{"id":850,"date":"2018-09-27T13:37:32","date_gmt":"2018-09-27T12:37:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/?p=850"},"modified":"2018-09-27T13:39:24","modified_gmt":"2018-09-27T12:39:24","slug":"cartas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/2018\/09\/27\/cartas\/","title":{"rendered":"Cartas"},"content":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s de la correspondencia comercial y administrativa que suele amontonarse en el buz\u00f3n, a veces recibo cartas manuscritas que me regalan el regocijo de las sorpresas placenteras. Es cierto que fagocitadas por la galaxia digital las viejas felicitaciones navide\u00f1as, las tarjetas de visita y los dom\u00e9sticos \u2018pos-it\u2019, hasta el casillero postal solo llegan ya escritos a mano los sobres de las invitaciones de boda, y no todos\u2026 Estos d\u00edas me he impuesto precisamente la tarea de responder, con tinta y buena letra, algunas cartas de personas entra\u00f1ables recibidas por correo ordinario.<\/p>\n<p>Los muchachos que cortaban y coleccionaban los sellos de las cartas son ya tan \u2018anacr\u00f3nicos\u2019 como las m\u00e1quinas de escribir, el brasero de pic\u00f3n o los balcones de palo. Sin embargo, hasta no hace mucho, en las casas adem\u00e1s del \u00e1lbum de fotos familiar sol\u00edan guardarse cajas con manojos de cartas que atesoraban mil y una historias.<\/p>\n<p>Por eso durante d\u00e9cadas el cartero ha sido en Espa\u00f1a una figura relevante no solo en los pueblos sino en las ciudades grandes o peque\u00f1as, pues al cabo nadie vive en toda la ciudad sino en un barrio o en un distrito concretos. En mi ni\u00f1ez, Paco el Cartero, con su caminar apresurado y su cartera de cuero en bandolera constituye una figura casi tan familiar como Paquito el tractorista, Juan Pino el herrero o \u2018T\u00edo Joaqu\u00edn Quince Libras\u2019 el carpintero. Recuerdo que despu\u00e9s, en casa de mis padres, ya en C\u00e1ceres, el cartero que nos tra\u00eda el correo era una persona cultivada que \u2018presum\u00eda\u2019 de leer la revista \u2018\u00cdndice\u2019: aquella publicaci\u00f3n dirigida por el extreme\u00f1o Juan Fern\u00e1ndez Figueroa durante un cuarto de siglo que abri\u00f3 una ventana a la libertad y a la cultura del exilio a fuerza de pelearse, incansable, con la censura. Por eso, conociendo el v\u00ednculo familiar de mi padre con el director de la revista siempre que nos llevaba a casa el n\u00famero correspondiente de \u2018\u00cdndice\u2019 se permit\u00eda alg\u00fan gui\u00f1o c\u00f3mplice o alg\u00fan comentario elogioso acerca de su contenido.<\/p>\n<p>Los procesadores de textos, los correos electr\u00f3nicos, los \u2018wasap\u2019, las redes sociales\u2026 est\u00e1n condenando a los textos manuscritos y al correo postal a la irrelevancia. Sin embargo, cada vez descubro m\u00e1s anuncios comerciales de plumas estilogr\u00e1ficas, bol\u00edgrafos y cuadernos \u2018moleskine\u2019 en todo tipo de soportes. Por algo ser\u00e1. Si quienes manejan los algoritmos del mercado insisten tan machaconamente en publicitar instrumentos que son el paradigma de la escritura a mano: las plumas, los bolis, los cuadernos de papel\u2026 debe de ser que no todo est\u00e1 perdido. Conozco a un compa\u00f1ero periodista que no solo guarda la copia en papel de todo lo que publica, sino incluso los textos manuscritos que le sirvieron de borrador; eso s\u00ed, compuestos y rotulados con primor de pendolista profesional. Lo escrito queda, debe pensar, y si es con buena caligraf\u00eda, mejor todav\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abNo s\u00e9 por qu\u00e9 no iba a haber una m\u00e1quina que escribiese cartas de amor: \u00bfAcaso no son todas iguales?\u00bb, bromeaba Bernard Shaw. Imagino que la respuesta a esa pregunta son los escritos que algunos se empe\u00f1an en guardar como el soldado aquella bala que le hiri\u00f3, pero no acab\u00f3 con su vida.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s de la correspondencia comercial y administrativa que suele amontonarse en el buz\u00f3n, a veces recibo cartas manuscritas que me regalan el regocijo de las sorpresas placenteras. Es cierto que fagocitadas por la galaxia digital las viejas felicitaciones navide\u00f1as, las tarjetas de visita y los dom\u00e9sticos \u2018pos-it\u2019, hasta el casillero postal solo llegan ya escritos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[151,1673,1672,417,1061],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/850"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=850"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/850\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":851,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/850\/revisions\/851"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/Juandomingofernandez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}