<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>GRATIS TOTALinternet &#8211; GRATIS TOTAL</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/tag/internet/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez</link>
	<description>Juan Domingo Fernández</description>
	<lastBuildDate>Sun, 10 Jul 2022 12:27:35 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Del Potemkin a Internet</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/12/27/del-potemkin-a-internet/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/12/27/del-potemkin-a-internet/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 27 Dec 2018 12:38:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[adoctrinamiento político]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[comunicación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[españa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[internet]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[María-Jeanne Roland de la Patiere]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[medios de comunicación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[opinión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[redes sociales]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=883</guid>
		<description><![CDATA[En los tiempos en que las comunicaciones estaban condicionadas a una ‘presencia directa’, la capacidad de influir la monopolizaban los poderes fácticos, digamos, resumiendo: los socios del casino o del ateneo, el maestro, el cura y el alcalde. Y para de contar. Las opiniones transitaban también a través de la prensa (incluida la prensa de [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En los tiempos en que las comunicaciones estaban condicionadas a una ‘presencia directa’, la capacidad de influir la monopolizaban los poderes fácticos, digamos, resumiendo: los socios del casino o del ateneo, el maestro, el cura y el alcalde. Y para de contar. Las opiniones transitaban también a través de la prensa (incluida la prensa de partidos, tan abundante desde el siglo XIX en toda Europa), y viajaban con los libros, el teatro y después el cine, la radio y la televisión. Desde ‘El acorazado Potemkin’ de Eisenstein hasta ‘La Barraca’ de García Lorca. Desde los ‘partes’ de Radio Nacional y el No-Do hasta las emisiones de Radio España Independiente (La Pirenaica). Desde los documentales de la BBC hasta los programas de telerrealidad y telebasura de nuestros días.</p>
<p>La llegada de las nuevas tecnologías y, sobre todo, la popularización de Internet y de las redes sociales ha modificado radicalmente ese ecosistema. Las redes sociales hacen posible que se multipliquen de manera exponencial púlpitos o estrados de barra de bar, convirtiendo en voceros de sí mismos a cualquiera de los millones de habitantes del planeta que disponga de acceso a Internet y decida abrirse un blog o una página web.</p>
<p>A esa teórica ‘democratización’ de los emisores no cabría anteponer ningún reparo de no ser por lo fácil que resulta su manipulación y la falta de transparencia que los rodea. Redes que son el caldo de cultivo ideal para la propagación de noticias falsas, de propaganda encubierta, de intereses económicos bastardos y de apoyos políticos espurios. Basta con observar los cambios que está promoviendo el populismo en Europa, en Asia y en América para recelar de las redes sociales. O mejor, para recelar de esos efectos secundarios o daños colaterales que no se preveían en su origen, cuando tan solo eran instrumentos para promover la comunicación, los contactos sociales, de forma gratuita…</p>
<p>A la caída de la venda, al desencanto ante las redes, contribuyen además de los casos escandalosos protagonizados por Trump, Putin, Le Pen, el ‘brexit’ o Bolsonaro, el ejemplo de multitud de personas anónimas que se lamentan y muestran su prevención frente a vías que son auténticos flujos de odio cuando no de pura zoquetería. Redes que favorecen el adoctrinamiento de la forma más peligrosa, es decir, sin que el receptor del mensaje sea consciente ni por asomo de quién es el verdadero emisor del mensaje y cuál su velada intencionalidad… Que se lo digan, por ejemplo, a los votantes de Trump o a quienes ven cómo se ‘blanquea’ la imagen de la penúltima formación política o la historia de Cataluña antes del súbito ‘procés’… A quienes seleccionan temas, personajes y mueven los hilos de las marionetas.</p>
<p>María-Jeanne Roland de la Patiere, la revolucionaria girondina que acabó guillotinada en la época del Terror y pronunció la famosa frase: «¡Oh, Libertad!, ¡cuántos crímenes se cometen en tu nombre!», había escrito antes otra advertencia bien lúcida: «El débil tiembla ante la opinión, el insensato la desafía, el sabio la juzga, el hábil la dirige». Piensa, amigo lector, qué prototipo de esos cuatro, reserva para ti las redes sociales.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/12/27/del-potemkin-a-internet/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>883</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Lugar de encuentro</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/10/18/lugar-de-encuentro/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/10/18/lugar-de-encuentro/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 18 Oct 2018 11:54:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[convivencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[internet]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[J.P. Richter]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[memoria colectiva]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[redes sociales]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[voltaire]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=857</guid>
