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Autor: fcbzafra14
Ictus, no conocemos bien los signos de alarma y cómo actuar.
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Francisco Carramiñana | 06-05-2015 | 3:58| 0

Recientemente se han comunicado los resultados de un “estudio sobre el grado de conocimiento acerca del Ictus que  tiene la población general de Extremadura”, realizado por un grupo de investigadores que han sido liderados por el neurólogo del Hospital Infanta Cristina de Badajoz, Dr. José María Ramírez Moreno, quien nos explica las principales características y conclusiones del estudio.

Como neurólogo responsable del Área de Ictus del Hospital Infanta Cristina ¿qué le ha llevado a realizar este estudio?

José María Ramírez Moreno.- Evitar retrasos de la llegada de los pacientes con un ictus es el objetivo principal de la fase prehospitalaria de la atención a esta enfermedad en la fase aguda. De ello depende que podamos proporcionar las mejores opciones de tratamiento. Aunque los datos epidemiológicos demuestran que los tiempos de llegada a los hospitales han ido mejorando, estudios recientes han proporcionado pruebas de que el retraso en la llegada continua afectando a los pacientes con ictus, y muchos de ellos pierden la oportunidad de recibir un tratamiento eficaz y así sobrevivir con menos secuelas.

Los retrasos en la atención al ictus agudo se han identificado a diferentes niveles, pero una de la razones principales son la falta de conocimiento de los síntomas, la negativa a reconocer la enfermedad, y la esperanza de que los síntomas puedan resolverse espontáneamente.  No disponemos en nuestra comunidad autónoma de ningún estudio que informe del grado de conocimiento que los ciudadanos tienen sobre una patología grave y con altas tasas de mortalidad como es la patología cerebrovascular. Esta información es necesaria para el diseño de planes de salud específicos, y guiar las necesidades de educación sanitaria en esta materia. Esta ha sido la principal motivación para dirigir este estudio.

¿Cuál es la importancia del ictus en Extremadura?¿ Cómo nos encontramos respecto al resto de España?

JMRM.- El ictus es una de las principales causas de mortalidad junto a la cardiopatía isquémica y el cáncer. Es la primera causa de hospitalización neurológica y una de las que más gasto sanitario consume, tanto en fase aguda como en la fase crónica, fruto de su prevalencia, de la discapacidad, trastornos cognitivos, conductuales y neuropsicológicos que produce en el adulto. A esto debe añadirse el coste indirecto de la enfermedad en cuanto a pérdida de capacidad laboral del paciente o de sus cuidadores, adecuación domiciliaria, gastos de farmacia, etc.

Según datos oficiales la tasa de altas de hospitalización por ictus por 1.000 habitantes en Extremadura en los últimos años ha estado en torno a los 2.30 casos, por encima de la media nacional situada en 1.8. Y la tasa estandarizada de mortalidad general por ictus también está seis puntos por encima de la media nacional, unos 45 casos por 100000 habitantes y año.

¿Cuál es el grado de conocimiento del  ictus  en la población extremeña?

JMRM.- Para responder a esta pregunta hicimos un estudio transversal, realizando entrevistas a una muestra representativa de nuestra sociedad. Los sujetos fueron seleccionados por un sistema de asignación al azar doble y se administró un cuestionario estructurado con preguntas abiertas y cerradas mediante entrevistas cara a cara. Se invitó a participar a 3342 sujetos, de 42 municipios de Extremadura. Finalmente se consideraron válidas las encuestas de  2411 sujetos. El 99,5% de los encuestados eran de nacionalidad española y  el resto de diferentes nacionalidades, pero todos residentes en Extremadura. La mujeres encuestadas supusieron el 59,8% . La edad media de los participantes fue de 49 años .  El 26%  de los entrevistados vivían en el medio rural.

Definimos el “conocimiento adecuado” del ictus como aquel que afirmaba que sabía que era un ictus, mencionara correctamente al menos un síntoma de la enfermedad, mencionara al menos un factor de riesgo vascular, hábito o estilo de vida de riesgo y su reacción potencial ante la enfermedad fuera correcta. En base a esta definición solo un 39.7% de los encuestados tendría un conocimiento básico del ictus idóneo.

En la población general ¿cómo podemos calificar el nivel de conocimientos sobre el ictus y  los signos de alarma?

JMRM.- Hay cinco o seis síntomas de alarma que la población debería reconocer con facilidad, como indicativos de poder estar sufriendo un ictus, estos serían: cambio repentino en el lenguaje, pérdida visual, parálisis o debilidad en una parte del cuerpo, mareo intenso, pérdida de sensibilidad u entumecimiento en una parte del cuerpo y cefalea muy intensa.

El 26.5% de los encuestados no tenía conocimiento de ningún signo o síntoma de alarma de ictus. Y el 73.5%  nombró al menos uno correctamente. La media de signos o síntomas de alarma correctos mencionados por los encuestados fue inferior a dos.

De los síntomas de alerta del ictus, ¿cuál es el más identificado por los extremeños y si se corresponde con el más adecuado?

JMRM.- Si, el síntoma mencionado con mas frecuencia fue la pérdida de fuerza (31,0%), seguido de mareo y trastornos del equilibrio (30,7%) y la cefalea (30,4%). Pero hay síntomas muy importantes como la alteración del habla o del lenguaje o la pérdida de visión brusca que fueron enumerados por pocos sujetos (en torno al 10% de los entrevistados).

