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fructosa

El helado, dulce pasión de verano
Francisco Carramiñana 22-08-2016 | 6:07 | 0

F. Botero. Niña comiendo helado. 2011

Aunque el consumo de helado es permanente durante todo el año, en verano se generaliza y se hace habitual (cerca del 90% de la población española confiesa consumir helado en esta época del año),  y se convierte en una tentación que puede llegar a ser una dulce pasión de verano y, por ello, en un “exceso” que descompense una dieta sana y equilibrada.

Su consumo suele realizarse en grupo o en familia, puede estar relacionado con hábitos de consumo aprendidos durante la infancia, y además de sus cualidades como alimento refrescante, cremoso, dulce,…la necesidad de consumirlo puede estar  favorecida por alguna de las sustancias que contiene como pueden ser la caseína, el chocolate e incluso los azúcares que mediante la liberación de endorfinas activarán la sensación de placer a nivel cerebral, un motivo más para que despierte pasiones.

Los avances en la  tecnología de elaboración y conservación de los helados permiten su consumo durante todo el año, disponer de una gran variedad de gustos, sabores, colores, texturas, … siendo posible incorporar cualquier alimento y permite elaborar productos para personas con necesidades especiales como es el caso de los pacientes con diabetes  e incluso se elaboran helados bajos en calorías para aquellos que quieren cuidar su peso por padecer de sobrepeso, obesidad, artrosis,…

¿Qué es un helado?

El helado se define como un “alimento dulce, hecho generalmente con leche o zumo de frutas, que se consume en cierto grado de congelación” o según la normativa como “aquellas preparaciones alimenticias que han sido llevadas al estado sólido, semisólido o pastoso, por una congelación simultánea o posterior a la mezcla de las materias primas utilizadas y que han de mantener el grado de plasticidad y congelación suficiente, hasta el momento de su venta al consumidor” (ver aquí).

Básicamente las materias primas con que se realiza son: agua, azúcares, sólidos lácteos no grasos y grasa procedente de leche, nata, mantequilla y aceites vegetales y aire. Por si no lo sabía, el aire es uno de los componentes fundamentales y más importante para dar la textura a cada helado, su proporción variará en función si es un helado de crema o de hielo (polo, sorbete o granizado), pudiendo llegar a ser el triple de las materias sólidas que contienen (volumen <200 micromilésimas). Evidentemente, si el helado está bien realizado no se debe apreciar el aire inyectado a presión que estará distribuido uniformemente para dar la textura deseada por el productor industrial o artesanal, y de la que en parte depende la plasticidad y calidad del helado. Si hay exceso de aire el helado se deshace rápidamente en la boca y si la cantidad es baja puede resultar meloso y empalagoso.

Un componente adicional de todos los tipos de helados son las frutas y diferentes sabores en porcentajes variables. Generalmente el helado con…, debe contener mínimamente el 15% de fruta o frutas correspondiente o equivalente de zumo natural o concentrado. En el caso de cítricos estos porcentajes son del 10%, para las frutas exóticas o muy sabrosas del 2,5% y para las frutas de cascara del 7%. Los helados que contienen porcentajes inferiores a los señalados llevaran la indicación de “helado sabor a”. Si se le añade más de un 4% de yema de huevo pasa a denominarse “helado mantecado”.

A fin de mejorar su calidad, sabor, apariencia,… pueden contener aditivos y conservantes permitidos, como son los colorantes naturales, emulgentes, espesantes, edulcorantes artificiales,…que siempre deben aparecer en el etiquetado del producto. En los helados denominados como light, bajos en azúcares o en grasas, para pacientes con diabetes hay que conocer los edulcorantes que incorporan ya que en ocasiones le añaden  fructosa que es un hidrato de carbono con el mismo valor calórico que la sacarosa o azúcar común.

¿Cuál es el aporte nutricional de los helados?