		<description><![CDATA[Cuando una sociedad comienza a madurar y presiente que el futuro le queda a la espalda, cuenta más el ayer que el mañana. La vida, claro está, no se detiene, lo que quiero decir es que alcanzada esa línea fronteriza las generaciones más veteranas modifican sus prioridades y se dejan seducir no tanto por lo [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando una sociedad comienza a madurar y presiente que el futuro le queda a la espalda, cuenta más el ayer que el mañana. La vida, claro está, no se detiene, lo que quiero decir es que alcanzada esa línea fronteriza las generaciones más veteranas modifican sus prioridades y se dejan seducir no tanto por lo que esperan vivir sino por lo que ya han vivido. No detienen su paso, ni su mirada, ni sus ilusiones, pero disfrutan cada vez más mirando hacia atrás sin ira… y sin melancolía. A mí me parece que las redes sociales se han convertido precisamente en un escaparate formidable de esas inquietudes, de esa nueva deriva sentimental. Basta echar un vistazo y comprobar cómo proliferan los sitios webs, los blogs, los foros, en los que el contenido básico lo constituyen álbumes de fotos antiguas de ciudades, de pueblos, de barriadas, en los que se recrean perfiles biográficos, anécdotas y episodios de personajes anónimos o de tipos populares que perviven en el imaginario colectivo. Desde la vendedora del carrito de chucherías hasta el vendedor de picón o el ‘santo inocente’, tan querido por todos, paseando con devoción sus estampas y que la gente vincula a los cambios de tiempo: «Ha salido Nano, seguro que va a llover».</p>
<p>Esas fotografías se convierten en álbumes abiertos con los que se puede interactuar para precisar una fecha, concretar el detalle de un nombre, advertir un error o añadir cualquier circunstancia que se considere valiosa. Pinceladas completando un cuadro que despierta interés. En realidad, otra forma de estructurar sociedades ahora ‘dispersas’ y que antes se hallaban ‘unidas’ al compartir espacios donde la presencia física estaba garantizada: las plazas, los cines, el teatro, el campo de fútbol, los paseos habituales en las ciudades (en el caso de Cáceres, por ejemplo, ‘cursi’ –de ‘cursilandia’– en la acera de las Hermanitas de los Pobres y el Coliséum y en frente ‘catetolandia’ en Cánovas, donde proliferaban los reclutas del CIR), en los barrios, en las fiestas patronales, en las –escasas– piscinas públicas y otros espacios de encuentro colectivo… Tras los cambios de hábitos sociales los lugares de encuentro en la actualidad son el centro comercial (como ya advirtió Saramago) y por antonomasia Internet, con su apoteosis de comunidades virtuales que sustituyen la ‘fisicidad’ de otros lugares.</p>
<p>Las fotografías nos devuelven la precisión del instante, ese gesto en el que ya presentimos acontecimientos que tal vez solo habitaron nuestros sueños, como el muchacho al que la imaginación le hace llegar más lejos de donde tiene los pies. La cabeza a pájaros. Imágenes que te permiten capturar, como una revelación, el espíritu de recuerdos desdibujados por la niebla del ayer. Porque recordar no nos transporta únicamente en el tiempo, permite resguardarnos contra el dolor o la adversidad. La memoria, antes analgésico que placebo. «Hay momentos en la vida» escribe Voltaire «cuyo recuerdo es suficiente para borrar años de sufrimiento». Y al cabo, la conclusión de J. P. Richter: «El recuerdo es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados». La llave del candado está en tu poder.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/10/18/lugar-de-encuentro/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>857</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>De Séneca a Azarías</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2017/06/29/de-seneca-a-azarias/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2017/06/29/de-seneca-a-azarias/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 29 Jun 2017 19:10:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Alberto Moravia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[españa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[información]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[internet]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[política]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[propaganda]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[redes sociales]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Séneca]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=681</guid>