Existe una conocida relación entre la enfermedad vascular y los distintos factores de riesgo clásicos (hipertensión, diabetes, colesterol elevado, edad, tabaco, alcohol,…) y socioeconómicos (nivel de estudios, nivel de renta, situación laboral,…) , ¿cómo contribuye cada uno  sobre el conocimiento del ictus, y si en su estudio se ha encontrado alguna relación de interés?

Es una pregunta complicada y difícil de explicar con pocas palabras, pero en general nuestros resultados demuestran que la población de Extremadura con alto riesgo de sufrir un evento cerebrovascular (es decir, aquellos con factores de riesgo, mayor edad o haber presentado la enfermedad)  no tiene un mejor conocimiento del ictus ni una mejor respuesta ante los síntomas de la enfermedad. Y si nos centramos en la repercusión que los factores socio-demográficos tienen en el conocimiento de la enfermedad cerebrovascular, demostramos que el nivel de conocimiento es mayor según aumenta el nivel de educación, ingresos autodeclarados y nivel de salud, incluso tras ajustar por factores como la edad, el sexo o el área de residencia. También encontramos un mejor nivel de conocimiento según la zona de residencia y en los sujetos menores de 65 años. Nuestro trabajo demuestra con claridad que el conocimiento general del ictus es peor entre las clases más desfavorecidas socialmente, donde el ictus suele incidir con mayor crudeza. Está demostrado que las personas con más formación y mayor nivel de ingresos tienden a buscar atención médica más rápido cuando se enfrentan a los síntomas de un ictus. También hay estudios que sostienen que la desigualdad social, fundamentalmente en términos económicos y educativos, conlleva asociados unos factores psicosociales que potencian o exacerban los factores de riesgo vascular y , por tanto, el riesgo de eventos vasculares. Por ello, podemos considerar al nivel socioeconómico como  un factor que condiciona tanto el comportamiento individual ante la salud como las condiciones de salud de la población.

¿Cómo considera que el comportamiento de los extremeños ante un Ictus?

JMRM.- Preguntamos en nuestro cuestionario de forma abierta por la actitud hipotética tomada, ante la posibilidad de presentar un ictus (¿qué haría usted ante esos síntomas compatibles con un ictus o infarto cerebral?). El 20.0% de los encuestados no tendría una actitud idónea ante la sospecha de presentar un ictus o presenciarlo en un familiar. La actitud hipotética que se tendría ante un accidente isquémico transitorio, es sustancialmente peor, ya que el 58.6% de los encuestados no lo consideraría de la suficiente gravedad para acudir inmediatamente a un hospital o avisar al 112. Estos datos son preocupantes, y tal y como defienden otros autores la razón más común del retraso en la atención al ictus de la fase prehospitalaria es que no se reconozcan los síntomas como propios del ictus, y los ciudadanos no sepan darse cuenta de la urgencia, esperando en muchos casos a que se resuelvan espontáneamente; limitando la solicitud de ayuda o que cuando llegue sea tarde.

Qué mensajes podemos dar a la población  de cara a la prevención del ictus y de cómo actuar  rápidamente cuando se presenta?

JMRM.- La disponibilidad de terapias específicas altamente eficaces para el tratamiento del ictus, pero con un margen riesgo/beneficio estrecho, hace necesario desarrollar  un sistema de organización asistencial y dotación de los centros hospitalarios capacitados para atender pacientes con ictus. Pero es preciso que el paciente llegue lo antes posible y sin demora al centro hospitalario.

El conocimiento básico del ictus es insuficiente en la población general de Extremadura, existiendo una discrepancia entre el conocimiento teórico y la percepción de gravedad de la enfermedad. Según mi criterio, serían los profesionales sanitarios los que deberíamos implementar acciones educativas dirigidas a las personas con mayor riesgo vascular, bien en nuestras consultas o con actividades formativas al margen. En ellas es preciso insistir no solo en la importancia del reconocimiento de los síntomas y de la acción a tomar en caso de presentarlos o presenciarlos en una persona cercana; si no también en la importancia de adoptar medidas de prevención primaria y secundaria adecuadas.

El conocimiento del ictus y la acción a tomar frente a la enfermedad pueden ser mejorados con campañas de sensibilización. La eficacia de estas campañas, se podrían potenciar utilizando los medios de comunicación adecuados, dando mensajes sencillos y adaptados a la realidad social de la población. Es de suma importancia asegurar que las campañas incluyan que una respuesta rápida ante los síntomas de alarma es esencial para reducir la muerte y discapacidad del ictus. Esta tarea es responsabilidad de la Administración sanitaria y del Gobierno de nuestra Comunidad.

El conocimiento básico del ictus es insuficiente en la población general de Extremadura, existiendo una discrepancia entre el conocimiento teórico y la percepción de gravedad de la enfermedad. Según mi criterio, serían los profesionales sanitarios los que deberíamos implementar acciones educativas dirigidas a las personas con mayor riesgo vascular, bien en nuestras consultas o con actividades formativas al margen. En ellas es preciso insistir no solo en la importancia del reconocimiento de los síntomas y de la acción a tomar en caso de presentarlos o presenciarlos en una persona cercana; si no también en la importancia de adoptar medidas de prevención primaria y secundaria adecuadas.

