<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>GRATIS TOTALarte &#8211; GRATIS TOTAL</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/tag/arte/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez</link>
	<description>Juan Domingo Fernández</description>
	<lastBuildDate>Sun, 10 Jul 2022 12:27:35 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>El museo de todos</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/11/21/el-museo-de-todos/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/11/21/el-museo-de-todos/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 21 Nov 2019 10:18:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Ahora Extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Azaña]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[bicentenario]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cultura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[españa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Museo del Prado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Pablo Guerrero]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[patrimonio artístico]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Ramón Gaya]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=998</guid>
		<description><![CDATA[A mis veintitantos años, las mañanas de los domingos madrileños incluían, casi siempre, visitas a la Cuesta Moyano y al Museo del Prado. En la banda sonora de aquellos días resuenan los versos de Pablo Guerrero: «Hoy que te amo dejará de ser / la libertad una palabra escrita en la pared», acaso porque esa [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A mis veintitantos años, las mañanas de los domingos madrileños incluían, casi siempre, visitas a la Cuesta Moyano y al <strong>Museo del Prado</strong>. En la banda sonora de aquellos días resuenan los versos de Pablo Guerrero: «Hoy que te amo dejará de ser / la libertad una palabra escrita en la pared», acaso porque esa canción nos traslada también al museo que ahora celebra su bicentenario: «Estaba yo, ¿te acuerdas?, cantándote estas cosas / junto a la puerta del Museo del Prado. / Un hombre se acercaba, muy amable nos dijo: / “Está prohibido que estén aquí sentados”».</p>
<p>El programa ‘Ahora Extremadura’, de la televisión autonómica, emitió el pasado martes una encuesta donde preguntaba a doce personas de edades muy distintas si habían ido alguna vez al Museo del Prado y si lo sentían cercano… o les quedaba lejos. Más allá de las razones expuestas, las cifras del sondeo me parecen reveladoras: ocho contestaron que ‘no’ lo habían visitado, mientras cuatro dijeron que ‘sí’, y estar dispuestas a visitarlo de nuevo. Curiosamente, quien mostró más entusiasmo era una mujer con rasgos asiáticos y acento extranjero. En ese momento me acordé de la frase de Manuel Azaña: «El Museo del Prado es más importante para España que la República y la Monarquía juntas». Y también me acordé del <strong>extremeño Timoteo Pérez Rubio</strong>, a quien Azaña encomendó poner a salvo de los bombardeos de la guerra las obras de la pinacoteca madrileña a través de la Junta de Defensa del Tesoro Artístico, como bien rememoraba ayer en HOY Ángela Murillo con su reportaje ‘<a href="https://www.hoy.es/extremadura/extremeno-salvo-tesoro-museoprado-20191119114813-nt.html">El extremeño que salvó el tesoro del Prado</a>’. El propio museo reproduce en su magnífica web las palabras que Ramón Gaya escribe –todavía desde el exilio– en el ensayo ‘Roca española’: «Cuando desde lejos se piensa en el Prado, este no se presenta nunca como un museo, sino como una especie de patria», vinculando la palabra patria con un lugar que suscita sentimientos de pertenencia.</p>
<p>Supongo que al igual que ocurre con la música o con los libros, el paso del tiempo hace que cambie nuestra pasión por algunas obras. En mis primeras visitas al Museo del Prado siempre dedicaba un rato a las ‘pinturas negras’ de Goya, incluidas ‘Perro semihundido’, tan inquietante y ‘Duelo a garrotazos’, tan pesimista. Y también a los cuadros de El Bosco y ‘Las Meninas’. Digamos que esas obras eran fijas. Después los itinerarios se hicieron más azarosos: desde el ‘Descendimiento’ de Van der Weyden hasta ‘La anunciación’, de Fra Angélico, pasando por Velázquez, El Greco, Zurbarán.</p>
<p>Sin embargo, al Museo del Prado le debo además de sus joyas permanentes, el regalo de grandes antológicas como la dedicada a Velázquez en 1990; ‘El siglo de Rembrandt’, en 1985, cuando se pudo admirar por primera vez en España ‘La joven de la perla’, de Vermeer; o en 2003 la apabullante ‘Vermeer y el interior holandés’, con esa obra maestra tan admirada por Dalí y titulada ‘El arte de la pintura’. Más los homenajes a Rubens, El Bosco, Fortuny, Sorolla, al retrato español, al bodegón en el Prado… Un patrimonio de todos que nos enriquece desde hace dos siglos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/11/21/el-museo-de-todos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>998</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>‘Instantes decisivos’</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/10/17/instantes-decisivos/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/10/17/instantes-decisivos/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 17 Oct 2019 08:43:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cáceres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fotografía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fundación Mercedes Calles]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Henri Cartier-Bresson]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Julián Castilla]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=983</guid>
