<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>GRATIS TOTALpesimismo &#8211; GRATIS TOTAL</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/tag/pesimismo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez</link>
	<description>Juan Domingo Fernández</description>
	<lastBuildDate>Sun, 10 Jul 2022 12:27:35 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>La crisis y la catarsis</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/11/08/la-crisis-y-la-catarsis/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/11/08/la-crisis-y-la-catarsis/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 08 Nov 2018 13:30:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Alfonso Gallardo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Atanasio Naranjo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[desarrollo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[economía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[empresarios]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pesimismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[política]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Ricardo Leal]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=865</guid>
		<description><![CDATA[Si la economía es, como demuestra la experiencia, un estado de ánimo, la política es un estupefaciente; es decir, esa sustancia que nos altera los sentidos, provoca efectos sedantes o sensación de euforia y puede generar dependencia o adicción. Pero mientras las previsiones en materia económica constituyen un híbrido entre lo objetivo y lo azaroso, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si la economía es, como demuestra la experiencia, un estado de ánimo, la política es un estupefaciente; es decir, esa sustancia que nos altera los sentidos, provoca efectos sedantes o sensación de euforia y puede generar dependencia o adicción. Pero mientras las previsiones en materia económica constituyen un híbrido entre lo objetivo y lo azaroso, la política en nuestros días ha ido desprendiéndose de su base racional y ha devenido en puro acto de fe, en ese estupefaciente que nos seda ante la realidad cada vez más ingrata o, por el contrario, nos empuja a una euforia militante, entusiasta y artificial.</p>
<p>Tengo la impresión de que por esas dos bocas del túnel circula la mayoría: unos, ‘pasando’ cada vez más del espectáculo epidérmico de la política, alimentando su indiferencia, su descreimiento y su indignación, y los otros radicalizando sus posiciones desde una concepción fanática del partidismo y la visión sectaria de la realidad. O estás conmigo o estás contra mí. Anteojeras y sal gorda. En vez de análisis, simplificaciones; en vez de opiniones argumentadas y debates, chascarrillos a voleo y tópicos de argumentario. La impresión es de jaula de grillos o, peor aún, de diálogo de sordos.</p>
<p>En medio del apoteósico trollismo político —dentro y fuera de las redes sociales— en Extremadura nos aflige ahora la penúltima oleada de pesimismo tras el reportaje publicado en ‘El País’ con el título ‘Extremadura se ahoga’ y un subtítulo desolador: «Más de 400.000 extremeños viven solo con 700 euros al mes. 13.000 jóvenes se han marchado en los últimos cinco años». Quizás la sensación de desánimo no se produce por la novedad de los datos, —de sobra conocidos y divulgados por HOY repetidas veces—, sino por el hecho de verlos reflejados en un medio periodístico de ámbito nacional. La imagen en el espejo. Sin embargo, Extremadura no debería caer en una crisis de pesimismo porque vive en ella casi de forma permanente. Lo que tiene que hacer es reaccionar. Si en España los desastres de finales del siglo XIX alumbraron una catarsis formidable que aglutinó a la Generación del 98, tal vez en este prolongado declive Extremadura pueda cursar su particular catarsis y romper el círculo vicioso característico de la tierra: despoblación, envejecimiento y falta de infraestructuras, los tres jinetes del apocalipsis regional.</p>
<p>Por no hablar de otro estrago igual de endémico: la ausencia de una firme tradición industrial y empresarial. Lejos del singular ejemplo de los ‘indianos’, tan habituales en Asturias o en Cantabria, los emigrantes extremeños a quienes sonrió la fortuna no suelen regresar (con las naturales excepciones, claro está) para retomar la actividad en la que triunfaron fuera y contribuir a crear riqueza en la tierra que les vio nacer o donde nacieron sus padres y sus abuelos. Aquí los grandes proyectos empresariales están vinculados a personajes admirables que se han batido el cobre y crecido siempre entre nosotros: Alfonso Gallardo, Ricardo Leal, Atanasio Naranjo… Emprendedores con talento y a la fuerza. ¿Así que qué es más apremiante: el pez o la caña de pescar?