Hoy

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Autor: Buzalén
Siempre te voy a esperar
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Buzalén | 15-05-2017 | 8:25| 0

El pueblo de Hornachos aguanta la respiración desde que el pasado 9 de Mayo nuestra vecina Francisca Cadenas desapareciera de forma inexplicable, dejando a su familia y a todos los que la conocíamos sin saber qué hacer, más allá de seguir buscándola por las cercanías, compartir su imagen en los medios de comunicación, enviar carteles e intentar implicar en su búsqueda a todos aquellos que puedan dar alguna pista sobre su paradero.

Hoy nuestra canción es prácticamente una oración a la que todo el pueblo de Hornachos se une… “siempre te voy a esperar”, solidarizándonos con la impotencia que siente esta familia destrozada que ve pasar con angustia los días sin recibir noticia alguna;¿de dónde se sacan fuerzas para seguir luchando, para seguir buscando, para seguir aguantando?

Esperar, como una prueba de amor, firmes en la convicción de que vas a volver, de que vamos a encontrarte… en esta espera, en esta búsqueda, cada uno arrima el hombro como puede, nosotros desde la música, el respeto y la esperanza.

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la Allemade, la danza melancólica
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Buzalén | 04-05-2017 | 11:09| 0

En nuestros conciertos, además de temas propios, nos gusta presentar piezas para guitarra que nos acerquen a la grandeza y sonoridad de este instrumento que tanto amamos. Tal es el caso de esta “Allemande” (danza alemana) de J.S.Bach perteneciente a una composición muy popular en la música barroca denominada “suite”.
Una suite (del francés: suite) es una composición musical compuesta por varios movimientos breves cuyo origen son distintos tipos de danza barroca. La suite está considerada como una de las primeras manifestaciones orquestales de tipo moderno. Para que se mantuviera la unidad interna, todos los pasajes de una suite se componían en la misma tonalidad, o en su relativo menor. Otras veces se presentaba un tema musical en diferentes danzas. Por ello se ha considerado este género un antecedente de la forma sonata que se origina en el siglo XVII.
Las danzas tenían una forma binaria simple, es decir, dos secciones más o menos iguales. Una suite constaba de unos diez movimientos. Solía comenzar con un preludio. La primera danza podía ser una alemanda, de ritmo rápido; luego una corrente y una zarabanda; una bourrée, de tiempo moderado, y así sucesivamente, para finalizar con una danza viva, como la giga. Al finalizar el barroco, la suite fue una forma musical sofisticada que mezclaba distintas tonalidades, contrastaba materiales temáticos presentándolos al inicio de la pieza y reexponiéndolos en su final. Anuncia, en definitiva, el origen de la sonata, que reemplazará a la suite como género instrumental en la segunda mitad del siglo XVIII. En resumen, la suite es la unión en una sola obra de varias danzas de distinto carácter y ritmo, con el que consigue dar el sentido dramático de «contraposición», típico del Barroco.

Johann Sebastian Bach conocía la música francesa de su época, incluida la de François Couperin. Tuvo acceso a ella por primera vez al escuchar a la orquesta de la corte francófila de Celle durante sus años escolares de Lüneburgo (1700—1702).
El término alemanda proviene del francés allemande, y se utiliza para denominar esta danza alemana barroca. Todo el conjunto de testimonios y las piezas musicales que han llegado hasta nosotros no ofrecen pruebas de ningún acento de alegría vivaz, por el contrario, la belleza de la alemanda reside en su gracia más bien lenta y fluente, sobre todo de los brazos, y en la principal de sus características, o sea, que las parejas permanecen unidas de las manos a lo largo de todas las “vueltas y evoluciones de la danza”. Praetorius (en Syntagma musicum, 1619) escribe: “Allemande designa una breve canción o danza germana, porque Alemagna significa “Alemania”, y Alemand, un “alemán”. Pero esta danza no es tan ágil y diestra como la gallarda, sino por el contrario algo melancólica y más lenta.” Al abandonar su primitiva herencia de pesadez germana, adquirió características más atrayentes de sentimiento y ternura.