El conocimiento del ictus y la acción a tomar frente a la enfermedad pueden ser mejorados con campañas de sensibilización. La eficacia de estas campañas, se podrían potenciar utilizando los medios de comunicación adecuados, dando mensajes sencillos y adaptados a la realidad social de la población. Es de suma importancia asegurar que las campañas incluyan que una respuesta rápida ante los síntomas de alarma es esencial para reducir la muerte y discapacidad del ictus. Esta tarea es responsabilidad de la Administración sanitaria y del Gobierno de nuestra Comunidad.

Puedes encontrar más información en:

Video de la Sociedad Española de Neurologia.

Guía de información al paciente con ICTUS de la Agencia Valenciana de Salud. Y Guía 10

Guía de cuidados para pacientes con ICTUS del Hospital Virgen de la Arrixaca. Murcia

Guía Clínica  de Prevención Primaria y Secundaria del Ictus del Sistema Nacional de Salud

El cuidado y la promoción de la autonomía personal tras un ICTUS  de Hospital de Aragón.

Dossier Ictus 2015, por el Dr. Jaime Gállego* en @strokestrike. 

Ictus, im MÉDICO, “Prevención y atención inmediata, claves para combatir el ictus”

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Cuándo dejar de conducir por la edad?
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Francisco Carramiñana | 11-04-2015 | 6:31| 0

¿Cuándo dejar de conducir por la edad?, es una pregunta que nos podemos hacer:  si llegamos a una edad avanzada, si somos un familiar o un amigo de un conductor  longeva (muy anciana o de larga edad), si hemos  percibido o no la pérdida de capacidad para conducir de forma segura. Especialmente se plantea esta pregunta cuando llega el momento de renovar el carnet de conducir en una persona longeva pero que conserva todas sus capacidades psicofísicas, tiene buena calidad de vida, no toma medicación, es independiente, se mantiene activo  y quiere continuar conduciendo.

Y es que no existe una edad límite para renovar el carnet de conducir, siempre que se superen las pruebas del test psicotécnico necesario para ello, lo cual es relativamente factible si no presenta una limitación importante en el estado físico y/o las capacidad mental. El porcentaje de personas mayores de 65 años que no superan esta renovación es baja, entre el 3-5%, y los déficit auditivos o visuales pueden  afectar a más del 30% de los mismos. Si hablamos de la toma de medicación ocurre en un alto porcentaje de personas mayores y son muchos los medicamentos  que pueden afectar a la capacidad de conducir, como ya hablamos en una entrada previa del blog (ver aquí).  Aunque actualmente la normativa indica que , a partir de los 65 años, las revisiones se deben hacer cada 5 años, es importante tener en cuenta las condiciones de la población longeva para mejorar la seguridad vial y prevenir los accidentes de tráfico, ya que, aunque suelen ser conductores prudentes (en ocasiones excesivamente sin ser conscientes, por ejemplo van muy despacio), la perdida de reflejos y el aumento del tiempo de reacción frente a un evento condiciona de forma natural un riesgo mayor de siniestralidad.

Le edad no es el único factor que condiciona el periodo de revisión del carnet de conducir, ya que el proceso de envejecimiento es diferente para cada persona y existen muchos factores que pueden hacer variar la capacidad para conducir, de tal manera que podemos encontrar a personas longevas muy bien y a otras limitadas. Además de la condición psicofísica de la persona longeva influirán otros factores importantes en una conducción segura como son la personalidad, las creencias, los valores, conocimientos y experiencias previas, el estado de concentración-atención, la motivación, el ambiente,…

 La dificultad para desplazarse en cualquier persona es percibida como una  limitación importante, pero en el longevo es una pérdida más asociada a la edad que puede suponer un duro golpe emocional, variación importante en sus condiciones de vida, perdida de independencia, que se  puede sumar a perdidas previas (socioeconómica, familiar, física, mental,…) y condicionar la aparición de una depresión o el empeoramiento del estado de salud física. Por tanto, debemos ser muy cuidadosos al plantear dejar de conducir a una persona longeva que persiste en conducir a pesar de la evidencias de sus limitaciones, ha sufrido un accidente leve o bien hemos sido testigo de una imprudencia de tráfico. Es fundamental que esta persona se sienta apoyada, comprendida, afrontando la situación con conocimiento y delicadeza, positivizando la situación de pérdida, como por ejemplo ofreciendo alternativas para los desplazamientos con ayuda familiar, transporte público, servicios de entrega en domicilio,…

Se trata de transmitirle la preocupación que sentimos por su seguridad evitando los mensajes negativos (“que mal conduces”, “te va a pasar algo”, “usted va a matar a alguien”), realizando comentarios constructivos como “he creido que te pasaba algo cuando te has despistado y has pasado el semáforo en rojo” en lugar de “no debes volver a conducir, te has pasado el semáforo en rojo”.

