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No a la violencia de género
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José María Fdez Chavero | 01-06-2017 | 19:29

Es violencia. ABC

Otra nueva muerte. Acusado de matar a su bebé de ocho meses y de fuertes golpes a su pareja embarazada de 8 meses. Me gustaría que no se convirtiera en una más de tantas, pero me temo que habrá nuevas muertes de niños, de mujeres inocentes. Es un crimen deleznable y horroroso, sin sentido y absurdo, nada puede explicarlo y siempre estará presente en las mentes y corazones de los que le querían y rodeaban. Sucesos como éste nos vienen a recordar lo vulnerable que somos y lo cerca que está nuestro raciocinio de la irracionalidad más destructiva, hasta el punto de que podemos matar a quienes creemos amar. Contradicciones trágicas de la vida.

La noticia es de tal calado que estará en todos los medios de comunicación durante unos días hasta que nos volvamos a olvidar. Los profesionales de salud mental hablan de trastornos de personalidad, de personas con problemas para controlar sus impulsos destructivos, con celotipias y sentido de posesión sobre la vida de las que son o fueron sus parejas. No son capaces de experimentar sentimientos de empatía, ni de ponerse en el lugar del otro, ni de entenderle y respetarle. En ellos se da la satisfacción de «lo que no puede ser para mí, tampoco lo será para otros», no tienen sentimientos de culpa ni arrepentimiento porque se creen en posesión de la razón.

Una sola muerte por violencia de género es excesiva, no digamos si hablamos de decenas de mujeres muertas cada año. Deseo que las últimas medidas adoptadas para proteger a las personas amenazadas sean realmente efectivas y podamos decir que se ha solucionado este grave problema planteado. Es necesario y bueno que conozcamos estas noticias y que se hagan debates sobre ellas porque nos sensibilizan y nos ayudan a reflexionar sobre lo que somos y hacemos, pero no podemos entrar en un exceso de información porque ello podría animar a los violentos inestables a hacer lo mismo. En esto de los comportamientos humanos influye mucho el contagio emocional y, al igual que cuando se habla mucho de suicidios de adolescentes por las notas hay más de una muerte, también ocurre en la violencia de género.

Debemos conocer lo que sucede en nuestro mundo, pero hay que estar seguro hasta dónde es conveniente saber para no favorecer contagios asesinos, en lo que sí tendríamos que insistir de forma machacona es en lo de contar las penas de cárcel que se les impone. Hay que saber más de los años que se van a pasar entre rejas, sin posibilidad de tener relaciones sociales, en los que no podrán gozar de la libertad de movimiento, y todo esto aderezado con el miedo que genera el sentirse amenazado por el resto de los reclusos, porque en el delito también hay grados y éste ocupa el centro de la diana. Se ha de insistir en que estarán solos muchos años, acompañados del recuerdo solitario y torturador de lo que hicieron.

Tengamos muy presente que si una noticia puede animar a otros a hacer lo mismo, también hay noticias que frenan y cierto es que 20 años de cárcel dentro de otra cárcel puede hacer pensar incluso a los más inhumanos.

 

 

La solidaridad, la tolerancia y la justicia son valores imprescindibles para lograr una sociedad mejor para todos. Somos ciudadanos del mundo con el derecho a vivir y a ser respetado. Este blog quiere ser lugar de encuentro entre la Psicología y la Vida de todos los que lo deseen. Es posible hacer un mundo más justo.