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Fecha: febrero, 2017
Para ti, Lucía.
Buzalén 24-02-2017 | 7:07 | 0

Hoy versionamos de nuevo al gran Joan Manuel Serrat que arrancó su carrera en la Nova Cançó Catalana. Serrat encontró problemas con la censura muchas veces, sin embargo, siguió creando canciones que exploran temas políticos y sociales, usó sus experiencias en una manera creativa para expresar sentimientos sobre la vida real, sobre España, su gente, y sus líderes. En el estilo musical de Serrat encontramos una combinación de ironía, pura honestidad, y una habilidad por presentar la vida como es.

El texto lírico de «Lucía», de verso libre, tiene la forma de una carta, escrita con tremenda intensidad emotiva, pero casi a fondo perdido, sin certeza alguna —y más bien sin esperanzas— de que llegue a su destinataria: «es una carta de amor, que se lleva el viento pintado en mi voz, a ninguna parte, a ningún buzón». El autor casi no habla de Lucía en el poema, no la describe, no da señas sobre ella, ni ensalza directamente sus características. La letra está centrada en lo que Lucía ha producido en él («si alguna vez fui bello y fui bueno, fue enredado en tu cuello y tus senos»). Lucía es esencialmente maravillosa por cómo lo hizo sentir a él y por la huella imborrable que le ha dejado de esos sentimientos sublimes.

Muchas veces le han preguntado a Serrat en entrevistas por la existencia real de Lucía, pero el artista elude aportar detalles: «no hay mucho que contar. Como dice el bolero, es lo que pudo haber sido y no fue. Pero también fue lo que fue y, a fin de cuentas, en la vida lo que queda es lo que cuenta». Sin embargo, hay versiones periodísticas que señalan que Serrat habría confesado que su canción relata una historia real, de modo que Lucía, según esta fuente, habría sido un viejo amor a quien el cantautor jamás pudo olvidar, llegando incluso a llamarla el día de su boda para recordarle que la seguía amando...

El cantautor cubano Santiago Feliú confirmó en 2011 la versión acerca de la boda de Lucía, revelando que habría escuchado esto directamente de Serrat en 1997. La anécdota aparece en un artículo de prensa en el que Feliú se refiere a la gran influencia que ejerció esta canción en su propia formación como compositor. Relata que muchas veces cantó «Lucía» y siempre sostenía que «esta es la mejor canción de amor que existe». Le parecía perfecta porque reunía todas las características deseables para un tema musical de amor: «una melodía ingeniosamente elegante que se podía manejar con la guitarra (aunque la conocí ya orquestada), un texto que combinaba líneas muy directas y otras más metafóricas, y el tema del amor perdido, la nostalgia, cierto desamor por tanto amor». Además de confesarle que le parecía una maldad haber llamado a Lucía en el día de su boda, Serrat le habría dicho a Feliú en esa oportunidad que ya no recordaba si había escrito esta canción antes o después de la boda de Lucía, un olvido que a Feliú le pareció muy gracioso.
René León —quien ha mantenido una extensa relación de colaboración y amistad con Serrat durante casi medio siglo, siendo promotor y productor de sus giras en México— se ha referido en entrevistas a la canción «Lucía», señalando que sería una de las canciones más solicitadas por el público en los conciertos y presentaciones en vivo del artista. También él aporta su versión sobre una «Lucía real», relatando que la canción habría sido compuesta para una azafata de Iberia de quien Serrat habría estado enamorado en aquella época, señala además que por aquellos tiempos el artista era «un auténtico galán conquistador, impactante para el género femenino». El propio autor solo dice que aunque quedó inmediatamente satisfecho con el resultado de su composición en cuanto acabó de escribirla, hubiese preferido no tener que escribir jamás nada como esa canción «porque eso significaría que no habría sufrido por amor».

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Siempre Carlos
Buzalén 06-02-2017 | 6:59 | 1

Hoy nuestra guitarra y nuestra voz recuerdan a Carlos Cano, maravilloso cantautor y poeta andaluz que recuperó estilos tradicionales, y muy especialmente la copla andaluza, género que contemporaneizó para liberarla de la apropiación que el franquismo había hecho de la misma. Su versatilidad como compositor, capaz de escribir cuecas, tangos, boleros, rumbas, sambas, nanas, coplas, murgas carnavaleras o temas intimistas acompañado por tan sólo su voz y su guitarra o por una orquesta, unida a la calidad y emotividad de sus textos, hacen de Carlos Cano un personaje destacado dentro del panorama musical iberoamericano.

