<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>AullidoPaisajes e impresiones &#8211; Aullido</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/aullido/category/paisajes-e-impresiones/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/aullido</link>
	<description>Otro sitio más de Comunidad Blogs Hoy.es</description>
	<lastBuildDate>Wed, 03 Mar 2021 03:40:16 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>&#8220;Anomia&#8221; (o el espejo social de Eugenio Amaya)</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/aullido/2013/11/30/anomia/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/aullido/2013/11/30/anomia/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 30 Nov 2013 00:14:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julián Portillo Barrios</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Paisajes e impresiones]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Anomia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Aran Dramática]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Eugenio Amaya]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Mª Luisa Borruel]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Quino Díez]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Teatro]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/aullido/?p=124</guid>
		<description><![CDATA[Ausencia de ley. Conjunto de situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación. Trastorno del lenguaje que impide llamar a las cosas por su nombre.  Cuando uno acude al teatro, tal vez en una de esas noches asépticas de los días laborables, sin saber muy bien o sólo de oídas [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="width: 234px" class="wp-caption alignright"><img src="//teatrodelaestacion.com/web/wp-content/uploads/2013/03/ARAN-DRAMATICA-Anomia-3-Foto-mai-saki.jpg" alt="" width="224" height="336" /><p class="wp-caption-text">  Foto: Mai Saki</p></div>
<ol style="margin-top: 0cm;" type="1" start="1">
<li class="MsoNormal" style="mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt;"><strong>Ausencia de ley.</strong></li>
<li class="MsoNormal" style="mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt;"><strong>Conjunto de situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación.</strong></li>
<li class="MsoNormal" style="mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt;"><strong>Trastorno del lenguaje que impide llamar a las cosas por su nombre.</strong></li>
</ol>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong> Cuando uno acude al teatro</strong>, tal vez en una de esas noches asépticas de los días laborables, <strong>sin saber muy bien o sólo de oídas que es lo mismo, con lo que va a encontrarse sobre las tablas</strong>; y llega puede ser, cansinamente, con el cuello del abrigo levantado, acompañado del brazo, porque lo invitan o porque le da la gana; <strong>y al llegar mira la cartelera y se topa con el siguiente palabro</strong>:</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: medium;"><strong><span class="a"><span style="font-family: Tahoma;">ἀ</span>νομ</span><span class="a"><span style="font-family: Tahoma;">ί</span>α</span></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Sí, escrito así, en caracteres griegos, en blanco sobre fondo negro. Y es entonces cuando <strong>se deviene la pregunta,</strong> <strong>¿a cual de las tres acepciones al principio mencionadas, querrá hacer referencia <a href="http://anomialaobra.com/?page_id=17">Eugenio Amaya</a> con el título de la obra? </strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span>No hay que obviar, que ésta es la opera prima como <strong>autor </strong>de este<strong> chileno/español</strong>, que se crió en los liceos europeos de Santiago, de los que era expulsado por sistema, se licenció en Berkeley, California, -en la soleada y transgresora California de los 70’- y <strong>que actualmente reside en Badajoz, al frente de la compañía <a href="http://www.arandramatica.com/">Aran Dramática</a></strong>, donde viene desarrollando, allá desde los primeros 90’, una ininterrumpida carrera como<strong> director y productor teatral. </strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span>La obra, -que en un alarde de temeridad ha sido <strong>coproducida por el Centro Dramático Nacional, y estrenada en Madrid, en el María Guerrero, donde se mantuvo un mes en cartel</strong>&#8211; <strong>fue escrita en 2007</strong>, según me cuenta el propio Eugenio, adelantándose al posterior alubión de títulos literarios y cinematográficos que ha arrastrado consigo la actual coyuntura socio-económica. <strong>La única escena, transcurre en el sótano de un ayuntamiento</strong> o en la sede de un gobierno de provincias. Allí, <strong>un joven concejal</strong> de