<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>GRATIS TOTALcrisis &#8211; GRATIS TOTAL</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/tag/crisis/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez</link>
	<description>Juan Domingo Fernández</description>
	<lastBuildDate>Sun, 10 Jul 2022 12:27:35 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Ceferino López y el espejo</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/05/02/ceferino-lopez-y-el-espejo/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/05/02/ceferino-lopez-y-el-espejo/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 02 May 2019 07:48:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA['Ciudad incierta']]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[arte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fotografía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mérida]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mirada crítica]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=946</guid>
		<description><![CDATA[La exposición se titula ‘Ciudad incierta’ y reúne más de cien fotografías de una Mérida que no sale en los catálogos complacientes ni en el Instagram de los turistas. Un descampado donde sobrevive el fantasma de una gran valla de venta de pisos que nunca se construyeron. El desconcierto de una farola de alumbrado público [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La exposición se titula ‘Ciudad incierta’ y reúne más de cien fotografías de una Mérida que no sale en los catálogos complacientes ni en el Instagram de los turistas. Un descampado donde sobrevive el fantasma de una gran valla de venta de pisos que nunca se construyeron. El desconcierto de una farola de alumbrado público en mitad de la nada. Montones de cascotes recortando el perfil de un bloque nuevo de viviendas. La isla de unos pisos asomados a un terreno parcelado y con hierbajos. Viejos solares con las paredes medianeras salpicadas de plásticos para las humedades y restos arqueológicos cubiertos como aquellas instalaciones famosas del artista Christo Vladimirov. Una calle abierta en uve con coches estacionados a ambos lados. Árboles que se recortan contra las sombras y farolas que jalonan las mañanas de niebla. Anuncios y carteles imposibles. Rincones de estética surrealista. Entrañables, caóticos, de arquitectura improvisada y mestiza. Estampas que perfilan un horizonte de naves comerciales o establecimientos públicos de un colorido artificial y despersonalizado. Edificios de pisos levantados en los años del desarrollismo con la evidente pretensión del aprovechamiento máximo del espacio, aunque ahora dibujan volúmenes que suscitan sonrisas y asombro.</p>
<p>Advierte Ceferino López que cuando se muestra una ciudad imaginada a la medida de los deseos, «sucede que el espejo en que nos miramos refleja exclusivamente una visión impuesta. La ciudad real desaparece y sobrevivimos en una ciudad incierta, en una ciudad que refleja una realidad falseada, sin respuestas a nuestras necesidades, miedos e incertidumbres». Una ciudad, añade, «que –como tantas– vive aletargada ante el engaño de los espejos». Así se entiende mejor la dedicatoria de la muestra: «A María y Ana. Que los espejos solo sirvan para embelleceros».</p>
<p>Como suele ocurrir con los maestros de la imagen, –y <a href="https://www.hoy.es/20090927/opinion/ahora-trabajo-alimenticio-absorbe-20090927.html">Ceferino López</a> ocupa desde hace años un lugar <a href="http://malama.blogspot.com/2008/12/amigos-de-javier.html">destacadísimo en Extremadura</a>– podría creerse que lo sustantivo de esta exposición es la ciudad de Mérida, pero no es así. Mérida es tan solo el modelo, la anécdota, el espejo… El tema central es la mirada del fotógrafo. La sensibilidad y el talento de que se vale para hacernos reparar en una realidad que de otra forma nos pasaría inadvertida. Han sido precisas miles de horas de esfuerzo y tesón de Ceferino López pateando las calles para desvelar, a la hora en que la luz lo consiente, ese balcón enmarcado entre columnas que sobrevive a un ayer más armonioso; la soledad de aquella portería de fútbol que pone puertas al campo; la señal aupada en la farola para indicar sin más la dirección del estanco; la valla publicitaria convertida en cuadro de arte improvisado; el huerto con gallinas, ovejas y techos de uralita… en mitad de la ciudad; los muros y tapiales con las heridas del tiempo; el minúsculo Manneken Pis encaramado a una terraza rodeada de edificios y antenas. Y chimeneas de diseño inverosímil, y rincones y placitas y fachadas y tendidos eléctricos y señales de tráfico. El <a href="http://www.fundacioncb.es/evento_cb/fin-exposicion-ciudad-incierta-2/">último trabajo</a> de Ceferino López puede visitarse en el Centro Cultural de la Fundación CB (antigua Caja Badajoz) de la plaza de Santo Domingo en Mérida. No se lo pierdan.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2019/05/02/ceferino-lopez-y-el-espejo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>946</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>A cántaros</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/10/10/a-cantaros/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/10/10/a-cantaros/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 10 Oct 2014 19:36:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[catarsis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[corrupción]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[españa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Pablo Guerrero]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Quevedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Unamuno]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=490</guid>