Estos momentos son una buena oportunidad para contactar con el trabajador social y conocer los recursos disponibles en su entorno sociofamiliar, ofreciendo alternativas a la limitación de la movilidad. Una ayuda puede ser utilizar los establecimientos que llevan las compras, comidas,… a domicilio, o bien enseñar a  comprar por internet. Averiguar si en el entorno más cercano existe alguna asociación o institución de apoyo para compras, desplazamientos,… Otro consejo posible es, por ejemplo, si vende el coche puede tener dinero para usar taxis, trasporte público…

Como familiares, amigos o usuarios que viajen con conductores longevos, debemos estar pendientes , observar su forma de conducir y tratar de advertir señales que indican posibles problemas para realizar una conducción segura. Así podemos valorar si una persona es un conductor seguro respondiendo a las siguientes cuestiones:

– ¿En algunas ocasiones se pierde mientras conduce?
– ¿Tiene problemas para distinguir las señales y reaccionar a tiempo?
– ¿Tiene problemas para pisar el acelerador o los frenos?
– ¿Presenta dificultad para mirar por encima de sus hombros al retroceder?
– ¿Se marea o se adormece luego de tomar alguna medicación?
– ¿Se pone nervioso al conducir con tráfico intenso o por caminos que no conoce?

En caso de marcar alguna de las casillas, debe consultar a su médico para determinar si alguno de los problemas de conducción está relacionado con la salud. En función de la causa, el médico valorará la situación y adoptará la medida precisa, como puede ser cambiar su medicación para que tenga menos o ningún efecto secundario, reducir la dosis o utilizar otra vía de administración. Si presenta un trastorno visual o de la audición, puede precisar cirugía o la corrección oportuna con gafa o  una prótesis auditiva. o incluso indicar la recomendación de “No conducir”.

También puede optar por dar un paseo en automóvil con la persona longeva para comprobar la  capacidad para conducir con seguridad , en cuyo caso debe prestar  atención a las siguientes prácticas de riesgo:

• No reconoce ni obedece las señales de stop o los semáforos.

• No respeta la preferencia de vía en un ceda el paso, en una rotonda o no puede aplicarlo correctamente.

• A menudo se pierde, incluso en rutas conocidas.

• Se detiene al ver la luz verde del semáforo o en el momento equivocado.

• Parece no distinguir otros vehículos, transeúntes o ciclistas en el camino.

• No presta atención a los “puntos ciegos” antes de cambiar de carril.

• Pisa el freno o el acelerador al mismo tiempo o confunde los dos pedales.

• Retrocede al extraviarse de una salida.

Para el conductor longevo las recomendaciones generales de la Bright Focus Foundation de 2013, son:

~ Utilice el vehículo para desplazarse a lugares de fácil acceso y cercanos a su hogar.
~ Y hágalo principalmente por calles que conozca.
~ Evite rampas en carreteras, aparcamientos, giros a la izquierda,…
~ Evite conducir con climatología desfavorable, de noche en horas extremas del día, al amanecer o con la puesta del sol.
~ Si detecta que su familiar o amigo no puede conducir de manera segura, contacte con  médico de él.
~ El médico debe examinar su capacidad para conducir y hacer las recomendaciones necesarias.
~ Como peatón, cruce siempre por los lugares indicados y asegúrase de que los vehículos se detienen antes de cruzar.

Ver también:

¿Hay edad para dejar de conducir? Ver en El País.

Documento de la Brigth Focus Foundation (ver aquí)

13 de abril de 2015

Día de la Atención Primaria, 13 de abril de 2015

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Dieta Mediterránea: Patrón saludable de alimentación.
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Francisco Carramiñana | 22-03-2015 | 11:06| 0

Durante la celebración de las III Jornadas Nacionales de Diabetes de SEMERGEN en Málaga, he tenido el honor de compartir como ponente un taller sobre “Dieta Mediterránea” (DietMed) con el Dr. Ramón Estruch del Hospital Clinic de Barcelona, principal investigador del estudio sobre “prevención de la Diabetes con dieta mediterránea” (PREDIMED),

Hoy, la información científica disponible sobre la DietMed es del mayor nivel de evidencia científica convirtiéndola en un elemento fundamental para reducir la incidencia de diabetes tipo 2, síndrome metabólico,  especialmente en las personas con riesgo de presentar enfermedad cardiovascular (angina de pecho, infarto de miocardio, ictus,…) o con obesidad, hipertensión arterial, o el colesterol alto (ver aquí). Es tal la repercusión de la publicación de sus datos que fue el artículo científico más descargado en 2013, además  las publicaciones relativas a la Diet Med se han multiplicado de forma importante y ya hay un amplio número de países donde se está promocionando este patrón de alimentación saludable.

Una de las cuestiones puesta de manifiesto en el estudio PREDIMED es que el seguimiento del patrón de alimentación tradicional de esta dieta se está perdiendo. Así, a los casi 7447 participantes se les pasó un cuestionario de 14 puntos para valorar como se alimentaban con respecto a la DietMed y la puntuación media fue algo superior a 8,5 sobre 14 puntos, relativamente baja para la edad de la población que intervino en el estudio (hombres: 55 a 80 años y mujeres de 60 a 80 años), lo que sugiere que en poblaciones más jóvenes el seguimiento es inferior, como podemos suponer. Lo que resulta paradójico y más alarmante, si consideramos que en España somos productores y exportadores de alimentos básicos de la DietMed, por lo que promover este patrón de alimentación saludable conllevaría también beneficios económicos especialmente en productores básicos y cercanos al consumidor.

