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	<title>Oficio de tinieblas | GRATIS TOTAL - Blogs hoy.es</title>
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		<title>Oficio de tinieblas | GRATIS TOTAL - Blogs hoy.es</title>
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		<pubDate>Fri, 20 Apr 2007 00:28:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
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		<description><![CDATA[«Un virtuoso del violín y su música pasan inadvertidos en el metro» (De los periódicos)     Sabía que nadie le aguardaba tras la puerta. Y menos a esa hora. Había salido de su casa antes de amanecer, cuando las calles son un naufragio de solitarios que desembocan en la rutina; avanzando por el pasadizo [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p class="MsoNormal"><i><font face="Times New Roman" size="4">«Un<br>
virtuoso del violín y su música pasan inadvertidos en el metro»</font></i></p>
<p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4">(De los periódicos) </font></p>
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<p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4"> </font></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4">Sabía que nadie le aguardaba tras la<br>
puerta. Y menos a esa hora. Había salido de su casa antes de amanecer, cuando<br>
las calles son un naufragio de solitarios que desembocan en la rutina;<br>
avanzando por el pasadizo de sombras y neones, pegándole patadas a los tobillos<br>
de la mañana, soñoliento aún de esquinas y autobuses. Cuando llega al trabajo,<br>
siempre con el pequeño maletín a cuestas, no se deja ganar por la desazón de<br>
una tarea gris, mortecina, que le tiene resacoso el ánimo, como si se lo<br>
hubiera enturbiado con un licor infame.</font></p>
<p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4">«Otro día», se dice en voz baja, mientras<br>
se dispone a ordenar el montón de papeles. Está solo y sus compañeros y su jefe<br>
tardarán en llegar. «¿Quién me manda ser el que abre y el que cierra esta<br>
oficina? A mí no me pagan por esto. Tengo que hablar con el jefe. Y buscar una<br>
solución».</font></p>
<p class="MsoNormal"><font face="Times New Roman" size="4">A media mañana las dependencias parecen<br>
una feria; no por la actividad, apenas frenética, sino por la animación en<br>
torno a las mesas de los funcionarios, que ríen con grandes carcajadas<br>
festejando el humor de los más desenfadados. Él también se ríe, pero se<br>
concentra en el trabajo con una responsabilidad algo agobiante y por nada del<br>
mundo consiente que le gane el pulso la despreocupación o la pereza.</font></p>
<p><font face="Times New Roman" size="4">Ignora<br>
que sus compañeros le aprecian y le tienen reservada para hoy, cuando se<br>
aproxima a la jubilación, la sorpresa de un regalo: otro violín con el que<br>
podrá interpretar todos los días al salir de casa, cuando las calles son un<br>
naufragio de solitarios, esa música desesperada y feliz que nadie se detiene a<br>
escuchar entre las prisas del desconsuelo diario y que él lleva décadas<br>
obsequiando a los madrugadores de su ciudad antes de acudir fielmente al<br>
trabajo. Como un virtuoso.</font></p>
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