Hoy

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El sitio de mi recreo
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Buzalén | 18-06-2016 | 05:34| 0

Si hay un motivo por el que la música es grande, es sin duda por las sensaciones y sentimientos que es capaz de provocar en nosotros; tristeza, alegría, melancolía, esperanza… a veces una u otra según el momento, o a veces todas juntas. Para algunas personas la música se convierte en un recurso para volver a encontrar la ilusión o la seguridad perdida, un lugar íntimo donde ahuyentar nuestros miedos y coger fuerzas para empezar de nuevo, el sitio de nuestro recreo.
En nuestro caso, como puede verse en el vídeo, ese sitio es sin duda alguna Hornachos, el pueblo que nos vio nacer y crecer como artistas, aunque Extremadura entera es la referencia afectiva que permanece más allá del tiempo y la distancia para tantas y tantas personas que aquí nacieron o aquí descubrieron la belleza en su estado más puro.

Esta canción es un claro ejemplo de como, en el arte, lo particular puede convertirse en universal. En palabras de su autor, Antonio Vega;“se trata de una canción paisajística, responde a un momento de inspiración en el que encuentras una secuencia que te lleva por un camino. Habla de los lugares donde uno se encuentra a gusto física y espiritualmente. Más que un lugar es un estado de consenso contigo mismo, un lugar no conflictivo.”Una canción de apariencia simple y frágil, dotada de una especial sensibilidad en la que la desnuda voz de Antonio y los finos acordes de guitarra son capaces de sacudir profundamente tu alma, de sumergirte en tus sueños y de evadirte de tu cuerpo mientras una ligera brisa te acaricia en infinitos campos que solo pueden ser vistos con los ojos cerrados .
Antonio Vega fue el tercero de seis hermanos de una familia de clase media-alta madrileña; su padre era un afamado médico traumatólogo. De carácter inquieto, destacó pronto en casi cualquier disciplina, tanto en las físicas como en las intelectuales. En unas pruebas psicológicas puntuó 168 de cociente intelectual. Estudió en el Liceo Francés de Madrid, donde actuó por primera vez a los 14 años .Inició diferentes estudios, que no llegó a terminar: arquitectura, sociología, pilotaje de aviones. En 1977 cumplió su servicio militar en Valencia, durante el cual compuso su canción más conocida, Chica de ayer. Finalmente, en 1978 entraba a formar parte de Nacha Pop, que se formaba entonces con exmiembros de Uhu-helicopter, la banda de Nacho García Vega con la que Antonio ya tocaba ocasionalmente antes de irse a la mili.
Fue un compositor y cantante muy especial, con una capacidad casi única para tocar la fibra sensible del oyente gracias a su habilidad melódica y aliento poético. Y es que Antonio vivió muchos años de prestado. Su tortuosa relación con la heroína desde los años 80 creó en los últimos años de su vida una crónica de muerte anunciada. En este sentido, muchos piensan  que tal vez sin la droga, y por consiguiente sin las penurias, desolación e incluso el desvarío que ella conllevan, no hubiera nunca compuesto esta y otras canciones como Lucha de gigantes o Se dejaba llevar (que precisamente habla de la heroína). A finales de los 80 Vega comienza una etapa en solitario mucho más intimista. El sitio de mi recreo fue escrita a toda prisa una tarde en Ibiza e incluida en el álbum homónimo, compuesto por una selección de canciones de Nacha Pop y de su primer trabajo en solitario, no hay duda es de que se trata de una de las cimas creativas de la música española.
El 20 de abril de 2009 fue ingresado en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid debido a una neumonía aguda que le obligó a suspender su gira.12 Falleció el 12 de Mayo siguiente, a los 51 años de edad, a consecuencia de un cáncer de pulmón que le habían diagnosticado meses antes .En su etapa final llegó a estar secuestrado en su propio apartamento de la calle Ferrocarril por macarras que reclamaban una deuda.  El propio Antonio solía presumir de sus correrías ante los periodistas musicales: “Un día duermo en un hotel de cinco estrellas y al siguiente estoy pillando en un poblado con Manolo de la UVI“, te soltaba con un punto presumido. Se le ha calificado de genio hipersensible. Oficialmente, Vega era “ese chico triste y solitario“, expresión que incluso sirvió de título a uno de sus numerosos recopilatorios.