		<description><![CDATA[Supongo que la banda sonora para la crónica de este tiempo es la canción ‘A cántaros’, de Pablo Guerrero: «Hay que doler de la vida / hasta creer / que tiene que llover a cántaros». Habrá quien se acuerde de Quevedo: «Miré los muros de la patria mía&#8230;» y muchos de aquella España, «Me duele [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Supongo que la banda sonora para la crónica de este tiempo es la canción <a href="https://www.youtube.com/watch?v=0bId3YSoPrA" target="_blank">‘A cántaros’, de Pablo Guerrero</a>: «Hay que doler de la vida / hasta creer / que tiene que llover a cántaros». Habrá quien se acuerde de Quevedo: «Miré los muros de la patria mía&#8230;» y muchos de aquella España, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ser_de_Espa%C3%B1a" target="_blank">«Me duele España»</a>, de la que se dolió Unamuno y los integrantes de la generación golpeada por los desastres de 1898 y de un mundo verdaderamente en decadencia. En descomposición.<br />
Como ahora. Bajo unas élites dirigentes  amorales, que no reconocen más dios que el  dinero y con los modos desvergonzados de quienes se atrincheraron en la impunidad, el españolito de a pie lucha por sobrevivir a una crisis que tiene su origen en la voracidad financiera de mercados distintos&#8230; y distantes. Una crisis que a la mayoría le ha llegado ‘sobrevenida’ y no por vivir –como se ha insistido injustamente, tantas veces– por encima de sus posibilidades. Ese españolito que no ha hecho otra cosa que trabajar cuando ha encontrado trabajo, se enfrenta ahora a un doble esfuerzo titánico: resistir los vendavales de la crisis y la podredumbre de los que se aprovechan del poder económico para enriquecerse con el dinero ajeno. La corrupción política apesta.<br />
Supongo que antes o después tendrá que producirse una catarsis, una purificación que rehabilite modos y procedimientos en una sociedad, la nuestra, que ha sido invadida por el virus de la corrupción social. Un virus  lento e implacable que actúa como las termitas, un virus que va socavando el edificio general, la casa de lo común, de todo lo público, hasta convertirlo en algo endeble, hueco, carcomido por galerías inmundas.<br />
No basta con lamentarse. Frente a la corrupción hay que mantener posiciones activas: denunciando, rehuyendo formar parte de ese ‘juego’ y sobre todo, defendiendo posiciones morales –valores, en una palabra– ajenos al albañal de los intereses espurios. Supongo que el rearme moral exigirá bastante tiempo y colosales esfuerzos. Conseguir que en la ética ciudadana no aniden comportamientos como los que subyacen en los escándalos de los casos Gürtel, ERE, ‘tarjetas opacas’ de Caja Madrid, Bárcenas, Pujol, Noós, Malaya, Fabra&#8230; no se logrará de la noche a la mañana.<br />
Requerirá el convencimiento general de que «no todo vale», y de que la picaresca está bien para la historia de la literatura pero no como filosofía de vida española. Exigirá desechar la tolerancia y la aceptación de ese lema tan asumido por algunos de nuestros próceres: «Lo primero, la familia» y «Por la familia, cualquier cosa». Esos lemas que probablemente alimentaron casos como el de Baltar, Fabra, Pujol, Malaya&#8230;<br />
Contra la corrupción no valen las medias tintas. Por otra parte, no creo que la ciudadanía soporte una deriva que incremente de manera progresiva la situación actual. La cuerda está a punto de romperse. No puede estirarse mucho más. Quienes no quieran darse cuenta de la situación es que están ciegos o no viven en este mundo. Tiene que llover a cántaros y hay riesgo –grave– de inundaciones y temporales. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/10/10/a-cantaros/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>490</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Antifutbolistas</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/03/28/antifutbolistas/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/03/28/antifutbolistas/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 28 Mar 2014 10:37:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Athletic de Bilbao]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Barça]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[compromiso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[fútbol]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[política]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[vida cotidiana]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=443</guid>
		<description><![CDATA[La crisis está resultando tan devastadora que ya ni el fútbol sirve como opio del pueblo. No sirve como opio y ni siquiera para cogerse el colocón, que es palabra incluida hace poco en el Diccionario de la Real Academia. En la vida para triunfar antes bastaba con escribir un libro, plantar un árbol y [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La crisis está resultando tan devastadora que ya ni el fútbol sirve como opio del pueblo. No sirve como opio y ni siquiera para cogerse el colocón, que es palabra incluida hace poco en el Diccionario de la Real Academia. En la vida para triunfar antes bastaba con escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. Ahora lo más probable es que el libro te lo pirateen en Internet, el árbol se queme o acabe convertido en biomasa y a los hijos prepárate para visitarles en el extranjero, destino natural de un par de generaciones a las que han condenado al éxodo económico y al éxodo emocional, que es mucho más terrible y a la larga me temo que también mucho más oneroso. Otra forma de cataclismo.<br />