		<description><![CDATA[Un tropel de jóvenes estudiantes recorre las salas de exposiciones de un viejo palacio rehabilitado, el de la Fundación Mercedes Calles, en el corazón mismo de la ciudad monumental de Cáceres. En una de sus paredes luce esta frase de Henri Cartier-Bresson: «El fotógrafo no puede ser un espectador pasivo, no puede ser realmente lúcido [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un tropel de jóvenes estudiantes recorre las salas de exposiciones de un viejo palacio rehabilitado, el de la Fundación Mercedes Calles, en el corazón mismo de la ciudad monumental de Cáceres. En una de sus paredes luce esta frase de Henri Cartier-Bresson: «El fotógrafo no puede ser un espectador pasivo, no puede ser realmente lúcido si no está implicado en el acontecimiento». Esas palabras se entienden mejor recorriendo la muestra ‘Instantes decisivos’, que reúne obras de 47 grandes maestros de la fotografía como Man Ray, Cartier-Bresson, Capa, Robert Doisneau, Korda, Kertész, Nicolás Muller, Cristina García Rodero, Chema Madoz, Carlos Pérez Siquier, Ramón Masats, José Manuel Ballester, Carlos Saura, Elliot Erwitt, Xavier Miserachs, Gerardo Vileba o Leopoldo Pomés, entre otros, pertenecientes a la colección Julián Castilla, propietario también de la valiosa ‘Colección Himalaya’ de pintura y escultura.</p>
<p>Lejos de perturbar como los recorridos que provocan el ‘síndrome de Stendhal’, –el viajero sometido a sobredosis de obras artísticas–, la exposición ‘Instantes decisivos’ constituye en sí una antología de imágenes icónicas, un recorrido en torno a algunas de las fotografías que han alimentado la mitología cultural y los referentes icónicos del ultimo siglo. Y no exagero.</p>
<p>Desde la imagen (tantísimas veces reproducida) de la espalda desnuda de mujer que Man Ray titula ‘El violín de Ingres’, hasta la plancha metálica con clavos que el maestro surrealista y dadá tituló ‘Regalo’. Desde la foto de Robert Doisneau ‘Los panes de Picasso’, en que se ve al genio malagueño sentado a la mesa, con el plato delante y haciéndonos creer que unos bollos de pan que simulan dedos son sus propias manos; pasando por la hipnótica fotografía que Robert Capa hizo a un Picasso maduro y vigoroso mientras protege con una sombrilla del sol de la playa a su musa de entonces, la deslumbrante y misteriosa Françoise Gilot. Una antología en la que podemos admirar el retrato que Dennis Stock hizo a James Dean bajo la lluvia en Times Square; la foto de la pareja besándose apasionadamente en París en 1950; el niño con botellas que Cartier-Bresson fotografió en la rue de Mouffetard; la España de los años cincuenta y sesenta que retrata Nicolás Muller en ‘Corro de niñas’, la adoración a la Virgen en el interior de una iglesia manchega o la titulada ‘Preparando el ataúd’, del año 1957. Fotos que cuentan historias, que detienen el reloj. Estampas de una España no tan lejana: ‘Capea en la Algaba’, de Leopoldo Pomés; ‘Vivir en Madrid. Casa de Campo’, 1967 de Francisco Ontañón; ‘La confesión. Saavedra. Lugo’, 1981, de Cristina García Rodero; ‘Veraneo’. Santander, 1960 de Gerardo Vielba o la famosísima ‘El piropo’, captada por Xavier Miserachs en 1962. Hasta la foto ‘icónica’ por antonomasia: el Che de Korda, o las recientes y coloristas de José Manuel Ballester. Imágenes que conmueven.</p>
<p>Decía el escritor André Pieyre de Mandiargues refiriéndose a Cartier-Bresson, que la belleza de la imagen era para él un misterio, «una visión fantástica de la realidad en la que lo trágico y lo cómico se confunden constantemente», tal y como sucede con muchas obras literarias. Acaso esa observación sea también un buen resumen de esta muestra.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/10/17/instantes-decisivos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>983</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Ceferino López y el espejo</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/05/02/ceferino-lopez-y-el-espejo/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/05/02/ceferino-lopez-y-el-espejo/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 02 May 2019 07:48:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA['Ciudad incierta']]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fotografía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mérida]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mirada crítica]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=946</guid>
		<description><![CDATA[La exposición se titula ‘Ciudad incierta’ y reúne más de cien fotografías de una Mérida que no sale en los catálogos complacientes ni en el Instagram de los turistas. Un descampado donde sobrevive el fantasma de una gran valla de venta de pisos que nunca se construyeron. El desconcierto de una farola de alumbrado público [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La exposición se titula ‘Ciudad incierta’ y reúne más de cien fotografías de una Mérida que no sale en los catálogos complacientes ni en el Instagram de los turistas. Un descampado donde sobrevive el fantasma de una gran valla de venta de pisos que nunca se construyeron. El desconcierto de una farola de alumbrado público en mitad de la nada. Montones de cascotes recortando el perfil de un bloque nuevo de viviendas. La isla de unos pisos asomados a un terreno parcelado y con hierbajos. Viejos solares con las paredes medianeras salpicadas de plásticos para las humedades y restos arqueológicos cubiertos como aquellas instalaciones famosas del artista Christo Vladimirov. Una calle abierta en uve con coches estacionados a ambos lados. Árboles que se recortan contra las sombras y farolas que jalonan las mañanas de niebla. Anuncios y carteles imposibles. Rincones de estética surrealista. Entrañables, caóticos, de arquitectura improvisada y mestiza. Estampas que perfilan un horizonte de naves comerciales o establecimientos públicos de un colorido artificial y despersonalizado. Edificios de pisos levantados en los años del desarrollismo con la evidente pretensión del aprovechamiento máximo del espacio, aunque ahora dibujan volúmenes que suscitan sonrisas y asombro.</p>
<p>Advierte Ceferino López que cuando se muestra una ciudad imaginada a la medida de los deseos, «sucede que el espejo en que nos miramos refleja exclusivamente una visión impuesta. La ciudad real desaparece y sobrevivimos en una ciudad incierta, en una ciudad que refleja una realidad falseada, sin respuestas a nuestras necesidades, miedos e incertidumbres». Una ciudad, añade, «que –como tantas– vive aletargada ante el engaño de los espejos». Así se entiende mejor la dedicatoria de la muestra: «A María y Ana. Que los espejos solo sirvan para embelleceros».</p>