		<description><![CDATA[Me parece que Internet y el universo de las redes sociales se asemeja a los tiempos de los pasquines y de las pintadas. Una época en que el rumor, las medias verdades y la información descontextualizada circulaban igual que la moneda de curso legal. En determinadas circunstancias (bajo una feroz censura o un poder absoluto) [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Me parece que Internet y el universo de las redes sociales se asemeja a los tiempos de los pasquines y de las pintadas. Una época en que el rumor, las medias verdades y la información descontextualizada circulaban igual que la moneda de curso legal. En determinadas circunstancias (bajo una feroz censura o un poder absoluto) supongo que los pasquines cumplieron su papel –valga la expresión– igual que las pintadas en las paredes. Para difundir eslóganes nada mejor que un muro, de ladrillo o de Facebook. Que se lo cuenten a los jóvenes de Mayo del 68 cuando pedían «¡Levantad los adoquines que debajo está la playa!» o a esos precursores de Banksy que ironizaron en el Londres de 1975 con otra pintada memorable: «Dios no está muerto: está vivo, saludable y trabajando en un proyecto mucho menos ambicioso».<br />
El universo de las redes sociales suscita firmes reticencias porque la información que nos llega a través de nuestras cuentas no suele estar jerarquizada (su carácter en un porcentaje altísimo es aleatorio, azaroso, circunstancial); puede tratarse de datos no confirmados y para muchos usuarios, además, las redes sociales ‘ocupan’ un espacio y un tiempo que no pueden dedicar a otras propuestas informativas o de comunicación mejor estructuradas, más fiables y rigurosas. Menos líquidas.<br />
En mi opinión las redes sociales están destinadas a convertirse<br />
–probablemente lo son ya– en grandes herramientas de entretenimiento y diversión. Muy aptas para la propagación de memes, chistes, chascarrillos, nimiedades y otros subproductos de bajo coste. Por decirlo como Paco el Bajo en ‘Los santos inocentes’ cuando disculpaba a su cuñado Azarías: desengáñese, señorito Iván, para la paloma vale pero para la perdiz es corto de entendederas.<br />
Una de las cosas que peor llevo en las redes sociales es la práctica del machaqueo: esos profesionales del Twitter o del Facebook que se pasan el día con el mismo sonsonete. En modo martillo pilón o picador de almendrilla. Entusiastas del bombo y de la propaganda a los que jamás les entraría en la cabeza aquel famoso reproche de Alberto Moravia: «Curiosamente los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado».<br />
Sin embargo, reconozco que me gusta Internet en general aunque solo sea por lo que ha aportado al mundo de la comunicación y sus enormes potencialidades. Debo insistir también en que mis reticencias respecto a las redes sociales tienen que ver más con el uso furtivo que se hace de ellas que con su carácter.<br />
Así como Séneca decía al hablar de los vicios que son propios «de los hombres, no de los tiempos» puede decirse que el problema de las redes sociales no radica en su naturaleza sino en la utilización que hacemos de ellas, en el fin al que las destinamos. Aunque sospecho que si Séneca viviera en el siglo XXI y observara a millones de personas en todo el mundo consultando ensimismadas cada poco tiempo un dispositivo móvil, tal vez cambiaba de opinión.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2017/06/29/de-seneca-a-azarias/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>681</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Pintadas e Internet</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2015/12/03/pintadas-e-internet/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2015/12/03/pintadas-e-internet/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 03 Dec 2015 20:27:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[anonimato]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[creatividad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crítica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[grafitis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[humor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[improperios]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[internet]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[libertad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pintadas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[política]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Roman Gubern]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sociología]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[transgresión]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=565</guid>
		<description><![CDATA[Las pintadas han desaparecido de la paredes, aunque algunas sobreviven como okupas en las redes sociales. Con menos riesgos y tal vez con más repercusión. La pintada siempre ha representado un ejercicio de rebeldía, conserva algo de clandestino, el brochazo apresurado de los proscritos del poder. De cualquier poder. Con el combustible de la transgresión, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las pintadas han desaparecido de la paredes, aunque algunas sobreviven como okupas en las redes sociales. Con menos riesgos y tal vez con más repercusión. La pintada siempre ha representado un ejercicio de rebeldía, conserva algo de clandestino, el brochazo apresurado de los proscritos del poder. De cualquier poder.<br />