cultura, <strong>comunica a la veterana y todopoderosa concejala de urbanismo,</strong> <strong>Carmen –encarnada por una acertadísima Mª Luisa Borruel</strong>&#8211; <strong>que está salpicada en un escándalo de corrupción, y que va a ser inminentemente relegada de las listas electorales. </strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><strong> A partir de aquí se desata el espectáculo dantesco de la política intramuros</strong>, de los pulsos de poder en las filas de los partidos, de los chantajes más viles y despreciables, del atropello descarado y atroz de las normas éticas más elementales, de una megalomanía ridícula –y muy lucrativa por otra parte- extendida hasta en la más nimia de las alcaldías, en fin, lo que todos sabemos, <strong>un documentado retrato de las cañerías de la administración</strong>.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span><span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Pero al margen de lo evidente,<strong> me resulta de gran maestría como el autor nos muestra de forma natural, el perfil más humano de los personajes</strong>. La esposa y madre esforzada que lidia con la enfermedad del marido y con las tropelías ilícitas de un hijo adolescente, <strong>el alcalde</strong> sencillo y campechano, analfabeto funcional que ha ascendido desde abajo, <strong>-interpretado por Quino Díez,</strong> que consigue una síntesis graciosísima de varios presidentes, y de algún político de provincias que por aquí resultará muy cercano- el joven idealista que aspira a servir honestamente desde las instituciones… <strong>poseedores de una impecable imagen pública, perfectamente podrían pasar por un familiar o un conocido, y a la vez, se revelan capaces de cometer los actos más denigrantes</strong>, y de actuar, por mera ambición o simple usura, con un desdés y una bajeza moral más que reprobables.<span style="mso-spacerun: yes;">  </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a"><strong> Pura sociología amigos</strong>, o en palabras de su autor <em style="mso-bidi-font-style: normal;">“<strong>el teatro que desempolva el espejo del que hablaba Shakespeare y reflexiona sobre nuestras contradicciones, </strong>nuestras debilidades, nuestra forma de encarar una vida plagada de imperfecciones”. </em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span class="a">Ya sólo me queda decir, que <strong>después de ver la representación de <a href="http://www.youtube.com/watch?v=YLO8aVvCPsQ">Anomia</a>, se me ocurren fundamentalmente dos cosas</strong>:</span></p>
<ol style="margin-top: 0cm;" type="1" start="1">
<li class="MsoNormal" style="text-align: justify; mso-list: l1 level1 lfo2; tab-stops: list 36.0pt;"><strong><span class="a">Que pagaría por ver el careto de cualquier cargo intermedio, director general, o concejal de marras, que en un despiste se colase en un pase de la obra.</span></strong></li>
<li class="MsoNormal" style="text-align: justify; mso-list: l1 level1 lfo2; tab-stops: list 36.0pt;"><strong><span class="a">Que alguien debería revisar algunos aspectos elementales de las teorías de <a href="http://www.monografias.com/trabajos15/aut-clasicos/aut-clasicos.shtml">Durkheim</a>. </span></strong></li>
</ol>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/aullido/2013/11/30/anomia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>124</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Vasco de Gama, navegante ¿oliventino?</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/06/06/vasco-de-gama-navegante-oliventino/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/06/06/vasco-de-gama-navegante-oliventino/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 06 Jun 2012 23:19:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julián Portillo Barrios</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Paisajes e impresiones]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Etsêvão da Gama]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Humberto Baquero Moreno]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Igreja de Nosa Señora das Salas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[José Pedro Machado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Luís de Camões]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Olivenza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Paulo da Gama]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[revista “Encuentros/encontros de Ajuda”]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sanjay Subrahmanyam]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sines]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Vasco de Gama]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Viriato de Campos]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/aullido/?p=81</guid>
