¡Ya está aquí (el candidato)!

Hoy concluye una campaña electoral que empezó el pasado día 6. Se echa en cara a la sociedad su apatía política y es razonable la crítica porque los escrutinios finales lo demuestran cuando arrojan el dato de participación, preocupantemente bajo. Se dice que los políticos son todos iguales y se plantea la dinámica de actos electorales como una rutina diaria para los candidatos en estos quince últimos días, o cada cuatro años en el caso de los electores. Sin embargo, he observado en mi ronda de más de dos semanas por los pueblos de Extremadura que las jornadas previas a las elecciones tienen un punto emocionante, sobre todo en las poblaciones más pequeñas, ya que en estos lugares el día a día transcurre con demasiada normalidad.

Cuando se espera a un candidato, del PP o del PSOE, ése día hay otro ambiente. La gente se revoluciona y en el lugar que saben que aparcarán los flamantes coches del político y sus asesores la gente se arremolina con curiosidad. Sé de vecinos que saludan con tanto entusiasmo a Monago como a Vara por el simple hecho de que los ven por la tele. Otros sólo se relajan cuando han conseguido la foto con él, un reto que casi siempre es algo fácil porque cada posado suele equivaler al voto.

Como en Brozas, que es donde está tomada la foto, grupos de mayores ensayaron durante toda la semana para tocar una jota extremeña, en este caso al candidato Vara. El gesto supone para ellos el concierto del año, si no de sus vidas en el caso de que aparezcan cámaras de televisión, que suelen dar un ambiente extra a estos pueblinos con gente entrañable.

También los hay que pasan de todo esto en canoa, cierto, pero si no se han asomado de lejos a cotillear, éstos tarde o temprano preguntan qué dijo, qué hizo o a quién saludó de más el político aquel día que vino a vernos al pueblo. Y luego se alejan preguntándose cuándo volverá.

Fuera, que llegan los perritos

Acaba de ocurrir una cosa que es para reflexionar un rato. Estoy ya en el pabellón multiusos de Cáceres aguardando la llegada de Vara primero, que va a atender a los periodistas nacionales y yo quiero estar ahí, y a Zapatero después, que dará aquí su mitin junto al candidato extremeño. El escenario y todo lo demás está casi montado y, de repente, alguien dice “señores, todos para fuera, que llegan los perritos”. Las instalaciones de cada acto al que acude el presidente Zapatero son revisadas previamente por el equipo de seguridad de Moncloa. Los perritos se encargan de revisar la zona para detectar posibles amenazas como explosivos y esto es una rutina más para quienes acompañan a ZP. “Pues imagínate en el País Vasco …” me comenta alguien.
Sin embargo, aquí, en Extremadura, todo es má tranquilo, más normal, más pacífico. Ves a Vara bajarse del coche y empezar a saludar y besar a todo el que se acerca y te das cuenta del valor que tiene vivir en este estado continuo de relax. Ésta es nuestra rutina, mucho más llevadera y menos estresante. ¿No creen que vivimos en una tierra afortunada?

Por qué a Vara le preocupa la lluvia

Finalizada la ronda de platós televisivos en Mérida, montado en el coche del presidente y candidato Vara me fui con él a Malpartida de Cáceres, donde siguieron las preguntas y confesiones. El asiento del copiloto también tiene algo de despacho para un político de primera fila. Vara usa Blackberry y desde hace unos meses también ipad, donde revisa asuntos del día y, sobre todo, los cientos de correos electrónicos que le llegan a diario y que asegura responde a todos, aun sabiendo que lo que él escribe queda negro sobre blanco y, como él dice, puede acabar colgado en el pasillo de cualquier hospital. “Pero es mi obligación y lo hago”, declara.
En la charla, a solas con excepción de su discreto chófer, tocamos varios temas. Un detalle, por citar algún asunto. Está lloviendo cuando vamos por la carretera y como esto condiciona muchos aspectos de la campaña, desde el montaje de actos al aire libre a la participación electoral del próximo domingo (si llueve suele subir la abstención y esto no le conviene al PSOE) le pregunto si le preocupa. “Me preocupa mucho”, contesta, “pero no por las elecciones o la campaña, eso es lo de menos. Lo que me preocupa es por cómo afecta a la agricultura”.