La prueba irrefutable de que la crisis sigue devorándonos es que triunfan de nuevo las películas de humor, los mendigos toman diariamente las esquinas que habían conquistado los bancos (¡qué tiempos aquellos en que se multaba a quien mendigase o blasfemara en la vía pública!) y en las mesas camillas vuelven a tener su hueco los braseros de picón, badila y alambrera.<br />
Por si fuera poco, el horizonte público en vez de obsequiarnos con la esperanza de algún prohombre capaz de ilusionar al personal, dispuesto a sacrificarse sin sucumbir a  los consabidos intereses estratégicos y sectarios, nos fatiga con legiones de resabiados y de desencantados prestos únicamente a la cantinela nacionalista y al mandamiento único de su programa: «¿Qué hay de lo mío?».<br />
Basta pensar en la tozudez calculada y progresivamente machacona con que Artur Mas y su equipo de incondicionales acelera el desafío a la convivencia nacional y retan al Estado y a la Constitución. Hasta que la cuerda se quiebre, probablemente una de las estrategias que están buscando de manera deliberada esa minoría de separatistas a quienes no se les habrá pasado por la cabeza el llanto y el crujir de dientes general que suele producirse cuando se llevan a las últimas consecuencias ciertos desvaríos…<br />
Mientras el fútbol fue el opio del pueblo bastaba con centrarse en el universo de rivalidades de estrellas y equipos para vivir en paz. «A mí dejadme de política, yo solo entiendo de fútbol», anunciaba cualquiera en la barra del bar para que le oyeran todos, y esa frase le servía de carta de presentación ante el resto de parroquianos y de tarjeta de visita para andar por la vida. Así fue durante décadas.<br />
Pero ese ‘antipolitiquismo’ a veces puro teatro, como en el bolero, también se está agostando con la crisis. La política ha contaminado más de un entusiasmo futbolístico hasta el extremo de que hay seguidores del Barça, por ejemplo, que se ven en la necesidad de aclarar que lo suyo es solo deportivo, que no comulgan con el perfil ‘identitario’   que pretenden atribuirle a ese club los separatistas y arrimados&#8230;  Del mismo modo que hace décadas otros españoles se alejaron del Athletic de Bilbao de los tiempos gloriosos cuando a los ojos del resto de España la imagen del equipo fue enturbiándose con la sombra del separatismo radical. Así que vale, nada de opio; pero por favor, no nos priven de la fiesta del fútbol, arríen las banderas. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/03/28/antifutbolistas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>443</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Contra la historia</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/07/13/contra-la-historia/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/07/13/contra-la-historia/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 13 Jul 2012 18:54:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[humanidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Miguel Ángel Blanco]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[moral]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[terrorismo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=329</guid>
		<description><![CDATA[Vivimos una época en que debería prohibirse por decreto ley la tristeza y el pesimismo. La sociedad las ha pasado bastante más canutas en otras ocasiones y ha salido adelante. No me refiero a la situación económica, de la cartera, sino a la realidad del corazón, al panorama espiritual. Todos los problemas que se resuelven [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Vivimos</p>
<div id="attachment_330" style="width: 181px" class="wp-caption alignright"><a href="/Juandomingofernandez/wp-content/uploads/sites/11/2012/07/M-A-Blanco1.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-330" class="size-large wp-image-330" title="M A Blanco" src="/Juandomingofernandez/wp-content/uploads/sites/11/2012/07/M-A-Blanco1.jpg" alt="Cabezazos contra el muro de la historia" width="171" height="1024" /></a><p id="caption-attachment-330" class="wp-caption-text">Mi columna, firmada como Tristán Buendía, en homenaje a Miguel Á. Blanco</p></div>
<p>una época en que debería prohibirse por decreto ley la tristeza y el pesimismo. La sociedad las ha pasado bastante más canutas en otras ocasiones y ha salido adelante. No me refiero a la situación económica, de la cartera, sino a la realidad del corazón, al panorama espiritual. Todos los problemas que se resuelven con dinero –únicamente con dinero– son, al cabo, de categoría menor. Hasta lo advierte ‘El Principito’ de Saint Exupery: «Lo esencial es invisible a los ojos».<br />
No estoy pensando en la España de nuestros abuelos y nuestros padres, devastada por una guerra despiadada y una posguerra interminable, ambas largas como un día sin pan; ni estoy pensando en la España carente de libertades, obligada a emigrar y a recibir turistas para compensar la balanza de pagos. Ni tampoco en esos años en que la sanidad y la educación para todos era una aspiración que tardaba en llegar como el abastecimiento de agua a muchos pueblos extremeños, las viviendas sociales, las primeras autovías o plazas suficientes en las residencias geriátricas.<br />