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Hava Naguila (Alegrémonos)
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Buzalén | 11-06-2016 | 06:51| 0


Hava nagila (הבה נגילה) es una canción tradicional hebrea, cuyo título significa “Alegrémonos”. Se trata de una canción de celebración, especialmente popular entre las comunidades seculares y un elemento básico del repertorio de las bandas en festivales de música judía. Hava Nagila es la canción judía más famosa del mundo. Cuentan que en una academia rabínica de Jerusalén, un maestro tarareó una melodía y les dio a los niños la tarea de escribir un verso que se adaptase a ella. Moshé Nathanson, de 12 años, ganó el concurso con su poema Hava Nagila. El niño se inspiró en el Salmo 118, versículo 24, “Zeh hayom asah Adonai; nagila ve nismeja bo,” “Éste es el día que hizo el señor, gocémonos y alegrémonos en Él”.

הבה נגילה Hava nagila Alegrémonos
הבה נגילה ונשמחהHava nagila venismejá Alegrémonos y seamos felices
הבה נרננה Hava neranená Cantemos
הבה נרננה ונשמחהHava neranená venismejá Cantemos y seamos felices
עורו אחים Uru, Uru ajim!¡Despertad, despertad, hermanos!
עורו אחים בלב שמח Belev sameaj con un corazón feliz.

Aunque la canción nació en Israel es de raíz yasídica, es decir, que llegó a Palestina a principios del siglo XX de manos de los inmigrantes europeos. La letra de algunas canciones fueron traducidas del yidis al hebreo. El yidis es una lengua milenaria, se desarrolló tanto en Europa Central como en Europa del Este a partir del siglo X y fue desde evolucionado en cada una de estas regiones junto a las lenguas locales. Tras la emigración de la población judía hacia el continente americano, y particularmente debido a los devastadores efectos del Holocausto, la población que hablaba yidis fue reducida de 13 millones en 1930 a 3 millones de personas en 2005.Los judíos ortodoxos emplean a diario esta lengua para comunicarse entre ellos, ya que consideran que la lengua hebrea propia de la Antigüedad es sagrada y sólo debe ser empleada en las plegarias o para el estudio de la Torá (el núcleo central de la biblia judía).

La otra gran corriente dentro de la música hebrea es la música sefaradí es distintiva de la comunidad judía proveniente en la Península Ibérica. Hay tres tipos de canciones sefaradíes: las canciones de actualidad y entretenimiento, el romance y las canciones espirituales o ceremoniales. Sus letras pueden estar escritas en hebreo (sobre todo las religiosas) y en judeoespañol. Tras la expulsión de los judíos de España y Portugal, esta música se propagó desde la Península Ibérica por Marruecos y a varias partes del Imperio otomano, como Turquía, Grecia, Jerusalén, los Balcanes y Egipto. También por parte de Hispanoamérica, como en Argentina. La música sefaradí se adaptó a cada uno de estos lugares.  Partiendo de comunidades como la de Hervás asimiló los tonos agudos del norte de África, incluyendo su típico ulular, los ritmos de los Balcanes, por ejemplo en compás de 9/8 y el modo turco maqam. Música y poesía nacida en las juderías de Extremadura y resto de comunidades de Sefarad (nombre hebreo para la península ibérica) para el mundo.

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Somos polvo en el viento
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Buzalén | 04-06-2016 | 06:21| 0


«Dust in The Wind» es una canción de Kansas que ofrece una reflexión sobre el sentido de la vida haciéndose eco de la máxima de Virgilio “tempus fugit” (el tiempo se escapa) y de un antiguo poema de los indios nativos americanos “pues todo lo que somos es polvo en el viento”. Es el séptimo tema del álbum “Point of Know Return” lanzado en 1977 por esta banda estadounidense de rock progresivo, escrita por Kerry Livgren, es una de sus primeras piezas acústicas.  Nos hace recordar que no somos nada en realidad si nos comparamos con el universo.
Según la tradición judeocristiana el término hebreo para nombrar al primer hombre (Adán) es justo la mitad de la palabra tierra (adamah) expresando así la unión inexorable entre el ser humano y el suelo que lo vio nacer, o como también recoge en el libro del Génesis “con el sudor de tu frente comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado, porque polvo eres y a polvo volverás”. El simple hecho de hablar del asunto nos puede parecer deprimente, pero la canción parece tener justo el sentido contrario y fomentar una conciencia clara de vivir el presente, de cuidar y no atentar con lo que de por si no es eterno, llámese planeta tierra, naturaleza, familia, amigos o uno mismo, y al mismo tiempo recordarnos que la arrogancia no tiene cabida en nuestra existencia, que el poder y el dinero no nos hacen eternos.