Esto sí es un despacho

En mi peripecia electoral, desde el domingo con el candidato Vara, hoy es un día vibrante. En estos momentos se esá preparando el pabellón Multiusos de Cáceres para recibir al presidente Zapatero, que viene como secretario general del partido a apoyar al candidato socialista extremeño. Ahora es por la tarde, pero la mañana ha dado mucho de sí, empezando por un recorrido por platós, de TVE y de Canal Extremadura, donde Vara ha grabado sendas entrevistas. He ido toda la mañana con él en el coche y en el rato que ha acudido a su residencia presidencial a cambiarse de corbata y despachar brevemente con el personal, me ha invitado a su despacho donde he podido cotillear un rato e incluso sentarme en su sillón, donde durante unos segundos me han entrado ganas de firmar algún decreto.
El despacho de la sede del partido que les mostré en otro post de austero que es resultaba aburrido. Pero éste no. Aquí hay un ordenado desorden con cientos de papeles que dan fe de que aquí sí trabaja.
Además de unos cuantos óleos con motivos rurales que por lo visto ya estaban cuando él llegó, Vara tiene multitud de recuerdos que le entregan en los actos, desde un balón de baloncesto firmado a un gorro del jarramplás. Detalles de su afición culé, la banda de la promoción de Medicina 2002-2008 que él apadrinó, foto del rey, otra de 1991 con cara niño en la que saludó por primera vez a Ibarra, poesía dedicadas a su persona, su primer artículo en Marca recortado … aquello parece un museo de detalles anecdóticos, pero cada cual entraña, seguro, una bonita historia que llena de vida una oficina que, la verdad, a la familia del presidente, que vive arriba, no le agrada demasiado. Como después me dijo en el coche, en Olivenza todos vivían mejor, al menos, más tranquilos.

Una imagen vale más … (II)

Siguiendo la línea del anterior post he de recordar que el despiece que convení en titular ‘a ver si lo entiendo’ habla hoy en la edición impresa del despacho que tiene Guillermo Fernández Vara en la sede regional del PSOE, en Mérida. Dice que es el que menos usa, que en realidad suele trabajar más en el de la residencia presidencial. Austero y sin ordenador pues él suele usar portátil, esta oficina tiene una mesa con papeles, otra para recibir visitas y una foto de Pablo Iglesias y las obras completas del fundador del PSOE. Además de hacer un recorrido por la sede, Vara me mostró ayer este despacho y yo ahora se lo enseño a ustedes.

Una imagen vale más … (I)

En papel el espacio es limitado y la elección de las fotos complicada. En la edición del diario HOY mi crónica habla hoy de un coche tuneado con altavoces de más de 2.000 watios en el maletero, propiedad del hijo del alcalde socialista de Brozas, que sirvió ayer para animar con la siontonía del PSOE la llegada del candidato Vara a este pueblo. Aprovecho este post y el siguiente para mostraros fotos de ése y otros detalles de modo gráfico

Un lunes en la radio

El lunes por la mañana lo inicié en la radio. Manu Pérez, antiguo compañero en Badajoz y ahora afincado en Mérida, me llamó para participar en la tertulia de su programa y hablar sobre cómo va esta campaña. Intervenían otros periodistas como Charo, Javier y Rocío, que de alguna manera también están siguiendo a los candidatos. La charla, de menos de media hora, me di cuenta al salir que había sido como una terapia. Sólo hablo de la campaña en mis crónicas o con mis superiores. Ni con mis amigos ni con mi familia ha surgido este tema más allá de un ‘bueno, ahí seguimos, ya queda menos, es entretenido …’. Sin embargo, a raíz de las preguntas de Manu y la conversación con los compañeros resumí cómo ha ido toda la semana anterior y parte de la que empieza. Fue como una liberación expulsar tantas experiencias por la boca y no sobre el frío teclado. Aunque si el programa hubiera tenido una o dos horas más de duración, más a gusto me hubiera quedado. Gracias en cualquier caso Manu y a los compañeros de Canal Extremadura Radio por invitarme.

