{"id":291,"date":"2018-07-29T08:51:16","date_gmt":"2018-07-29T06:51:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/?p=291"},"modified":"2018-07-29T08:51:16","modified_gmt":"2018-07-29T06:51:16","slug":"la-luna-no-es-gaseosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/2018\/07\/29\/la-luna-no-es-gaseosa\/","title":{"rendered":"La luna no es gaseosa"},"content":{"rendered":"<p>Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, ante aquel cuadro que reproduc\u00eda en gran formato la portada del d\u00eda en que el hombre lleg\u00f3 a la Luna y que colgaba, junto a otras portadas hist\u00f3ricas, en la sala de juntas del peri\u00f3dico HOY, me pregunt\u00e9 si no estar\u00eda ah\u00ed, en esa primera p\u00e1gina, la raz\u00f3n por la que me hice periodista.<\/p>\n<p>Antes de seguir adelante debo decir que no lo s\u00e9. Dudo que uno escoja un oficio por un hecho concreto, por una especie de acontecimiento inici\u00e1tico, como si fuera el deslumbramiento de Pablo camino de Damasco. Sin embargo, cuando alguien me pregunta por qu\u00e9 soy periodista no puedo evitar acordarme del d\u00eda en que el hombre lleg\u00f3 a la Luna; de la informaci\u00f3n que del acontecimiento tra\u00eda el HOY\u00a0 y de que muchos a\u00f1os despu\u00e9s, ante aquel cuadro que reproduc\u00eda la portada del 22 de julio de 1969, llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que s\u00ed, de que si hab\u00eda alguna raz\u00f3n por la cual me hice periodista bien podr\u00eda ser esa. Al menos merec\u00eda la pena que lo fuera.<\/p>\n<p>\u201cEl hombre lleg\u00f3 a la Luna\u201d, \u201cAluniz\u00f3 a las 21.18 del domingo, sobre el Mar de la Tranquilidad\u201d, titulaba y subtitulaba el peri\u00f3dico, que completaba la portada con dos fotograf\u00edas de grano gordo, una del momento en que Armstrong bajaba por la escalerilla del m\u00f3dulo lunar y pon\u00eda el pie en la superficie del sat\u00e9lite, y otra en que, junto a Aldrin, pinchaba la bandera de los Estados Unidos y tomaban posesi\u00f3n de aquel inmenso erial de piedra p\u00f3mez.<\/p>\n<p>Yo ten\u00eda entonces 11 a\u00f1os y viv\u00eda en el pueblo en que nac\u00ed, Higuera de Vargas. Mi familia era como las dem\u00e1s, aunque hab\u00eda dos detalles que la hac\u00edan distinta. Uno era reciente: en casa de mi abuelo ten\u00edamos televisi\u00f3n, un aparato todav\u00eda raro en el pueblo. El otro detalle era muy anterior a que yo naciera: \u00e9ramos suscriptores del HOY. Llegaba cada tarde en el Leda que hac\u00eda la l\u00ednea entre Oliva de la Frontera y Badajoz.<\/p>\n<p>No sabr\u00eda decir muy bien por qu\u00e9 pero en mi casa, chicos y grandes, segu\u00edamos el viaje espacial del Apolo XI con una devoci\u00f3n arrebatada: la que nos supieron transmitir las cr\u00f3nicas del HOY. Por ellas no s\u00f3lo conoc\u00edamos los nombres de los tres astronautas y le\u00edamos por primera vez -yo sin enterarme de nada- que la Luna ten\u00eda un campo gravitacional, y tradujimos, tambi\u00e9n por primera vez, la palabra \u2018eagle\u2019 por \u2018\u00e1guila\u2019, el nombre del m\u00f3dulo lunar que se pos\u00f3 en el Mar de la Tranquilidad. Por ellas sab\u00edamos tambi\u00e9n de los nervios en Houston y de la expectaci\u00f3n en todo el planeta, incluida la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, de la que se dec\u00eda mal\u00e9volamente que ya tendr\u00eda colocada en el sat\u00e9lite una barrera de aduana para no dejar pasar a los americanos. Por ellas nos pusimos en el lugar de Mike Collins, el h\u00e9roe desdichado, el hombre sacrificado por la gloria, y sent\u00edamos su soledad en la nave Columbia, rodeado del silencio sobrecogedor del Universo, mientras circunvalaba el sat\u00e9lite esperando a que sus dos compa\u00f1eros hicieran el viaje que los llevaba directamente a la posteridad.