiendo aquellas sabrosas raciones de cochinito y que en el parque zoológico ya no esta aquel cerdo del pelo rizado que parecía una oveja. Las fisios no paran. colocan a un cojo en la onda corta, a un manco en la camilla de masajes…todos los pacientes estamos relajados menos ellas que están pendiente de nosotros. En el gimnasio suena música, hay revistas. Ana me sienta en una camilla y me mueve el pie mientras las alumnas toman nota así, entre buenas palabras, mimos, profesionalidad y sudores paso la mañana y mi pie, al que dedico el día entero, y hasta los artículos de Plaza Alta.

BEATRIZ Y SU PANADERÍA

2014 octubre 20
por Diego Algaba Mansilla

Creo que donde esta la panadería antes estaba parte de la pantalla del cine Autopista en los años en que el parque, situado frente a la iglesia San Juan de Rivera, era un “terregueril” donde los niños jugaban al pincho y al futbol entre escombros. La pared blanca era la pantalla del cine donde tantas veces vimos a Manolo Escobar y Concha Velasco cantar y enamorarse, a Bela Lugosi atemorizar al publico con colmillo ensangrentados y a Clint Eastwood y Lee Van Cleef en La muerte tenia un precio hipnotizando las noches de verano con aquella intrigante musica silbada entre chasquidos de pipas mafi. Hoy, en ese lugar, como si continuara la magia del cine, te recibe Beatriz como una actriz de pelicula de hadas. Su establecimiento se llama Horno de Santa Beatriz y algo de santa tiene esta joven de 21 años que pasa los dias desde la 8 de la mañana a 9 de la noche encerrada en su tienda, si he escrito 20 años y he escrito de 9 a 21 y lo que todavía no he dicho es que el negocio es suyo.
A los 20 unos estudian, otros no hacen nada,algunos trabajan y casi todos coinciden los fines de semana en la intemperie del botellón.
Beatriz, ha pasado de los 20 a los 21 en el interior de su tienda. Le he preguntado si no le gusta salir como los jóvenes de su edad, dice que le encanta, pero no lo hace porque los fines de semana trabaja. Se fue en el puente de agosto. Llego a los tres días con el color tostado del mar después de semanas y meses teniendo como único sol el calor del horno.Beatriz me vende el periódico y de vez en cuando caigo en la tentación de sus dulces. Es guapa, simpática y le gusta las mismas cosas que a los jóvenes de su generación pero a adquirido una responsabilidad que le hace tratar con: albaranes, proveedores, clientes y banqueros con el desparpajo que da la necesidad. Ella no ha sido Erasmus, ni ha ido a la universidad, ni ha salido al extranjero pero se ha hecho un hueco en un tiempo en el que muchos licenciados y adultos no encuentra sitio. Es sacrificado pero es el precio que tiene que pagar por su independencia, por no ser una carga para sus padres que la adoran aunque ya no viva con ellos.

SEPTIEMBRE

2014 septiembre 10
por Diego Algaba Mansilla

Llega septiembre con olor a nuevo, a principio de algo, al inicio de actividades placenteras para el cuerpo y el alma. Llega septiembre para demostrarnos que no somos dueños de nuestras decisiones, que casi todos hacemos lo mismo manejados por el clima y la publicidad. Llega septiembre con una brisa fresca que renueva el ambiente dejando atrás las interminables tardes de verano y las noches de aparcar bebidos en cualquier sitio cuando hay acto oficial.
Llega septiembre. Se van los becarios y todo los pesos pesados del columnismo vuelven con la tecla engrasada para hacernos reflexionar sobre la realidad, sobre el presente y el futuro, sobre lo que tenemos y tendremos, sobre esa política que no es parte de nuestra vida, es nuestra vida. Llega septiembre con los aparcamientos de Decathlon y Sprinter a reventar. La gente llega en coche y sale corriendo. La carretera de las Vaguadas, la Avenida de Elvas y la de la Granadilla se transforma en un paseo multicolor de hombres y mujeres en zapatillas de deporte bañados con el sudor del placer. Empieza septiembre con colas en los gimnasios, en los centro de formación: la UNED, la escuela de idiomas, artes y oficio, academias de baile. En septiembre vuelven los estudiantes a llenar los autobuses que van al campus o se les ve pedaleando en chirriantes bicicletas de alquiler, ya nadie quiere ser carpintero, ni fontanero, ni agricultor, que haremos cuando ya no sepamos cultivar la tierra. Septiembre esta aquí con su aspecto formal de principio de curso y su olor a lápiz y goma de borrar. Llega septiembre, se acaba el libre albedrío en la mesa y en la cama para empezar a cuidar cuerpo y espíritu. Ya ha llegado otro septiembre austero y firme sabiendo que de todos los que empiezan a correr a bailar a estudiar solo algunos llegaran a octubre y muy pocos a noviembre. Llega septiembre, terminaron las bulliciosas mañanas en Castelar moldeando plastilina por tiernas manos infantiles,quedan atrás los juegos de agua en la piscina de la Granadilla. Se acabo la manga corta, la exhibición de tatuajes, los ombligos al aire,los veladores en la acera, la terraza del López, el cine de verano. Empieza septiembre con otro “perdón no volverá a ocurrir” que lo mismo vale para justificar: la caza de elefantes, llevar herencia a Suiza que aparcar en sitios reservado para minusválidos con copas de más.Que filón para letristas de carnaval que bochorno para la ciudad.