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LA SIERRA DE LA MOSCA
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Pilar López Ávila | 16-04-2017 | 09:53

Los cacereños tenemos una maravilla de la naturaleza a pocos pasos de la ciudad.

La Sierra de la Mosca es una joya del ecosistema de bosque mediterráneo que se puede disfrutar gracias a la red de caminos y senderos que la recorren.

Se puede acceder desde la propia ciudad cerca de la ribera del Marco, desde la carretera de Miajadas, desde Sierra de Fuentes, desde el santuario de La Montaña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En estos días el matorral está en plena floración.

Entre los pétalos, multitud de especies diferentes de insectos polinizan las flores.

La jara pringosa, la jara crespa, el jaguarzo morisco.

Los brezos en las laderas de solana.

Las aulagas y retamas amarillas y blancas.

Los rosales silvestres y el espino albar.

También las plantas herbáceas.

Los cantuesos, las amapolas, las tolpis y borrajas.

Los gamonitos o varillas de San José.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los alcornoques y las encinas lucen sus colgantes y doradas flores masculinas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si el caminante es amante de las aves, basta con que eleve la mirada para ver buitres leonados y milanos negros, águilas calzadas y con un poco de suerte la perdicera.

Pero es al detenerse y mirar entre los troncos de los alcornoques cuando empiezan a hacerse visibles los pájaros más huidizos: el trepador azul, el agateador, el pinzón vulgar.

Verdecillos, jilgueros, carboneros, herrerillos, trigueros, cogujadas, mirlos, rabilargos… salen al paso con frecuencia, son aves más comunes, más fáciles de ver.

Entre las cuarcitas de la sierra, la ermita del Cristo del Risco y su mirador invitan a subir a lo alto para otear los llanos, donde las avutardas estarán haciendo la rueda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Sierra de la Mosca es un goce para los sentidos.

Es la felicidad de vivir con la naturaleza.

Sobre el autor Pilar López Ávila
“Desde siempre me gustaron los pájaros, las mariposas y las flores. También escribir cuentos para niños. Hoy les hablo a mis alumnos de los misterios de la biología, paseo por el campo cuando puedo y escribo. Creo que es esencial vivir con la naturaleza, comprender sus ciclos y seguir su ritmo. Y compartir con otras personas lo vivido.”