Si os apetece podéis realizar la encuesta de 14 puntos del estudio PREDIMED, y valorar cómo es la alimentación de cada uno respecto al patrón tradicional de dieta mediterránea.

 

 

Una vez realices el test, valora los cambios que puedes introducir en la dieta para que se acerque más a este patrón de  alimentación , que se refiere al que estaba presente en los países mediterráneos en los años 60 y que se caracteriza por un uso abundante y diario de aceite de oliva (preferente el extra virgen), un alto consumo de verduras, fruta, legumbres, cereales, frutos secos y semillas, la ingesta frecuente (y moderada) de vino con las comidas; un consumo moderado de pescado y marisco, productos lácteos fermentados (queso y yogurt),  pollo y huevos; y un bajo consumo de carne roja, productos derivados de la carne y dulces.

 

Observando la pirámide de la DietMed, en su base están las otras características fundamentales que la definen como son la utilización de los productos locales, tradicionales, acordes a la estación del año, respetando la biodiversidad y el medio ambiente. Todo ello favorece  la economía básica y conserva mejor las propiedades nutritivas de los alimentos, a la vez que evitamos muchos aditivos, conservantes,… de los  alimentos elaborados o que pasan por procesos industriales.

Un aspecto importante de la DietMed es la forma de cocinar, arraigada en las costumbres (guisos, asados, papillote,…) y basada en la convivencia, compartir y departir durante las comidas, que forman el “estilo mediterráneo de vivir la vida”, incluida la siesta como un elemento más. Y estos aspectos son claves para promocionar su uso, por ejemplo  aprovechar las comidas familiares con los abuelos para aprender de ellos, que seguro conservan muchos hábitos dietéticos saludables.

Otros elementos básicos  de la DietMed son la actividad física diaria y el descanso adecuado. En otra entrada del blog (ver aquí) hemos señalado como dormir mal o poco puede elevar el riesgo de presentar obesidad y diabetes tipo 2.

El agua es fundamental y es la bebida por excelencia en el Mediterráneo. El vino es un alimento tradicional en la dieta mediterránea que puede tener efectos beneficiosos para la salud consumiéndolo con moderación y en el contexto de una dieta equilibrada (dos unidades de vino en el hombre y una en la mujer). También es recomendable consumir abundante agua en forma de infusiones de hierbas.

Y todo ello con moderación o frugalidad ((Del lat. frugalĭtas, -ātis). 1. f. Templanza, parquedad en la comida y la bebida) es decir, comer poco, quedarse siempre con algo de hambre, evitando las comidas abundantes y pesadas, no llenando los platos hasta rebosar, evitando comer de las fuentes al medio o de repetir de un plato, en definitiva aplicarnos el refrán que nos dice “Mas suela y menos cazuela”.

Una cuestión que se debatió durante el taller fue la existencia de “otros patrones de alimentación” que aspiran a ser considerados como patrones saludables, como la dieta gallega, la dieta DASH, la dieta de gales,….o la que se realiza en California (buenos vinos), China (donde están plantando olivos de forma masiva,) de la pampa argentina, de África del Sur o de Australia. Que el Dr. Estruch  sintetizo refiriendo que todas se aproximan al patrón de DietMed porque se encuentran en regiones alrededor del “PARALELO 40”, que es como realmente se debería llamar a la DietMed. Lo mismo podríamos decir de nuestra “dieta de la dehesa”, saludable por su composición muy similar a esta dieta que estamos refiriendo con productos como el jamón ibérico, de alto contenido en ácido oléico (hasta un 60%) lo que podría denominar al cerdo ibérico de pata negra como un “olivo con patas”, sin desdeñar la riqueza de las legumbres,   verduras, hortalizas y frutas de las que somos exportadores importantes, nuestros peces de  “aguas dulces”  y  los abundantes y buenos caldos de la vid con denominación de origen “Ribera del Guadiana”.

Por  último, para llevar una DietMed  os invito a visitar la web de la “Fundación Dieta Mediterránea”, donde podéis encontrar toda la información ampliada y actualizada, los alimentos frescos de cada temporada y planes dietéticos de cada semana del año, con recetas muy sabrosas y asequibles.

Otros enlaces de interés:

Ramón Estruch: “No somos conscientes de la potencia de la alimentación en salud”

Intramed: La dieta mediterránea rica en grasas es beneficiosa. 

 Referencias:

  • Estruch R, Ros E, Salas-Salvadó J, Covas MI, Corella D, Arós F, Gómez-Gracia E, Ruiz-Gutiérrez V, Fiol M, Lapetra J, Lamuela-Raventos RM, Serra-Majem L, Pintó X, Basora J, Muñoz MA, Sorlí JV, Martínez JA, Martínez-González MA; PREDIMED Study Investigators. Primary prevention of cardiovascular disease with a Mediterranean diet. N Engl J Med. 2013;368:1279-90.

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Dermatitis Atópica
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Francisco Carramiñana | 14-02-2015 | 10:45| 0

La “dermatitis atópica” o “eczema atópico” no está de moda, siempre está presente  en el día a día de la población infantil (15-20%) y los adultos (1-3%) afectados, y por supuesto en los padres y cuidadores de estos niños.