		<description><![CDATA[“As armas e os barões assinalados, Que da ocidental praia Lusitana, Por mares nunca de antes navegados, Passaram ainda além da Taprobana,&#8221; Os Lusíadas. Canto I. Luís de Camões.  Poco o nada sabemos acerca de la infancia del hombre que abrió la ruta marítima a la India. Las teorías que sitúan su lugar de nacimiento [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="width: 171px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" class="  " src="//www.portalplanetasedna.com.ar/images/gama.jpg" alt="" width="161" height="210" /><p class="wp-caption-text">Retrato de Vasco da Gama por Gregorio Lopes, autor de los dos cuadros para el retablo mayor de la iglesia de Santa María Magdalena, que se encuentran en el Museo Etnográfico de Olivenza.</p></div>
<p align="right"><span style="color: #333333;"><em><span style="font-size: x-small;">“As armas e os barões assinalados,</span></em></span><br />
<span style="color: #333333;"> <em> <span style="font-size: x-small;"> Que da ocidental praia Lusitana,</span></em></span><br />
<span style="color: #333333;"> <em> <span style="font-size: x-small;"> Por mares nunca de antes navegados,</span></em></span><br />
<span style="color: #333333;"> <em> <span style="font-size: x-small;"> Passaram ainda além da Taprobana,&#8221;</span></em></span></p>
<p align="right"><span style="font-size: x-small; color: #333333;">Os Lusíadas. Canto I. <strong>Luís de Camões.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #333333;"> Poco o nada sabemos acerca de la infancia del hombre que abrió la ruta marítima a la India. Las teorías que sitúan su lugar de nacimiento en la villa de <strong>Sines</strong> –celeste y litoral- son cuanto menos inciertas. <strong>La falta de documentos fehacientes</strong>, como una carta bautismal o una partida de nacimiento, ha precipitado por parte de historiadores y eruditos, toda una serie de conjeturas basadas en hitos de la biografía, tanto del marino, como de la de sus más cercanos parientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><strong>Sanjay Subrahmanyam</strong>, atestigua en su libro <a href="http://books.google.es/books/about/The_Career_and_Legend_of_Vasco_Da_Gama.html?id=8wqMWl6sSwwC&#038;redir_esc=y" target="_blank"><span style="color: #333333;"><em>&#8220;The career and legend of Vasco Da Gama&#8221;</em></span></a> (Cambridge: University Press, 1997) que <strong>Etsêvão da Gama</strong>, padre del descubridor, era hijo de un tal <strong>Vasco da Gama</strong>, de <strong>Olivença</strong>, y de<strong> Teresa da Silva</strong>. Éste, casó a su vez con <strong>Isabel Sodré</strong>, una joven de noble ascendencia inglesa, con la que tuvo cinco hijos, entre ellos  <strong>Vasco</strong>, y <strong>Paulo da Gama</strong>, quien acompañaría a su hermano menor en la aventura naval, muriendo antes de completar el primer viaje, en Azores, y que <strong>ciertamente también habría nacido en Olivença alrededor de 1465</strong>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #333333;"> La suma de estos sucesos, conocidos con anterioridad a la obra citada por diversos historiadores hispano-lusos, junto con la aparición de una lapida sepulcral en la mencionada villa fronteriza con la siguiente inscripción:</span></p>
<p align="center"><span style="color: #333333;"><strong><em>Aquí jaz Vasco da Gama, fidalgo</em></strong></span></p>
<p align="center"><span style="color: #333333;"><strong><em>da Casa del Rey, alcaide das Sacas</em></strong></span></p>
<p align="center"><span style="color: #333333;"><strong><em>Faleceu na era de mil quinhentos e vinte y tres anos,</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333333;"><strong><em>a doze dias de feureiro. Esta sepultura mando facer</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333333;"><strong><em>António da Gama, seu filho.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #333333;">Llevó a <strong>Humberto Baquero Moreno</strong> a afirmar en un artículo sobre los bandos nobiliarios en la Olivença de finales del siglo XV, publicado en la revista <a href="http://www.dip-badajoz.es/publicaciones/lvirtual/info_libro.php?PHPSESSID=b8a89bf85a0c77418b388b0b2889509c&#038;idlibro=108" target="_blank"><span style="color: #333333;">“<em>Encuentros/encontros de Ajuda”</em> </span></a>(18,19, 20 de octubre de1985, págs. 637 y sss.) que, <strong>Vasco da Gama, alcalde de aduanas <em>“…que veio a ser o famoso</em> </strong><em><strong>almirante que descubriu o caminho marítimo para a India […] aparece-nhos profundamente ligado a Olivença</strong>, onde era residente e exercia as funções atrás referidas”. </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #333333;">La obra conjunta de <strong>José Pedro Machado</strong> y<strong> Viriato de