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Destrozos en la Vía de la Plata

2012 agosto 27

Si existe en Extremadura un producto turístico verdaderamente competitivo, sin duda es la Vía de la Plata, un itinerario que cada año convoca a caminantes y peregrinos que recorren el viejo camino que unía Augusta Emerita (Mérida) con Asturica Augusta (Astorga), y que es el más conocido de los caminos extremeños a Santiago. Numerosas investigaciones, estudios, e inversiones sirvieron para que el camino haya sido reconocido como el mejor conservado de la época romana, algo manifestado el pasado mes de julio en uno de los cursos de verano sobre Viajeros por España y Portugal, que se celebró en Extremadura y que convocó a especialistas de ambos países.

 

Estos valores y su cercanía, son una invitación a recorrer algunos de sus tramos y disfrutar de los múltiples atractivos situados en el entorno de la Vía, y así, el pasado  sábado realicé el recorrido del viejo camino entre Casas de Don Antonio y Cáceres. Visité Santiago de Bencáliz para ver el miliario reutilizado como columna del espacio porticado de la solariega casa, en medio de dehesas de encinas y alcornoques. A lo largo del camino se pueden ver también, miliarios empotrados en medio del cerramiento de algunas de esas dehesas, pero la sorpresa estaba por  llegar, impaciente me acerqué al miliario XXVIII, sin duda el mejor conocido y el más fotografiado de los muchos existentes en la Vía. Conocido como “el cartero” mantenía una oquedad en la que los caminantes suelen poner un papel debajo de una pequeña piedra anunciando su paso, dejando algún deseo o una señal a otros peregrinos, que recorran el camino tras ellos. La sorpresa del día fue que el viejo miliario había sido golpeado, pintado y con destrozos en los laterales de la oquedad; los trozos arrancados seguían al pie del miliario. Con ayuda de algún martillo o elemento contundente de forma salvaje han destrozado el miliario.

 

Con el disgusto ya en el cuerpo casi abandono la idea de seguir, pero aun así continuo hasta el Salor, esperando que el viejo puente me haga olvidar el tema del miliario, pero no, aquí la señalización ha sido arrancada, o los rótulos están torcidos, quemados…., en fin un verdadero desastre y una muestra inequívoca del abandono en el que se encuentra nuestro patrimonio. Si no somos capaces de conservar y proteger lo mejor  de nuestros monumentos, ¿qué estará pasando en nuestros pueblos?, ¿cuántos ecce homos y retablos pintados con Titanlux tendremos en nuestras iglesias?.

 

Pensé denunciar esto en comisaría, pero: ¿para qué?,  si nuestras autoridades no saben lo que pasa en un recorrido que miles de peregrinos hacen cada año, mejor que no invitemos a turistas y visitantes a venir a verlo, al menos no pasaremos la vergüenza de demostrar el abandono de nuestra tierra.

 

 

 

  • Juan Crespo

    Comparto la tristeza y desolación del autor. Las autoridades podrán adecentar y promocionar más y mejor nuestros valores culturales y turísticos, pero el abandono a lo sumo hará que crezca la maleza, pero no causa destrozos, sino el gamberrismo y la mala educación, y eso tiene muy mala cura.
    Hace poco estuve en Portugal, lugar al que visito cada vez que puedo, ahí sí que da gusto contemplar la exagerada manera de conservar lo tradicional y eso que no tienen el acervo milenario del que nosotros disponemos aunque sea conservado de aquella manera.
    Y otra cosa, hasta los niños pequeños apenas dan voces, creo que por ahí se empieza.