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Volver a la tierra
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Buzalén | 09-04-2017 | 6:37| 0

Desde tiempos inmemoriales los pueblos de la antigüedad reverenciaron el enorme poder que provenía de la Madre Tierra. Esta reverencia se reflejaba en el respeto por todo lo sagrado, las montañas moradas de lo divino, los bosques, ríos y manantiales. Este respeto por la naturaleza se ha ido perdiendo y con él, hemos ido perdiendo el rumbo; desviándonos hacia un hambre ciega, sin sentido, derrochadora de recursos.

Imposible no recordar el texto del Jefe indio Seattle al presidente de los Estados Unidos “¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña. Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos? Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja. El agua que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra,  deberán recordar que es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados”.

Incluso en el relato de la Creación del Génesis el primer hombre recibe el nombre de “Adán” porque Dios lo había formado del polvo de la tierra, la “adamah”, de manera que los dos términos y sus detinos quedarán unidos para siempre, lo que le ocurra a uno le pasará factura al otro y el daño que le ocasione se volverá en su contra.

En palabras de uno de los grandes poetas de nuestro tiempo, Joan Baptista Humet, “hacer del sol nuestro aliado, pintar el horno ajado y volver a respirar”. O como diría Raimon poner la cara “al viento” en una canción que está a punto de cumplir sesenta años y que nació un día que iba de paquete en la vespa de un amigo hacia Valencia y le daba el viento en la cara. Todo lo demás hervía en su cabeza a sus diecinueve años. Al final del trayecto la canción estaba hecha. Se trataba de un himno tan potente que agrietó la costra que apresaba a varias generaciones.

Desde nuestra Extremadura, uno de los últimos paraisos que quedan, queremos aferrarnos a la tierra y defender lo que constituye nuestra esencia y nuestro futuro.

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Chanson de Primavera
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Buzalén | 20-03-2017 | 9:32| 0

Hoy recreamos esta preciosa “chanson” francesa de principios del Siglo XVI, al que nos hemos acercado anteriormente con compositores como Juan Vázquez o Dowland. Se unen en esta pieza de amor cortés el talento musical de Claudin de Sermisy, que desarrolló su producción en la corte de Francisco I y los versos de Clement Maron que ya en 1515, ofrece a dicho monarca, un libro de versos titulado, El Templo de Cupido. El Rey lo recomienda a su hermana Margarita que lo convierte en secretario de su marido, el duque de Alençon, al que acompañará en sus campañas.

Al morir el Duque de Alençon en 1525, se venga de una enamorada suya, publicando Elegía primera para una Dama. Ésta, a su vez, se venga denunciándolo por haber comido tocino durante la Cuaresma. Es detenido, acusado de herejía y llevado a la cárcel de Châtelet. Consigue salir gracias a su amigo Lyon Jamet y al obispo de Chartres, Louis Guillard. Para dar las gracias a su amigo compone la Epístola a su amigo Lion. En esa misma época, escribe su poema El Infierno, inspirado en su estancia en prisión.
Finalmente es víctima de la persecución del rey contra los luteranos, se ve obligado a exiliarse y finalmente fallece en Turín. Tradujo a Virgilio, a Luciano (c. 1511-1514), a Ovidio (1533) y a Petrarca (1538). Es el autor del primer soneto en lengua francesa; además, escribió rondeles, baladas y otras formas estróficas, características de los grandes retóricos.
La parte musical corresponde a Claudin de Sermisy, como señalamos al principio, que fue uno de los más famosos compositores de chansons populares en francés a principios del siglo XVI, además fue un destacado compositor de música sacra. Su música influyó y se vio influida por los estilos contemporáneos italianos. Esta pieza es al mismo tiempo una canción de amor no correspondido (a qué viene esto, hermosa dama, os suplico….) y una oración atribuida a Rey David, el salmo X del libro de los salmos… Oh Señor, ¿por qué permaneces tan distante?¿Por qué te escondes cuando estoy en apuros?….También coexiste su versión para laúd/vihuela y voz, con la versión polifónica a 4 voces.