Campos</strong> <em>“<a href="http://books.google.es/books/about/Vasco_da_Gama_e_a_sua_viagem_de_descobri.html?id=Yx5_AAAAMAAJ&#038;redir_esc=y" target="_blank"><span style="color: #333333;">Vasco da Gama e a sua viagem de descubrimento”</span></a></em>, y en concreto el capítulo referido a <em>“<strong>Os Vascos da Gama de Elvas, de Olivença, e de Évora”</strong></em>, así como una posterior rectificación del autor en la misma revista en el año 89, evidencian el error incurrido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #333333;">De ambos textos se desprende que <strong>el sepultado <em>alcaide das sacas </em>no era más que un homónimo que nada tenía que ver –salvo un posible parentesco- con la persona del almirante</strong>. Más acertadamente <strong>Baquero Moreno</strong> narra en su primer artículo<strong> los conflictos nobiliarios </strong>acaecidos<strong> entre las familias Melo</strong>, por un lado, y <strong>Gama</strong> y <strong>Lobo</strong> por otro, que tal vez, junto con otras circunstancias, <strong>propiciaran la marcha de Estêvão a Sines</strong>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #333333;"> Puestos a conjeturar, la <strong>inclinación que Vasco sintió por la villa de la que su padre fuera <em>Alcalde-mor</em></strong>, y en la que mandó reedificar la <a href="http://www.diocese-beja.pt/site/parameters/diocese-beja//files/Image/1-_Igreja_de_Nossa_Senhora_das_Salas,_em_Sines.jpg" target="_blank"><span style="color: #333333;"><em>Igreja</em><em> de Nossa Señora das Salas</em></span></a> a su regreso de India -a pesar de la severa oposición de la <em>Ordem</em><em> de San Tiago-</em>, nos induce a <strong>aceptar las teorías más extendidas.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #333333;">No obstante, <strong>imaginemos por un momento</strong>. Supongamos que un ligero error de cálculo, una leve desviación geográfica en el mapa de la estadística, un tropiezo inaudito de la Historia, situara a <strong>Vasco da Gama</strong>, el inspirador de <em>&#8220;Os Lusíadas&#8221;</em> de <strong>Camões</strong> –el otro prohombre de Portugal- en la hoy villa española de <strong>Olivenza</strong>; transfiriendo a ésta, como su lugar de nacimiento, la categoría de <strong>símbolo</strong>, de emblema que esgrimir ante los desacatos del destino<strong> ¿Habría influido éste hecho en los episodios históricos que posteriormente se desatarían, modificando, tal vez, el presente desde el que escribo estas líneas?</strong></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/06/06/vasco-de-gama-navegante-oliventino/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>81</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Cafés de tertulias</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/04/15/cafes-de-madrid/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/04/15/cafes-de-madrid/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 15 Apr 2012 23:26:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julián Portillo Barrios</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Paisajes e impresiones]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Alejandro Sawa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Antonia Cerrato]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Aullido]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Benjamín Prado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Bukowski club]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Café Gijón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cafés de Madrid]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cela]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Delgado Valhondo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Eugenio d’Ors]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Gran Café Victoria]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Javier Feijó]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[José Manuel Díez]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Julián Portillo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Los Diablos Azules]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Luís Antonio de Villena]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Manuel Pacheco]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Mediterráneo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Méndez del Soto]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Moisés Cayetano]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rafael Piedehierro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rubén Darío]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Valle Inclán]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/aullido/?p=51</guid>