Existe también un cierto paralelismo con la frase más conocida del Eclesiastés , el más breve de los escritos sapienciales, “vanidad de vanidades y todas las cosas son vanidad”, un libro con un tono marcadamente existencial. Uno de los temas principales del Eclesiastés es el conocido precepto del “carpe diem” (disfruta del día, disfruta del momento, aprovecha lo que la vida te ofrece);

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar;tiempo de destruir y tiempo de edificar;tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de lamentarse y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras;tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer;tiempo de guerra, y tiempo de paz.¿Qué provecho tiene el que trabaja de aquello en que se afana? Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo”. El texto íntegro se convirtió nuevamente en canción con “Turn! Turn! Turn!”, composición original de Pete Seeger grabada por The Byrds en septiembre de 1965 alcanzando el éxito de inmediato y llegando al número 1 de las listas de éxitos. La sesión de grabación duró una semana y se necesitaron 78 tomas para completarla. El éxito del tema convirtió a The Byrds en pioneros del sonido folk-rock norteamericano y supuso la consolidación del género como tendencia musical.

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El acorde secreto
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Buzalén | 28-05-2016 | 08:44| 0


“He escuchado que existe un acorde secreto que toca David y complace al Señor”… así comienza este Hallelujah de Leonard Cohen que se hizo presente para las nuevas generaciones en la banda sonora de la película Shrek. El texto es un poema basado en historias bíblicas, que el propio Cohen conocía muy bien desde la infancia, y en él rescata al primer gran músico de la historia, el rey David. “La viste bañándose en el tejado, su belleza bajo la luz de la luna te superó” es una clara referencia al momento en que, en lugar de ir a la guerra, el rey se quedó en su palacio en Jerusalén y desde el balcón de su habitación vio en un edificio vecino a una hermosa mujer bañándose a la luz de la luna. Se enamoró de Betsabé para siempre y quiso conocerla. En el devenir de esta historia de amor aparece también una referencia a la de  Sansón y Dalila, “te cortó el pelo” y perdiste toda tu fuerza. La canción expresa la fe y las inseguridades que el amor aporta al ser humano, en el que  coexisten al mismo tiempo la grandeza y la contradicción, como ocurre con la propia historia de David.

Según la tradición el rey David se destacó por ser tanto músico como poeta. Más de la mitad de los salmos se le atribuyen a él. De joven tocaba el arpa tan bien que su fama llegó a oídos del rey Saúl, y éste le dio el encargo de tocar en su casa. Cuando Saúl se sentía muy angustiado, David interpretaba con su arpa hermosas melodías que calmaban el corazón del rey, convirtiendo a David en el precursor de la música terapéutica. Los malos pensamientos que asaltaban a Saúl desaparecían junto con sus angustias. Sus canciones incluyen tanto salmos contemplativos como pastorales y abarcan desde expresiones de alabanza hasta relatos históricos, desde el regocijo de la época de la vendimia hasta el esplendor de la inauguración del palacio. Leonard Cohen en esta canción nos muestra como David tenía una vida feliz hasta que Betsabé le mostró que existía otro mundo en el que el amor era aún más grande. Un descubrimiento que también trae dolor, pero a pesar de las lágrimas, de la inseguridad y hasta de la dependencia, sigue cantando aleluya porque, para él, es preferible arriesgarse a vivir en este mundo complicado que existir en un paraíso cerrado y sin ilusión por muy perfecto que sea.