Esta España es mucho mejor que la de hace 15 años, a pesar del paréntesis de la crisis económica, porque ahora resulta más difícil imaginar un panorama de envilecimiento moral como el que alimentaba la banda terrorista ETA y que concluyó con el asesinato de Miguel Ángel Blanco.<br />
A mí me tocó trabajar aquel sábado y domingo en la Redacción de Cáceres y recuerdo vivamente la sensación de irrealidad y de barbarie que suscitó el secuestro. Recuerdo que en la columna que me puse a escribir y que salió publicada el domingo, 13 de julio de 19978, reflexionaba sobre cómo  una sociedad que observaba a la ETA con «miedo y desprecio» era capaz de no sucumbir  a la atracción de la venganza para no precipitarse como ellos en el estadio primario del fondo de la cueva.<br />
«Cáceres, ayer por la tarde», escribí entonces, «aparecía llena de jóvenes reclutas, aprovechando las horas de paseo con sus novias y familiares antes de la jura de bandera prevista para hoy. Esa imagen, de normalidad, contribuía más aún a subrayar lo ‘absurdo’ de las acciones de ETA, instalada en la ‘irrealidad’ de unos presos, víctimas a su vez de ese torbellino infeliz que ellos han alimentado, y de una minoría tozuda que se empeña en dar chocazos con su cabeza contra el muro de la realidad, de la historia, de la libertad, de la justicia, del progreso y, lo que es peor para ellos, contra el muro de la inteligencia. No sólo son menos, sino que además son más torpes. La historia, que es inexorable, les pasará factura».<br />
Años después de aquel cataclismo, no estoy muy seguro de que sean menos, pero estoy convencido de que la historia condenará al olvido o al desprecio esos crímenes contra la humanidad.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/07/13/contra-la-historia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>329</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Títeres y fantasmas</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/06/01/titeres-y-fantasmas/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/06/01/titeres-y-fantasmas/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 01 Jun 2012 16:21:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[españa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[espíritu de superación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[globalización]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mercados]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=313</guid>
		<description><![CDATA[Cuando yo estudiaba el bachillerato, en Trujillo había un personaje popular que al aproximarse a la pared del cementerio     aceleraba el paso, se ponía la mano en la cara a modo de anteojera y no la bajaba hasta rebasar el límite del camposanto. Por la impresión que le causaba. A mí algunos días me [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando yo estudiaba el bachillerato, en Trujillo había un personaje popular que al aproximarse a la pared del cementerio     aceleraba el paso, se ponía la mano en la cara a modo de anteojera y no la bajaba hasta rebasar el límite del camposanto. Por la impresión que le causaba. A mí algunos días me dan ganas no de ponerme la mano de anteojera, sino de imitar las figuritas de esos tres monos que se tapan la boca, los oídos y los ojos.<br />
Parece una tentación comprensible no querer oír, ni ver, ni hablar de lo que nos rodea, de la realidad cotidiana, cuando lo que nos rodea tiene más semejanzas con los cuadros inquietantes de El Bosco que con las promesas de un paraíso consumista donde eran inimaginables la burbuja urbanística, la crisis económica o la abundancia de sepulcros blanqueados en el panteón patrio de la banca.<br />
Un paraíso consumista que se ha desplomado como un castillo de naipes y nos está convirtiendo en contemporáneos emocionales de la Generación del 98, aquel puñado de españoles a los que la pérdida de Cuba y de las últimas colonias les sirvió para abrirles los ojos y buscar un rearme moral en las esencias de la España más austera.<br />
Los mecanismos de la macroeconomía están relacionados con la aritmética y las matemáticas pero también con la psicología y las supersticiones, con la pura apariencia. Así como hay dolencias que se curan con la sola presencia del médico, hay situaciones económicas que no dependen, objetivamente, de factores racionales, fáciles de medir, sino que tienen que ver mucho más con los estados de ánimo de quienes mueven las piezas en el tablero que con las toneladas que producen los peones y las otras fichas en juego.<br />
En una sociedad no globalizada, autosuficiente, la partida de ajedrez de la economía también requiere piezas sobre el tablero, pero esas piezas disponen de un grado mayor de autonomía que la actual, de modo que buena parte son marionetas, pero marionetas de sí mismas, si puede decirse así. Sin embargo, en la sociedad globalizada quienes manejan los títeres, quienes deciden a dónde van o qué hacen los ‘muñecos’ de la farsa no solo parecen más implacables, sino que resultan más anónimos, más distantes e insensibles.<br />
Es otra de las consecuencias perversas de la crisis: el ciudadano de a pie, el pobre consumidor que se ha limitado a ser movido y traído de aquí para allá sobre las tablas del escenario no tiene enfrente la imagen de un ‘tirano’, de un sátrapa, sobre el que descargar toda su ira para presentarle batalla. Los mercados son invisibles. Y es más, tratan de presentárnoslos como ‘conglomerados’ abstractos que se dedican a la filantropía o a mantener las pensiones de nuestros viejecitos&#8230; Qué tocomocho.<br />