En su momento la pieza supuso todo un hit en la música europea, tanto en su versión profana como religiosa, en el contexto reformado se publica en Ginebra y Amberes y en el católico patrio tenemos la versión de Antonio de Cabezón para órgano (obras para tecla, arpa y vihuela) publicada por su hijo Hernando en 1578 en Madrid. Curiosamente la escribe como se pronuncia “duviansela“.

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Romance de Don Boyso
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Buzalén | 08-03-2017 | 6:21| 0

Federico García Lorca grabó para “La Voz de su Amo”, en 1931, cinco discos gramofónicos con diez temas de su “Colección de Canciones Populares Antiguas”. El propio García Lorca tocó el piano, acompañando a “La Argentinita”, bailarina y cantante (tocando también las castañuelas). Estas grabaciones, están consideradas como los documentos sonoros más personales que se han conservado del artista granadino. Los discos de “La Voz de su Amo” salieron al mercado en la primavera de 1931 y tuvieron un gran éxito. Federico, quien además de intérprete, había recopilado y armonizado dichas canciones, se reveló una vez más como el artista polifacético que era, mientras que la interpretación de “la Argentinita” fue considerada todo un exponente de la sencillez, la gracia y el sentimiento que requiere el “canto popular” (desde el criterio intelectual del momento).
Los romances representan un compendio de sabiduría popular, muchos recordaremos a nuestras abuelas recitando romances que pasaban de padres a hijos, de generación en generación. Lorca recogió este “romance de Don Boyso o Romance de la cristiana cautiva” que vuelve a situarnos en la frontera medieval entre tierras de moros y de cristianos.

El Romance de Don Boyso, es uno de los legados orales más representativo de la Edad Media Leonesa que ha pasado por diferentes modificaciones a lo largo de la historia. En este romance han quedado recogidas diferentes versiones, muchas de ellas tomadas en Tradiciones Orales Leonesas II, Romancero General de León II, desde San Martín de Agostedo, Quilos, San Clemente de Valdueza, Vierdes, etc. y muchas más. No obstante la belleza de la melodía, la genial adaptación de Federico García Lorca y su pasión por la música sefardita, una mezcla judío árabe mayormente integrada en sus escritos. Don Boyso, caballero cristiano, va a tierra de moros buscando una esposa; cree encontrar a una judía, pero le propone bodas si se hace cristiana, descubriendo luego que ha rescatado por azar a su propia hermana Rosalinda, que estaba cautiva. La música que acompaña al mencionado romance es música sefardí.
Musicalmente, si se busca la partitura de la canción, se puede notar una complejidad musical. La voz nos deleita, haciendo que esta historia sea una más interesante y dulce para el oído. En la música sefardí se utilizan los registros agudos de la tesitura vocal. A principios del siglo XIX se menciona la presencia de la guitarra, el violín y la pandereta. Es un canto individual, ya que al estar cargado de melismas, con libertades rítmicas, dificulta mucho el canto grupal. El romance sefardí es fundamentalmente monódico. Generalmente son puramente silábicas, es decir, una nota por cada sílaba, pero también con abundante ornamentación y flexibilidad melódica.
Así pues en Don Boyso encontramos la influencia de la música sefardí y las fronteras de moros y cristianos en la tradición oral.

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Sobre el autor Buzalén
Antonio Javier Calero (guitarra) y Javier Gómez (voz), dos hornachegos formados en conservatorios de nuestra Comunidad, apasionados por la corriente musical que nace en el S.XVI con la vihuela y llega hasta nuestros días, rescatando temas de autores extremeños poco conocidos para el gran público como Hernando de Franco o Juan Vázquez. Nuestro disco “Caminando” es el resultado de todo este trabajo conjunto, las canciones han sido compuestas entre los dos y en él se percibe la influencia de algunos de nuestros referentes artísticos como la bossa-nova, las canciones tradicionales e infantiles, la preocupación por el medio ambiente, la fugacidad de las cosas, los derechos de la infancia... un trabajo humilde que pretende compartir lo que somos. Llevamos a cabo de forma quincenal un espacio divulgativo en Canal Extremadura Radio dentro del programa "el sol dale por el Oeste" en el que interpretamos en directo una canción de nuestro repertorio y explicamos la conexión cultural que tiene con Extremadura.