Con el combustible de la transgresión, quien deja su mensaje incendiario en los muros o en las puertas de los servicios públicos está satisfaciendo antes que una reivindicación, esa necesidad tan primaria de proclamar: «Fulanito de tal estuvo aquí». No quiero decir que las antiguas pintadas no tuvieran una clara intencionalidad política, poética, sindical, humorística&#8230;, sino que en la naturaleza del impulso primaba acaso el carácter testimonial sobre el reivindicativo.<br />
Alguna vez he contado la impresión que me produjo en los años previos a la transición democrática la pintada que leí en el lavabo de una cafetería salmantina. Alguien había escrito con  rotulador negro: «Lee a Marx». Y en otra línea: «Lee a Marcuse». Pasados unos días apareció, escrito en rotulador rojo y como tercer renglón: «Lee Van Cleef». (Para los más jóvenes aclararé que esa tercera recomendación no es ninguna sugerencia lectora sino el nombre de un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Lee_Van_Cleef" target="_blank">actor </a>–de ahí el quiebro– entonces muy famoso por películas de éxito como ‘La muerte tenía un precio’ o ‘El bueno, el feo y el malo’.<br />
Años después, en 1978, leí un libro que todavía conservo y que me resultó una revelación: ‘<a href="http://www.iberlibro.com/buscar-libro/titulo/la-libertad-en-el-w-c-para-una-sociologia-del-graffiti/autor/gan-bustos-federico/" target="_blank">La libertad en el W.C. Para una sociología del graffiti</a>’, de Federico Gan Bustos. En el prólogo del libro Román Gubern escribe unas palabras que podrían aplicarse en estos momentos a algunos comentarios y mensajes en las redes sociales. «El graffiti es probablemente de todos los medios de expresión», señala Gubern, «el más libre y espontáneo, el que remite a un automatismo más puro, protegido como está por el anonimato y libre de toda censura externa. Con su caudal de confesiones, exabruptos o improperios, el grafiti ofrece elementos riquísimos para una sociología del submundo que yace bajo las apariencias y conductas sociales ‘respetables’, que son las que todos –o casi todos– adoptamos en la vida de intercomunicación cotidiana».<br />
En ese libro pueden leerse auténticos disparates y verdaderas joyas de humor. Grafitis y pintadas de gente capaz de reírse de los nacionalismos, de la filosofía, de la represión sexual y por supuesto de la atmósfera política de la época: «La única pasión de mi vida ha sido el miedo (Hobbes) y comerme una rosca pero no lo he conseguido».<br />
Yo sigo prefiriendo la contundencia comunicativa de la pintada, como en la película ‘El Sur’, cuando el jovencito Carioco escribe con tiza en la pared de su amada: «Te quiero» y lo acompaña a modo de firma con su autocaricatura. O esa pintada setentera que con la crisis nos resulta surrealista: «¡Libertad para mi padre, cuarenta años en una fábrica!». Y la última, recién aparecida en una carretera española: «Rajoy, rajao». Para que luego digan que ya todo es Internet. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2015/12/03/pintadas-e-internet/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>565</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La Red y el patatal</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2010/02/04/la-red-y-patatal/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2010/02/04/la-red-y-patatal/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 04 Feb 2010 21:32:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[argentina]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[facebook]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[homónimos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[internet]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[salinger]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=173</guid>
		<description><![CDATA[Acabo de llevarme un susto de muerte. Tengo una alerta en Internet que me avisa en cuanto sale alguna información con mi nombre. Me resulta bastante útil no para alimentar la vanidad (de la que estoy curado) sino para conocer el eco del trabajo. El problema es que hay más personas que también se llaman [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Acabo de llevarme un susto de muerte. Tengo una alerta en Internet que me avisa en cuanto sale alguna información con mi nombre. Me resulta bastante útil no para alimentar la vanidad (de la que estoy curado) sino para conocer el eco del trabajo. </p>
<p>El problema es que hay más personas que también se llaman como yo. Sobre todo en Argentina, donde el patronímico Juan Domingo es bastante habitual porque da la casualidad que hubo un presidente que se llamaba Juan Domingo Perón. </p>
<p>Yo he repetido hasta la saciedad que me llamo Juan Domingo por mi abuelo materno, que se llamaba así, y no por Perón, pero el buscador de Internet no lo sabe. </p>
<p>Así que diariamente elimino sin llegar a enlazarme dos o tres alertas de los ‘Juan Domingo’ argentinos o de esos otros que intuyo ajenos a mi persona. Aunque hoy no he podido evitar hacer caso del mensaje y averiguar de qué iba la noticia porque el titular me ha dejado turulato: </p>
