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Fecha: agosto, 2016
Malagueña salerosa
Buzalén 27-08-2016 | 9:43 | 0


Aunque se llama malagueña a un palo del flamenco tradicional de Málaga que procede de los antiguos fandangos malagueños, la canción que hoy nos ocupa es en realidad un son huasteco o huapango, canción de México compuesta en 1947, atribuible a Elpidio Ramírez, que participó en la Revolución mexicana, logrando obtener el grado de capitán primero de caballería en el Ejército mexicano y Pedro Galindo Galarza.


Lo curioso es que esta canción, profundamente local acaba expandiéndose y alcanzando casi cualquier tipo de música.

La canción se transforma también en el sexto movimiento de la Suite Andalucía (1933) compuesta por Ernesto Lecuona (1895-1963). Se ha adaptado desde entonces a géneros pop, jazz y bandas musicales (militar y de cornetas y tambores) y le han sido compuestas letras en varios idiomas.
Una versión alemana, cantada por Caterina Valente, con la Orquesta de Werner Müller, se hizo muy popular en los Estados Unidos alcanzando la posición 42º en la lista de éxitos de la revista musical Cash Box en febrero de 1955. La versión inglesa fue compuesta por Marion Banks. Una versión posterior fue grabada por Connie Francis en 1960, alcanzando una buena posición en la lista de la revista musical Billboard. El arreglo de Bill Holman para la Orquesta Stan Kenton en el disco Adventures in Jazz de 1961 hacía a Malagueña pasar de pieza del flamenco a joya de una fiera big band.

Con el paso de los años, Malagueña ha sido interpretada en numerosas ocasiones por la Banda de la Universidad de Massachusetts Amherst y, como tal, se ha convertido en una de las canciones más identificativas del grupo. La banda de hockey de la Universidad de Minnesota también interpreta el tema tras cada victoria en casa del equipo de hockey masculino. La Banda de Cornetas y Tambores de los Scouts de Madison también interpretan la canción a menudo y ganaron el Campeonato Mundial de la Internacional de Bandas de Percusión con un programa que incluía la pieza. Otras bandas que interpretan la pieza son los Crusaders de Boston, Los Cadets de Allentown, los Caballeros de Hawthorne y los Lancer de Hanover. Una las más destacables interpretaciones de esta pieza en los últimos años se produjo en el musical de Broadway Blast!.

Algunas versiones roqueras han incluido una versión instrumental de Bill Haley & His Comets grabada en Suecia en 1968 que nutrió sus espectáculos en directo en los 60 y 70 llevados a cabo normalmente por el guitarrista Nick Nastos. Una versión instrumental de Ritchie Valens fue lanzada años después de su muerte. Otras versiones instrumentales de estilo surf fueron interpretadas por las bandas The Trashmen en los años 60, y The Bambi Molesters en 2004, al igual que en la parte de un arreglo de Misirlou.

El grupo Chingon fue formado por el director de cine Robert Rodríguez para grabar canciones para su película de 2003 Érase una vez en México en 2004. El nombre del grupo proviene de un término del argot mexicano, chingón , vagamente, pero lo suficientemente cerca que significa “rudo” y / o “impresionante”.Chingon también contribuyó la canción ” Malagueña Salerosa “de Quentin Tarantino ‘s Kill Bill 2.

Para ilustrar la canción hemos rescatado imágenes de la inolvidable María Félix, además de una gran actriz fue una mujer de carácter fuerte que vale la pena recordar. Estas son algunas de las frases que se le atribuyen a la famosa mexicana:

-”No me gusta que me ayuden, puedo equivocarme sola”.

-”El dinero no da la felicidad, ah, pero como calma los nervios”.

-”Yo nunca he criticado a las lesbianas ni a los gays. Lo que hacen las gentes de la cintura para abajo son sus historias, no las mías”.

-”No es suficiente ser bonita, hay que saberlo ser”.
-”Dejen a los muertos en paz, si los que están adentro no pueden salir y los que estamos afuera no queremos entrar”.

-”Yo seré para ti una mujer más en tu vida, pero tú un hombre menos en la mía”.

