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La “saudade” del Emperador
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Buzalén | 11-01-2017 | 09:07


Mille Regretz (mil pesares) más conocida como “La canción del Emperador” es una canción polifónica en francés creada por el compositor franco-flamenco Josquin des Prez . Aquí interpretamos su famosa variación para vihuela española del maestro Luis de Narváez (se cree que la canción recibió este sobrenombre por ser la favorita de Carlos V).
Es una de las canciones profanas que logró una gran difusión por toda Europa durante el s. XVI, la versión instrumental de
Narváez que adorna discretamente la polifonía original con glosas, figura entre las piezas más conocidas del repertorio de la vihuela. La posible debilidad del emperador por esta canción se puede relacionar con el ciclo de canciones sobre el tema de “regretz” que aparecen en los cancioneros de su tía Margarita de Austria en cuya casa se crió hasta ascender al trono español en 1516. Es posible que fuera una de las chansons nouvelles que Josquin presentó a Carlos V en su encuentro en 1520. Se supone también que la misa que compuso Morales sobre la misma canción se deba a la afición de Carlos V y que fuera compuesta para cantar delante de él durante una de sus estancias en Italia.

A pesar de su imagen de hombre activo, guerrero, decidido y mundano, Carlos V tenía un trasfondo melancólico que no escapaba a los ojos de los buenos observadores. Su biógrafo, Alonso de Santa Cruz, le dedica estos párrafos:Era más reflexivo que idóneo y a esta causa fue amigo de soledad y enemigo de reír, siendo ya casado. Enemigo de hablar mucho, tanto que por muy largo tiempo a los negociantes de sus negocios les venía a responder en breve sonido […] En el tiempo de su comida casi no hablaba palabra y tampoco en la sala donde estaba […] En el vicio de la carne fue a su mocedad mozo, porque tuvo en Flandes una hija bastarda y en Castilla otra […] Muy pocas veces cabalgaba para pasearse por los pueblos donde estaba, sino siempre se holgaba de estar retraído o recogido en su cámara.
El embajador veneciano Gasparo Contarini precisa más su diagnóstico:El César es de pocas palabras y de carácter muy moderado;. Verdad es que siente más la tristeza que la alegría, conforme a la cualidad de su carácter, que es melancólico.
La melancolía (mille regret) podrían deberse a algún amorío juvenil que quedara allá en tierra flamenca o —si queremos cargar aún más las tintas del guión— la mismísima reina Germana de Foix, por la que, a pesar de ser la viuda de su abuelo Fernando el Católico (su abuelastra) el joven Carlos sintió tan repentina pasión, que no tuvo empacho en hacerle una hija nada más llegar a España y ocupar el trono, según afirman algunos historiadores. Después de todo, la chanson de la que hablamos está en francés.
Además de todas estas posibilidades y aun tratándose de un Austria con varios hijos naturales, en este caso no se debe descartar a la mujer legítima, la emperatriz Isabel, como la causante de las nostalgias y pesares imperiales. En una carta desde Nápoles Carlos intentaba justificar la prolongación de su ya larga ausencia con estas palabras: Y por eso, Señora, no son menester aquí soledades ni requiebros. (regrets)
En el año 1556 Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico decidió retirarse a algún convento para hacer en él vida monástica, eligiendo para ello el Monasterio de Yuste. Por esta razón tuvieron que realizarse numerosas obras para ampliar las escasas dependencias con las que el monasterio contaba en ese momento y que eran insuficientes para albergar al emperador y a las 60 o 70 personas con las que contaba su séquito personal. Las habitaciones del emperador estaban ubicadas junto al coro de la iglesia, de modo que le permitían asistir a los oficios religiosos desde su propio dormitorio, sentado en su litera, donde permanecía postrado debido a la grave afección de gota que le aquejaba. Durante la estancia del emperador en Yuste, numerosos personajes de la corte pasaron por allí para visitarle, entre ellos su propio hijo, el rey Felipe II de España o Don Juan de Austria, su hijo natural (escena que recoge la imagen del cuadro).

Sobre el autor Buzalén
Antonio Javier Calero (guitarra) y Javier Gómez (voz), dos hornachegos formados en conservatorios de nuestra Comunidad, apasionados por la corriente musical que nace en el S.XVI con la vihuela y llega hasta nuestros días, rescatando temas de autores extremeños poco conocidos para el gran público como Hernando de Franco o Juan Vázquez. Nuestro disco “Caminando” es el resultado de todo este trabajo conjunto, las canciones han sido compuestas entre los dos y en él se percibe la influencia de algunos de nuestros referentes artísticos como la bossa-nova, las canciones tradicionales e infantiles, la preocupación por el medio ambiente, la fugacidad de las cosas, los derechos de la infancia... un trabajo humilde que pretende compartir lo que somos. Llevamos a cabo de forma quincenal un espacio divulgativo en Canal Extremadura Radio dentro del programa "el sol dale por el Oeste" en el que interpretamos en directo una canción de nuestro repertorio y explicamos la conexión cultural que tiene con Extremadura.