{"id":116,"date":"2016-11-02T08:30:43","date_gmt":"2016-11-02T07:30:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/?p=116"},"modified":"2016-11-02T08:30:43","modified_gmt":"2016-11-02T07:30:43","slug":"broma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/2016\/11\/02\/broma\/","title":{"rendered":"Broma"},"content":{"rendered":"<p>Hay una curiosa novela portuguesa de 1870, \u2018El misterio de la carretera de Sintra\u2019, que fue escrita de un modo tan singular que merece contarse: los novelistas E\u00e7a de Queir\u00f3s y Ramalho Ortig\u00e3o se concertaron para escribirla al alim\u00f3n y publicarla por entregas en el \u2018Di\u00e1rio de Not\u00edcias\u2019. Bajo el formato de cartas al director, un aparente lector iba informando an\u00f3nimamente de unos sucesos extra\u00f1os que se hab\u00edan producido en la carretera entre Lisboa y Sintra. La novela, con muertos, lances y amores contrariados, como correspond\u00eda a un follet\u00edn, avanzaba a trompicones porque E\u00e7a y Ramalho se impusieron la disciplina de no saber lo que escrib\u00eda el otro hasta leerlo en el peri\u00f3dico, y a partir de ah\u00ed seguir la narraci\u00f3n. La primera entrega se public\u00f3 el 23 de julio. Las siguientes estaban tan bien escritas, describ\u00edan hechos tan v\u00edvidamente y suscitaron tantos rumores en Lisboa a partir de lo que en ellas se contaba, que \u2018Di\u00e1rio de Not\u00edcias\u2019 empez\u00f3 a recibir cartas de lectores que hab\u00edan dado la historia por verdadera y que aportaban detalles que la enriquec\u00edan. La cosa empezaba a escap\u00e1rsele de las manos a sus autores y el 27 de septiembre decidieron salir del anonimato y descubrir que todo hab\u00eda sido una broma. Una broma cuyo resultado es una obra literaria que ha llegado hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Me he acordado de \u2018El misterio de la carretera de Sintra\u2019 a ra\u00edz del caso del payaso diab\u00f3lico de Badajoz. Ya saben: la difusi\u00f3n en Facebook de im\u00e1genes trucadas con payasos en sitios de la ciudad, que hizo un mozalbete, y la denuncia falsa de otro en Comisar\u00eda asegurando que le hab\u00eda atacado alguien vestido de payaso. \u201cFue una broma\u201d, dijeron cuando los polic\u00edas les descubrieron. Me he acordado de la novela portuguesa porque quiz\u00e1s una historia y otra nos ilustren sobre c\u00f3mo han degenerado las bromas y de c\u00f3mo en estos tiempos somos mucho m\u00e1s sugestionables que hace siglo y medio debido a que estamos infinitamente m\u00e1s expuestos e indefensos ante la falsedad. Los espont\u00e1neos sugestionados por el misterio de la carretera de Sintra tardaron semanas en aparecer; si esa historia se contara hoy a trav\u00e9s de las redes sociales aparecer\u00edan en minutos. Y basta un solo \u2018bromista\u2019 para que los efectos de la broma se multipliquen exponencialmente creando, como en Badajoz, alarma social.<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n por este fen\u00f3meno, como pertinentemente advirti\u00f3 el domingo en estas p\u00e1ginas la periodista Roc\u00edo Romero, ata\u00f1e a los polic\u00edas: a la vista est\u00e1 que los de Badajoz debieron comprobar la historia antes de difundir la denuncia del falsario, y no al rev\u00e9s. Pero al que ata\u00f1e de lleno es al periodismo. Estoy perplejo ante la evidencia de que cada d\u00eda son m\u00e1s los colegas m\u00edos que consideran fuentes de informaci\u00f3n \u2013es decir, emisores fiables\u2014las redes sociales, donde todo rumor, infundio an\u00f3nimo, y asuntos delirantes dados por verdaderos tienen su habitaci\u00f3n. Si las redes sociales son las que van a inspirar al periodismo, a este viejo oficio \u2013y lo que es m\u00e1s importante, al derecho a la informaci\u00f3n veraz como pilar de una sociedad democr\u00e1tica&#8211; le quedar\u00e1n dos telediarios. Y el segundo y \u00faltimo, por supuesto, no ser\u00e1 m\u00e1s que una sarta de bulos. Una broma.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una curiosa novela portuguesa de 1870, \u2018El misterio de la carretera de Sintra\u2019, que fue escrita de un modo tan singular que merece contarse: los novelistas E\u00e7a de Queir\u00f3s y Ramalho Ortig\u00e3o se concertaron para escribirla al alim\u00f3n y publicarla por entregas en el \u2018Di\u00e1rio de Not\u00edcias\u2019. 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