Su aporte calórico no es tan elevado como creemos, variando según el tipo de helado, así como de la cantidad y frecuencia con la que se consuma. Su valor energético oscila entre 200-250 Kcal/100 g en los helados de leche o crema, siendo las calorías mucho menores para los helados de agua y en  aquellos que están elaborados bajos en grasas o con edulcorantes sin calorías. Algunos ejemplos de productos con el contenido calórico que podemos consumir habitualmente pueden ser:

Tomado de FoodMeter

 

Bombón helado (100 g)                          200 kcal.

Tarta helada (200 g)                                 400 kcal.

Helado de turrón (112 ml )                      135 kcal.

Polo (1 unidad pequeña, 75 g)               134 Kcal

 

Que podemos comparar con algunos productos como:

Leche de vaca (200 cc)                                                                131 kcal

Yogur tipo bio natural (125 g)                                                    78 kcal

Platano (1 unidad, 132 g)                                                            117 Kcal

Pastel de  manzana (porción de 94 g)                                   360 Kcal

(Valoración calórica realizada en  Dietas.Net y FoodMeter)

¿Qué consumo de helados se recomienda?

No he encontrado una respuesta documentada para realizar una recomendación genérica válida para todos. Sabemos que en la pirámide de alimentación sana y equilibrada, los alimentos dulces se encuentran en el extremo alto de dicha pirámide, como alimento de “consumo ocasional”,  y así es recomendado por los nutricionistas y en la mayoría de dietas.

Como decía  el Dr. Grande Covián “lo único que no engorda es lo que se queda en el plato”. Como he referido, el helado según su composición es un alimento nutritivo, se puede considerar una merienda o un postre refrescante y delicioso, por lo que en la práctica un niño o un adulto que mantiene una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras y baja en grasas, puede deleitarse con un helado varias veces a la semana sin que afecte a su peso.

 

 

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¿Son todos los “edulcorantes artificiales” iguales?
Francisco Carramiñana 19-12-2012 | 1:29 | 1

Los edulcorantes son sustancias naturales o sintéticas que se añaden a los alimentos o bebidas para endulzarles. Algunos edulcorantes naturales (fructosa, sorbitol, xilitol, manitol) y la miel tienen un valor energético parecido al del azúcar (sacarosa) y elevan la glucosa de la sangre (glucemia). Los edulcorantes artificiales (ciclamato, sacarina, aspartamo, acesulfam k), en cambio, son varias veces más potentes que el azúcar como edulcorantes y  en las cantidades que se utilizan carece de valor energético y no aumentan la glucosa de la sangre.

la (E-) designa el código sanitario de los alimentos

 

Se considera que algunos de los productos dietéticos y edulcorantes, utilizados con moderación y buen juicio, pueden incluirse en la pirámide de alimentación saludable, por ejemplo:

  • Alimentos y bebidas “light” con edulcorantes artificiales acalóricos (sacarina, ciclamato, etc) que no elevan la glucemia ni aportan calorías.

  • Durante el embarazo es recomendable utilizarlos lo menos posible, optando por el aspartamo en primer lugar.

  • El abuso de algunos edulcorantes como el sorbitol (en caramelos, chicles, etc.) puede producir diarrea.

  • Los edulcorantes deben figurar como ingredientes en la etiqueta de los productos elaborados, bien con su nombre o con el código sanitario de los alimentos ( designado con la letra E-). Deberían rechazarse todos los “alimentos para diabéticos” “alimentos de régimen” , etc., que no estén correctamente etiquetados.

  • Algunos alimentos etiquetados con expresiones del tipo “sin azúcar añadido”, “tolerado para diabéticos” contienen edulcorantes naturales (fructosa, sorbitol, xilitol, manitol)  que elevan la glucosa de la sangre.

  • Algunos productos de pastelería, chocolate o helados denominados “dietéticos” han sido modificados en el tipo o cantidad de azúcares pero continúan aportando similar cantidad de grasas, generalmente poco saludables.

  • Fijate bien, todos estos productos especiales también tiene un “precio especial”, que no te engañen.

Por tanto elige bien lo que comes y conoces, por la composición  (etiquetado correcto, …) , calidad o cantidad adecuada (poca cantidad y ocasionalmente) y el precio. Si padeces diabetes mellitus o cualquier otra enfermedad en la que debas cuidar el aporte de azúcares en tu alimentación no olvides consultar con los profesionales responsables de tu salud.