<\/p>\n<p>Aquella madrugada del 21 de julio en la que el hombre lleg\u00f3 a la Luna mi madre nos levant\u00f3 cuando todav\u00eda era de noche y nos fuimos a casa de mi abuelo para verlo en directo. Estaba all\u00ed toda la familia, desde mi abuela, que era la mayor, hasta el m\u00e1s peque\u00f1o, que era yo. Est\u00e1bamos mucho m\u00e1s quietos que cuando hab\u00eda corrida, y si hubiera habido alguien que se le hubiera ocurrido fotografiarnos mientras mir\u00e1bamos la tele habr\u00eda recogido en nuestro gesto el env\u00e9s de la noticia: las caras del asombro, el impacto del suceso, la mirada enardecida de quien asiste a una de las mayores aventuras del hombre en el siglo XX.<\/p>\n<p>Por eso, cuando en los d\u00edas siguientes al alunizaje descubr\u00ed que pocos en mi pueblo cre\u00edan que fuera cierta la historia de la llegada del hombre a la Luna, me enfrent\u00e9 tambi\u00e9n por primera vez en mi vida, y por supuesto sin saberlo, a una pregunta b\u00e1sica en el periodismo: \u00bfqu\u00e9 es verdad?<\/p>\n<p>Y es que la estanquera de Higuera, la se\u00f1ora Marcela, una mujer que ten\u00eda una capacidad que entonces no se echaba de menos y que era la de pegar la hebra con todos, dec\u00eda a quien quisiera o\u00edrla que era imposible. Que en qu\u00e9 cabeza cabe que un hombre pudiera llegar a la Luna y poner los pies en ella. Que a ver si pens\u00e1bamos que la Luna era tonta y se iba a dejar. Yo miraba con asombro c\u00f3mo aquella mujer desafiante iba echando por tierra el acontecimiento que, seg\u00fan dec\u00eda el HOY, acababa de marcar una raya en el libro del progreso. Y lo hac\u00eda sin tropezar mientras despachaba un paquete de Ideales, un corte de helado de tres gustos -fresa, vainilla y chocolate- o un boleto de una rifa seguramente clandestina. Marcela era una mujer que iba convenciendo a todos desde el p\u00falpito del estanco. Convenciendo y haciendo conversos que incluso le aventajaban en el disparate, porque por all\u00ed apareci\u00f3 gente con teor\u00edas a\u00fan m\u00e1s descabelladas que las suyas. Y uno dec\u00eda: \u201cPues yo he o\u00eddo decir que la Luna escapa, que si ve venir la nave sale corriendo, pies para qu\u00e9 os quiero\u201d. Y otro a\u00f1ad\u00eda: \u201cComo que es un gas. \u00bfA qui\u00e9n se le ocurre decir que se ha posado un hombre en la Luna, si es un gas? Si vas a poner el pie all\u00ed te hundes!\u201d Y Marcela remataba diciendo que pues claro que era as\u00ed, que ya est\u00e1bamos oyendo los que cre\u00edamos la patra\u00f1a. Se sofocaba y todo. Y a veces hab\u00eda que insistirle en las vueltas, porque con el asunto de la Luna se le olvidaba darlas.<\/p>\n<p>Le dije lo de Marcela a mi padre. Se lo dije alarmado porque no sab\u00eda a qu\u00e9 carta quedarme, acorralado como me sent\u00eda ante aquella mujer que parec\u00eda tener una ametralladora que disparaba incansable contra la misi\u00f3n Apolo. Casi cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s recuerdo como si fuera ahora mismo el momento en que se lo dije. Era por la tarde, \u00edbamos los dos caminando por la calle Jerez, la principal de Higuera. Mi padre me llevaba de la mano. Cuando lo oy\u00f3 me mir\u00f3. Nos paramos y se agach\u00f3 para estar m\u00e1s cerca de mi cara. Y me dijo: \u201cT\u00fa no le hagas caso. \u00bfNo has le\u00eddo en el HOY que el hombre ha llegado a la Luna? \u201cS\u00ed, lo he le\u00eddo igual que t\u00fa\u201d, contest\u00e9. \u201cPues si lo has le\u00eddo es porque es verdad. Digan lo que digan\u201d. Se levant\u00f3 y seguimos andando.<\/p>\n<p>Y hasta HOY.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, ante aquel cuadro que reproduc\u00eda en gran formato la portada del d\u00eda en que el hombre lleg\u00f3 a la Luna y que colgaba, junto a otras portadas hist\u00f3ricas, en la sala de juntas del peri\u00f3dico HOY, me pregunt\u00e9 si no estar\u00eda ah\u00ed, en esa primera p\u00e1gina, la raz\u00f3n por la que me [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":129,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/291"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/129"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=291"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/291\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":292,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/291\/revisions\/292"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/apenas-tinta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}