Compositor muy prolífico, entre sus temas más conocidos caben destacar “Verde, blanca y verde“, “María la Portuguesa“, “La murga de los currelantes“, “Tango de las madres locas“, que hoy recuperamos,“Que desespero“, “Habaneras de Cádiz“, “Un vaso de té verde” o “La metamorfosis“, entre otros. En su juventud, como tantos miles de andaluces, emigró a Suiza y Alemania buscando trabajo, experiencia que le marcaría profundamente y que se vería reflejada en su obra posterior en temas como “La miseria” o “El Salustiano“, donde reflejó la pobreza y la tristeza por tener que abandonar su tierra para cambiarla por los grises paisajes industriales del norte de Europa más favorecido económicamente.

En 1969, junto con Juan de Loxa, Enrique Moratalla y Antonio Mata, crea el Manifiesto Canción del Sur y comienza a cantar en la Universidad, acompañado por su guitarra y su característica voz trémula, que se convertiría en una de sus señas de identidad. Lo hace teniendo como referente una memoria familiar republicana, ya que su abuelo había sido fusilado al comienzo de la Guerra Civil Española, en 1936, siendo acusado de socialista radical y fusilado en Granada dónde era capitán de la fábrica de pólvora de El Fargue. Sus primeros discos durante la etapa de la Transición Española y el tardofranquismo, son marcadamente políticos y sus canciones se unen a la reivindicación general de una España democrática y al resurgimiento de la identidad andaluza y la consecución de su Autonomía, “ser andaluz es la forma que yo tengo de ser persona”, decía inspirado en las palabras de Blas Infante.

Un artista que ha marcado para siempre el devenir de los que amamos la música tradicional con su talento y sensibilidad. En la obra que recuperamos hoy realiza un homenaje sentido y honesto a las madres de la Plaza de Mayo, asociación argentina formada durante la dictadura de Videla con el fin de recuperar con vida a los detenidos desaparecidos, inicialmente, y luego establecer quiénes fueron los responsables de los crímenes de la humanidad y promover su enjuiciamiento.
La cifra de personas detenidas-desaparecidas se estima en unas 30.000. Es el número que obtuvieron los organismos de derechos humanos a partir de las denuncias y la estimación de casos no denunciados. Según el libro Nunca Más, informe de la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), las víctimas del terrorismo de Estado fueron unas 9.000 personas, porque sólo cuentan los denunciados hasta 1983.
Sobre este hecho tan tremendo para la historia mundial, y en particular para la Argentina, Cano compuso la canción con música y letra para dejar constancia de los hechos y denunciarlos.
Los perseguidos, las víctimas, iban a desaparecer. No iban a estar más: secuestrados y esfumados de la noche a la mañana. Los militares creían que al no haber cuerpos, al no haber pruebas ni quedar en evidencia, nadie podría acusarlos de crimen alguno. Eso es el terrorismo de Estado. Las Fuerzas Armadas se dedicaron a la muerte clandestina, mientras en público sus jefes iban a misa a ser bendecidos, a comulgar, y a la salida sonreían. En sus discursos hablaban de la ley, el orden, la paz y el progreso. Empezó la cacería. Zonas liberadas, gritos en la noche, secuestros de gente indefensa, la absoluta desaparición de la justicia.

En esa noche, hubo un parto. En medio de la oscuridad, un alumbramiento. Nació una historia. Muchas madres y padres salieron a buscar a sus hijos. Salieron de sus casas, salieron del útero de su rutina habitual a enfrentar al aparato represivo más imponente de la historia del país. Llevaban impresas en la piel la desesperación y el amor, y de allí les nació el coraje. Recorrieron hospitales, caminaron juzgados, se atrevieron a ir a comisarías y cuarteles. Buscaron a las morgues. Nadie sabía nada. La ley del silencio. Cada día era la esperanza de una noticia. Cada noche era la frustración del silencio.
Los padres, poco a poco, volvieron a sus trabajos… ellas esperaban.

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Sobre el autor Buzalén
Antonio Javier Calero (guitarra) y Javier Gómez (voz), dos hornachegos formados en conservatorios de nuestra Comunidad, apasionados por la corriente musical que nace en el S.XVI con la vihuela y llega hasta nuestros días, rescatando temas de autores extremeños poco conocidos para el gran público como Hernando de Franco o Juan Vázquez. Nuestro disco “Caminando” es el resultado de todo este trabajo conjunto, las canciones han sido compuestas entre los dos y en él se percibe la influencia de algunos de nuestros referentes artísticos como la bossa-nova, las canciones tradicionales e infantiles, la preocupación por el medio ambiente, la fugacidad de las cosas, los derechos de la infancia... un trabajo humilde que pretende compartir lo que somos. Llevamos a cabo de forma quincenal un espacio divulgativo en Canal Extremadura Radio dentro del programa "el sol dale por el Oeste" en el que interpretamos en directo una canción de nuestro repertorio y explicamos la conexión cultural que tiene con Extremadura.