Por eso se entiende que en periodos de crisis e incertidumbre mundiales surja la atracción por los ‘salvadores’ dispuestos a librarnos del apocalipsis. El espíritu gregario y la paralización que inocula el miedo hacen el resto. En esta encrucijada tenemos  que levantar cabeza y ahuyentar al fantasma insaciable que se está forrando a costa de nuestra desgracia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/06/01/titeres-y-fantasmas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>313</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Nuestro 98 en 2012</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/03/09/nuestro-98-en-2012/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/03/09/nuestro-98-en-2012/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 09 Mar 2012 22:02:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Alberti]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Clemenceau]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Generación del 98]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pesimismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Senabre]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=295</guid>
		<description><![CDATA[España culminó el siglo XIX con una crisis de caballo que sirvió de catarsis a los escritores de la Generación del 98. La pérdida de las últimas colonias, Cuba, Filipinas y Puerto Rico, puso a la nación ante un espejo que no devolvió la imagen de Blancanieves, sino el feo rostro de la madrastra. Esas [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>España culminó el siglo XIX con una crisis de caballo que sirvió de catarsis a los escritores de la Generación del 98. La pérdida de las últimas colonias, Cuba, Filipinas y Puerto Rico, puso a la nación ante un espejo que no devolvió la imagen de Blancanieves, sino el feo rostro de la madrastra.<br />
Esas penúltimas derrotas confirmaron que del imperio donde nunca se ponía el sol solo quedaban andrajos y una sensación generalizada de pesimismo. La reacción de los escritores del 98 es una búsqueda de las ‘esencias’ del alma española y de los valores, digamos que más intemporales, del solar patrio. Varios de ellos creyeron descubrir tales esencias en el espíritu y sencillez de Castilla, en aquellos paisajes humildes, abiertos, de una autenticidad que casa muy bien con los personajes de El Greco y los versos de Jorge Manrique, de unas esencias que percibían también en la mirada inquisitiva, dolorida y apasionada de Mariano José de Larra.<br />
En fin, aquel ‘enrocamiento’ que incluyó una cierta aproximación a los valores de Europa (a pesar del confuso «que inventen ellos» de Unamuno) convivió con las ideas regeneracionistas de Costa y los krausistas y representaba en última instancia una rebelión contra el descomunal desmoronamiento de finales del siglo XIX.<br />
De una manera o de otra, los intelectuales de la época tomaron posición ante la crisis, ante el fin de fiesta y reaccionaron para mitigar el atraso del país. En España llevamos unos años con el telón bajado y hasta la orquesta ha abandonado el recinto del baile, pero no diviso por el horizonte ningún intelectual que ofrezca sus propuestas para transitar por el desierto, para abandonar el laberinto.<br />
¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora? se preguntaba Alberti hace años, cuando le parecía atronador , o poco  ‘comprometido’, el silencio de sus colegas más jóvenes&#8230; ¿Qué dicen los intelectuales españoles de ahora? ¿O es que no hay intelectuales en el sentido que lo fueron muchos de los hombres de la Generación del 98 y otros de sus coetáneos? Hace un par de semanas el profesor Senabre, gran impulsor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura, subrayaba en una entrevista publicada en HOY esa carencia. Echaba de menos «figuras de referencia a las que volver la vista».<br />
Como ahora, la crisis del 98 no se limitó a la pérdida de unas colonias y de sus correspondientes despensas&#8230; No fue tan solo una crisis económica, sino de un sistema, de una manera de entender el mundo que decía adiós definitivamente. Es verdad que en nuestros días se han democratizado los canales de información y de opinión, la sociedad, más abierta, más democrática y más plural, no reclama como hace un siglo la palabra de unos pocos doctos con prestigio. Creo que todo el debate se ha dejado en manos de los políticos, y tampoco es eso. Si la guerra es algo demasiado serio para dejarla en manos de los militares, como pensaba Clemenceau, me parece que la crisis es algo demasiado serio para dejarla en manos de los políticos. ¿Dónde están los intelectuales de 2012? ¿Hay alguien ahí?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/03/09/nuestro-98-en-2012/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>295</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Sueldos de escándalo</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/06/30/sueldos-escandalo/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/06/30/sueldos-escandalo/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 30 Jun 2011 23:11:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[bankia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[españa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[grecia]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=244</guid>
