{"id":118,"date":"2008-11-30T14:06:10","date_gmt":"2008-11-30T14:06:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/?p=118"},"modified":"2008-11-30T14:06:10","modified_gmt":"2008-11-30T14:06:10","slug":"angel-campos-luz-la-semilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/2008\/11\/30\/angel-campos-luz-la-semilla\/","title":{"rendered":"\u00c1ngel Campos, la luz de la semilla"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"MsoNormal\"><strong>Al fecundo poeta extreme\u00f1o le hubiera bastado con su libro \u2018La semilla en la nieve\u2019 para entrar en la historia de la literatura contempor\u00e1nea<\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">JUAN DOMINGO FERN\u00c1NDEZ<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">VIVI\u00d3 la infancia y juventud entre mujeres, junto a su madre y su abuela, echando de menos la figura del padre, muerto cuando \u00e9l ten\u00eda cuatro o cinco a\u00f1os. Sobre el laberinto de aquellos recuerdos y de aquella casa en su pueblo natal, San Vicente de Alc\u00e1ntara, escribi\u00f3 un libro de poemas, \u2018La semilla en la nieve\u2019, con el que obtuvo el Premio Extremadura a <st1:PersonName productid=\"la Creaci\u00f3n\" w:st=\"on\">la  Creaci\u00f3n<\/st1:PersonName> en 2005 y con el que le hubiera bastado para entrar en la historia de la literatura espa\u00f1ola contempor\u00e1nea.<span style=\"\">  <\/span>A ra\u00edz de su aparici\u00f3n en 2004 publiqu\u00e9 una entrevista en HOY con el siguiente t\u00edtulo: <\/span><em>\u00c1ngel Campos consagra una conmovedora eleg\u00eda a su madre con el libro \u2018La semilla en la nieve\u2019<\/em><span lang=\"ES-TRAD\">. Perd\u00f3n por la autocita, pero en aquella ocasi\u00f3n ya me permit\u00ed advertir al lector que no iba a encontrar en sus p\u00e1ginas \u00abesa sensibler\u00eda tan propia del \u2018d\u00eda de las alabanzas\u2019 ni la tristeza grandilocuente de la ret\u00f3rica necrol\u00f3gica. Nada m\u00e1s lejos de la profunda intensidad de estos versos, hijos del dolor luminoso de quien intenta que no se desvanezca la figura de la madre como algo leve, desdibujado, entre la m\u00fasica de la infancia, de la juventud y de la madurez\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00ab<\/span><em>Mientras pueda pensarte \/ no habr\u00e1 olvido<\/em><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bb. Con esos versos arranca \u2018La semilla en la nieve\u2019 (guiado por las citas de cuatro poetas: C\u00e9sar Vallejo, T.S. Eliot, Paul Celan y Antonio Gamoneda) que \u00e9l afront\u00f3 adem\u00e1s de como la eleg\u00eda y el elogio a una madre \u00abcon un coraz\u00f3n espl\u00e9ndido, bondados\u00edsimo\u00bb, como un intento de recuperar en el poema, \u00abla sensaci\u00f3n de mi vida compartida\u00bb, seg\u00fan sus palabras. Editado por Pre-Textos, \u2018La semilla en la nieve\u2019 supone una cierta ruptura con el texto en prosa y breve pues se presenta como un solo poema, sin puntuaci\u00f3n, dividido en los 20 ep\u00edgrafes o sintagmas nominales que resumen la voluntad del autor, los cap\u00edtulos de la historia. Durante la entrevista, \u00c1ngel Campos confes\u00f3 que su intenci\u00f3n era siempre llegar \u00aba la esencia\u00bb de las posibilidades que tiene una palabra o un verso y que en este libro trataba de acercarse \u00aba la intensidad de los versos de Vallejo\u00bb. Y fue certero. En el poema \u2018Tu secreto\u2019 escribe: \u00ab<\/span><em>&#8230;tra\u00eda tantas cosas que contarte \/ que me he sentado solo \/ en el sof\u00e1 de mimbre de la abuela \/ ah\u00ed frente al chinero \/ que guarda todav\u00eda \/ la porcelana del d\u00eda de tu boda \/ y me he puesto