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Cosillas prácticas de preparar un viaje transatlántico.
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Marta Villasán | 10-08-2013 | 15:00

Durante estos días previos al viaje, hay un montón de asuntos que arreglar. Entre el curso de formación en Cooperación al Desarrollo, en el que becarios de otros años nos contaban sus experiencias, y otros testimonios de gente que ha estado en Paraguay, os cuento algunas cosillas que os pueden ser útiles o curiosas. También, si a alguno de vosotros se os ocurre algo de vital importancia que yo no haya tenido en cuenta, por supuesto espero que me lo diga.

Vacunas: Desde primeros de julio he estado visitando el centro de vacunaciones internacional que me correspondía (como estaba estudiando en Salamanca aún, pues allí que me fui). Me han puesto la vacuna de la fiebre amarilla, ya que es zona de riesgo, el tifus, que ya se me había caducado del mi anterior viaje (al Mar Rojo, en Egipto), la segunda dosis de la Hepatitis A, las tres dosis de la rabia (por si tengo que trabajar con animales salvajes, monos, murciélagos, o perros… voy a estar muy lejos de la civilización, así que la señora pensó que era adecuada) y las dos dosis del cólera, que a los cooperantes siempre se la recomiendan. Prácticamente no me han dado efectos secundarios o reacción, un poco de dolor en el brazo, y el tifus un poco de malestar, pero sin fiebre. El tétanos y la difteria ya vienen puestas de serie, pero si no las tienen, también te las recomiendan.

Seguro de viaje y salud: La universidad ha contratado un seguro de asistencia en viaje con Mapfre, pero sólo me cubre lo que me ocurra allí; les he pedido que me digan a qué centros puedo acudir en caso de emergencia, pero me han despachado diciendo que lo pregunte cuando me pase algo… el procedimiento, según dicen, es llamar a España desde allí, para que ellos llamen de nuev a Paraguay, les den mi número y los paraguayos me llamen para decirme a dónde puedo ir. Total, que mientras tanto, me puedo morir. Como ya llevo una enfermedad desde España y no me la cubre ese seguro, he ampliado mis coberturas de MUFACE para que me cubra todo. Llevo todos los medicamentos necesarios para mi estancia de cuatro meses, repelente de mosquitos tropical (es zona de malaria, dengue y paludismo) y un botiquín bastante completo. También nos han recomendado llevar compresas suficientes para toda la estancia, ya que allí no se encuentran con la calidad de las que hay en España, ni siquiera en farmacias.

Los dineros: Me he hecho una cuenta en BBVA, que, junto con Santander, son los dos bancos que están en España y también en sudamérica. Ambos ofrecen envíos de cualquier cantidad de dinero por sólo 3€, y lo recoges en efectivo allí. Es muy buena oferta, ya que servicios como Western Union y similares lo que te cobran es un porcentaje bastante elevado (como un 15 o 20%) del dinero enviado.Puedo manejarla por internet y puedo mandarme a mí misma el dinero, por lo que es bastante práctica, no tengo que pedirle a mis padres que lo hagan.

Teléfono: Parece ser que lo más económico y fácil es hacerse un número paraguayo y que desde España mi familia me llame con las tarjetas de Telefónica de 1 ctm/ minuto… Aún está por ver si los aparatos españoles (el teléfono en sí) funciona allí, aunque según me han dicho, deberían hacerlo.

Información sobre el país y el lugar: En el curso nos dijeron que teníamos que ir ya informados, para no llegar en blanco… he buscado por las librerías de Salamanca y en todas me decían que no se editaban Guías de viaje de Paraguay. Cuando llegué a Badajoz hace dos semanas fui a la librería a la que siempre voy, y allí me encontraron la única que se edita en España, de la editorial Laertes, sobre el país. Por otra parte, mi profesor, el responsable de los trabajos que voy a hacer allí y creador de la beca, me ha prestado la Guía de aves de Paraguay del departamento de Zoología para que me la vaya estudiando, y un CD con la guía de Anfibios de Paraguay, para lo mismo.

Visados: He consultado en la embajada española en Paraguay y en el consulado paraguayo en España. Los españoles no necesitan visado y pueden estar libremente 90 días como turista. Pasado ese periodo, si tienes que estar más tiempo como es mi caso, sales y entras de país y tienes otros 90 días. Mi caso es un poco raro, porque no soy turista, ni tengo contrato de trabajo, voy con ayudas de Cooperación al Desarrollo pero no soy cooperante… Para ello llevo un certificado de la universidad de que soy una becaria suya y la naturaleza de mi misión. El pasaporte está en regla, aún me dura desde que me lo saqué para viajar a Marruecos.

Enchufes: Me ha costado averiguar los tipos de enchufes que hay allí, pero al final he escrito a una chica paraguaya que me ha mandado las fotos de los enchufes que tienen allí, ya que en internet se dice de todo, muchas informaciones y la mayoría contradictorias. Allí hay enchufes de dos patillas planas y enchufes de dos patillas redondas pero finitas. Así que tengo que llevar algo para poder enchufar el portátil y el resto de cosas que son de patillas gordas redondas.

Ropa: Bueno… aquí viene lo espinoso. Porque el invierno de allí es fresco, pero como lo que más hace es calor, no hay estufas ni están los edificios adaptados al frío, que puede llegar a los 0ºC algunos días. Estoy intentando quitar ropa de invierno, que me parece que llevo demasiada, pero otro día voy y me parece que es poca… Lo que sí hay que llevar es un chubasquero bueno. Además, llevo polainas y botas de montaña con goretex, para no mojarme los pies.

Libros: Mi profesor me ha dicho que me lleve bastante lectura, ya que algunos días a lo mejor no salen los planes, o cambia el tiempo y no se puede hacer lo que pensábamos… Así que me he comprado un kindle y lo he llenado con suficiente ciencia ficción como para un mes de lectura ininterrumpida. Además, he hecho el tutorial de mi amiga Espita Gorgorita para hacerlo waterproof y paellaproof.

Calendario: La estancia la primera semana la haré en la Quinta Ykua Satí, un hotel en la capital que tiene unas tres o cuatro hectáreas de jardines y las habitaciones en pequeños bungalows repartidas por ellos, y aunque parece muy lujoso, está muy bien de precio, según me han dicho. Según mi profesor, Salvador Peris, es un buen lugar para adaptarme a la gran ciudad, al ruido y a la polución que hay por todas partes. Estaré allí una semana, mientras dure el Curso de Anfibios de Paraguay en la Universidad de Asunción; además, ya me han dicho que ayudaré en la mudanza de la colección del departamento de Zoología de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la UNA.

Luego, partiré hacia la reserva de San Rafael para comenzar con los trabajos de divulgación y educación ambiental, así como para empezar el muestreo para mi tesina, que será sobre “Aves y Agricultura en Paraguay“.

Enviado desde Badajoz.

Sobre el autor Marta Villasán
Extremeña de nacimiento y de corazón, recién acabado el Máster en Conservación de la Biodiversidad, vuelo hacia mi próximo destino, Paraguay, gracias a una beca de la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Usal, donde cumpliré mi sueño: trabajar en la conservación de uno de los hábitats más amenazados del mundo, el Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA). Bióloga, blogger, educadora ambiental, fotógrafa, escritora y soñadora a tiempo parcial, tiendo a ver siempre el vaso medio lleno y a escarbar para ver qué hay más allá de la corteza, y disfruto contándole al mundo lo que encuentro allí. Lo que cambia nuestro planeta es la conciencia, y lo que crea conciencia es la educación.

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