{"id":1174,"date":"2021-04-03T20:12:05","date_gmt":"2021-04-03T19:12:05","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/?p=1174"},"modified":"2021-04-03T20:12:05","modified_gmt":"2021-04-03T19:12:05","slug":"aquellos-dias-azules","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/2021\/04\/03\/aquellos-dias-azules\/","title":{"rendered":"Aquellos d\u00edas azules"},"content":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 Semana Santa tan extra\u00f1a, sin procesiones, sin escapadas a la playa o al campo. De ni\u00f1o me impresionaba aquel tenebrismo de im\u00e1genes y monumentos en templos recorridos por una tristeza que lo envolv\u00eda todo durante los Santos Oficios. Una religiosidad teatral pero a la vez emotiva, con esa verdad que aprend\u00edamos desde antes de la catequesis y que emanaba trascendencia: nada menos que la pasi\u00f3n y muerte de Cristo. En la calle, la vida continuaba, aunque sin m\u00fasicas fr\u00edvolas y con el cine cerrado. Poco a poco fueron cambiando las costumbres. Ya adolescente, recuerdo que m\u00e1s de una Semana Santa aprovech\u00e9 el par\u00e9ntesis de vacaciones para irme de campamento o a compartir unos d\u00edas con los amigos en El Guijo, una finca familiar donde pod\u00edamos desayunar con algo tan ex\u00f3tico como leche de cabra y Cola-Cao, tocar la guitarra, jugar al f\u00fatbol con los muchachos de los pueblos vecinos, beber en la taberna nuestros primeros vinos de pitarra y hasta deleitarnos \u2018ense\u00f1ando\u2019 a los m\u00e1s urbanitas de la pandilla c\u00f3mo se cazan los gamusinos.<\/p>\n<p>Durante aquellas Semanas Santas nuestra mayor preocupaci\u00f3n eran las tormentas nocturnas, pues ni la casa ni las otras dependencias de la finca contaban con pararrayos. Entonces, acostados y con las ventanas cerradas, nos dedic\u00e1bamos a contar en voz alta los segundos que transcurr\u00edan desde que se ve\u00eda el resplandor del rel\u00e1mpago hasta que el trueno seco, colosal, hac\u00eda que retumbaran los muebles, incluidas aquellas camas de cabecero met\u00e1lico de nuestras habitaciones: \u00abHan pasado cuatro segundos, as\u00ed que est\u00e1 a m\u00e1s de un kil\u00f3metro\u00bb, anunciaba voluntarioso alguno para insuflar tranquilidad. En cuanto la tormenta se alejaba ca\u00edamos vencidos por el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Eran d\u00edas de paseos por el campo y de practicar alg\u00fan truco descubierto en los rodajes de cine. Despu\u00e9s de la escena del ahorcamiento de \u2018El tulip\u00e1n negro\u2019 en Trujillo, por ejemplo, fuimos tan insensatos de reproducir bajo una encina, \u2013atados con una soga a la cintura, oculta bajo la ropa\u2013 el pat\u00edbulo donde deb\u00eda morir el personaje que interpretaba Alain Delon. En tandas sucesivas, nos \u00edbamos anudando la soga bajo el jersey y simul\u00e1bamos ser el Tulip\u00e1n Negro pendiendo del nudo corredizo\u2026 Recuerdo que d\u00edas despu\u00e9s, cuando mi padre vio las fotos de aquel montaje campestre (a\u00fan las conservo) se escandaliz\u00f3 por el peligro que hab\u00edamos corrido y me reprendi\u00f3 seriamente por la ocurrencia.<\/p>\n<p>Supongo que aquel a\u00f1o la Semana Santa cay\u00f3 tarde pues, a\u00fan primavera, pegaba bien el sol mientras compet\u00edamos por ver qui\u00e9n era m\u00e1s diestro y r\u00e1pido sacando agua del pozo con el cubo o la caldereta. Tambi\u00e9n hac\u00edamos apuestas sobre cu\u00e1ntos metros consegu\u00edamos arrastrar un pesado rollo de granito que se utilizaba para allanar caminos.<\/p>\n<p>De todas formas, creo que para la pandilla los momentos preferidos eran los de la charla y las historias de madrugada, alrededor de la lumbre, cuando la vida solo consist\u00eda en una costumbre llena de deseos y felicidad.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 Semana Santa tan extra\u00f1a, sin procesiones, sin escapadas a la playa o al campo. De ni\u00f1o me impresionaba aquel tenebrismo de im\u00e1genes y monumentos en templos recorridos por una tristeza que lo envolv\u00eda todo durante los Santos Oficios. 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