		<description><![CDATA[Nunca sabe uno si el cliente arrasa el local porque ha encontrado una mosca en la sopa o porque es allí donde explotan despiadadamente a sus compañeros. Las manifestaciones de los indignados griegos dejan de parecerse a las del Mayo del 68 y empiezan a recordar las de la toma de la Bastilla. La carne [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Nunca sabe uno si el cliente arrasa el local porque ha encontrado una mosca en la sopa o porque es allí donde explotan despiadadamente a sus compañeros. Las manifestaciones de los indignados griegos dejan de parecerse a las del Mayo del 68 y empiezan a recordar las de la toma de la Bastilla. La carne podrida que les daban para comer y que hizo rebelarse a los marineros del acorazado Potemkin era lo que procedía, según la autoridad competente, hasta un minuto antes de la hecatombe. Así es la historia. </p>
<p>Dan ganas de echarse la mano al bolsillo, y a la cabeza, cuando en el mismo país en que el Gobierno tiene que subir el límite embargable por impago de hipotecas, el presidente, vicepresidente y consejero delegado de Bankia, es decir, Rato, Olivas y Verdú, se embolsarán anualmente un sueldo de 4 millones de euros que podrá ampliarse con 6 millones más a través de incentivos variables o ‘bonus’. Una cantidad bien apañada. Más o menos lo que deben ganar, supongo, un neurocirujano haciendo el MIR, el veterano catedrático que trabaja ahora de emérito o el simple currante que llega todas las noches deslomado a su casa después de una agotadora jornada laboral. </p>
<p>«No se puede hacer demagogia, estamos en una sociedad de libre mercado y un banco es una empresa privada». Es lo que suele contestar la autoridad competente y quienes bendicen y justifican tal sistema de remuneraciones. Todo lo que quieran, pero la carne está podrida, apesta ya, y en la película del Potemkin a los marineros siempre se les acaba la paciencia. </p>
<p>Los que avanzaban anteanoche hacia la embajada de Grecia en Madrid gritaban: «No es un rescate, es un saqueo». El directivo de un banco –público o privado– trabaja con material socialmente ‘radiactivo’, de alto contenido proteico, y sus remuneraciones deberán ser reguladas y limitadas por ley. Habrá quienes los comparen con futbolistas o con estrellas del rock, pero eso sí que es demagogia. No hay delantero por muy tuercebotas que sea, ni cantante con una guitarra por mucho que desafine que hayan precipitado a millones de personas hacia el barranco de la crisis. Los banqueros, sí. </p>
<p>Ya sabemos que Grecia, sus gobernantes, han mentido. Tendrán que responder por ello y lo pagarán. Pero que un sector como el de la banca haya ganado, gane y lo vaya a seguir haciendo, al margen de la ruina y de las décadas de trabajo que aguarda a los griegos, es literalmente indecoroso. En ocasiones son esas señales las que preceden a la tormenta. No vale exclamar «¡Qué buena cosecha vamos a tener este año!», como dijeron los agricultores el primer día del Diluvio Universal. Salvo que los agricultores se llamen Rato, Olivas y Verdú, las tres patas del banco. </p>
<p>El principio del libre mercado y de la libre competencia también exige límites que lo circunscriban a un tiempo y a un lugar. La sociedad ha pasado de tolerar la esclavitud a regular la jornada de trabajo o los beneficios del capital. Ahora también hay avisos, señales, que es preciso escuchar y atender. Porque aunque algunos no lo crean, vamos todos en el mismo barco. Y he dicho barco, no banco.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/06/30/sueldos-escandalo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>244</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La terapia nacional</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/02/03/la-terapia-nacional/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/02/03/la-terapia-nacional/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 03 Feb 2011 22:32:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[alemania]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[zapatero]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=221</guid>
		<description><![CDATA[Mientras los expertos acuerdan si son galgos o podencos los canes de la crisis, los humoristas resumían ayer en la prensa el panorama que se avecina. Con dos coprotagonistas: Ángela Merkel y Zapatero. En HOY, Sansón mostraba al presidente del Gobierno entregando un documento a la canciller alemana y diciéndole de soslayo: «Tenga. Mi curriculum». [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mientras los expertos acuerdan si son galgos o podencos los canes de la crisis, los humoristas resumían ayer en la prensa el panorama que se avecina. Con dos coprotagonistas: Ángela Merkel y Zapatero. En HOY, Sansón mostraba al presidente del Gobierno entregando un documento a la canciller alemana y diciéndole de soslayo: «Tenga. Mi curriculum».</p>
<p>En ‘Abc’, Puebla reflejaba otra escena de sofá. Esta vez Zapatero sostiene en sus manos un taco de folios  para entregarle a Merkel en los que se lee: «Reformas». Y ella frente a él advirtiéndole: «Nein, nein. Eso ya lo veré de vuelta. Yo vengo para saber si es cierto que todavía no sabes si volver a presentarte».</p>
<p>En ‘El País’, Forges dibuja a la canciller alemana como una moderna Doña Inés y a Rodríguez Zapatero, con calzas y gola, como un escuálido Don Juan: «¿No es verdad, Ángela amor, que en esta apartada periferia más pequeña es nuestra deuda y la vuestra es un pastón?» </p>