<p>Como suele ocurrir con los maestros de la imagen, –y <a href="https://www.hoy.es/20090927/opinion/ahora-trabajo-alimenticio-absorbe-20090927.html">Ceferino López</a> ocupa desde hace años un lugar <a href="http://malama.blogspot.com/2008/12/amigos-de-javier.html">destacadísimo en Extremadura</a>– podría creerse que lo sustantivo de esta exposición es la ciudad de Mérida, pero no es así. Mérida es tan solo el modelo, la anécdota, el espejo… El tema central es la mirada del fotógrafo. La sensibilidad y el talento de que se vale para hacernos reparar en una realidad que de otra forma nos pasaría inadvertida. Han sido precisas miles de horas de esfuerzo y tesón de Ceferino López pateando las calles para desvelar, a la hora en que la luz lo consiente, ese balcón enmarcado entre columnas que sobrevive a un ayer más armonioso; la soledad de aquella portería de fútbol que pone puertas al campo; la señal aupada en la farola para indicar sin más la dirección del estanco; la valla publicitaria convertida en cuadro de arte improvisado; el huerto con gallinas, ovejas y techos de uralita… en mitad de la ciudad; los muros y tapiales con las heridas del tiempo; el minúsculo Manneken Pis encaramado a una terraza rodeada de edificios y antenas. Y chimeneas de diseño inverosímil, y rincones y placitas y fachadas y tendidos eléctricos y señales de tráfico. El <a href="http://www.fundacioncb.es/evento_cb/fin-exposicion-ciudad-incierta-2/">último trabajo</a> de Ceferino López puede visitarse en el Centro Cultural de la Fundación CB (antigua Caja Badajoz) de la plaza de Santo Domingo en Mérida. No se lo pierdan.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/05/02/ceferino-lopez-y-el-espejo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>946</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Julio López Hernández</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/05/10/julio-lopez-hernandez/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/05/10/julio-lopez-hernandez/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 10 May 2018 11:33:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Badajoz]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cáceres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[escultor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Julio López Hernández]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Museo de Cáceres]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=803</guid>
		<description><![CDATA[NADA más enterarme de la muerte del escultor Julio López Hernández, fallecido el martes en Madrid, decidí rendirle el que me parece mejor homenaje que puede tributarse a un artista: admirar otra vez alguna de las obras que le vinculan estrechamente a Extremadura. Así que durante un buen rato disfruté ayer en silencio con la [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>NADA más enterarme de la muerte del escultor Julio López Hernández, fallecido el martes en Madrid, decidí rendirle el que me parece mejor homenaje que puede tributarse a un artista: admirar otra vez alguna de las obras que le vinculan estrechamente a Extremadura. Así que durante un buen rato disfruté ayer en silencio con la belleza de su escultura ‘Esperanza y ella en el libro’, un bronce con el que obtuvo el Premio Cáceres 1980 de escultura que convocaba la Diputación Provincial de Cáceres y que ahora pertenece a los fondos de la Sección de Bellas Artes del Museo ubicados en la antigua Casa de los Caballos.</p>
<p><a href="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/11/2018/05/Esperanza-y-ella-en-el-libro-de-Julio-López-Hernández-e1525951364876.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-802" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/11/2018/05/Esperanza-y-ella-en-el-libro-de-Julio-López-Hernández-e1525951364876-225x300.jpg" alt="esperanza-y-ella-en-el-libro-de-julio-lopez-hernandez" width="225" height="300" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/11/2018/05/Esperanza-y-ella-en-el-libro-de-Julio-López-Hernández-e1525951364876-225x300.jpg 225w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/11/2018/05/Esperanza-y-ella-en-el-libro-de-Julio-López-Hernández-e1525951364876-768x1024.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/11/2018/05/Esperanza-y-ella-en-el-libro-de-Julio-López-Hernández-e1525951364876.jpg 1512w" sizes="(max-width: 225px) 100vw, 225px" /></a></p>
<p>La pieza, que representa el torso de una mujer en posición horizontal mientras sostiene en sus manos un libro abierto en cuyas páginas se perfila la silueta de su rostro, enseguida capta la atención del visitante, pues además del realismo minucioso de las manos y del libro, transmite una expresividad poética y misteriosa. Acaso la metáfora de la lectura, la imagen de la placidez.<br />
Aunque muchos extremeños no sepan que esa escultura de Julio López Hernández –escoltada nada menos que por cuadros de Eduardo Arroyo, Equipo Crónica, Saura, Genovés, Millares, Palazuelo, Canogar&#8230; y esculturas de Oteiza, Martín Chirino, Pablo Serrano, Baltasar Lobo, Alberto Sánchez&#8230;– está accesible en un espacio público como el Museo de Cáceres, no puede decirse que la obra y la figura de Julio López Hernández sean desconocidas o ajenas en nuestra tierra. Ya en 1979, por ejemplo, su escultura ‘Úrsula’ fue expuesta en Badajoz en una muestra organizada por la entonces Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Badajoz con obras procedentes de la Colección de Arte Español Contemporáneo de la Fundación Juan March.<br />
Una década después, en 1990, esculturas de Julio López Hernández pudieron admirarse también en Cáceres, en los claustros del Complejo Cultural San Francisco junto con otras obras de grandes maestros de la escultura española del siglo XX pertenecientes a la colección privada de Eduardo Capa, veterano fundidor, discípulo y amigo del extremeño Pérez Comendador.<br />