a dec\u00edrselas \/ a tu lugar vac\u00edo<\/em><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Desde el inicio se propone repasar la vida que comparti\u00f3 con su madre y la casa como lugar central, pero transitando por los recuerdos sin caer en un excesivo sentimentalismo. Ese es uno de los grandes logros de \u2018La semilla en la nieve\u2019, la contenci\u00f3n de las emociones, aunque tras las palabras descarnadas, esenciales, anide la ternura de un hijo que sube a la madre a la alcoba reformada a la que nunca regresar\u00e1, o que medita ante los libros que \u00e9l acumula en el desv\u00e1n sin que ella pueda ya verlo, inquieta porque no sabe si todo est\u00e1 desordenado&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Una eleg\u00eda donde la casa tiene el valor metaf\u00f3rico del refugio, y de la propia creaci\u00f3n po\u00e9tica. En \u2018El patio\u2019, el poeta conversa con la madre y en la descripci\u00f3n de la realidad deja ver el pavor de la p\u00e9rdida: \u00ab<\/span><em>han brotado sin ti \/ un par de rosas nuevas en el patio<\/em><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bb. La ausencia adquiere una dimensi\u00f3n casi corp\u00f3rea en el poema titulado \u2018La ceguera\u2019: \u00ab<\/span><em>me haces falta de pronto \/ para dar forma a esas cosas \/ que fueron tuyas \/ y ahora andan \/ por casa desvalidas \/ como p\u00e1ginas blancas \/ que ya no se numeran<\/em><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">En otras ocasiones la met\u00e1fora deja paso a la imagen entra\u00f1ablemente cercana, dom\u00e9stica, extreme\u00f1\u00edsima, como en los primeros versos de \u2018El aniversario\u2019, cuando el hijo vuelve a dirigirse a la madre: \u00ab<\/span><em>te andas ocultando \/ pero s\u00e9 \/ que sigues a la puerta \/ aguardando que amaine la calor \/ para salir al fresco<\/em><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Un hijo que rememora el gesto de cortar las rosas en el patio cuando ella ya no pod\u00eda moverse hasta donde estaba el rosal o que recuerda, \u2013a ra\u00edz de la lectura de un poema de Nicanor Parra sobre el joven Pushkin a punto de morir asesinado en San Petersburgo\u2013, aquella Navidad que nev\u00f3 en San Vicente de Alc\u00e1ntara y el asombro de su madre llam\u00e1ndole por la ma\u00f1ana para que contemplara el prodigio de la nieve sobre la calle empedrada. La clave simb\u00f3lica del libro: \u00abla semilla en la nieve, esa<span style=\"\">  <\/span>simiente, esa semilla, que ya no puede volver a crecer y que simboliza un poco la muerte, la p\u00e9rdida\u00bb, seg\u00fan las palabras del poeta. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Un hijo que se blinda contra la desaz\u00f3n de que su madre no llega a conocer el mar, ni su casa de Lisboa, a la que \u00e9l traslada sus manteles, sus cubiertos&#8230; <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00c1ngel Campos P\u00e1mpano (siempre empe\u00f1ado en que constara el segundo apellido, el de su madre, como bien recordaba estos d\u00edas su amigo el profesor y ant\u00f3logo Miguel \u00c1ngel Lama) ha muerto a los 51 a\u00f1os, una edad que nos parece indecente para dejar este mundo. Con una personalidad propia de los activistas culturales, en su medio siglo ha cubierto m\u00e1s etapas que las que ser\u00edan capaz de vivir muchas personas en<span style=\"\">  <\/span>cien a\u00f1os. No exagero. Ah\u00ed queda el ejemplo de su magisterio para varias generaciones de alumnos; la nutrida relaci\u00f3n de sus amigos; la fuerza de sus libros; la importancia de los premios recibidos; la sensibilidad de su trabajo como editor y director de revistas; su pasi\u00f3n por