<p>‘El Economista’ va más allá y en vez de una viñeta de humor elabora una foto-noticia para la  portada con una reproducción del cuadro ‘La rendición de Breda’, de Velázquez, donde los personajes centrales son ahora Zapatero, que rinde las llaves de la ciudad, y Ángela Merkel, recibiéndolas. Pero en vez de llaves, lo que el presidente del Gobierno entrega es un gran pergamino en que se lee: Pacto social.</p>
<p> El país está, económicamente hecho unos zorros, pero saber que todavía somos capaces de reírnos de nuestros propios males es un consuelo. A no ser que en el fondo nos estemos riendo directamente de Zapatero en un ejercicio de liberación barato y posiblemente terapéutico. Pero qué tranquilidad comprobar que ahora llega un líder extranjero a leernos la cartilla y nos deshacemos en sombrerazos sin prejuicios de hidalgos viejos, pero pobres, de esos que se sacudían las migajas de la barba para dar a entender que habían comido.  Adiós al falso orgullo del que le avergüenza mendigar y fuera complejos. En el primer tiempo del saludo ante la banca alemana y a sonreír , complacientes y obsequiosos, a quien ha venido a leernos la cartilla.</p>
<p>Todos aquellos que se quejan intermitentemente del ‘rancio nacionalismo español’ estarán más tranquilos desde ahora, pues estas actitudes amables y entregadas a quienes son los dueños, literalmente, de nuestra deuda, no tienen nada que ver con aquellos ‘españolistas’ de otras épocas, llenos de engolamiento y orgullo, que preferían arrostrar las penurias del subdesarrollo sin agachar la cabeza, salvo que no quedara más remedio que hacerlo ante el presidente Eisenhower, el convenio de las bases norteamericanas, las divisas enviadas por los emigrantes o el dinerito contante y sonante que dejaban los primeros turistas europeos.</p>
<p>En realidad tampoco es algo nuevo. En 1590, con 43 años de edad, Miguel de Cervantes, que ya había pasado por el trance de perder una mano en Lepanto o estar cautivo en Argel, andaba pidiendo al poder de la época que le hicieran la merced de un oficio en Indias. Los ‘cervantes’ de ahora son muchos titulados universitarios en paro que ya pueden ir preparando la maleta. A fin de cuentas, Alemania está más cerca que China. Y juegan mejor al fútbol.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2011/02/03/la-terapia-nacional/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>221</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Manías propias</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2010/12/30/manias-propias/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2010/12/30/manias-propias/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 30 Dec 2010 21:18:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[manías]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[supersticiones]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=216</guid>
		<description><![CDATA[El fin de año es un tiempo propicio a las supersticiones, igual que las fronteras que delimitan el paso a otros territorios, ya sea en el mapa o en el calendario. Abundan las costumbres específicas: desde tomarse las uvas al ritmo de las campanadas hasta brindar con un anillo de oro dentro de la copa [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El fin de año es un tiempo propicio a las supersticiones, igual que las fronteras que delimitan el paso a otros territorios, ya sea en el mapa o en el calendario. Abundan las costumbres específicas: desde tomarse las uvas al ritmo de las campanadas hasta brindar con un anillo de oro dentro de la copa o vestir alguna prenda íntima de color rojo. Yo no soy supersticioso porque, como es bien sabido, ser supersticioso trae mala suerte. Pero también tengo mis ‘manías’. </p>
<p>Algunas tan perfectamente racionales como confiar en que el trabajo acaba dando sus frutos o que la inteligencia alimenta tanto el progreso como la bondad. Reconozco que otras manías son inextricables, como el amor en la adolescencia o la edad de Sara Montiel. </p>
<p>Una de esas manías que no llega a ser de primera división, es decir, que no llega a ser superstición, consiste en guardar a primeros de año tres monedas de euro de otros tantos países comunitarios. El año pasado les correspondió el turno a euros griegos, portugueses e italianos. Este año he seleccionado países con mejores perspectivas económicas, a ver si acaso: Alemania, Francia y otra vez Italia. ¿De Irlanda? Ni las migajas. No es un capricho de base racional, pero a nadie molesta y tampoco resulta extravagante en exceso. </p>
<p>Otro de esos antojos que no llega ni a manía consiste en ir puntualmente a la agenda-dietario del año y buscar la frase que el azar ha situado en la fecha de mi cumpleaños. En la agenda del 2010 no me gustó la de ese día y seleccioné las citas de los días anterior y posterior, atribuidas a una mujer y a un hombre: </p>
<p>«El que quiera ser el centro de una reunión, mejor que no acuda», Audrey Hepburn. Que me parece bastante lúcida y bastante descarnada respecto a la idea que tenía la actriz sobre la sinceridad de sus congéneres. </p>
<p>Y la del hombre: «La televisión es el espejo en donde se refleja la derrota de nuestro sistema cultural». Federico Fellini, que tampoco necesita glosa ni comentarios. No sé en qué instante dijo eso el autor de ‘Amarcord’, pero seguro que fue ya bajo los efectos estupefacientes de las ‘mamachichos’ de Berlusconi y sus televisiones. </p>