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2018/11/08/la-crisis-y-la-catarsis/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>865</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Para reír o llorar</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/11/14/para-reir-o-llorar/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/11/14/para-reir-o-llorar/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 14 Nov 2014 10:34:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[cataluña]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ciencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[corrupción]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cruz Roja]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[españa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ideología]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[misión Rosetta]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[optimismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[perspectivas económicas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pesimismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pobreza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[propaganda]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tecnología]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=496</guid>
		<description><![CDATA[La prueba de que el anuncio de la Lotería es un auténtico pelotazo es que nos hace llorar incluso antes de que compremos el décimo. Llorar después del sorteo debe de ser relativamente habitual –más por desilusión que por la alegría del Gordo, supongo– pero hay que reconocer el talento a los publicitarios que han [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La prueba de que el anuncio de la Lotería es un auténtico pelotazo es que nos hace llorar incluso antes de que compremos el décimo. Llorar después del sorteo debe de ser relativamente habitual –más por desilusión que por la alegría del Gordo, supongo– pero hay que reconocer el talento a los publicitarios que han concebido este cuento de Navidad en un país al que le sobran motivos reales para el llanto sin el estímulo de los emotivos pucheros de una historia de ficción&#8230;<br />
Dios aprieta pero no suelta. El supermercado de la realidad está bien surtido y pueden comprarse historias de todo tipo. Los de la botella medio llena tienen la oportunidad de vacunarse contra la melancolía. Les basta disfrutar con la hazaña espacial de la misión Rosetta, capaz de situar después de diez años de viaje la nave europea Philae sobre un cometa que se encuentra ya a 500 millones de kilómetros de la Tierra y se desplaza a una velocidad de 55000 kilómetros por hora. Un hito de la investigación europea bastante más complejo que encontrar una aguja en un pajar. Ese tipo de misiones que le reconcilian a uno con la ciencia y el verdadero progreso de la humanidad.<br />
Quienes ven la botella medio vacía repararán sin embargo en el panorama político nacional. ¿Cómo obviar la situación de Cataluña, donde la pura sentimentalidad es capaz de arrinconar a la razón? ¿Cómo es posible que una comunidad que siempre ha gozado de los mayores privilegios y beneficios económicos, culturales, sociales de su entorno pueda caer en la ‘superstición’ de una arcadia que nunca existió? ¿Qué tipo de ‘deslumbramiento’ ha alimentado durante las últimas décadas cierta clase dirigente del nacionalismo catalán para conseguir que la ensoñación de la independencia se conciba incluso por gente de buena voluntad como una salida plausible y además ‘justa’?<br />
A quienes ven la botella medio vacía tampoco les pasará por alto la turbia atmósfera que expanden la corrupción y los escándalos políticos. El albañal apesta. Con el agravante de que el juicio e incluso el tratamiento informativo se hace bastantes veces desde el apriorismo y los posicionamientos interesados. ¡Qué tiempos aquellos en que a un lector, a un espectador o a un oyente les costaba identificar la ideología de quien escribía o hablaba a través de la televisión y de la radio! Y no me refiero a quien expresa libremente con inteligencia, corrección y sinceridad su pensamiento –sea del signo que sea–, sino a quienes anteponen los intereses sectarios o partidistas al deber de ecuanimidad y veracidad; a quienes dimiten de hacer información en favor de la pura y simple propaganda. El género defectuoso.<br />