 

Te puede interesar:

Documento de Chinchón, sobre el uso seguro de edulcorantes hipocalóricos y sin calorías.

¡Cuidado con engañar al apetito! Los edulcorantes artificiales pueden aumentar el consumo de calorías

El objetivo de este blogs es proporcionar una guía general sobre Salud y no pretende ser un sustituto de la consulta con su Médico de Familia,  respecto a la atención y tratamiento individual”.

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Cómo sobrevivir a los dulces de Navidad
Francisco Carramiñana 13-12-2012 | 10:53 | 1

La Navidad  llega y mantener una alimentación sana y equilibrada es difícil si queremos consumir los dulces típicos de esta época (turrón, mazapán, polvorón ….) y especialmente para aquellas personas que tienen Diabetes Mellitus.

Debemos conocer que los dulces nos aportan sensaciones placenteras, agradables, nos aportan satisfacción y gozan de connotaciones sociales importantes, su consumo está unido a  celebraciones y fiestas. Es posible renunciar a ellos, también caer en una “dulce tentación” sin dejar de llevar una alimentación sana.

En la pirámide de alimentación sana y equilibrada, los dulces se encuentran en el pico de dicha pirámide, como alimento de “consumo ocasional”, con el argumento de que una alimentación saludable debe contener todo tipo de sabores.

En las recomendaciones de alimentación en caso de diabetes mellitus, los dulces (caramelos, turrones, pasteles,…repostería en general) se encuentran entre los alimentos que contienen Hidratos de Carbonos (azúcares) que se absorben de forma rápida y , por tanto, suben la glucosa en sangre (azúcar en sangre) también rápidamente, haciendo más difícil su control y que se mantengan en los valores deseables.

 Los dulces y la repostería , en general, además contienen cantidades importantes de grasas, generalmente poco saludables, que aumentan el número de calorías, desequilibrando la dieta saludable, de aquí la recomendación de hacer un consumo prudente y ocasional.

Muchas personas con diabetes piensan que los dulces, turrones, helados y la repostería “para diabéticos”, “sin azúcar” se pueden consumir libremente, sin límites en la cantidad o frecuencia diaria, porque no les añaden azúcar del azucarero (sacarosa). Siempre debemos tener en cuenta que en muchas ocasiones se les añade otros “azucares naturales”, como la fructosa, que aumentan la glucosa en sangre igual que el azúcar del azucarero. Además, estos alimentos contienen los mismos nutrientes que cualquier dulce de su estilo: harinas, patata, huevo, nata, almendra… con un matíz añadido, en muchas ocasiones son “más caros” y no llegan a tener el sabor de sus respectivos “con azúcar”.

Los productos “light”, dietéticos”, “de régimen” suelen tener adicionados “edulcorantes artificiales”  que no siempre carecen de valor calórico, por lo que es  posible que eleven el azúcar en sangre (manitol, xilitol y sorbitol) o no  (ciclamato, sacarina, aspartamo, acesulfam k), lo que tampoco quiere decir que se puedan consumir libremente. Dos cosas importantes que debes hacer antes de decidir  consumirlos:

  • Conocer el etiquetado del producto o su composición y el tipo de edulcorante añadido. Rechaza los alimentos que no tengan etiquetado.
  • Consultar con el profesional que controle tu plan de alimentación

Todos podemos hacer realidad el dicho “a nadie le amarga un dulce” y llevar una alimentación equilibrada y saludable tanto si tienes diabetes como si no, la cuestión es  consumir con conocimiento, prudencia y ocasionalmente, como en estas fechas.

La tabla de productos típicos de Navidad que te muestro la puedes utilizar sabiendo que las diferentes porciones de ellos equivalen a 20 gramos de hidratos de carbono, como puede ser: dos sobres de azúcar, 40 g de pan, tres tostadas o cuatro galletas María.

 !!!Si comes algunos de estos dulces Navideños, deja de comer otros alimentos en  la porción equivalente de ellos¡¡¡

Podéis ampliar la información en la revista electrónica de la Federación Española de Diabéticos (FEDE), “en3d”, con el número especial dedicado a estas fiestas de 2014 y 2015.

