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Seguir luchando

2012 abril 3
por Sonia Bejarano Sánchez
El cambio de hora anticipa la venida del buen tiempo y el aumento de horas de luz. Para un atleta acentúa, además, el paso de la temporada invernal a la de verano porque desaparecen del calendario las competiciones de cross y empiezan las de ruta y pista.Para mí sería hora de hacer un balance de esta mitad de temporada, en la que a pesar de mi buena progresión y nivel alcanzado, todo esfuerzo ha quedado diluido en el olvido al no poder participar en el Campeonato de España de cross, mi mayor objetivo invernal.
Camino ya de los 31, este año ha sido la tercera vez en la que me he perdido la mejor prueba nacional de cross desde que empezara a competir medianamente en serio a los 14 años. En 2002, una fractura de stress me hizo pasar casi un año en blanco. El año pasado, tampoco pude participar pues fui seleccionada para acudir al Campeonato de Europa de pista.
Este año, la aparición de una lesión a causa de una modificación de apoyos ha sido lo que me ha apartado de mi objetivo. Soy una atleta que centra su preparación buscando dos picos de forma a lo largo de la temporada con ocasión del cross y la pista, por lo que mi preparación es lenta. La mejoría no la percibo a corto plazo sino según van pasando los meses. A veces, las dificultades que surgen se solventan fácilmente; es imposible no tener altibajos en la preparación, pero asumir un parón de más de 10 días se presenta como un reto físico y mental. Necesitamos entrenar cada día porque tenemos la certeza de que así mejoramos, que echar el alto significa perder capacidades, perdiendo en primer lugar la confianza antes que la forma cuando estamos lesionados. Por esto mismo, la primera reacción del deportista suele ser buscar la forma de entrenar a pesar del dolor, lo que suele propiciar un agravamiento de la lesión.
La autoexigencia de algunos atletas también propicia esta práctica hasta que finalmente uno llega a aceptar la seriedad de lo que se le presenta. En mi caso, el momento más duro fue tener que renunciar al Campeonato de España de cross, sin embargo no fue menos duro la constatación de que algo iba mal, de que cuando por fin había alcanzado un buen estado de forma mi planificación tenía que cambiar porque no podía seguir el ritmo pautado. El momento de la ‘rendición’, del abandono de tu objetivo, es a la vez y paradójicamente el mismo momento en el que se termina todo el stress para finalmente poder centrarme en la recuperación. Actualmente sigo en tratamiento, abordando la décima semana de fisioterapia, mis ganas de correr siguen intactas y mis metas altas. Soy consciente de que el tiempo se me vuelve a echar encima, los días pasan y mejoro muy lentamente, de que pueda que tenga que replantear objetivos pero estoy convencida de que desde la paciencia y el tesón todo llega. Otros ya han pasado por dificultades parecidas y la característica común que compartimos es mantener una actitud de lucha, lucha para salir de tu lesión, lucha por empezar a entrenar, lucha por seguir luchando, lucha por ganar, lucha por disfrutar.