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El cielo se cae

2010 mayo 23
por -MANUEL SIMÓN VIOLA MORATO

EL CIELO SE CAE

Lorenza Mazzetti

Cáceres, Periférica, 2010, 200 págs.

Trad. de Francisco de Julio Carrobles

Nacida en Florencia (1928), Lorenza Mazzetti se trasladó en los años cincuenta a Londres en donde entró en contacto con el movimiento Free Cinema. En 1959 regresa a Italia para colaborar con Cesare Zavattini, guionista de películas como El ladrón de bicicletas o El jardín de los Finzi Contini. El cielo se cae, su novela más conocida, fue llevada al cine en el año 2000 por los hermanos Antonio y Andrea Frazzi, protagonizada por Isabella Rossellini.

Traducida ahora por primera vez al castellano, esta novela de 1961 gira en torno a unos acontecimientos sustancialmente históricos. Lorenza y su hermana menor, huérfanas de padres que mueren en un accidente de tráfico, pasan su niñez en casa de sus tíos, en el norte de Italia. El tres de agosto de 1944 tropas de las SS asesinan a su tía y a sus primas. Su tío Robert Einstein, primo de Albert que había huido de Alemania en 1932, se suicida un año después. En una nota final, la escritora considera que “todos los supervivientes portan consigo el peso de este ‘privilegio’ y la necesidad de dar testimonio”.

Por su contenido y por sus propósitos, la novela se relaciona, por tanto, con obras como El jardín de los Finzi Contini (la persecución de las familias judías italianas), Amarcord (la infancia y la juventud bajo el fascismo) o El diario de Anna Frank, con la que comparte la técnica de relatar un mundo abyecto desde una mirada infantil candorosa. Y es que Penny, la niña narradora, vive en un entorno idílico, con su hermana y sus primas, protagonizando pequeñas travesuras en la escuela y en casa, jugando en el campo con los hijos de los campesinos, seducida por el mundo que la rodea.

En la escuela, como otros niños, la narradora ha sido engullida por una educación convertida en adoctrinamiento e inficionada de consignas y dogmas. Si la iconografía fascista lleva a esta pequeña “balilla” a adorar a Mussolini y a Hitler, a cantar con entusiasmo todos los himnos (Giovinezza, Il piave), la iglesia, por su parte, penetrará en la escuela con una religiosidad de intimidacionesy amenazas terroríficas que se traduce en un amplio repertorio de supersticiones infantiles: apariciones de la Virgen, calva como el Duce, juegos, representaciones cargadas de masoquismo y violencia.

La elección de una narradora infantil ocasiona que la novela muestre una trama narrativa y oculte otra que el lector debe reconstruir. Los niños viven en un mundo reglado, sumidos en sus problemas cotidianos (juegos, roces, travesuras, primeras manifestaciones eróticas inconscientes…), sorprendidos únicamente por la distancia y displicencia con que los tíos de raza judía, Wilhem y Katchen, tratan a las autoridades políticas y religiosas. ¿Por qué no van a misa? ¿Por qué no acogen amablemente a los elegantes oficiales alemanes?

Las escasas referencias históricas permiten, sin embargo, informar al lector de que Mussolini ha sido destituido (julio de 1943), Italia es invadida por el ejército alemán y el cielo está a punto de caer sobre todos ellos. Contada con un registro infantil perfectamente logrado, la novela consigue reflejar la dicha de un entorno edénico en medio de un infierno de fanatismo religioso, irracionalidad ideológica y ciega violencia cada vez más próximaa su pequeño mundo ensimismado.