<p>«Plantan papas en un cementerio». </p>
<p>¡Caramba!, he dicho para mí, cómo está la crisis en Argentina que aprovechan hasta los camposantos para tierras de cultivo. Resulta que un ex concejal de Batán, en Mar del Plata, y homónimo de este servidor, fue el denunciante de esa «compleja situación» a resultas de la cual un predio rústico está sirviendo para «plantación ilegal de papas» cuando su destino oficial es el de última morada de seres humanos. </p>
<p>Ya sé que el caso se presta a una reflexión más socioeconómica que metafísica –que también– pero yo prefiero quedarme con la vertiente tecnológica. Antes de que se me echen encima los apocalípticos e integrados, confieso que soy un entusiasta de las nuevas tecnologías. El mundo es ya impensable sin Internet. Pero eso no quiere decir, por ejemplo, que abrace a tontilocas las incontables posibilidades de la galaxia digital, que también es un mercado sujeto a reglas universales, del mismo modo que nadie se libra en la Tierra de la ley de la gravedad. Yo he renunciado, por principio, a abrir un perfil en Facebook. Conmigo que no cuenten. Para justificar tal decisión recurro a la misma respuesta que dio el actor George Clooney cuando le preguntaron por el tema y contestó que prefería que le hiciera «un tacto rectal en directo en televisión un tipo con manos muy frías antes que tener una página de Facebook». </p>
<p>La semana pasada murió J. D. Salinger, autor de ‘El guardián entre el centeno’, que llevaba más de cuatro décadas eludiendo, precisamente, el principal objeto de las redes sociales. Lo que no le impedía vender, año tras año, 250.000 ejemplares de su famosa novela. De hecho se convirtió, como recordaba el otro día ‘The New York Times’, en un hombre que «se hizo célebre por el hecho de no querer ser célebre».   </p>
<p>A otro nivel, hay más ejemplos. Del mexicano Juan Rulfo, autor de esa joya que es  ‘Pedro Páramo’, llegó a decir  José Donoso que era un escritor cuya fama crecía con cada libro que no escribía. ¿Hubiera ganado mucho la literatura si Salinger y Rulfo contaran con página en Facebook?   </p>
<p>Así que contactaré con mi tocayo argentino para preguntarle si al cabo no hubiera sido más útil que los del «predio» siguieran con su fructífero patatal antes que reservar el terreno para el descanso eterno.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2010/02/04/la-red-y-patatal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>173</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El guardia de la porra</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2009/02/06/el-guardia-la-porra/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2009/02/06/el-guardia-la-porra/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 06 Feb 2009 01:02:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[control]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[internet]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[youtube]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=128</guid>
		<description><![CDATA[La realidad virtual le está ganando el pulso a la realidad a secas. En ese medallero olímpico, Internet y la televisión suman más trofeos que la galaxia Gutemberg. Las cosas que cuentan son las que se cuentan a través de la red. Es ahí donde se disputan los torneos y se resuelven los desafíos. ¿En [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"><meta name="ProgId" content="Word.Document"><meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"><meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"><link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CTEMP%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"><o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"></o:smarttagtype><!--[if gte mso 9]><xml>  <w:WordDocument>   <w:View>Normal</w:View>   <w:Zoom>0</w:Zoom>   <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone>   <w:PunctuationKerning/>   <w:ValidateAgainstSchemas/>   <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid>   <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent>   <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText>   <w:Compatibility>    <w:BreakWrappedTables/>    <w:SnapToGridInCell/>    <w:WrapTextWithPunct/>    <w:UseAsianBreakRules/>    <w:DontGrowAutofit/>   </w:Compatibility>   <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel>  </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml>  <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156">  </w:LatentStyles> </xml><![endif]--><!--[if !mso]><object  classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id=ieooui></object> 

<style> st1\:*{behavior:url(#ieooui) } </style>

 <![endif]--></p>
<style> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal {mso-style-parent:""; margin:0in; margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:ES-TRAD; mso-fareast-language:ES-TRAD;} @page Section1 {size:595.0pt 842.0pt; margin:70.85pt 85.05pt 70.85pt 85.05pt; mso-header-margin:35.4pt; mso-footer-margin:35.4pt; mso-paper-source:0;} div.Section1 {page:Section1;} --> </style>
<p><!--[if gte mso 10]> 

<style>  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0in 5.4pt 0in 5.4pt; mso-para-margin:0in; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;} </style>

