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	<title>&quot;Anomia&quot; (o el espejo social de Eugenio Amaya) | Aullido - Blogs hoy.es</title>
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		<title>&quot;Anomia&quot; (o el espejo social de Eugenio Amaya) | Aullido - Blogs hoy.es</title>
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		<pubDate>Sat, 30 Nov 2013 00:14:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julián Portillo Barrios</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Paisajes e impresiones]]></category>
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		<description><![CDATA[Ausencia de ley. Conjunto de situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación. Trastorno del lenguaje que impide llamar a las cosas por su nombre.  Cuando uno acude al teatro, tal vez en una de esas noches asépticas de los días laborables, sin saber muy bien o sólo de oídas [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div style="width: 234px" class="wp-caption alignright"><img src="//teatrodelaestacion.com/web/wp-content/uploads/2013/03/ARAN-DRAMATICA-Anomia-3-Foto-mai-saki.jpg" alt="" width="224" height="336"><p class="wp-caption-text">  Foto: Mai Saki</p></div>
<ol style="margin-top: 0cm;" type="1" start="1">
<li class="MsoNormal" style="mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt;"><strong>Ausencia de ley.</strong></li>
<li class="MsoNormal" style="mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt;"><strong>Conjunto de situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación.</strong></li>
<li class="MsoNormal" style="mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt;"><strong>Trastorno del lenguaje que impide llamar a las cosas por su nombre.</strong></li>
</ol>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong> Cuando uno acude al teatro</strong>, tal vez en una de esas noches asépticas de los días laborables, <strong>sin saber muy bien o sólo de oídas que es lo mismo, con lo que va a encontrarse sobre las tablas</strong>; y llega puede ser, cansinamente, con el cuello del abrigo levantado, acompañado del brazo, porque lo invitan o porque le da la gana; <strong>y al llegar mira la cartelera y se topa con el siguiente palabro</strong>:</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong><span class="a"><span style="font-family: Tahoma;">ἀ</span>νομ</span><span class="a"><span style="font-family: Tahoma;">ί</span>α</span></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Sí, escrito así, en caracteres griegos, en blanco sobre fondo negro. Y es entonces cuando <strong>se deviene la pregunta,</strong> <strong>¿a cual de las tres acepciones al principio mencionadas, querrá hacer referencia <a href="http://anomialaobra.com/?page_id=17">Eugenio Amaya</a> con el título de la obra? </strong></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span>No hay que obviar, que ésta es la opera prima como <strong>autor </strong>de este<strong> chileno/español</strong>, que se crió en los liceos europeos de Santiago, de los que era expulsado por sistema, se licenció en Berkeley, California, -en la soleada y transgresora California de los 70’- y <strong>que actualmente reside en Badajoz, al frente de la compañía <a href="http://www.arandramatica.com/">Aran Dramática</a></strong>, donde viene desarrollando, allá desde los primeros 90’, una ininterrumpida carrera como<strong> director y productor teatral. </strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span>La obra, -que en un alarde de temeridad ha sido <strong>coproducida por el Centro Dramático Nacional, y estrenada en Madrid, en el María Guerrero, donde se mantuvo un mes en cartel</strong>– <strong>fue escrita en 2007</strong>, según me cuenta el propio Eugenio, adelantándose al posterior alubión de títulos literarios y cinematográficos que ha arrastrado consigo la actual coyuntura socio-económica. <strong>La única escena, transcurre en el sótano de un ayuntamiento</strong> o en la sede de un gobierno de provincias. Allí, <strong>un joven concejal</strong> de cultura, <strong>comunica a la veterana y todopoderosa concejala de urbanismo,</strong> <strong>Carmen –encarnada por una acertadísima Mª Luisa Borruel</strong>– <strong>que está salpicada en un escándalo de corrupción, y que va a ser inminentemente relegada de las listas electorales. </strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><strong> A partir de aquí se desata el espectáculo dantesco de la política intramuros</strong>, de los pulsos de poder en las filas de los partidos, de los chantajes más viles y despreciables, del atropello descarado y atroz de las normas éticas más elementales, de una megalomanía ridícula –y muy lucrativa por otra parte- extendida hasta en la más nimia de las alcaldías, en fin, lo que todos sabemos, <strong>un documentado retrato de las cañerías de la administración</strong>.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span><span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Pero al margen de lo evidente,<strong> me resulta de gran maestría como el autor nos muestra de forma natural, el perfil más humano de los personajes</strong>. La esposa y madre esforzada que lidia con la enfermedad del marido y con las tropelías ilícitas de un hijo adolescente, <strong>el alcalde</strong> sencillo y campechano, analfabeto funcional que ha ascendido desde abajo, <strong>-interpretado por Quino Díez,</strong> que consigue una síntesis graciosísima de varios presidentes, y de algún político de provincias que por aquí resultará muy cercano- el joven idealista que aspira a servir honestamente desde las instituciones… <strong>poseedores de una impecable imagen pública, perfectamente podrían pasar por un familiar o un conocido, y a la vez, se revelan capaces de cometer los actos más denigrantes</strong>, y de actuar, por mera ambición o simple usura, con un desdés y una bajeza moral más que reprobables.<span style="mso-spacerun: yes;">  </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><strong> Pura sociología amigos</strong>, o en palabras de su autor <em style="mso-bidi-font-style: normal;">“<strong>el teatro que desempolva el espejo del que hablaba Shakespeare y reflexiona sobre nuestras contradicciones, </strong>nuestras debilidades, nuestra forma de encarar una vida plagada de imperfecciones”. </em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a">Ya sólo me queda decir, que <strong>después de ver la representación de <a href="http://www.youtube.com/watch?v=YLO8aVvCPsQ">Anomia</a>, se me ocurren fundamentalmente dos cosas</strong>:</span></p>
<ol style="margin-top: 0cm;" type="1" start="1">
<li class="MsoNormal" style="text-align: justify; mso-list: l1 level1 lfo2; tab-stops: list 36.0pt;"><strong><span class="a">Que pagaría por ver el careto de cualquier cargo intermedio, director general, o concejal de marras, que en un despiste se colase en un pase de la obra.</span></strong></li>
<li class="MsoNormal" style="text-align: justify; mso-list: l1 level1 lfo2; tab-stops: list 36.0pt;"><strong><span class="a">Que alguien debería revisar algunos aspectos elementales de las teorías de <a href="http://www.monografias.com/trabajos15/aut-clasicos/aut-clasicos.shtml">Durkheim</a>. </span></strong></li>
</ol>
</body></html>
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