Mi coche dice basta

Ya hemos superado el ecuador de la campaña y cambio de candidato relevando a mi compañero Antonio Armero, que a su vez me releva él a mí. Resumiendo, le cambio Monago por Vara. Una campaña cansa y la mochila se hace más pesada, pero me veo con fuerzas suficientes para seguir adelante, lo que pasa es que mi coche no piensa lo mismo. Ahí lo tienen escaqueándose hacia el taller cuando más lo necesito. Nos buscaremos la vida, en peores condiciones hemos informado …

Traduciendo mítines

Ana y Miriam son dos jóvenes del equipo de intérpretes de signos que traducen los mítines a los sordos. Se relevan cada quince minutos para que la calidad de la traducción no se resienta y su presencia en esta campaña política es fruto de un acuerdo con la Federación Extremeña de Asociaciones de personas Sordas (Fexas). Expresiones nada coloquiales como impuesto de sucesiones, biomasa, tributo o renta del trabajo son las que pronuncian los políticos sobre el estrado. Ayer, en Miajadas, me explicaban que ellas suelen informarse antes sobre el vocabulario específico de cada tarea que les encomiendan, ya sea en el ámbito de la política o de la medicina, por ejemplo.
Su presencia en los mítines, a un lado de los candidatos, puede interpretarse más como un gesto hacia este colectivo que como una necesidad real, pero no es así. Ellas aseguran que ya han identificado a varias personas sordas en los mítines. Y si antes no iban, ahora empezarán a venir. Además, la web del PSOE que retransmite estos actos incluye una ventanita con su traducción. La profesión de intérprete de signos de manera reglada es muy joven, existe desde 2007, explican ambas, el mismo año en que se le dio reconocimiento oficial a esta lengua.

Paco, Julián y su amor por el deporte

Siguiendo a los candidatos recorres pueblos, admiras paisajes mientras llegas hasta ellos y, lo más importante, conoces gente. No voy a hablar ahora de los personajes que he ido tratando yo en estos días, sino de cómo interactúa la caravana, en este caso del PP, con las personas que va encontrando a su paso porque la pareja formada en Fuenlabrada de los Montes por el joven Paco Toro y el sexagenario Julián Elías no pasó desapercibida para mí. Paco es monitor de musculación, campeón de fitness y trabajador en La Granadilla (Badajoz), muy conocido porque sus entrenamientos siempre dan resultado, a él y a los que él entrena. Además, es lo que se dice un gran tipo. Ahora se ha sumado al PP porque dice que tiene muchas cosas que aportar a Badajoz en el mundo del deporte, al que ha dedicado toda su vida. Julián, 63 años, delgaducho y llegado a La Siberia por amor, es maestro internacional y sexto dan de judo, el deporte al que ha entregado casi toda su vida. Digo casi porque también ha hecho karate, kung fu y otras artes marciales impronunciables. Lo ves y parece que te está tomando el pelo. Lo escuchas y compruebas que, en lo suyo, es un pozo de sabiduría. Fue seleccionador del equipo femenino de la la comunidad madrileña y segundo entrenador de la selección española cuando la dirigía Vicente Cepeda. En Fuenlabrada trabaja para la escuela municipal sin cobrar. Pues allí se encontraron Paco y Julián y durante el paseo del candidato hubo como un flechazo, profesional claro, abstrayéndose de la campaña e intercambiando impresiones sobre cómo conseguir que el gusanillo del deporte penetre en los jóvenes de hoy. Paco y Julián. Uno representa la ilusión por hacer cosas y el otro la experiencia de quien ya las ha hecho. La campaña los juntó.

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