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REDESCUBRIENDO LUGARES MÁGICOS
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Pilar López Ávila | 02-08-2018 | 16:04

Redescubrir lugares que conocí antaño y no había vuelto a pisar, visitarlos de nuevo y sorprenderme por todo aquello que no vi en su momento, es una de las cosas que más me gusta hacer en verano cuando tengo más tiempo libre. Y más aún si se trata de un lugar mágico relacionado con la naturaleza.

Así me pasó hace unos días cuando volví al Jardín Botánico de Coria. Lo descubrí durante los años que trabajé en el IES “Jálama” de Moraleja y lo visité en varias ocasiones, casi siempre con prisas.

 

encinar limpieza

 

Hace unos días convencí a mis hijos y sobrinas para que me acompañaran. Me costó un poco, pues a menudo los adolescentes son perezosos, indolentes, resistentes a salir de su zona de confort… pero no hay nada mejor que despertar su curiosidad y su ilusión, ya que entonces se convierten en los mejores acompañantes para pasar un rato genial.

La mañana era propicia: limpia, poco calurosa y muy luminosa.

El Jardín Botánico de Coria tiene poco más de una hectárea de superficie. Se sitúa a la entrada de Coria, al pie de la carretera de Cáceres. Construido sobre un antiguo vivero de árboles que se plantaban en los márgenes de las carreteras, fue reconvertido en el año 1991 en jardín botánico por el taller de Jardinería Medioambiental de la Escuela Taller II del Ayuntamiento de Coria.

 

adelfas

 

cartel

 

claroscuro

 

En este espacio, perfectamente mantenido, organizado y cuidado, se concentran varias asociaciones vegetales características del bosque mediterráneo: robledal, encinar, alcornocal y bosque de ribera.

 

claroscuro-2 estanque

 

grandes-arboles

 

Un invernadero en el que se cultivan especies que luego se plantarán en el jardín y otras especies ornamentales para los jardines de la ciudad, da la bienvenida al visitante. Posteriormente se accede a la zona de vegetación en la que se suceden de manera ordenada las asociaciones antes mencionadas.

 

avellano carteles

 

lentisco

 

En el centro del jardín, una casa de aperos que hace las funciones de oficina y el gran Plátano del Vivero o Plátano de sombra (Platanus hispanica) de 25 metros de altura y 125 años de antigüedad.

 

casa-de-aperos limpieza

 

platano-de-sombra platano-del-vivero

 

En el recorrido se suceden las sensaciones gratas: un estanque alfombrado por las lentejas de agua, claroscuros entre los árboles, pasadizos cubiertos de vegetación, un puente de madera sobre el riachuelo, el huerto, un merendero, el sonido del viento en los álamos blancos…

 

puente-de-madera riachuelo

 

huerto sombras-en-el-estanque

 

Las mariposas saltacercas (Lasiommata megera), blanquitas de la col (Pieris brassicae) y vanesas numeradas (Vanessa atalanta) se dejan ver, apenas posadas unos instantes para la foto antes de seguir su vuelo errante.

 

saltacercas

 

Una Curruca Capirotada (Sylvia atricapilla) se empeña en amenizarnos el paseo, conseguimos verla mucho rato después de estar grabando su canto.

https://www.youtube.com/watch?v=Rt9ynwUyTGY

 

Algunas sorpresas antes de irnos: un nido de Chochín (Troglodytes troglodytes) construido la pasada primavera, tan bien hecho que permanece aún intacto.

 

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Feliz reencuentro con el Jardín Botánico de Coria.

Ideal para pasar una mañana de verano al frescor del agua, los cantos de los pájaros, el vuelo de las mariposas y las sombras de los árboles.

 

helechos noria

 

tejo

Sobre el autor Pilar López Ávila
“Desde siempre me gustaron los pájaros, las mariposas y las flores. También escribir cuentos para niños. Hoy les hablo a mis alumnos de los misterios de la biología, paseo por el campo cuando puedo y escribo. Creo que es esencial vivir con la naturaleza, comprender sus ciclos y seguir su ritmo. Y compartir con otras personas lo vivido.”