 <![endif]--><strong>La realidad virtual le está ganando el pulso a la realidad a secas. En ese medallero olímpico, Internet y la televisión suman más trofeos que la galaxia Gutemberg. Las cosas que cuentan son las que se cuentan a través de la red. Es ahí donde se disputan los torneos y se resuelven los desafíos. ¿En qué hubiera quedado la historia de aquella simpática vigilante de piscina que el pasado verano saltó al estrellato del ciberespacio con la frase «La he liado parda» si sus confusiones químicas no hubieran conquistado la red?</p>
<p>¿En qué hubiera quedado el desamor de ese hombre, condenado ahora a un año de prisión por exhibir a su ex mujer en bañador a través de Internet? De haberse ocupado en leer a Calderón –«la venganza no borra la ofensa»– en vez de crear una página web como instrumento de su venganza, seguramente se hubiera librado de la condena que le ha impuesto la Audiencia de Valencia. </p>
<p>Youtube ha logrado que para miles de jóvenes los diálogos y ocurrencias del ‘Yonki simpático’ de ‘Callejeros’ sean mucho más reales que el nombre y las declaraciones de ministros y concejales, e incluso más familiares que esas bromas semipensionistas que le gasta el Gran Wyoming a su becaria. </p>
<p>Cada vez se pasa más gente al otro lado del espejo. La Dirección General de Tráfico ofrece ahora a los conductores la posibilidad de notificarles las multas por correo electrónico y mensaje de móvil. O sea, menos trabajo para los sufridos empleados de Correos o para las empresas de mensajería. Todos a la realidad virtual. </p>
<p>De esa forma será más complicado disfrutar de vídeos como el del conductor, ostensiblemente ebrio, que advierte al guardia civil que le está denunciando con la frasecita de marras: «¡Dos escopetas tengo!», otra estrella en el hit-parade de Youtube vía ‘Callejeros’. </p>
<p>Hasta el universo virtual alcanza el largo brazo de la ley. Y se abren paso, vía analógica o vía digital, las multas. Como la que ha impuesto, de 1.500 euros, la Agencia Española de Protección de Datos a los responsables de grabar y emitir (otra vez Youtube) las imágenes de un discapacitado psíquico que además sufre en el vídeo las burlas de varios jóvenes. Así que mucho ji-ji-ji y ja-ja-ja, pero ojo, la red no es el limbo, por ahí patrulla también el guardia de la porra. </strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2009/02/06/el-guardia-la-porra/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>128</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Anónimos</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2008/09/28/anonimos/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2008/09/28/anonimos/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 28 Sep 2008 00:34:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[internet]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=110</guid>
		<description><![CDATA[La exposición de los 75 años de HOY en la Asamblea de Extremadura me ha refrescado varias ideas acerca del periodismo y me ha conducido a los años de la Facultad, cuando uno de los &#8216;mandamientos&#8217; que nos inculcaban los profesores más lúcidos era la necesidad de separar la opinión de la información, de modo [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><big>La exposición de los 75 años de HOY en la Asamblea de Extremadura me ha refrescado varias ideas acerca del periodismo y me ha conducido a los años de la Facultad, cuando uno de los &#8216;mandamientos&#8217; que nos inculcaban los profesores más lúcidos era la necesidad de separar la opinión de la información, de modo que el lector comprobara fácilmente que los hechos son sagrados y las opiniones libres. Y poco más, porque el resto del programa es vocación, talento y oficio. Ahora que de nuevo se apuesta con fuerza por el periodismo de interés humano, renace también la estrategia sobre el articulismo que aplicaba César González Ruano, quien sostenía que había triunfado porque consiguió que los lectores aceptaran su intimidad, cuando de jóvenes –como a muchos de nosotros, en la Facultad– a los escritores y periodistas siempre se les había dicho lo contrario: que lo que ellos pensaran no le interesaba a nadie. El siguiente paso de los periódicos ha sido enriquecer la participación. Y la opinión. No sólo de columnistas, colaboradores, o a través de cartas al director, sino facilitando la incorporación de muchos lectores con sus comentarios en las ediciones digitales. Y ahí quería llegar yo. Al amparo del anonimato (relativo) algunos escribidores se envalentonan como verdugos con máscara. Me parece que el anonimato puede ser un incentivo para la sinceridad, pero no necesariamente para la lucidez. Quiero decir que la posibilidad de publicar en un medio de masas (algo vetado a la mayoría hasta hace nada), comentar a través de Internet, no convierte a un zoquete en Aristóteles. Ni hace sabio al patán. Y usted disculpe, buen anónimo, con todas las excepciones que se quiera.</big></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2008/09/28/anonimos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>110</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