<p>En la agenda-dietario de 2011 (que me siguen regalando y yo agradezco) he tenido mejor fortuna con la cita correspondiente al cumpleaños: «Los diplomáticos son personas a los que no les gusta decir lo que piensan. A los políticos no les gusta pensar lo que dicen». ¿El autor? Pues no es Julian Assange, fundador y líder de Wikileaks, sino Peter Ustinov, el británico que tantas veces interpretó en el cine el papel del detective Hércules Poirot de las novelas de Agatha Christie y que también sirvió como embajador de Unicef. </p>
<p>Y pocas manías más. Aún no me da por buscarle significados misteriosos a los sueños, ni por esquivar las rayas de las aceras. Me doy por satisfecho con dormir a pierna suelta y con esquivar los baches de la calle. Y a los gafes. </p>
<p>Cada día está peor vista la superstición, aunque como la moda, es un concepto que se mete en el saco de la historia y el hombre lo va escogiendo a ciegas, dándole vueltas a la bolsa. Las fechas ‘frontera’ son propicias para su cultivo, abonadas por la incertidumbre y el temor a la crisis. Pero es preciso creer en algo. Nada se sostiene en el vacío absoluto. Feliz 2011 a todos. Es mi deseo, no una superstición.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2010/12/30/manias-propias/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>216</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Tiburón a la vista</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2010/10/07/tiburon-la-vista/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2010/10/07/tiburon-la-vista/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 07 Oct 2010 22:15:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[globalización]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[proudhon]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=204</guid>
		<description><![CDATA[Acabo de leer las tesis del Gobernador del Banco de España (MAFO, para sus íntimos) y se me sube a la cabeza una vena ácrata que creía abolida desde mi juventud. Su diatriba contra las administraciones encargadas de los gastos sociales –en teoría con el plausible objetivo de reducir el déficit público– es como reparar [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Acabo de leer las tesis del Gobernador del Banco de España (MAFO, para sus íntimos) y se me sube a la cabeza una vena ácrata que creía abolida desde mi juventud. Su diatriba contra las administraciones encargadas de los gastos sociales –en teoría con el plausible objetivo de reducir el déficit público– es como reparar en el dedo que señala la luna en vez de fijarse en el propio satélite. Este apóstol del «capitalismo salvaje», ha hecho que recuerde a Bertold Brecht, quien sostenía que era «mucho más grave </strong><strong>fundar un banco que robarlo». Y al viejo Proudhon de «Toda propiedad es un robo». Las tesis del gobernador del Banco de España me han hecho añorar incluso los tiempos en que la Iglesia Católica condenaba la usura o prestar dinero con interés. </p>
<p>Harto de oír y de leer que esta crisis no la han provocado quienes se esfuerzan ocho, diez o doce horas diarias en sus trabajos ni los parados que buscan algo que llevarse a la boca, ahora nos viene MAFO apelando a la macroeconomía y a las exigencias de los organismos internacionales (¿de control?) tras los que campan, semi embozados, los grandes culpables del desastre: un sistema financiero siempre hábil a la hora del escaqueo y de pasarle el muerto a los paganinis de turno. Qué desatino. Y qué ironía.</p>
<p>Habría que preguntar al gobernador del Banco de España qué le parecen las declaraciones de Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL (Comisión Económica de América Latina), dependiente de Naciones Unidas, quien en una entrevista publicada ayer en ‘El País’ confesaba lúcidamente que «el problema es la crisis financiera, no el Estado de bienestar» y que habría que «sentar en el banquillo al sistema financiero». ¿A nadie se le ha ocurrido todavía establecer una Corte Internacional para juzgar a todos esos sátrapas? Pues ya es hora. </p>
<p>Con la excusa de que la ‘globalización’ ha consagrado un sistema económico en el que la gran banca siempre es la dama intocable, estos trileros de la economía nos dan continuamente el timo del toco-mocho o meten con descaro sus manos en nuestros bolsillos. En esa entrevista opina Alicia Bárcena: «Siempre es mucho más dolorosa, tardada y costosa la recuperación social que la económica». A ver si repara MAFO en el detalle. O los que se proponen dejar en cueros al Pacto de Toledo: con más reforma laboral, retraso en la edad jubilación y otras menudencias&#8230; para que los mercados financieros puedan dormir tranquilos y ponerse a silbar, mirando al cielo. </p>
<p>En mi cuaderno de trabajo tengo enmarcada una cita del científico norteamericano George W. Carver: «Tu éxito en la vida depende de tu ternura con el joven, tu compasión con el anciano, tu simpatía con el necesitado y tu tolerancia con el débil y con el fuerte. Porque te tocará ser todos ellos». La releo a diario. Y me parece que la tengo ‘interiorizada’ en toda su extensión. Únicamente se me atraganta ese texto tan evangélico y bien intencionado al llegar a la parte del «fuerte». Sobre todo si al pensar en los «fuertes» incluyo al banco de tiburones del sistema financiero internacional, cuya salvaguarda garantizan propuestas como las del gobernador del Banco de España. Confieso que en esas circunstancias más que de George W. Carver, me acuerdo de Proudhon y de Bertold Brecht. </strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2010/10/07/tiburon-la-vista/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>204</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