En 2004, con motivo del XXVI Salón de Otoño de Pintura y el impulso y mezenazgo de Caja de Extremadura, Antonio López (pintura) y Julio López (escultura) imparten en Plasencia durante una semana un taller de artes plásticas para 50 jóvenes artistas llegados de toda España. Dos años más tarde, en 2006, Julio López Hernández era designado presidente del jurado del I Premio Internacional de Escultura que convocó la Obra Social de la Caja de Extremadura, la misma que en 2008 organizó y patrocinó la magna exposición ‘Realidades de la realidad’, que pudo verse en Badajoz y en Cáceres, y que reunió piezas tan conocidas de Julio López Hernández como ‘Marcela y su luz’ o la estatua de Federico García Lorca, aparte, claro está, de pinturas de Eduardo Naranjo, Antonio López, María Moreno, Carmen Laffon, Isabel Quintanilla, Cristóbal Toral, José Hernández, Amalia Avia y esculturas de Francisco López (hermano de Julio) autor precisamente de las dos figuras femeninas que coronan la fachada de la Asamblea de Extremadura en Mérida.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/05/10/julio-lopez-hernandez/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>803</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Picasso en Cáceres</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/03/22/picasso-en-caceres/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/03/22/picasso-en-caceres/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 22 Mar 2018 19:42:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cáceres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[dalí]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[François Gilot]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fundación Mercedes Calles]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[G. B Shaw]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Geneviève Laporte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Jean Cocteau]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Patrick O'Brian]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[picasso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pintura]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=779</guid>
		<description><![CDATA[PICASSO es inabarcable, pero la muestra ‘Sueños grabados’ que se expone hasta el 2 de septiembre en la cacereña Fundación Mercedes Calles esboza un rico perfil de su obra gráfica. Entre el centenar de piezas, desde 1904 hasta los años sesenta del pasado siglo, se pueden rastrear no solo sus principales etapas como grabador, dibujante [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>PICASSO es inabarcable, pero la muestra ‘Sueños grabados’ que se expone hasta el 2 de septiembre en la cacereña Fundación Mercedes Calles esboza un rico perfil de su obra gráfica. Entre el centenar de piezas, desde 1904 hasta los años sesenta del pasado siglo, se pueden rastrear no solo sus principales etapas como grabador, dibujante y pintor, sino la desbordante humanidad y pasión creadora que recorre su vida, propia de un ‘fauno’ y de un genio.<br />
Una vez, según la famosa anécdota, le preguntaron a Jean Cocteau qué salvaría del Museo del Prado en caso de incendio y dijo que «salvaría el fuego». Después le preguntaron lo mismo a Dalí y respondió: «Yo salvaría el aire que hay dentro del cuadro de ‘Las Meninas’ de Velázquez». Cuando le plantearon a George Bernard Shaw qué cuadro salvaría de la National Gallery contestó: «El que estuviera más cerca de la puerta, por supuesto».<br />
Ayer, mientras recorría la muestra de Picasso en la Fundación Mercedes Calles me hice la misma pregunta y tuve clara la respuesta: yo salvaría no una sino dos obras: ‘El sueño. Geneviève Laporte’, y ‘Picasso presentando un espejo a Geneviève Laporte’, dos litografías de 1951 de la serie ‘Le Soleil ébloui’, que reflejan de manera ejemplar aquella condición de ‘Barba Azul’ que François Gilot atribuía a Picasso, siempre deslumbrado por sus sucesivas amantes, musas, modelos, compañeras&#8230;<br />
El trazo grácil e impecable con que pinta a una joven Geneviève Laporte que entonces tenía 24 años, en la despreocupada placidez del sueño, o su propio autorretrato, con la mirada rendida del artista en plena madurez&#8230; guardan la fuerza del símbolo, el vigor del maestro ante quien era en ese momento su modelo y compañera sentimental. Y se repara más en la energía de la serie cuando sabemos que Picasso la creó durante el verano de 1951, mientras pasaba unas vacaciones en Saint Tropez con Geneviève Laporte, tras haberse alejado de él por aquellos días François Gilot con sus hijos Claude y Paloma Picasso&#8230;<br />
Pero se trata, claro está, de una predilección particular. La muestra permite sin embargo que nos asomemos a otras muchas obras memorables del pintor español más importante del siglo XX. Desde varios aguafuertes de la serie ‘Suite Vollard’ como los magníficos ‘Escultor reposando III’ y ‘Escultor y modelo delante de una ventana’, grabados en 1933; el ‘Saltimbanqui y joven arlequín’, de 1955 o ‘Ma jolie’, edición del mismo año; ‘Eurydice piquée par un serpent’, de 1930, perteneciente a la serie ‘Las Metamorfosis de Ovidio’; pasando por el dibujo original de 1904 para la ilustración de ‘Los Miserables’; el colorista ‘Mosquetero’ de una litografía fechada en 1969 hasta la ‘Cabeza de fauno’, 1946, de la serie ‘Fauens et flore d’Antibes’.<br />