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Aunque tú no lo sepas
Buzalén 13-08-2016 | 10:57 | 0


Quique González compuso esta canción para Enrique Urquijo con el que compartía actuaciones en “El rincón del arte nuevo”, un pequeño local de Madrid. El tema vio la luz en 1998 y lamentablemente Enrique Urquijo murió una noche de noviembre de 1999, en un oscuro portal del barrio de Malasaña que hubiera podido protagonizar cualquiera de sus canciones. Murió el músico, pero había nacido el mito. No fue una sobredosis como suele decirse. En plena cura de desintoxicación sufrió una crisis y no solo imprudentemente le dejaron salir, sin avisar a ningún familiar ni amigo, sino que le despidieron con las doscientas mil pesetas de entonces que había dejado de fianza. Una negligencia médica en toda regla que desencadenó un cóctel explosivo de sustancias no excesivas, sino contraindicadas. Se fue sin tener que irse, aunque hay que reconocer que muchas de sus canciones eran la crónica de un suicidio anunciado. De hecho como se afirma en la biografía Adios Tristeza, Enrique fue escribiendo su biografía a través de sus canciones: auténticos himnos a la tristeza, la mala suerte, el abandono, desgarrados cantos a la soledad, al desamor, y al refugio en el alcohol… Letras surgidas de un corazón sensible que le unían con su público como pocos artistas del pop han conseguido.

Los Secretos nada tenían que ver con la rutilancia estética de los 80 y eran ninguneados, injustamente calificados en las llamadas “guerras estéticas” como sensibleros e incluso como niños bien -que no lo eran-. Hijos de un empleado de una empresa constructora de origen vasco, vivían de alquiler en una calle secundaria del barrio de Argüelles, no tenían nada que ver con la Banca Urquijo como se corría por Madrid. No tenían el favor de la prensa y la radio, ni siquiera las compañías les hacían demasiado caso pese a que su primer LP con las inolvidables Déjame, Ojos de Perdida, Vidrio Mojado siempre figure entre las antológicas del pop español.
Eran chicos sencillos de aspecto normal que no estaban muy presentes en los garitos de moda, pero sí en las habitaciones de aquellos que eran tan jóvenes como ellos y oían sus canciones en el recogimiento, mientras estudiaban, compartían vivencias en bares tranquilos o cuando sufrían momentos de bajón… Y así era, porque el líder de Los Secretos, junto a su hermano Álvaro, pasó la mitad de su vida sumido en un círculo vicioso que le llevaba de la depresión a las drogas, y de las drogas a la depresión: «Cuando sentía el hormigueo de la desesperación, recurría al alcohol, la heroína, la cocaína o los tranquilizantes (en ocasiones, todo a la vez) para conseguir una especie de muerte efímera», recogía Miguel Ángel Bargueño en «Adiós tristeza», la biografía de este poeta maldito del pop, que publicó en 2005.«Enrique aparecía por aquí -contaba Joaquín Sabina, con el que mantenía una estrecha relación- de madrugada y me pareció siempre el ser más dulce, más tímido, más sensible del mundo. Era para comérselo. Aquí venía y se podía quedar cuarenta y ocho horas. Hablaba poco, fumaba mucho, bebía mucho; yo también».
Poco antes de morir, su novia Pía había ido a buscarle a casa de su «camello», a donde acudía en demasiadas ocasiones tras abandonar la clínica donde estaba ingresado, una vez más, para dejar su adicción a las drogas. Era el final de una pesadilla que se había iniciado 20 años antes, cuando Enrique y sus hermanos comenzaron a coquetear con la heroína. «Había caballo en todas las fiestas. Si eras músico y no te metías, era como si fueras gilipollas», decían.
El mayor de los hermanos Urquijo, muerto a los 39 años, empezó pronto a recorrer las consultas de psiquiatras que no supieron cómo solucionar su problema, el mismo que arrastró hasta el mismo día de su muerte, y que se dejaban ver en casi todas sus canciones: «Por supuesto que Los Secretos y su grupo de ahora, Los Problemas, eran dos bandas tristes, acorazadas detrás de su desesperanza, pero en sus canciones un buen puñado de aficionados encontró un pañuelo para sus lágrimas del día a día», comentaba de la Fuente en la columna «Vuelves a ser un niño».
Odiaba la fama, la industria, las entrevistas y pretendía ser alguien anónimo, pero no lo consiguió. Con Los Secretos grabó nueve discos y dio miles y miles de conciertos, tras los que muchas veces se escapaba sin dar noticias. Su último disco, un recopilatorio de grandes éxitos, vendió 300.000 copias.
El último proyecto que tenía en mente, grabar un disco para niños basado en poemas de Gloria Fuertes, que nunca vio la luz. Posiblemente los mismos niños que ahora ya entrados en la adolescencia estén descubriendo sus canciones. pero que ya no se cruzarán con él en cualquier recoveco de Malasaña.