Curiosa y entrañable es también la relación de Leonard Cohen con los españoles. Leyendo la biografía de Simmons se tiene la impresión de que lo más importante que le pasó al joven Leonard provino de España ya que se inició en la música por un guitarrista español que tocaba flamenco en un parque cercano a su casa. Allí lo conoció y allí lo contrató para que le diera unas clases particulares que le ayudaran a arrancar música de unas cuerdas que se le resistían. Las lecciones sólo duraron unos días, el tiempo necesario para aprender seis acordes que, según el cantautor, “han sido la base de todas mis canciones, de toda mi obra”. Un día, aquel joven no se presentó a su cita. Cohen llamó a su pensión para saber qué había pasado: el guitarrista flamenco se había suicidado. Nunca supo quién era, de dónde procedía o qué le había pasado para tomar esa decisión fatídica.

  Hay otro español al que Cohen, premio Príncipe de Asturias de las Letras, admira y debe gratitud eterna. Esta vez es un nombre bien conocido: Federico García Lorca: “Tenía 15 años y vagaba por las librerías de Montreal cuando tropecé con uno de sus libros; lo abrí y mis ojos vieron estas palabras: ‘Por el arco de Elvira / voy a verte pasar / para sentir tus muslos / y ponerme a llorar’. Pensé: esto es lo que quiero para mí… Volví a leer Verde que te quiero verde. Sabía que había encontrado mi hogar. Así que hoy, con inmensa gratitud, puedo saldar mi deuda con Federico García, al menos una esquina, un fragmento, una migaja, un electrón de mi deuda, dedicándole esta canción”. ” Lorca fue el primer poeta que me invitó a vivir en su mundo”, ha asegurado este artista calificado por muchos como el “poeta de la soledad“.

 

 

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Romance de los mozos de Monleón
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Buzalén | 21-05-2016 | 06:05| 1

Parece ser que este romance está basado en un hecho real acaecido a mediados del siglo XIX durante la corrida de toros que tuvo lugar en la fiesta de algún lugar cercano, se ha hablado de Monsergal, ermita próxima al pueblo, y que se difundió, al principio, como un romance o cantar de ciego. Lentamente, como todo lo que altera la tradición oral, fue cambiando el tono del mismo, se modificaron las expresiones típicas de aquellos cantares más vulgares y fue adecuándose a la brevedad, intensidad y síntesis de los romances tradicionales, transformándose así en una pequeña joya de arte popular.

Es un romance sobrio, intenso y bronco, tal vez el más impresionante y el más bello de la zona. Su escueto e intenso dramatismo lo hace especialmente apto para una recitación expresiva. Tres son los protagonistas de esta “oscura tragedia ritual”: el mozo, su madre (la viuda) y el toro. Manuel Sánchez es el joven que quiere probar ante el pueblo su hombría en el rito iniciático de la lucha con el toro, animal totémico en la vida y en las fiestas de tantos de nuestros pueblos. De alguna manera citar al toro podría considerarse como un rito de transición a la edad adulta, dejando a un lado su vida anterior.  Es muy probable que la maldición de la madre no fuese un elemento real de la historia sino una aportación literaria añadida para enriquecerlo dramáticamente, haciendo aparecer el “fatum” o destino del que no se puede escapar, tan presente en las grandes tragedias clásicas.

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Hermanos de armas
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Buzalén | 14-05-2016 | 07:11| 0


La canción “Brothers in Arms” es un alegato contra la guerra y los conflictos que ocupaban las portadas de los diarios allá por 1985; la guerra del Salvador, Nicaragua y el conflicto de las Malvinas. Hoy se cumplen treinta y un años de la publicación de este álbum con el que Dire Straits mostró por primera vez al mundo cómo sonaba un compact disc (CD) y lamentablemente esta canción sobre lo irracional de la guerra continúa estado de máxima actualidad. Los últimos datos sobre el número de refugiados en el mundo nos recuerdan que hay más de 50 millones de personas que están desplazadas por culpa de las guerras. Es la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial y la mitad de ellos son niños que sólo pueden aspirar a sobrevivir.