Una colección de piezas que revelan la vehemencia y la potencia creadora de Picasso, jamás enclaustrado en las modas o fosilizado en la rutina. Dice Patrick O’Brian –quizás uno de los mejores biógrafos del malagueño– que su relación con Geneviève Laporte le evitó acariciar la idea del suicidio y le «hizo reír de nuevo». No extraña que ella, años después, titulara su libro basándose en la dedicatoria que Picasso escribió justo en uno de los regalos que le hizo: «Si tard le soir le soleil brille&#8230;». Si lo avanzado del día alude a la edad del artista, está claro que el resplandor del sol es el amor.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/03/22/picasso-en-caceres/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>779</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El dios Neptuno y los robots</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2017/01/05/el-dios-neptuno-y-los-robots/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2017/01/05/el-dios-neptuno-y-los-robots/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Jan 2017 20:35:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[censura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[competitividad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[control]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[economía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[facebook]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[globalización]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[inteligencia artificial]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[productividad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[progreso]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=639</guid>
		<description><![CDATA[EN Bolonia están escandalizados porque la red social Facebook se ha escandalizado a su vez –y además censurado– la imagen de una estatua, la del dios Neptuno desnudo, que preside una fuente que lleva cinco siglos abierta al público y constituye uno de los iconos famosos de la ciudad italiana. La historia reciente de Facebook [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>EN Bolonia están escandalizados porque la red social Facebook se ha escandalizado a su vez –y además censurado– la imagen de una estatua, la del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fuente_de_Neptuno_(Bolonia)" target="_blank">dios Neptuno desnudo</a>, que preside una fuente que lleva cinco siglos abierta al público y constituye uno de los iconos famosos de la ciudad italiana. La historia reciente de Facebook está llena de bloqueos y censuras disparatadas. Desde unas manos carnosas que a sus ojos representaban otra cosa que lo que representan, la dramática imagen de la ‘niña del Napalm’ captada por Nick Ut durante la guerra de Vietnam, hasta las de una madre amamantando dulce y decorosamente a su bebé. Pero los encontronazos del arte y la censura vienen de antiguo. La actitud censora ha dependido bastante de la época y el momento cultural. La misma estatua del dios Neptuno, promovida por el cardenal Carlos Borromeo para rendir tributo a su tío, el papa Pío IV, hubo un tiempo en que no fue tan bien mirada por las autoridades eclesiásticas y debió lucir una especie de pantalones de bronce que ocultaban su anatomía. Suerte similar a la sufrida por los frescos de Miguel Ángel de la capilla Sixtina.</p>
<p>En Cáceres todavía se recuerda el escándalo que supuso, a mediados de los años setenta, la retirada de una imagen de la maja desnuda de Goya del escaparate de una librería.</p>
<p>La noticia del dios Neptuno me ha hecho sonreír. La que de verdad me ha inquietado en este principio de año es la que reproducía ayer este diario: <a href="http://www.hoy.es/tecnologia/201701/03/inteligencia-artificial-comienza-sustituir-20170103020351-rc.html" target="_blank">«La inteligencia artificial comienza a sustituir a los administrativos»</a>. Ya saben, una empresa japonesa de seguros prescindirá a partir de enero de 34 administrativos cuyas tareas serán desarrolladas por diferentes robots basados en inteligencia artificial. A pesar de lo que supondrá implantar el nuevo sistema y el coste del mantenimiento, calculan que ahorrarán un millón de euros al año. En la noticia se recuerda que además de automóviles conduciendo solos y construidos en parte por robots, la inteligencia artificial pilota ya las acciones de algunos ‘brokers’ de empresas financieras, se aplica a los ‘bots’ que operan en las redes sociales y puede ensayarse con excelentes perspectivas en el sector de la prensa dedicada a la tecnología.</p>
<p>Tras todos estos proyectos está el interés económico. El debate no será entre apocalípticos e integrados, sino entre una mayor o menor rentabilidad. Y si un robot es más barato que un operario –del sector que sea–, ya saben a quien hay que ir dedicando el obituario. El debate no será entre filantropía y progreso. El litigio se ha resuelto y fue entre progreso y ganancia económica. Las demás controversias, pura poesía.</p>
<p>Quienes se quejan del desmantelamiento de puestos de trabajo emprendido por muchas entidades financieras a favor de cajeros automáticos y de la banca electrónica, ya saben también el futuro de ‘replicantes’ que les aguarda en este universo ‘Blade Runner’. Mi único consuelo es que los robots seguro que no censurarán tanto arte como los operarios de Facebook.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2017/01/05/el-dios-neptuno-y-los-robots/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>639</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>De la pasión y las obras nutricias</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2016/11/11/de-la-pasion-y-las-obras-nutricias/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2016/11/11/de-la-pasion-y-las-obras-nutricias/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Nov 2016 10:59:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA['fauvistas']]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[borges]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cervantes]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Dostoievski]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Elias Canetti]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fernando Savater]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[filosofía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Flaubert]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Hobbes]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Laurence Sterne]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Leopardi]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[literatura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Maquiavelo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[monterroso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Shakespeare]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Stefan Zweig]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Tolstoi]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Valle-Inclán]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=625</guid>