Respecto al panorama general –para los optimistas, renqueante en lo macroeconómico y para los pesimistas, pavoroso en lo personal– el dato estremecedor lo facilitó ayer Cruz Roja al desvelar que 800.000 personas sufren pobreza sanitaria en España. Es lo que hay. Con humor se podría parafrasear a ‘Amanece que no es poco’: «Ministro, todos somos contingentes pero tú eres necesario». ¿Sin humor? Siempre nos quedará la Lotería de Navidad. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2014/11/14/para-reir-o-llorar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>496</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Nuestro 98 en 2012</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/03/09/nuestro-98-en-2012/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/03/09/nuestro-98-en-2012/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 09 Mar 2012 22:02:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Domingo Fernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Alberti]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Clemenceau]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Generación del 98]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pesimismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Senabre]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/?p=295</guid>
		<description><![CDATA[España culminó el siglo XIX con una crisis de caballo que sirvió de catarsis a los escritores de la Generación del 98. La pérdida de las últimas colonias, Cuba, Filipinas y Puerto Rico, puso a la nación ante un espejo que no devolvió la imagen de Blancanieves, sino el feo rostro de la madrastra. Esas [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>España culminó el siglo XIX con una crisis de caballo que sirvió de catarsis a los escritores de la Generación del 98. La pérdida de las últimas colonias, Cuba, Filipinas y Puerto Rico, puso a la nación ante un espejo que no devolvió la imagen de Blancanieves, sino el feo rostro de la madrastra.<br />
Esas penúltimas derrotas confirmaron que del imperio donde nunca se ponía el sol solo quedaban andrajos y una sensación generalizada de pesimismo. La reacción de los escritores del 98 es una búsqueda de las ‘esencias’ del alma española y de los valores, digamos que más intemporales, del solar patrio. Varios de ellos creyeron descubrir tales esencias en el espíritu y sencillez de Castilla, en aquellos paisajes humildes, abiertos, de una autenticidad que casa muy bien con los personajes de El Greco y los versos de Jorge Manrique, de unas esencias que percibían también en la mirada inquisitiva, dolorida y apasionada de Mariano José de Larra.<br />
En fin, aquel ‘enrocamiento’ que incluyó una cierta aproximación a los valores de Europa (a pesar del confuso «que inventen ellos» de Unamuno) convivió con las ideas regeneracionistas de Costa y los krausistas y representaba en última instancia una rebelión contra el descomunal desmoronamiento de finales del siglo XIX.<br />
De una manera o de otra, los intelectuales de la época tomaron posición ante la crisis, ante el fin de fiesta y reaccionaron para mitigar el atraso del país. En España llevamos unos años con el telón bajado y hasta la orquesta ha abandonado el recinto del baile, pero no diviso por el horizonte ningún intelectual que ofrezca sus propuestas para transitar por el desierto, para abandonar el laberinto.<br />
¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora? se preguntaba Alberti hace años, cuando le parecía atronador , o poco  ‘comprometido’, el silencio de sus colegas más jóvenes&#8230; ¿Qué dicen los intelectuales españoles de ahora? ¿O es que no hay intelectuales en el sentido que lo fueron muchos de los hombres de la Generación del 98 y otros de sus coetáneos? Hace un par de semanas el profesor Senabre, gran impulsor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura, subrayaba en una entrevista publicada en HOY esa carencia. Echaba de menos «figuras de referencia a las que volver la vista».<br />
Como ahora, la crisis del 98 no se limitó a la pérdida de unas colonias y de sus correspondientes despensas&#8230; No fue tan solo una crisis económica, sino de un sistema, de una manera de entender el mundo que decía adiós definitivamente. Es verdad que en nuestros días se han democratizado los canales de información y de opinión, la sociedad, más abierta, más democrática y más plural, no reclama como hace un siglo la palabra de unos pocos doctos con prestigio. Creo que todo el debate se ha dejado en manos de los políticos, y tampoco es eso. Si la guerra es algo demasiado serio para dejarla en manos de los militares, como pensaba Clemenceau, me parece que la crisis es algo demasiado serio para dejarla en manos de los políticos. ¿Dónde están los intelectuales de 2012? ¿Hay alguien ahí?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/Juandomingofernandez/2012/03/09/nuestro-98-en-2012/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>295</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