La letra de la canción juega con la ambivalencia de la palabra “arm” en inglés que puede significar arma o brazo. En la primera estrofa el concepto “brothers im arms” se refiere a hermanos enfrentados, que usan las armas unos contra otros. En la segunda parece aludir a “hermanos de armas“, hermanos que luchan juntos, hombro con hombro. Pero la última estrofa podría referirse a “hermanos en los brazos“, es decir, que estamos locos por hacer la guerra contra nuestros propios hermanos, hijos de la misma humanidad. La posición del texto varía desde la fría distancia al situarse en bandos diferentes en la primera estrofa, en el mismo bando en la segunda, hasta la plena empatía en la última.
Parece que no hemos aprendido nada, las guerras, como la de Siria, continúan y se perpetúan. A pesar de que estamos en pleno siglo XXI, inmersos en las innovaciones tecnológicas y la interconexión mundial, con enormes avances en las ciencias, en los derechos humanos, sociales y políticos. Como nunca antes disponemos de información en tiempo real, pudiendo ver y escrutar desde el ADN del interior del cuerpo humano, hasta un alfiler en cualquier parte del mundo gracias a la enorme red de satélites geoestacionarios. Podemos ver, en vivo y directo, cualquier acontecimiento mundial, mostrándonos la riqueza de la diversidad de cultural, religiosa y artística de los habitantes del mundo. Pero estos son logros excepcionales de los que también se aprovechan los “señores de la guerra”, ellos controlan los hilos del poder, generando y estimulando el odio y la violencia. No hemos podido erradicar del ADN humano el egoísmo, las ambiciones y el odio y hacia los otros. Las miserias humanas subyugan la voluntad del bien y quienes debían velar por nuestro bienestar han impuesto sus ambiciones de poder, sus intereses políticos, atizando el odio y promoviendo las guerras y las divisiones entre los pueblos.
En palabras de Martin Luther King: “La verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión: es la presencia de justicia”; “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”; “Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas”.

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La Tarara y las canciones de corro.
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Buzalén | 07-05-2016 | 07:20| 0


La Tarara es una canción de corro de origen sefardí que Lorca recopiló en 1931 para el disco que grabó con la Argentinita.  Cuentan que cuando Federico estuvo en Nueva York fue incapaz de aprender la lengua de Shakespeare pero que todos le conocían como el español que tocaba el piano. Se hizo muy popular durante nuestra guerra civil con una versión diferente de la letra, incluso las tropas “moras” que ayudaron a Franco en su rebelión, aprendieron esta canción en el campo de batalla y siguieron transmitiéndola como algo suyo a sus hijos y nietos, convirtiendo esta canción popular española en otra canción marroquí. Ha sido versionada por músicos de la talla de Camarón de la Isla en “La leyenda del tiempo”, Antonio Vega, Joaquín Díaz, Rafael Calvo, Nuevo Mester o Ismael y La Banda del Mirlitón, los primeros músicos que popularizaron la canción en los años 60 a través de la televisión.

El término tararear no deriva directamente de esta canción pero sí que tiene una relación directa con la palabra ‘tarara’ que se utilizaba para identificar a una persona que está loca o tiene poco juicio. Muchos eran los “tararos” que cuando cantaban lo hacían sin ritmo alguno, obviando gran parte de la letra o de forma ininteligible, por lo que a esa forma de canturrear se la comenzó a conocer como ‘tararear’ (cantar como lo hace un loco). Con el tiempo se popularizó el término y se utilizó también para señalar a esa forma de cantar, entre dientes y sin articular palabras, que realizaban las personas cuerdas. Pero sobre el origen etimológico de tararear también podemos encontrarnos con quien defiende la teoría (nada descabellada) que señala que proviene del término ‘tararí’, que es como se le designaba al ‘toque de trompeta’ u otro instrumento de viento y por lo tanto, la imitación de esa música sin la utilización de palabras pasó a ser conocida como ‘tararear’.

La canción nos habla de una mujer loca (tarara) que se pasea por los campos bailando, como todo texto sometido a la tradición oral podemos encontrar inumerables versiones;
“Tiene la Tarara unos pantalones que de arriba abajo todos son botones Tiene la Tarara en su casa un gato que come lechuga de segundo plato… Baila la Tarara con bata de cola y si no hay pareja bailotea sola….
Tiene la Tarara un dedito malo que curar no pude ningún cirujano….”