 

 

Diabetes y Navidad 2015

“El objetivo de este blogs es proporcionar una guía general sobre Salud y no pretende ser un sustituto de la consulta con su Médico de Familia,  respecto a la atención y tratamiento individual”.

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¿La fruta después de cenar es mala?
Francisco Carramiñana 30-10-2012 | 6:31 | 2

En esta entrada al blog voy a responder a algunas preguntas que surgieron en el   videochats,  como:

¿La fruta después de cenar es mala?

Problemas en la comida, ¿Existe algún complejo para que le abra el apetito?

Alérgico al huevo. ¿De qué forma se lo puedo introducir en su dieta?

No le gusta las verduras, ¿mi hijo necesita vitaminas? 

 

¿La fruta después de cenar es mala?

La fruta es imprescindible en una alimentación sana, equilibrada y variada. Se considera que es de fácil digestión, y  no conozco ningún argumento científico que indique cúando comerla y cúando no, como tampoco conozco un argumento que la contraindique en la cena. 

En mi experiencia clínica, sé que en alguna ocasión la fruta  ha sentado mal a alguien de la cena, siempre en relación con la forma de consumo, el grado de madurez,  la cantidad ( “El melón en ayunas es oro, al medio día plata y por la noche mata“) o la presencia de alguna intolerancia o mal funcionamiento digestivo en caso de gastritis, piedras en la vesícula,… En estos casos, lo recomendable es dar un consejo adaptado a cada persona, y utilizar el sentido común:  uno debe saber lo que le sienta bien o mal, y elegir lo más adecuado. Es decir, cenar temprano y de forma ligera, como consejo general y nos recuerda el refranero : “De grandes cenas está la sepultura llena”.

Además, la fruta es imprescindible en una alimentación sana, aporta líquido, minerales, fibra, azúcares (sacarosa, fructosa,…) en una parte importante de las necesidades diarias. También contienen  antioxidantes  y anticancerígenos, como son el resveratrol de la uva, anticianosidos de las bayas, las procianidinas de la manzana,… 

La fruta es de fácil digestión,  de hecho favorece los procesos de digestión, con el aporte en fibra combate el estreñimiento; decíamos que con el volumen favorece la saciedad y con los azúcares de absorción rápida,  quedar rápidamente satisfecho, con pocas calorías, por ej:

Una tajada sandia (200 gr),una pera de agua mediana (200gr), y un melocotón mediano (200 g) representan 240 Kcalorias

Un argumento más, el consumo de fruta es fuente de  placer  y actualmente disponemos de mucha variedad, practicamente durante todo el año, por lo que resulta difícil decir que “estamos aburridos de comer fruta”.

Os recomiendo un libro  “Alimentación, Ciencia, Tradición y salud” que trata de recomendar  “Controla tu peso y en alimentarte pon esmero con la ciencia y el refranero”, cuyo autor es mi amigo y profesor Dr J.E. Campillo, en el que tambien podemos encontrar otros refranes como

“Quien come con cordura por su salud procura”

De cenas: “Cena Temprano y vivirás sano”, “Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano”.

De frutas: “Fruta, más no mucha”. 

Todos ellos extraídos del libro anterior y de  “Alimentos y Salud.  De los refranes de ayer a la ciencia de hoy”, también de JE Campillo y R. de Arcos , editado por la Caja Rural de Extremadura, basado en el refranero popular de Juan Sorapan de Rieros, médico, 1572, Logrosan- Cáceres.

Problemas en la comida, ¿Existe algún complejo para que le abra el apetito?