		<description><![CDATA[En el mundo hay libros y autores nutricios y autores y libros infecundos; juzgados, claro está, de manera personal, no con pretensión generalizadora. Para mí han sido fértiles y estimulantes por ejemplo los libros de Borges, de Monterroso, de Cervantes, de Laurence Sterne&#8230; entre otros muchos. Pero imagino que cada lector puede elaborar una lista [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el mundo hay libros y autores nutricios y autores y libros infecundos; juzgados, claro está, de manera personal, no con pretensión generalizadora. Para mí han sido fértiles y estimulantes por ejemplo los libros de Borges, de Monterroso, de Cervantes, de Laurence Sterne&#8230; entre otros muchos. Pero imagino que cada lector puede elaborar una lista de obras que le despertaron el afán creativo o la necesidad de acudir a nuevas historias para enriquecer su universo literario. Un fenómeno que no se limita únicamente a las creaciones de ficción sino que abarca cualquier fruto del espíritu humano, desde los tratados de filosofía y de historia hasta los manuales de ciencias humanas y las enciclopedias de arte. Desde la exposición o el cuadro que nos abre la puerta a  estéticas insospechadas hasta la película o la música que literalmente nos traslada a un universo fértil, abonado al trabajo creativo.<br />
Esa efervescencia y vitalidad que se adivina en la exposición <a href="https://www.fundacionmapfre.org/fundacion/es_es/exposiciones/sala-recoletos/fauves-pasion-por-color.jsp" target="_blank">‘Los fauves. La pasión por el color’</a> que la Fundación Mapfre mantendrá abierta en Madrid hasta el 29 de enero de 2017. Una muestra donde se comprueba cómo la pasión por los colores puros y la intensidad en la pincelada condujo a un grupo de artistas entre los que estaban Matisse, Derain, Maurice de Vlaminck y Braque a romper con ciertos planteamientos estéticos periclitados, anhelantes de cambios para avanzar en nuevas formas de mirar la vida y plasmar las emociones.<br />
Supongo que un cataclismo similar al de los ‘fauves’ debió sentir <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Elias_Canetti" target="_blank">Elías Canetti</a> cuando profundizó en el  <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Leviat%C3%A1n_(Hobbes)" target="_blank">‘Leviathan’ de Hobbes</a>, al que considera –entre los  pensadores no atados por ninguna religión– como el más importante y el que más le impresiona por la radicalidad de su pensamiento. Canetti, premio Nobel de Literatura de 1981, admira en Hobbes el hecho de que no esconde el poder bajo un velo pero tampoco lo glorifica, «lo deja simplemente como está». Dice de él que supo lo que es el miedo y que vivió «el primer período de la Historia Moderna, el siglo XVII», de «un modo consciente y reflexivo». «Desde que existe Hobbes, ocuparse de Maquiavelo tiene sólo sentido histórico», añade en su libro ‘La provincia del hombre. Carnet de notas 1942-1972’, obra deslumbrante y lúcida donde Elías Canetti se refiere fervorosamente a ‘Leviathan’ como uno de esos libros «que le aguzan a uno el ingenio, no libros que le paralizan por estar ya exprimidos y agotados desde hace tiempo». Fuentes nutricias.<br />
De igual estirpe debe de ser la pasión que impulsó a Stefan Zweig a trazar los perfiles biográficos de Balzac, Nietzsche, Dickens, Stendhal, Tolstoi, Dostoiesvski&#8230; y a Fernando Savater a escribir su ameno y divulgativo <a href="https://www.amazon.es/Aqu%C3%AD-viven-leones-Fernando-Savater-ebook/dp/B016E45QD6" target="_blank">‘Aquí viven leones’</a>, ocho viajes sentimentales a los lugares clave y a la obra de otros tantos maestros de la literatura universal: Shakespeare, Valle-Inclán, Allan Poe, Leopardi, A. Christie, Alfonso Reyes, Flaubert y Stefan Zweig. Libros y autores nutricios al cuadrado.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2016/11/11/de-la-pasion-y-las-obras-nutricias/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>625</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Wolf Vostell</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2016/09/15/wolf-vostell/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2016/09/15/wolf-vostell/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Sep 2016 19:41:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Adorno]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fluxus]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Gino Di Maggio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[guadalupe]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Juan Carlos Rodríguez Ibarra]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Los Barruecos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Malpartida de Cáceres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Mercedes Guardado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[vanguardia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Wolf Vostell]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Zurbarán]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=613</guid>
		<description><![CDATA[En la tumba de Wolf Vostell, en el cementerio civil de La Almudena, en Madrid, figura un epitafio escrito en español y en hebreo: «Son las cosas que no conocéis las que cambiarán vuestra vida». Estos días se conmemoran los 40 años del proceso de creación del Museo Vostell de Malpartida de Cáceres, cuando el [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En la tumba de Wolf  Vostell, en el cementerio civil de La Almudena, en Madrid, figura un epitafio escrito en español y en hebreo: «Son las cosas que no conocéis las que cambiarán vuestra vida».<br />
Estos días se conmemoran los 40 años del proceso de creación del <a href="http://museovostell.gobex.es/" target="_blank">Museo Vostell de Malpartida</a> de Cáceres, cuando el artista berlinés-extremeño<br />