Infinidad de canciones se podrían recoger de nuestros pueblos nos dejarían atónitos al comprobar la imaginación de la que disponían nuestros antepasados para pasar sus ratos de ocio, pero conociendo el genio del poeta no es casual que Federico escogiera precisamente estos versos en los que la protagonista parece desafiar las normas establecidas, aunque esto la convierta en objetivo de burlas por parte del vecindario. Lorca reivindica una vez más la persona excluida, marginada, la incomprensión del universo femenino en una sociedad patriarcal. En aquellos tiempos los mozos tenían sus rondas nocturnas, en las cuales se dejaba claro qué mozas eran sus preferidas o las que intentaban cortejar, pero las mozas no disponían de este tipo de prebendas por lo que tenían que aprovechar cualquier manifestación lúdica o festiva para interpelar a los mozos que merodeaban por los lugares donde ellas se estaban divirtiendo, por este motivo muchas canciones de corro juegan con la idea de la boda o el noviazgo, como ocurre en  “el patio de mi casa”( H, i, j, k, l, ll, m, a que si tú no me quieres otro niño me querrá).
Esta otra habla un poco sobre aquella vieja costumbre del casamiento por conveniencia que tanto se practicaba en el medio rural ,también entre la burguesía y la aristocracia. Una de sus expresiones más duras se puede encontrar en el teatro de Lorca, Bodas de sangre, en el que la madre le dice a otro hombre algo así como: “casemos a tu hija y a mi hijo para que tengan muchos brazos para arar la tierra“. Podríamos preguntarnos realmente si hablan de personas o de mulas.
Me casó mi madre chiquita y bonita
con unos amores que yo no quería.
La noche de novios entraba y salía,
Le seguí los pasos por ver dónde iba,
y le veo que entra en “cá” su querida….

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Luna, lunera, cascabelera..
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Buzalén | 30-04-2016 | 06:32| 0


Atahualpa dedica esta preciosa zamba a la luna, compañera de pastores y poetas, el satélite que nos mira desde el cielo y que, según la tradición, influye en el crecimiento del pelo, las uñas, los estados de ánimo, los ciclos de la vida, los cambios de estación, las mareas, los partos… creencias cosechadas por generaciones y nacidas de la pura observación. No hace tanto tiempo, en nuestra tierra extremeña, se evitaba exponer a los niños e incluso sus pañales a la luz de la luna. Para comprobar si estaban alunados, es decir, bajo su maligna influencia, se echaban tres gotas de aceite en un vaso de agua y se recitaba una oración. También se dice de la fruta o del jamón que están alunados cuando les sale moho blanco, del color de la luna.

La lengua española también lo atestigua, la décima acepción del término “luna” en el diccionario apunta al efecto que tiene el astro en los faltos de juicio, y cuentan no solo con el favor de la calle, sino también con registro académico, expresiones como “hombre de lunas” (esto es, lunático). Nuestra Casta Diva no discrimina un planeta entero de un ser diminuto, igual influye en el mar que puede provocar mareas biológicas en las células, cambios en el organismo.

En cierta ocasión pidieron a Atahualpa Yupanqui dar un recital en el afamado Teatro Colon de Buenos Aires, pero el artista respondió con una negativa, argumentando que no podía actuar en el mismo lugar en que había escuchado un concierto del gran guitarrista Andrés Segovia. Con trece años comenzó a utilizar el nombre Atahualpa en vez de Héctor Roberto, en homenaje al último rey del imperio inca, y veinte años después cambió el apellido Chavero por el de Yupanqui, queriendo recordar así la dinastía que mandaba en la época más sobresaliente del imperio.

Llegó a Buenos Aires por primera vez con su guitarra y canciones del folklore argentino, con dieciocho años. Un año más tarde compuso la exitosa canción “Caminito del indio“, y ya en adelante unió su vida a la poesía, lo que le llevó a que de vez en cuando tuviera que valerse de algún otro tipo de trabajo para conseguir su sustento diario. Así, trabajó como mulero, cargador de carbón, oficial de escribanía y periodista, recorriendo de arriba a abajo muchas regiones argentinas, en busca de versos y canciones populares. Su padre falleció cuando él tenía veinte años, Atahualpa tuvo que abandonar los estudios y  su intención de estudiar medicina. Decidió que a partir de aquel momento sería cantante. Y comenzó entonces la rica trayectoria del hombre que se convertiría en la mayor referencia del folclore argentino. El epicentro de su actividad era Tucumán, e irradió su arte desde aquel lugar, bajo la atenta mirada de esta luna tucumana.