La dermatitis atópica ha aumentado de forma notable en la sociedad industrializada, atribuido a la mayor presencia de factores precipitantes internos o endógenos (genéticos e inmunológicos) y  los externos o exógenos como son las infecciones, la sequedad ambiental, la mayor presencia de factores irritantes como son la infinitud de sustancias químicas con las cuales hemos multiplicado el contacto, el mismo agua o la lana. También se cree relacionado con la presencia de mayor proporción de sustancias químicas en la alimentación, el estrés psicológico,…que terminan por alterar la función protectora de la piel.

Por suerte, su desarrollo es benigno y en el 80% de los casos de dermatitis atópica que aparecen en la infancia la evolución es favorable antes de alcanzar la adolescencia.

¿De qué se trata?

Se trata de una inflamación de la piel que se manifiesta como “piel seca y picor”. Se inicia en la época de lactante y en los primeros años de vida, prolongándose unos años con periodos de mejoría y empeoramiento.

Su causa responde a varios factores hereditarios y relacionado con varios genes, que se traduce en que el organismo tiene mayor facilidad para irritarse, por reacción frente a diversas situaciones, sustancias o materias frente a las que la mayoría de las personas no responden y, por tanto, no se irrita su piel.

Existe una predisposición familiar de padecer  asma bronquial, rinitis o conjuntivitis alérgicas frente a agentes medioambientales, y también de presentar otros eccemas.

¿Cómo se manifiesta?

El síntoma principal es el picor y la sequedad de la piel en localizaciones típicas como son toda la cara ( menos el triángulo formado por la nariz y la boca), el tronco y las superficies anteriores de los codos o posteriores de las rodillas.

En función de la edad suele variar la localización de las lesiones  y el tipo de lesión, así en:

Lactantes (3 meses a dos años) predomina en cara tórax y extremidades. El tipo de lesión es como placas rojas, a veces vesículas que pueden echar líquido y acabar en costra.

 

 

 

 

Infancia (2 a 12 años) se presenta sobre todo en nuca, ambas extremidades, muñecas  y tobillos. La piel aparece muy seca resquebrajada y con algunas lesiones secundarias al rascado continuo por el picor. En esta edad es normal que puedan aparecer otras dermatitis o eccemas (pitiriasis alba,…)

 

 

En el adolescente y adulto: se localiza en el cuello, cara (particularmente alrededor de ojos y boca), y en las zonas de flexión de muñeca, rodillas y dorso de las manos, como podéis ver en el dibujo. Las lesiones son como las del niño secas y
engrosadas

 

 

Como puedo saber si mi hijo tiene dermatitis atópica?

El diagnóstico no precisa de pruebas complicadas y, como en muchas enfermedades, la clínica es la base del diagnóstico para lo que pediatras, médicos de familia y dermatólogos aplican los mismos criterios, que son: la presencia de picor  y lesiones en las distribuciones típicas de cada edad, tener algún familiar con asma, rinitis o alergias , y que los síntomas aparezcan en brotes.

Hay otros síntomas y lesiones que también pueden aparecer en la piel de los niños o adultos con atópia, por lo que requieren la consulta con un profesional sanitario para determinar la relación con la dermatitis atópica. Algunos signos pueden ser típicos en estos niños, como es la presencia de un triple pliegue en la parte interna o junto a la nariz bajo el parpado inferior, la lengua geográfica o rasgada, la piel de lagarto (resquebrajada y seca), el enrojecimiento de los pómulos o la palidez alrededor de la boca, etc…; pero como todos ellos pueden ser debidas a otras causas es mejor consultar con un profesional sanitario.

La realización de pruebas complementarias puede ser necesario en algunas ocasiones para descartar que haya alteraciones específicas de otras enfermedades, y para comprobar si hay elevación de la Inmunoglobulina total (IgE en sangre) y alguna Inmunoglobulina específica, sobre todo en los trastornos respiratorios acompañantes, como el asma o la rinitis alérgica. Cuando las lesiones son muy húmedas es conveniente realizar un cultivo de las secreciones, para valorar la sobreinfección por bacterias (habitualmente el Staphylococcus aureus), de origen vírico (herpética) o por hongos.

En casos especiales puede ser necesario recurrir a una toma de un trozo de piel (biopsia cutánea) para diferenciarla de otras lesiones de la piel.

Ante la sospecha de alergia al polen, alimentos u otras sustancias  es recomendable realizar pruebas de alergia en la piel.

Cuando se produce un brote muy agudo, muy extenso o con importante inflamación de la piel (celulitis) o una sobreinfección grave puede ser necesario la hospitalización .

¿Cuál es el mejor tratamiento para la piel atópica?

No existe un tratamiento curativo ni definitivo, es necesario individualizar el tratamiento y especialmente adiestrar a los padres de los niños con este proceso a cuidarlos muy bien.

En general el tratamiento persigue aliviar los síntomas y reducir/eliminar las lesiones de la piel, tratar de que los brotes de enfermedad se distancien en el tiempo, modificando el proceso crónico, y proporcionar una buena calidad de vida al niño y sus padres.