–como le gustaba definirse a sí mismo– sintió curiosidad por conocer la tierra que reflejaba Buñuel en su película sobre las Hurdes, la belleza de los ‘zurbaranes’ del Monasterio de Guadalupe y, sobre todo, tras el momento fundacional en que decide instalar, octubre de 1976, en el paraje granítico de Los Barruecos –para él todo un deslumbramiento– la escultura de un antiguo Opel incunstrado en un bloque de hormigón y titulada ‘V.O.A.E.X’. (’Viaje de (H)ormigón por la Alta Extremadura’). El choque entre el progreso y la naturaleza.<br />
Por entonces Vostell ya había declarado a Los Barruecos «Obra de Arte de la Naturaleza» y se daban los primeros pasos para que el antiguo y semiderruido lavadero de lanas de tiempos de la Mesta acabara convertido en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Museo_Vostell_Malpartida" target="_blank">Museo Vostell</a> con la Junta de Extremadura vinculada al proyecto tras emprender en 1992 la restauración de las instalaciones junto a la charca grande del singular paraje.<br />
El resto de la historia es bien conocido. La consolidación del museo se produjo con la restauración de 1994, que permitió incorporar al recinto las obras de la colección Wolf y Mercedes Vostell y la de 1998, con la restauración de la antigua ‘Nave de la Estriba’, destinada a las colecciones Fluxus-Donación Gino Di Maggio, más otras de artistas españoles, portugueses y polacos que, por desgracia, ya no pudo ver inaugurada Vostell porque le sorprendió la muerte el 3 de abril de 1998 en Berlín.<br />
Aunque he tenido la suerte de asistir como periodista y aficionado al arte a bastantes momentos significativos de ese museo, mi intención ahora no es detallar los pormenores de su evolución, sino reflexionar acerca de aspectos tangenciales que suelen pasar inadvertidos. ¿Alguien se pregunta qué ocurriría hoy si Malpartida de Cáceres no tuviera el Museo Vostell? ¿Se valoran debidamente los beneficios que aporta a la proyección cultural y turística de la localidad, de Cáceres y de Extremadura? ¿Se tiene conciencia clara de cuántos apostaron sin reservas por ese proyecto?<br />
Es indudable que el hoy declarado Monumento Natural de Los Barruecos y el Museo Vostell Malpartida (MVM) forman un binomio que se complementa y enriquece mutuamente. Pero no surgió por azar. Ni de la nada. ¿Son posibles otros proyectos equivalentes en otras partes de Extremadura?<br />
El MVM –un ‘antimuseo’ que no puede convertirse en un ‘mausoleo’, según dijo el propio Juan Carlos Rodríguez Ibarra en 2001, al inaugurar la exposición conmemorativa de los 25 años– sigue interrogándonos, transgrediendo, innovando y cumpliendo la tarea que Wolf Vostell atribuye al arte según la famosa frase del filósofo Adorno: «Solamente la forma radical de romper el arte convencional nos puede decir nuevas verdades». </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2016/09/15/wolf-vostell/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>613</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Banksy sin matraca</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2016/03/10/584/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2016/03/10/584/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 10 Mar 2016 20:06:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[compromiso político]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[egocentrismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[García Márquez]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[grafitis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[palabrería]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[postureo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=584</guid>
		<description><![CDATA[En uno de sus célebres autorretratos literarios decía García Márquez que él nunca hablaba de literatura porque no sabía lo que es y además por estar convencido de que el mundo sería igual sin literatura pero sería muy distinto si no existiera la policía, de modo que hubiera sido «más útil a la humanidad si [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En uno de sus célebres autorretratos literarios decía García Márquez que él nunca hablaba de literatura porque no sabía lo que es y además por estar convencido de que el mundo sería igual sin literatura pero sería muy distinto si no existiera la policía, de modo que hubiera sido «más útil a la humanidad si en vez de escritor fuera terrorista».<br />
Es un punto de vista singular. Y bien pensado, no tan extraño. Me refiero a la sabia decisión de posponer la vía (irónica) del ‘anarquismo’ y apostar por la creación artística, que hizo posible que García Márquez acabara como un genio de la literatura y no como un simple Mateo Morral con guayabera. «El primer deber revolucionario del escritor es escribir bien», afirmó el propio García Márquez. A mí me parece que es el primer deber de cualquier escritor, al margen de revoluciones.<br />
Creo que es lo que han hecho siempre los grandes creadores, de Picasso a Dostoievsky, de Borges a Banksy, del que quiero hablarles hoy. <a href="https://www.google.es/search?q=banksy&#038;biw=1122&#038;bih=771&#038;source=lnms&#038;tbm=isch&#038;sa=X&#038;sqi=2&#038;ved=0ahUKEwiPquuB9bbLAhVG1BoKHdRnD8gQ_AUIBigB" target="_blank">Banksy</a> es el enigmático grafitero que lleva años luchando de manera pacífica, con las únicas armas de sus pinturas, contra esta sociedad consumista, contradictoria e hipócrita que abusa de la fuerza en los guetos de Nueva York, en la Palestina ocupada o estos días en los campamentos de refugiados de Turquía, Grecia y centroeuropa.<br />
Perdón por la cita pero hace casi ocho años, a finales de 2008, yo le dediqué en estas mismas páginas una columna a Banksy que titulé <a href="https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2008/07/22/la-matraca/" target="_blank">‘La matraca’</a>. Aproveché una noticia que ha vuelto a revivir ahora: el descubrimiento por un grupo de científicos de la <a href="http://www.hoy.es/culturas/201603/04/banksy-desenmascarado-20160304213607-rc.html" target="_blank">(posible) identidad</a> del célebre grafitero anónimo. Digamos que esa era la anécdota, lo esencial se explica en pocas palabras: frente a una clase política empeñada en ‘vendernos’ sus promesas mediante ruedas de prensa y teatralizaciones múltiples, Banksy persiste firme en su trabajo convincente, silencioso y sobre todo genial para ahorrarnos la palabrería y el egocentrismo atronador de la nueva política con sus confluencias, medidas que las más de las veces solo concluyen en puro postureo, en cohetería de anarquismo de campus, vanidad y farfolla. ¿Les suena?<br />
