Hoy

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Guadiana.
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Gonzalo Pérez | 22-03-2017 | 21:21

Ayer me reconoció una chiquilla por la calle como: ¡ Mira papa, el niño de la bici! Me toco el pelo, me dijo que le gustaba. Su padre me vaciló diciéndome que menos vuelta al mundo y mas Camino de Santiago. Yo me cuadré y le contesté: – ¡ A sus ordenes mi capitán!

Me calleron tan bien que nos terminamos tomando una cerveza y la niña no paró de hacerme preguntas. Me dijo que le parecía muy raro ver un ciclista con camisa y me preguntó que si no me daba miedo el que se rompiera.

Miedo me dan un par de personas que han empezado a vestir con camisa y casualmente vinieron a darme el visto bueno por mi viaje. Me los he cruzado un par de veces, y llevan asta mi mismo abrigo… Curiosamente a uno de ellos les han ofrecido trabajo en un departamento de ventas y me dio algunas lecciones de como ser un buen vendedor.
Me encontré a su madre hace pocos días y me dijo con tono defensivo que su hijo es una persona que habia viajado mucho.

Cuando volví a casa, asustado, pasé por delante del edificio de un cura que hace poco tiempo quería mi bici para representar la parábola del hijo pródigo, me buscó una entrevista para trabajar descargando cajas de vino de camiones y me dijo que me quería confesar… El me dijo que me valoraba, ya que yo era una persona con sensibilidad…

Llegué a casa y reflexioné sobre la gente de mi generación que se ha quedado en el camino. Yo soy de los que escapó.

Cuando vuelvo a la ciudad, me gusta caminar por la Alcazaba, tan gitana y mora. Entonces entiendo la frase esa que dice que el hogar está, donde se encuentra el corazón. Desde allí miro de lejos el rio, tan flamenco…

Sobre el autor Gonzalo Pérez
Gonzalo Pérez Chávez es un joven que nació en Badajoz. Es optimista, aventurero, deportista y curioso. Siente la necesidad de conectar con las diversas realidades que existen en el mundo tras algunos proyectos por Europa.