Las medidas generales de higiene son fundamentales en el tratamiento de los brotes y a todo lo largo del proceso de la enfermedad y para ello nada mejor que el paciente y sus familiares sean adiestrados  en los cuidados básicos, que comprendan la enfermedad, su evolución, identifiquen los factores desencadenantes y aprendan a manejar los tratamientos tópicos en forma de jabones, emolientes, lociones, pomadas,…

Los consejos generales para el cuidado de la dermatitis atópica son:

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando se presenta un brote leve o moderado en los primeros días se pueden utilizar corticoides tópicos dos veces al día, según indicación del profesional que consulte (máximo durante 3 semanas). Es fundamental la limpieza  de la piel, eliminando escamas y/o costras. Se recomienda utilizar lociones o cremas cuando las lesiones son húmedas  y pomadas cuando son secas o están cronificadas. Posteriormente hidratar y seguir el cuidado con preparados específicos. La principal complicación de los corticoides tópicos es la atrofia de la piel que se minimiza utilizándolos correctamente y si con los cuidados generales y el tratamiento específico se prolonga el tiempo entre brotes y , por tanto, la utilización de corticoides.

En caso de que las lesiones supuren o estén infectados se emplearan además antibióticos o antivirales por vía oral, y los corticoides tópicos  hasta que desaparezcan los síntomas.

Como tratamiento de mantenimiento pueden indicarle algunos productos específicos (tacrolimus, pimecrolimus) que han  demostrado evidencias en el control de la dermatitis atópica, ampliando el tiempo entre brote y brote cuando se aplican adecuadamente en las zonas de piel afectada cuando están libres de lesiones.

Para brotes generalizados o cuando no responden a los tratamientos tópicos existen tratamientos generalizados más intensivos que pasan por la derivación al dermatólogo quien los aplicará de forma individualizada en función de las características, respuesta de las lesiones,… Estos tratamientos generales van desde los corticoides orales, inmunosupresores (azatioprina, ciclosporina,…), los rayos UBA de banda estrecha y PUVA, antihistamínicos para los picores, las inmunoglobulinas,…. o los fármacos biológicos como el infliximab, …

¿Qué es lo que no debes hacer?

Nunca debes abandonar el cuidado permanente de la piel, siguiendo las instrucciones del profesional sanitario que  te cuide, ni desesperar ante la repetición de los brotes, tampoco tener sentimientos de culpabilidad.

Nunca creas a todos los que anuncian “preparados milagrosos”, consulta siempre con tu médico/pediatra/dermatólogo.

No debes utilizar cremas o lociones perfumadas.

Prohibir el baño en piscinas o en la playa/río/pantanos (aguas abiertas), ya que puedes usar cremas protectoras antes del baño y aclarar abundantemente la piel tras el baño y usar las cremas protectoras e hidratantes adecuadas para su piel.

No debes retirar ningún alimento de la dieta, salvo que mediante pruebas específicas o por la clínica se demuestre una relación directa con los brotes.

No debes frotar la piel ni utilizar cremas hidratantes durante el brote agudo, irritan la piel

ENLACES:

    

 

 

 

 

 

 

 

 

El objetivo de este blog es proporcionar una guía general sobre Salud y no pretende ser un sustituto de la consulta con su Médico de Familia”.

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Gripe: “SALUD quebrada y SANIDAD colapsada”
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Francisco Carramiñana | 18-01-2015 | 8:16| 0

“Las urgencias de los hospitales están colapsadas”, es una noticia de portada en todos los medios de comunicación con la llegada de la gripe, que ya está aquí, por si aún no te has enterado o no la has pasado.

MAPA DE LA GRIPE (Puedes seguir la evolución de la epidemia de gripe en este mapa)

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El número de “catarros”, “infecciones respiratorias” y “gripe” ha adquirido el calificativo de epidemia, también parece histórica la saturación de las urgencias de Atención Primaria y de los hospitales, en unos casos por la afluencia masiva de las personas con este tipo de síntomas respiratorios más o menos graves, otros por descompensación de patologías crónicas motivadas por la gripe, y en algunas ocasiones porque la saturación de los servicios sanitarios ocasiona que no pueden responder organizativa ni humanitariamente a esta gran demanda estacional.

Todas las Comunidades Autónomas rápidamente han anunciado un incremento de camas hospitalarias y contratación de personal sanitario, en la nuestra de hasta un 20%, para dar una respuesta adecuada al mayor número de consultas, mayor número de descompensaciones de enfermedades crónicas y de pacientes agudos que requieren ingresos hospitalarios o permanecer en observación unas horas.

Sabemos que habitualmente un número importante de las urgencias Hospitalarias se podrían resolver en la Atención Primaria, y que más de un tercio son urgencias que no necesitan ser tratadas en hospitales. Con ocasión de la gripe posiblemente sea mayor el porcentaje de urgencias que no sólo no deberían acudir a urgencias hospitalarias ni siquiera a las urgencias de Atención Primaria, ya que,  todos sabemos que la gripe no tiene tratamiento y que dura unos “SIETE DíAS con tratamiento y UNA SEMANA sin tratamiento”, que los cuidados básicos son el reposo en domicilio, tomar analgésicos suaves o algún preparado antigripal, una hidratación adecuada y abundante, comer de forma sana y equilibrada, y extremar las medidas de higiene habituales para disminuir la transmisión a las personas que rodean al enfermo (especialmente el lavado frecuente de las manos). También sabemos que no existe un medicamento antiviral que puede aminorar y/o acortar los síntomas.

