<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Hermano lobo | GRATIS TOTAL - Blogs hoy.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2006/10/11/hermano-lobo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez</link>
	<description>Juan Domingo Fernández</description>
	<lastBuildDate>Sun, 10 Jul 2022 12:27:35 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Hermano lobo | GRATIS TOTAL - Blogs hoy.es</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2006/10/11/hermano-lobo/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2006/10/11/hermano-lobo/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 11 Oct 2006 22:24:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[General]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=54</guid>
		<description><![CDATA[De pequeño, cuando la Primera Comunión se hacía con seis o siete años, yo participé en una función teatral en la que salía disfrazado. Y no era un disfraz cualquiera, porque me tocó interpretar el papel del lobo en el cuento de ‘Caperucita Roja’. Sabiendo como acababa ese personaje en el relato, reconozco que debí [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4"><span lang="ES-TRAD">De pequeño, cuando la Primera Comunión se hacía con seis o siete años, yo participé en una función teatral en la que<br>
salía disfrazado. Y no era un disfraz cualquiera, porque me tocó interpretar el<br>
papel del lobo en el cuento de ‘Caperucita Roja’. Sabiendo como acababa ese<br>
personaje en el relato, reconozco que debí negarme, igual que la niña del<br>
anuncio que pasan estos días por televisión se resiste a hacer de Blancanieves<br>
porque conoce los trances que le aguardan en el espectáculo.</span></font></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4"><span lang="ES-TRAD">Sospecho que uno de mis<span style="">  </span>mayores méritos para encarnar al lobo fue que<br>
en casa de mis abuelos tenían una alfombra doméstica que en realidad era la<br>
piel curtida de un zorro, (no<span style="">  </span>un lobo),<br>
pero para teatro y con niños daba el pego. </span></font></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4"><span lang="ES-TRAD">Así fue como debuté sobre un escenario.<br>
Ahora hubiera pensado lo mismo que dijo el condenado a quien iban a ejecutar un<br>
lunes: «Mal empieza la semana». Pero como era un niño no se me ocurrió negarme<br>
y colonicé un destino nefasto, similar al del clown que siempre se lleva los<br>
golpes o al del pobre Frankenstein, que nunca acaba de recomponer y encarrilar<br>
su existencia.</span></font></p>
<p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4"><span lang="ES-TRAD">No sé si fue consecuencia del disfraz o<br>
del carácter, pero a partir de aquel momento envidié a quien interpretaba<br>
papeles como el del príncipe que besa a Blancanieves para rescatarla del sueño<br>
de la bruja, o incluso el papel de los cazadores, que además de pasar un día de<br>
campo, pegan unos tiros y quedan como héroes ante Caperucita.</span></font></p>
<p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4"><span lang="ES-TRAD">El caso es que aquel disfraz (de zorro,<br>
insisto) no me convirtió en un aficionado a la depredación o al ‘tiburoneo’, y<br>
mejor me hubiera ido si ahora en vez de periodista, me hubiera dedicado, por<br>
ejemplo, a ser broker o especulador inmobiliario. Lo que sí logró el disfraz es<br>
prevenirme para siempre, para siempre, contra las historias de esos condenados<br>
de por vida a un final infeliz.</span></font></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2006/10/11/hermano-lobo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>54</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
