{"id":1075,"date":"2020-06-18T09:22:26","date_gmt":"2020-06-18T08:22:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/?p=1075"},"modified":"2020-06-18T09:22:26","modified_gmt":"2020-06-18T08:22:26","slug":"el-progreso-y-el-mensaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/2020\/06\/18\/el-progreso-y-el-mensaje\/","title":{"rendered":"El progreso y el mensaje"},"content":{"rendered":"<p>Cuando yo era ni\u00f1o me conmov\u00eda la historia de una mujer soltera y entrada en a\u00f1os que se ganaba la vida yendo a las casas de algunas familias a coser como modista. Sol\u00eda sentarse a la mesa junto con el resto de la familia, pues viv\u00eda sola y la manutenci\u00f3n formaba parte del pago acordado. A m\u00ed no me impresionaban aquellas circunstancias en concreto, sino la costumbre de guardarse a escondidas algo de comida, creyendo que no la observaba nadie, para abastecer su despensa, que todos imaginaban vac\u00eda, exhausta. Por su parte, la due\u00f1a de la casa le preparaba bolsas con alimentos, fruta y dulces y se los dejaba, tambi\u00e9n a escondidas, entre las cosas que se llevaba al terminar su jornada de trabajo. Ella jam\u00e1s hizo el m\u00ednimo comentario respecto a la bolsa que se \u2018encontraba\u2019 diariamente al volver a casa, y nadie de aquella familia, asimismo, dej\u00f3 de hacer la vista gorda ante su h\u00e1bito de guardarse comida al descuido en los bolsillos. Pobreza y pudor.<\/p>\n<p>Muchas veces me he preguntado qu\u00e9 ser\u00eda de aquella mujer. \u00bfMuri\u00f3 acaso en soledad por no subrayar sus penurias, por ocultar una existencia de estrecheces y privaciones? \u00bfEncontr\u00f3 otras manos amigas como las de aquella familia que \u2013siempre con discreci\u00f3n\u2013 le ahuyentaron los agobios de la desdicha?<\/p>\n<p>Yo creo que durante siglos imper\u00f3 la norma del viejo proverbio: \u00abEl que mendiga en silencio, muere de hambre en silencio\u00bb. Es decir, el mendigo deb\u00eda \u2018teatralizar\u2019, hacer una \u2018representaci\u00f3n\u2019 de su propia pobreza para obtener recompensa. Basta pensar en los personajes de la novela picaresca o en la literatura de los realistas y naturalistas europeos, de Balzac a Zola o de Dickens a Dostoievski y Gald\u00f3s. Para m\u00ed uno de los iconos m\u00e1s conmovedores sobre la pobreza es la famosa fotograf\u00eda \u2018Mendigo ante la puerta del restaurante Lhardy de Madrid\u2019 que hizo Hermes Pato en 1940, donde se ve a un hombre aterido de fr\u00edo, con el rostro demacrado y medio cubierto por una manta bajo la que se cobijan dos ni\u00f1os y una chica con alpargatas. La viva imagen del desvalimiento y la miseria. No es preciso cartel explicativo. Ellos son el mensaje.<\/p>\n<p>Desde hace unos a\u00f1os, sin embargo, en cualquier sociedad desarrollada resulta inadmisible la presencia p\u00fablica de la muerte y de la pobreza. Es m\u00e1s, probablemente una de las caracter\u00edsticas que hacen que una sociedad se considere \u2018desarrollada\u2019 es su capacidad para garantizar la \u2018asepsia\u2019 total respecto a las im\u00e1genes de muertos y de pobres. Se ha impuesto una especie de pudor colectivo por el cual resulta intolerable, pol\u00edticamente incorrecto, que los informativos le amarguen la sobremesa con escenas de personas fallecidas o en situaci\u00f3n de pobreza extrema. Si acaso, hileras de f\u00e9retros, colas de refugiados, parados an\u00f3nimos y solicitantes de empleo. A ser posible a distancia y con rostros irreconocibles. Lo que no se ve, no existe. Pero s\u00ed existe.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando yo era ni\u00f1o me conmov\u00eda la historia de una mujer soltera y entrada en a\u00f1os que se ganaba la vida yendo a las casas de algunas familias a coser como modista. Sol\u00eda sentarse a la mesa junto con el resto de la familia, pues viv\u00eda sola y la manutenci\u00f3n formaba parte del pago acordado. 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