Ah! recuerda que no es útil el tratamiento antibiótico, pudiendo dar lugar, en cambio, a resistencias bacterianas. Los antibióticos sólo se deben administrar bajo estricta prescripción médica quien los puede indicar para tratar o prevenir las complicaciones en algunos grupos de riesgo (ver aquí).

Entonces, ¿por qué seguimos acudiendo a los servicios de urgencias hasta colapsarlos?, sufriendo las consecuencias de largas esperas, algunas noticias hablan de entre once y veintidós horas de retraso en la atención de las urgencias de hospital o de una semana de retraso en la consulta para el médico de Atención Primaria o, arriesgándonos al contagio de la propia gripe u otra infección respiratoria en las salas de espera abarrotados o en los pasillos habilitados con camas de observación, donde también podemos coger una neumonía del frío y la corriente que suele hacer o, que si llegamos con una dolencia grave de cualquier tipo, cardiaca, abdominal, traumática,… tarden en asistirnos porque 200 personas están consultando por síntomas achacables a la gripe. Sin entrar en la elevación de los costes sanitarios que supone la asistencia urgente de los casos de gripe frente a un euro y poco más que vale una caja de paracetamol genérico.

Y todo ello para que, si vamos con gripe, nos den la receta del Dr. Ulises: “PARACETAMOL Y MUCHA AGUA”.

Se debería imponer la responsabilidad de todos para superar la epidemia de gripe sin necesidad de que los servicios sanitarios se vean colapsados innecesariamente. Como nos recomienda Mónica Lalanda en su twitter:

monica lalanda (@mlalanda)

Importante: SI TIENES GRIPE

-NO necesitas un médico.
-SÍ necesitas sillón, mantita y quizàs un paracetamol

NO COLAPSES LAS URGENCIAS

 

Sobre todo es necesario que todos hagamos un uso racional de estos servicios, asumiendo que estamos frente a una epidemia de gripe, que los síntomas “gripales” muy posiblemente son debido a la gripe, autocuidándonos, evitando contagiar a los demás (lavado de las manos, proteger el estornudo, tos,…) y recurriendo a los servicios sanitarios sólo en caso de ser realmente necesario, como es:

* Si no desaparece la fiebre (>38ºC) pese al tratamiento con antitérmicos.

* Si aparece dificultad para respirar en reposo o tiene una respiración muy acelerada.

* Si se está incluido en algún grupo de riesgo. (ver aquí)

* Si aparece algún síntoma que la experiencia propia no reconozca como de gripe, o  aumente mucho su intensidad.

* Si no cesa la tos en 10 días.

Si se trata de un paciente en edad pediátrica además de todo lo anterior, debe consultar con el pediatra en caso de:

* Enfermedades previas que pudieran agravar la gripe.

* Si no come.

* Si tiende a  dormirse o  cuesta despertar.

* Si está irritable o con llanto inconsolable.

* O si aparecieran manchas rojas en la piel.

Puede que necesite un justificante para no ir al trabajo, en este caso recuerde que legalmente dispone de tres días al año para justificar ante su empresa la ausencia por malestar o indisposición, y que en caso de que le pidan la baja laboral, ésta es un trámite burocrático y, por tanto “no urgente”, que puede resolver en su médico de Atención Primaria con la cita correspondiente. Sobre esto ha escrito un compañero de un blog amigo “la Pella de Gofio”, que te recomiendo leas (aquí).

En mi opinión, también es necesario que los servicios sanitarias adapten la organización a la situación estacional para minimizar las consecuencias de la masificación de los mismos y evitar el colapso, especialmente realizando un cribado que permita identificar las urgencias vitales y graves de los casos de gripe banales, a los cuales bastaría con remitir a su domicilio con una breve hoja informativa de los cuidados básicos y ni siquiera la receta de paracetamol, que vale menos de 3 €. Evidentemente esto no haría falta si lo primero se cumpliese.

A los políticos yo les pediría que al mismo tiempo que adecuan los servicios sanitarios y la organización de los mismos a la situación de epidemia, insistan con más vehemencia en la necesidad de un uso racional de los mismos y en la autorresponsabilidad de cada uno para evitar el colapso.

Y otras “5 RAZONES PARA NO IR AL MÉDICO EN CASO DE GRIPE” puedes ver en el magnífico blog de Rafa Bravo (aquí)
También te recomiendo ver Familia y Salud (ver aquí y aquí)

Y no dejes de ver el vídeo  del Dr Casado.

Ver Post >
Sobre el autor Francisco Carramiñana
Francisco Carlos Carramiñana Barrera,nacido en Zafra, desarrolla su trabajo como Médico de Familia en el Centro de Salud de San Roque de Badajoz, colabora con Colegio Oficial de Médicos de Badajoz, SEDI y en publicaciones de la Redgdps, Grupo de Trabajo de Diabetes de Semergen y la revista Salud Plus Diabetes. En el blog trata de cómo podemos mejorar nuestra salud y calidad de vida adquiriendo buenos hábitos de vida, siendo positivos, y de otros temas que forman parte del día a día de la Salud y de Atención Primaria. Encontraras más temas y actualidad si me sigues en Twitter: @fcbzafra, @redGDPS, Facebook: Saludparatodos.Fcbzafra,