Portugal; el valor de sus traducciones; su promoci\u00f3n de la literatura&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">M\u00e1s la pintura y la fotograf\u00eda. Nadie podr\u00e1 entender la obra de este creador sin sus colaboraciones con varios pintores. Para empezar, Javier Fern\u00e1ndez de Molina, tan inseparable de toda su obra de autor y editor; siguiendo por Luis Costillo y terminando por el desaparecido fot\u00f3grafo Antonio Covars\u00ed, con quien elev\u00f3 esa eleg\u00eda al para\u00edso de Jola despu\u00e9s de que el fuego incendiara el aire.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong>De la traducci\u00f3n a la edici\u00f3n, pero siempre en la poes\u00eda<\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">J. D. F. C\u00e1ceres<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Traductor y divulgador de la mejor literatura portuguesa: Fernando Pessoa, Ant\u00f3nio Ramos Rosa, Carlos de Oliveira, Eugenio de Andrade, Al Berto, Sophia de Mello, M\u00e1rio Cesariny, Saramago&#8230; su poes\u00eda no puede quedar solapada, como se\u00f1alaba Manolo Pecell\u00edn, \u00abbajo sus aciertos como traductor\u00bb. Y no queda solapada tampoco bajo su valioso trabajo de editor en Del Oeste Ediciones o de director de aulas y revistas literarias. No recuerdo el momento exacto en que le conoc\u00ed, pero s\u00e9 que fue mucho antes de su inclusi\u00f3n en la pol\u00e9mica antolog\u00eda \u2018Las \u00ednsulas extra\u00f1as\u2019, que promovi\u00f3 su admirado Jos\u00e9 \u00c1ngel Valente, con el que compartimos algunas confidencias. S\u00ed recuerdo en cambio la presentaci\u00f3n que hizo en C\u00e1ceres junto al poeta Felipe N\u00fa\u00f1ez de la \u00faltima novela de Jes\u00fas Alviz y el elogio que el propio \u00c1ngel Campos hizo de ambos por haber sido capaces de romper \u00abcon las antiguallas literarias de esta tierra\u00bb. Y los encuentros como jurado en el Premio Felipe Trigo o su presentaci\u00f3n en <st1:PersonName productid=\"la Galer\u00eda Mar\u00eda\" w:st=\"on\">la Galer\u00eda  Mar\u00eda<\/st1:PersonName> Llanos de los libros \u2018El cielo sobre Berl\u00edn\u2019 con dibujos de Luis Costillo y \u2018La voz en espiral\u2019. \u00c1ngel Campos vivir\u00e1 siempre en ese alarde de dominio po\u00e9tico con el que homenajea a su mujer y a sus<span style=\"\">  <\/span>hijas en \u2018El cielo casi\u2019 y en todos y cada uno de los 20 poemas de \u2018La semilla en la nieve\u2019. Quien quiera comprobarlo que lea, por ejemplo, el titulado \u2018La espera\u2019, donde sobrecoge hasta el dolor c\u00f3mo el poeta echa en falta la presencia del padre.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00c1ngel Campos (San Vicente de Alc\u00e1ntara, Badajoz, 1957) muri\u00f3 en Badajoz el pasado 25 de noviembre.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><small>(Este texto ha sido publicado en \u2018TRAZOS\u2019, suplemento cultural del diario HOY, el 30 de noviembre de 2008).<\/small><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al fecundo poeta extreme\u00f1o le hubiera bastado con su libro \u2018La semilla en la nieve\u2019 para entrar en la historia de la literatura contempor\u00e1nea JUAN DOMINGO FERN\u00c1NDEZ VIVI\u00d3 la infancia y juventud entre mujeres, junto a su madre y su abuela, echando de menos la figura del padre, muerto cuando \u00e9l ten\u00eda cuatro o cinco [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[763,1332],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/118"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=118"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/118\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}