Buenos días doctor, Tengo una hija de dos años con la que tenemos problemas en las comidas. Come poco y no prueba prácticamente de nada. Hay días que puede pasarlos con un simple biberón. Pesa 11 Kg, aunque está bastante sana y tiene mucha actividad. Hemos probado con algún producto tipo Pantobamin, pero no tiene efecto. ¿Existe algún complejo para que le abra el apetito? Qué nos recomienda (Nany)

Hola, unos niños comen más que otros, como los adultos; si está sana, alegre, duerme bien, crece adecuadamente, como afirmas, te recomiendo que “le enseñes a comer correctamente de todo”,  aunque sea en cantidades pequeñas, convierte el momento de la comida en algo agradable, familiar, “único en el día”, utiliza algunos alimentos como premio, “ninguno como castigo”,  y utilice los que más le gustan como premio a la toma de los otros que no ha probado.  Ustedes conocen a su hija y seguro que son estupendos padres (por algo están preocupados y hacen esta pregunta, !se interesan¡).

Por supuesto, vigilar las “tomas extras” de alimentos en entornos próximos (guardería, abuelos,…) o en el mismo hogar, siempre considerando que “no comer por haber comido no es malo y, en todo caso, es imprescindible la valoración del pediatra, que determine su estado de nutrición, crecimiento físico y psicomotriz; siempre será el profesional más indicado para recomendar lo mejor a su hija.

 

Mi hijo de dos años es alérgico al huevo. ¿De qué forma se lo puedo introducir en su dieta? (Extremeño 77) 

Ningún alimento es totalmente indispensable para llevar una dieta saludable, y el huevo tampoco lo es, por tanto, no es necesario introducirlo en una persona alérgica, al contrario, vigilar que no lo pruebe ni siquiera en alimentos preelaborados, productos industriales o incluso en medicamentos o vacunas (como la de la gripe).

Es importante que siempre advierta esta alergia cuando lo lleve a algún restaurante, celebración o viaje,  donde actualmente contemplan estos casos y suelen estar preparados para disponer de menús alternativos. También cuando reciba alguna vacuna, por ej la de la gripe.

 

¿Es aconsejable darle a los niños complejos de vitaminas para que no tengan carencias si no les gustan las verduras? (Pedro)

Salvo que se detecte un estado de falta de vitaminas, o exista una situación que aumente la necesidad de vitaminas (como enfermedades debilitantes, medicación,…), alimentación monótona o caprichosa, procesos de mala absorción de alimentos por problemas digestivos;   no se deben dar complejos vitamínicos ya que con una alimentación equilibrada, en nuestro entorno, están garantizadas las necesidades mínimas diarias de vitaminas y minerales.
alimentos-funcionales

Los niños están en proceso de formación del  cuerpo, mente y hábitos, resulta fundamental  enseñarles una alimentación equilibrada  y eso lo deben aprender como el idioma: poquito a poco, todos los días, insistiendo, con esfuerzo, corrigiendo, … y de forma muy influyente:   “POR IMITACIÓN”. Ya sabe que quiero decir , no hay mejor ejemplo y estimulo que haya abundante fruta en la casa, visible en las zonas de comer, y que los padres o cuidadores la consuman en su presencia.

Hay muchas maneras de tomar verduras y frutas, variadas y divertidas,  pruebe hasta que acierte (lasaña, pastas, berenjenas, croquetas, macedonia, helados, en yogurt…), échele imaginación, paciencia y constancia , no  espere resultados a corto plazo pero nunca se de por vencido. Animo “COMER SANO” merece el esfuerzo.

 

“El objetivo de este blogs es proporcionar una guía general sobre Salud y no pretende ser un sustituto de la consulta con su Médico de Familia,  respecto a la atención y tratamiento individual”.

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Sobre el autor Francisco Carramiñana
Francisco Carlos Carramiñana Barrera,nacido en Zafra, desarrolla su trabajo como Médico de Familia en el Centro de Salud de San Roque de Badajoz, colabora con Colegio Oficial de Médicos de Badajoz, SEDI y en publicaciones de la Redgdps, Grupo de Trabajo de Diabetes de Semergen y la revista Salud Plus Diabetes. En el blog trata de cómo podemos mejorar nuestra salud y calidad de vida adquiriendo buenos hábitos de vida, siendo positivos, y de otros temas que forman parte del día a día de la Salud y de Atención Primaria. Encontraras más temas y actualidad si me sigues en Twitter: @fcbzafra, @redGDPS, Facebook: Saludparatodos.Fcbzafra,