Cuando sólo se podían presentar al remedo de elecciones que se celebraban en tiempos en que el caciquismo cabalgaba libremente por nuestras tierras, mejor dicho, por las tierras de esos caciques, y se alternaban descaradamente con pactos tácitos los liberales y conservadores en el poder, la mezcla de lo público
Tronera
Recuerdos, impresiones, poemas, críticas.
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Fichajes de los consortes.
No dudamos de sus méritos profesionales ni de su esfuerzo y capacidad. Creencias que hacemos extensibles a sus consortes, parejas y demás parentela. Pero esos fichajes que empresas de campanillas les ofrecen a algunos de ustedes o a sus familiares y que aceptan encantados, salvo honrosa renuncia, una vez en conocimiento
Las fraguas.
Al atardecer, después de regresar del trabajo, los labradores llevaban a las fraguas las rejas y los escoplos de los arados, romos y gastados de tanto roturar la tierra, para que los herreros los aguzasen. Los ponían al rojo vivo a base de soplar con el fuelle el carbón. El
Leche en polvo y queso de bola.
La ayuda americana llegaba a la escuela en forma de leche en polvo y queso de bola. La leche se hacía en una cuba de cinc dándole vueltas con un palo, labor que encargaban los maestros a los alumnos mayores. Al salir a recreo nos ponían en fila y nos la echaban en los
Por imperativo legal
Las leyes nos otorgan a los ciudadanos derechos y nos imponen obligaciones. Cuando actuamos en cualquier ámbito de la vida nos atenemos a esas prerrogativas y limitaciones. No es necesario ir diciendo cada vez que hago explicita una decisión que lo hago porque la ley me lo permite. Si voy
Fatuo
Poco cuesta el alarde vanidoso a quien cuelga medallas en su pecho y en su incienso jamás encuentra techo para dejar de ser un pretencioso. El oyente que aguanta silencioso, por no dañar ni herirlo en su provecho evita así reacciones de despecho y aguanta estoico su decir pomposo. Pero es
El último pasaje.
Fotografía de Juan Sevilla. http://www.flickr.com/photos/juaninda/ Restan pocos recodos al camino y ni siquiera sé si éste que veo será el último que doblo. Hacia atrás lo vivido no me sirve si no es para el recuerdo. Me queda contemplar las alamedas y las puestas de sol en las dehesas. Todo efímero, aunque bello. En mi
La puta prima.
Esta impúdica prima ha perdido definitivamente la vergüenza. Toda la noche de juerga y farra y ahora se le suben los puntos a la cabeza por la desmesurada ingesta a granel de garrafa ajena. Atiborrada de gustos caprichosos y ajada por su vida licenciosa, la muy insolente ya no se recata
Sotana, beca y birrete.
Aquí me tenéis, con once años, sotana, beca y birrete. Enero de 1963 en Palomillas, una finca a la izquierda de la carretera de Portugal, camino de Caya, donde nos llevaban los prefectos del Seminario de paseo. Los jueves teníamos libres las tardes
Algunos recuerdos de Badajoz
Solíamos tomar nuestras cervezas y nuestros vinos en dos bares que estaban uno frente a otro en la calle santo Domingo: el bar del Jamón, con el inolvidable Gaspar, y el Escorial. Hacíamos triángulo con visitas al bar del Foco en la calle Guardia Civil. Perdíamos poco tiempo en los traslados.