Como ya adelantara el periódico ‘The Mail On Sunday’ en 2008, detrás del misterio Banksy se esconde  un empresario y artista nacido en Bristol hace 42 años, de nombre Robin Gunningham. Bueno ¿y qué más da? ¿En qué cambia lo relevante? Al igual que tal vez  ocurrió con Homero, Banksy es ya el nombre de muchos hombres. Una creación colectiva. El autor de obras que alcanzan cifras astronómicas en las subastas de arte pero con las que él, sin embargo, no comercia&#8230;<br />
Un artista urbano, un agitador de conciencias solidario con su mundo y con su época. Comprometido con una manera de crear que le ha situado por méritos propios a la vanguardia del grafiti contemporáneo. Alguien que utiliza el trabajo en beneficio de la comunidad y no a la inversa. Alguien que crea sirviendo a los demás, no para que los demás le sirvan a él. Y  sin matraca.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2016/03/10/584/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>584</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>¿Qué es eso del arte?</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/10/03/que-es-eso-del-arte-2/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/10/03/que-es-eso-del-arte-2/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Oct 2014 19:16:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cáceres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis económica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Frank Lloyd]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Juan Abelló]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Miguel Blesa]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=476</guid>
		<description><![CDATA[Pocos conceptos habrán suscitado tanta controversia, tanta polémica, tantos debates y discusiones como el de la naturaleza del arte. ¿Qué es arte? Al calor de esa pregunta se han edificado teorías, se han escrito tratados, se han declarado guerras, se han abierto rutas comerciales y se han aprovechado los amantes de las emociones profundas desde [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Pocos conceptos habrán suscitado tanta controversia, tanta polémica, tantos debates y discusiones  como el de la naturaleza del arte. ¿Qué es arte? Al calor de esa pregunta se han edificado teorías, se han escrito tratados, se han declarado guerras, se han abierto rutas comerciales y se han aprovechado los amantes de las emociones profundas desde hace siglos. Basta repasar los catálogos de joyas que se encuentran en las tumbas etruscas o en las de los faraones.<br />
De joven, algún amigo solía advertir en las reuniones que jamás hablaba de mujeres, de literatura o de Dios para evitar conflictos. Bien pudo incluir al arte entre los temas tabú. Yo creía que las rivalidades más feroces, que el ‘odio africano’ por antonomasia era el que se profesaban los poetas de cualquier corriente y los profesores de cualquier universidad hasta que me topé con los primeros artistas (fundamentalmente plásticos) y sus correspondientes planetas, satélites y demás corpúsculos tangenciales.<br />
La tolerancia e incluso la generosidad con que se ha otorgado históricamente el estatus de arte a ‘productos’ que no deberían haber pasado de la condición (por muy dignísima que fuera) de ‘ocurrencia’, me temo que más que un pecado de omisión es una culposa dejación de responsabilidades que ha venido a enturbiar el panorama.<br />
Entre las pocas consecuencias benéficas que hay que agradecer a la crisis económica está el adelgazamiento obligado de la burbuja artística, de la que se han evaporado ‘ocurrencias’, performances, instalaciones y otras ingeniosidades livianas. Un recorte en favor de lo esencial, «a menos bulto, más claridad», similar al de bastantes cartas de restaurantes, donde se ha vuelto a poner el acento en la enjundia y autenticidad de su cocina y no tanto en la retórica con la que se describen o bautizan los platos&#8230;<br />
No conviene engañarse. El debate no se detendrá. El juicio o el valor acerca del arte es como el río de Heráclito, en el que no podemos bañarnos dos veces en las mismas aguas porque no dejan de fluir. ¿Qué es arte? Pues según la época, una cosa; y dependiendo del lugar, otra. Siempre ha sido así y seguirá siendo, a pesar de la globalización. «Si se vende, es arte», zanjaba Frank Lloyd.<br />
Lo bueno de ahora es que a la par de comportamientos tan poco edificantes como los del expresidente de Caja Madrid, <a href="http://www.hoy.es/economia/banca/201410/01/rato-otros-exdirectivos-devuelven-20141001130445-rc.html#comments" target="_blank">Miguel Blesa</a> –con ese estilo de vida y aficiones propias de nuevo rico– perviven trayectorias como las del empresario y financiero <a href="http://www.hoy.es/culturas/201410/01/coleccion-abello-delicioso-festin-20141001160122-rc.html" target="_blank">Juan Abelló</a>, del que estos días la Sala CentroCentro de Madrid expone la colección de pintura que ha reunido con su esposa, Anna Gamazo, y en la que figuran obras de los grandes artistas de todos los tiempos, desde Zurbarán a Murillo o Canaletto hasta Picasso, Van Gogh, Modigliani o Bacon, entre otros muchos.<br />
Y mirando a Cáceres, por hablar de la ciudad desde la que escribo, yo diría que lo bueno es poder disfrutar de todo el arte contemporáneo que nos regala la Fundación Helga de Alvear y ahora mismo también, de la impresionante muestra de obras de Barjola que exhibe la Fundación Mercedes Calles en pleno corazón de la ciudad monumental.  </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/10/03/que-es-eso-del-arte-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>476</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