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Canción para la abuela del Emperador
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Buzalén | 23-04-2016 | 14:33| 0


   Isabel I de Castilla vivió a caballo entre la Edad Media y la Edad Moderna; justo el momento en que la visión teocrática del universo dejó paso al humanismo y los descubrimientos transoceánicos ensancharon los límites del mundo conocido. Esta hermosa composición de Enríquez de Valderrábano recogida en su libro de música para vihuela titulado Silva de Sirenas(1547) parece un regalo para su nieto Carlos que a la sazón gobernaba el mundo. La obra ensalza la figura de su abuela extendiendo su linaje hasta las primerísimas reinas ibéricas, rozando incluso la leyenda con la famosa reina Lupa, azote del apóstol Santiago.

   La vihuela de mano era un instrumento predilecto por la nobleza y la realeza española ya en el siglo XV. La reina Isabel se rodeó de guitarristas y vihuelistas en su corte. En la época de Carlos V es muy evidente el uso de la vihuela por los miembros de la capilla castellana y es utilizada como instrumento privilegiado. “Mille Regretz” es la canción predilecta del emperador Carlos V, de ahí que se la conozca como “Canción del Emperador”. En esta época el autor más importante es Luis de Narvaez y su libro ” Seis libros del Delfín de música de cifra para tañer vihuela”.
Para la gente culta era obligado saber tocar el instrumento, muy del gusto de la aristocracia de aquella época. Era una de las bases en la educación. La influencia de los ministriles se limitaba a las fronteras del reino. El arte de tocar la vihuela era parte importantísima en la vida cortesana y su uso se desarrollaba de forma creciente, la guitarra era el instrumento predilecto del pueblo llano. Esta diferencia de estatus era la primera entre ambos instrumentos, pero también había ciertas diferencias de forma, tamaños, estilísticas y de repertorio. La vihuela era de mayor tamaño, con cinco, seis o siete órdenes de cuerdas dobles, diez trastes y una tesitura bastante amplia. Su uso en el nuevo estilo polifónico era como contrapunto de acompañamiento al canto y también fue desarrollándose con gran éxito como instrumento solista. Se utiliza la tablatura, madrigales y fantasías forman parte de su repertorio más amplio.
Para algunos historiadores, Isabel de Trastámara es el tótem absoluto de las virtudes patrias; para otros, una mera usurpadora que se sentó en un trono que no le pertenecía. Santa para unos; fanática para otros. Hay quien la califica, para bien o para mal, de artífice de la «castellanización» de España, pero también de marioneta en manos de su esposo Fernando de Aragón, el príncipe renacentista que inspiró a Maquiavelo. Pese a ser la introductora absoluta de los saberes renacentistas en la península, se ha asegurado que su mentalidad permanecía prisionera del oscurantismo medieval.
Pero, aun así, nadie puede negar su interés por las artes y las letras o su condición de mecenas por encima de su talante tardomedieval. Lo cierto es que la reina Católica es un personaje absolutamente poliédrico. Autoritaria y firme en sus convicciones, fue madre afectuosa y tierna; abierta a la incipiente cultura renacentista, su extremada religiosidad rozaba el fanatismo hasta el punto de bendecir la creación del Santo Oficio o de perseguir sin tregua a judíos y musulmanes. Fue una esposa amante que conoció —como luego su hija Juana— el tormento de los celos, pero que no dudó a la hora de reservarse el gobierno del reino que le era propio. Sensible pero implacable; culta y doméstica a un tiempo, nada en su vida fue como parecía que iba a ser.
Esta canción nacida en la corte de su nieto Carlos I pretende presentarla como un modelo de mujer y de reina en el que culminan las virtudes que las reinas peninsulares fueron atesorando a lo largo de los siglos. Carlos recibió una educación musical acorde con su condición de soberano: exquisita y completa; estas cualidades hicieron que su capilla musical ejemplificara la grandeza del soberano, y que ciertos músicos asalariados suyos de gran prestigio como Cabezón fueran el baluarte de su poder cultural.
Con su matrimonio con Isabel de Portugal se llegó a constituir una nueva capilla musical formada por cantores y ministriles portugueses y españoles, que fue asimilada con la ya existente en la corte real de Madrid y que había pertenecido a la madre de Carlos I, la reina Juana la Loca.
Gracias a estas capillas musicales, la corte de los infantes españoles fue, en el s. XVI, la más afamada. Carlos I, a la muerte de su esposa Isabel, hizo crear, en el castillo de Arévalo, un magisterio de música dirigido por especiales artistas: Antonio de Cabezón en el órgano, Francisco Soto en el clavicordio, Mateo Flecha en la polifonía vocal; y en la danza Lope Fernández, Fernán Díaz y Bárbaro Fernández. De ahí que al príncipe Felipe II se le haya considerado como el monarca español que más interés haya mostrado por la música, y que las infantas María y Juana se convirtieran en defensoras del arte musical en sus cortes respectivas de Austria y Portugal.