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La curiosa historia del baile de San Vito
Buzalén 06-08-2016 | 8:53 | 0


El vito es un baile tradicional de Andalucía, cuyo nombre hace alusión a la enfermedad llamada “baile de San Vito”, por el carácter animado y vivo de esta danza. según relata la tradición San Vito apenas tenía doce años cuando murió mártir en el año 303. Hijo, según algunos, de un hombre rico de Sicilia llamado Hylas, fue torturado hasta la muerte junto a su nodriza Crescencia y a su tutor Modesto, ambos cristianos, por negarse a renegar de su fe. La iconografía representa al santo con una caldera al hombro, aludiendo a la muerte en aceite hirviendo que Diocleciano le había preparado como premio al haber curado a su propio hijo de unos horribles ataques epilépticos que padecía desde niño (esos premios cariñosos de los emperadores romanos). Pero cuando todos esperaban verle morir achicharrado como un boquerón, lo que vieron fue que el santo se arremangó la capa y empezó a bailar una especie de rock-and-roll que contagió a toda la corte imperial empezando por el emperador.

Posteriormente en Estraburgo en julio de 1518 una mujer conocida como Frau Troffea comenzó a bailar sin parar en una calle de esta ciudad francesa y así continuó sin descanso entre cuatro y seis días, mientras decenas de personas se sumaban a ella en una semana en una plaga de baile que afectó a 400 personas en un mes. En su pico la epidemia se cobró la vida de hasta 15 personas al día que bailaban hasta la muerte. No era el primer brote compulsivo de baile en Europa. El primero había tenido lugar en la Nochebuena de 1021 en la ciudad de Kölbigk (Alemania) y hay noticias de otras en 1237, 1247, 1278, 1374, 1438, aunque el de 1518 es el mejor documentado de esta extraña epidemia que se conoció durante siglos como «el baile de San Vito» o el «baile de la peste», entre otros numerosos nombres. El envenenamiento humano debido al consumo de centeno infestado por un hongo llamado cornezuelo. Incluso se especula que los juicios de las brujas de Salem pudieron ser desencadenados por algunas jóvenes que habían consumido centeno contaminado.

La melodía del vito se ejecuta en compás de 3/8. Usa la escala menor armónica para los motivos ascendentes y el modo frigio, que es el modo más característico de la música andaluza, para los motivos descendentes, lo que genera un acompañamiento armónico basado en la cadencia andaluza. El vito se canta con diferentes letras, jocosas o serias. La adaptación de esta canción popular para canto y piano, realizada por Fernando J. Obradors (1897-1945) y recogida en sus Canciones Clásicas Españolas, es la versión más interpretada en los círculos académicos. El violinista y compositor Pablo de Sarasate utilizó una variación sobre el tema melódico de El vito en su Danza española n.º 7, Op. 26, n.º 1 – “el vito”. Durante la Guerra Civil Española, entre el bando republicano se usó la melodía de El vito para cantar un texto en honor del Quinto Regimiento. La nueva versión se hizo muy popular incluso entre la población no combatiente: “Con el Quinto, Quinto, Quinto,con el Quinto Regimiento.Madre, yo me voy p’al frente para las líneas de fuego, Madre, yo me voy p’al frente para las líneas de fuego”.

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Sobre el autor Buzalén
Antonio Javier Calero (guitarra) y Javier Gómez (voz), dos hornachegos formados en conservatorios de nuestra Comunidad, apasionados por la corriente musical que nace en el S.XVI con la vihuela y llega hasta nuestros días, rescatando temas de autores extremeños poco conocidos para el gran público como Hernando de Franco o Juan Vázquez. Nuestro disco “Caminando” es el resultado de todo este trabajo conjunto, las canciones han sido compuestas entre los dos y en él se percibe la influencia de algunos de nuestros referentes artísticos como la bossa-nova, las canciones tradicionales e infantiles, la preocupación por el medio ambiente, la fugacidad de las cosas, los derechos de la infancia... un trabajo humilde que pretende compartir lo que somos. Llevamos a cabo de forma quincenal un espacio divulgativo en Canal Extremadura Radio dentro del programa "el sol dale por el Oeste" en el que interpretamos en directo una canción de nuestro repertorio y explicamos la conexión cultural que tiene con Extremadura.