<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Por la credibilidad | GRATIS TOTAL - Blogs hoy.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/03/03/por-credibilidad/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez</link>
	<description>Juan Domingo Fernández</description>
	<lastBuildDate>Sun, 10 Jul 2022 12:27:35 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Por la credibilidad | GRATIS TOTAL - Blogs hoy.es</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/03/03/por-credibilidad/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/03/03/por-credibilidad/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 03 Mar 2011 22:19:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[credibilidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[influencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[voltaire]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=225</guid>
		<description><![CDATA[Los periodistas solemos ser algo escépticos respecto a nuestra capacidad de influencia. Cuando oigo eso de: «Vosotros sois el cuarto poder» suelo contestar: «Nosotros somos en el mejor de los casos un poder de tres al cuarto». Antes de la escritura, cuando el saber estaba sujeto a la tradición oral es posible que la influencia [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><strong>Los periodistas solemos ser algo escépticos respecto a nuestra capacidad de influencia. Cuando oigo eso de: «Vosotros sois el cuarto poder» suelo contestar: «Nosotros somos en el mejor de los casos un poder de tres al cuarto». Antes de la escritura, cuando el saber estaba sujeto a la tradición oral es posible que la influencia del anciano, del sabio, perdurara a través de las generaciones. «Desde Tales hasta los más quiméricos charlatanes», decía Voltaire, «no hubo ningún filósofo que influyese siquiera en las costumbres de la calle donde vivía». </strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Es una idea que les cuesta entender a todos los que dejan el cerebro en punto muerto, dispuestos para que les abastezcan de ideas a través del mando a distancia. Igual que les cuesta entenderlo a esos otros necesitados que buscan a los profetas del apocalipsis en la red para que les inyecten la dosis correspondiente de tergiversación y mentira. </p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Si en el ámbito político a los mítines solo van los convencidos, a los bebederos ideológicos públicos únicamente acuden quienes desean escuchar lo que ya saben o quienes desean oír lo que han escuchado más de una vez y de dos y de cien veces. Es decir, los convencidos de la causa, sea la ‘causa’ la que sea. </p>
<p>Es verdad que hay medios y profesionales de los medios con una considerable capacidad de influencia en la opinión publica, pero yo no creo que, ni en los ejemplos más radicales que pudieran rebuscarse, esa capacidad de influencia sea consistente, efectiva, si no va acompañada por la credibilidad. Quiero decir que una cosa es ser influyente y otra ser convincente. ¿La diferencia? La misma que entre predicar y dar trigo. </p>
<p>Tan solo los medios o los profesionales de los medios que tienen contrastada su credibilidad pueden aspirar a sembrar en terreno fértil. Los que se dedican a dar vueltas, como un burro con anteojeras, a la noria de ‘su’ verdad, de sus intereses o de sus fobias podrán perpetrar y emitir artículos, despachar opiniones, descerrajar calumnias, pero sus deposiciones caerán en tierra baldía. Es la diferencia entre las informaciones de calidad o las opiniones plurales, fundamentadas, cívicas, que ofrecen un medio o sus periodistas durante años de recta trayectoria profesional y las regurgitaciones de los aficionados al anonimato y a la infamia en Internet.</p>
<p>Vivimos una época en que el fácil acceso a los medios y a una cantidad de información ingente multiplica la superstición que equipara datos con conocimiento. Mucha información no significa directamente mucho conocimiento. Igual que un montón de papeles no significa directamente un archivo. Al revés. Si la información no está jerarquizada, interpretada, ordenada… solo tendremos contenidos más pobres que no aportan nada, que no son fiables y que constituyen, como señalaba hace unos días el pensador y economista Max Otte, «una cacofonía insulsa de mensajes caóticos y banales». </p>
<p>No aspiro a desmentir la incredulidad de Voltaire para que los filósofos (ahora diríamos los intelectuales, algunos periodistas, los líderes de opinión) se conviertan en referencia de los gustos y costumbres de la calle, pero sí confío en que a la hora de informarse, para formarnos una opinión, la apuesta sea por la credibilidad contrastada y la calidad. <strong></strong></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/03/03/por-credibilidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>225</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