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Del olvido y la memoria
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Buzalén | 17-04-2016 | 07:48| 0


La guitarra española también viajó al Nuevo Mundo y ha escrito en él páginas inolvidables con autores como el compositor argentino Alberto Ginastera. La Canción del árbol del olvido es un tipo de composición denominada “vidalita” que sin ser tan conocida internacionalmente como el Tango o la Milonga, es un tipo de canción tradicional argentina que ha tenido cultivadores entre algunos músicos de formación clásica.
La tradición del árbol del olvido puede tener su referencia en un pasaje de la Odisea donde Ulises alcanza la isla de los lotófagos, en África, donde envió tres exploradores para comprobar qué comida podía comprarse. Los exploradores, tras comer unos cuantos frutos del loto ofrecidos por los agradables nativos, olvidaron, inmediatamente, dónde estaban, qué hacían allí e, incluso, sus propios nombres. No querían nada más que pasar el resto de sus vidas comiendo lotos. El árbol del loto, que da la amnesia íntegra, es descrito por Polibio como “árboles africanos de poca elevación, retorcidos y espinosos. (…) Su fruto “tiene sabor parecido a los higos silvestres y a los dátiles.”, esa planta es el zizyphur lotus, cuyo nombre común en español es azufaifo.


En La Eneida de Virgilio, Eneas y la Sibila deben descender al Hades en una caverna profunda y oscura. En el lugar más tenebroso del bosque cruzaron un enorme vestíbulo en medio del cual se erguía un olmo frondoso e inmenso en el que se dice que habitan los vanos Sueños, adheridos a cada una de sus hojas. A su alrededor se congregan los fantasmas de animales fantásticos monstruosos, son meras sombras.
Dejando a un lado el mundo clásico Don Miguel de Unamuno afirmaba:” no me da miedo la muerte, sólo temo al olvido”.  Tal vez sea así porque en el mundo actual  nos aterra la falta de permanencia en el tiempo, de reconocimiento, nos negamos a ser olvidados. Nos esforzamos en ser productivos y obtener reconocimiento en nuestro entorno. Notamos como el tiempo borra las acciones de nuestros antepasados; engrandecemos los logros de miembros destacados de la comunidad y los emulamos. Realizamos para ellos homenajes tardíos y obviamos sus defectos… En la canción que nos ocupa el tema es más amable, se trata tan solo de olvidar la penas de amores, tal vez para poder amar de nuevo.

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Sobre el autor Buzalén
Antonio Javier Calero (guitarra) y Javier Gómez (voz), dos hornachegos formados en conservatorios de nuestra Comunidad, apasionados por la corriente musical que nace en el S.XVI con la vihuela y llega hasta nuestros días, rescatando temas de autores extremeños poco conocidos para el gran público como Hernando de Franco o Juan Vázquez. Nuestro disco “Caminando” es el resultado de todo este trabajo conjunto, las canciones han sido compuestas entre los dos y en él se percibe la influencia de algunos de nuestros referentes artísticos como la bossa-nova, las canciones tradicionales e infantiles, la preocupación por el medio ambiente, la fugacidad de las cosas, los derechos de la infancia... un trabajo humilde que pretende compartir lo que somos. Llevamos a cabo de forma quincenal un espacio divulgativo en Canal Extremadura Radio dentro del programa "el sol dale por el Oeste" en el que interpretamos en directo una canción de nuestro repertorio y explicamos la conexión cultural que tiene con Extremadura.