		<description><![CDATA[ Los Poetas, esos seres extraños, sibilinos en su extravío, perdidos entre las gentes negras de los albores, insaciables, insomnes, buscando un alivio, un subterfugio, un paisaje a contemplar en el brillo sangrante de una copa de vino, un alma hermana con quien prodigarse en su oculta tragedia…  En Madrid las famosas tertulias de los cafés, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"> Los Poetas, esos seres extraños, sibilinos en su extravío, perdidos entre las gentes negras de los albores, insaciables, insomnes, buscando un alivio, un subterfugio, un paisaje a contemplar en el brillo sangrante de una copa de vino, un alma hermana con quien prodigarse en su oculta tragedia…</p>
<p style="text-align: justify;"> En <strong>Madrid</strong> las famosas tertulias de los cafés, como la del desaparecido <strong>Colonial</strong> a la que acudían <strong>Alejandro Sawa</strong>, <strong>Valle-Inclán</strong> o <strong>Rubén Darío</strong>, por citar algunos; o la del <strong>Café Gijón</strong>, donde se dejaban ver tímidamente en la posguerra <strong>Eugenio d’Ors</strong> o <strong>Cela</strong>, y que actualmente es como un glorioso mausoleo, frecuentado por intelectuales y políticos de <em>alto standing</em> –te cobran seis pavos por un carajillo-, han ido dando paso con los años y <strong>&#8220;la movida&#8221;</strong>, a las <strong><em>jam session</em></strong> de los garitos. Ahora el café ha sido sustituido por la cerveza, el elegante Paseo de Recoletos por la noctívaga Malasaña, y la concurrencia, mucho más heterogénea, compuesta por personajes pintorescos y ruidosos: juerguistas del verso, viejos calaveras, raperos más o menos líricos, femmes fatales volubles y fluctuantes, y por supuesto, escritores profesionales o no, creando un ambiente de Variété mucho mas parecido al de la <strong>“bohemia madrileña”</strong> de finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX, que al de los anquilosados círculos oficiales. Así uno puede darse un rulo por la capital en su condición de poeta provinciano –voluntariamente provinciano que decía Delibes- y dejarse caer por el <strong><a href="http://bukowskiclub.wordpress.com/quien-como-y-por-que/" target="_blank">Bukowski Club</a></strong> o <strong><a href="http://los-diablosazules.blogspot.com.es/" target="_blank">Los Diablos Azules</a></strong>, a escuchar la algarabía estrepitosa de la nueva poesía, e incluso a veces, puede toparse con <strong>Benjamín Prado</strong> y su coleguita <strong>Sabina</strong> –que están a soplar y sorber-, o con <strong>Luís Antonio de Villena</strong>, que va como levitando desde el parnaso de su prolificencia, a dos palmos del suelo.</p>
<p style="text-align: justify;"> También aquí, en <strong>Badajoz</strong>, ha habido y hay lugar para el quehacer poético. Desde <strong>Los sabáticos,</strong> en el piso de la calle Calatrava, bajo el mecenazgo de los Segura, donde se reunían <strong>Manuel</strong> <strong>Pacheco</strong>, <strong>Delgado Valhondo</strong>, o los pintores <strong>Pedraja</strong> y <strong>Vaquero Poblador</strong>, lo más destacable ha sido la infatigable labor del señor <strong><a href="http://traztraz.blogspot.com.es/2011/04/juan-antonio-mendez-del-soto.html" target="_blank">Méndez del Soto</a></strong>, que desde <strong>La Ribera</strong>, o <strong>La Regenta</strong>, en principio, y después en el ya de sobra conocido <strong><a href="http://http://www.guiaextremadura.com/entidad/gran-cafe-victoria" target="_blank">Gran Café Victoria</a></strong>, en la céntrica calle de San Juan, coordinó, al margen de patronatos y subvenciones, poniendo muchas veces dinero de su tembloroso bolsillo, los recitales y publicaciones que de ellos se derivaron, y en los que tubo a bien invitarme a participar en varias ocasiones. Allí uno, desconcertado en su adolescencia, se sentaba al abrigo de <strong>Mediterráneo</strong> –pseudónimo de <strong>José Antonio Sánchez Carrasco</strong>&#8211; y sus <a href="http://www.abecedario.com.es/editorial/novedades/fichas/mediterraneo.htm" target="_blank">pájaros de raíces podridas</a>, o del genial <strong><a href="http://rafaelpiedehierro.com/" target="_blank">Rafael Piedehierro</a></strong>, pintor, escultor, y artista de la vida en general, a decir y a escuchar decir sus versos a los asistentes, algunos ya reputados como<strong> Moisés Cayetano</strong>, o el <em>luischamiciano&#8217;</em> <strong>Feijó</strong>. Ahora el cotarro del Victoria, tras retirarse <strong>Juan Antonio</strong>, supongo que cansado de escuchar tanta perorata insípida, lo lleva la poetisa <strong>Antonia Cerrato</strong>, que aun me guarda, creo, algunos cuadernillos que editaron con textos del menda. Pero ya no es lo mismo, uno se ve por allí de cuando en cuando con <strong><a href="http://josemanueldiez.blogspot.com.es/" target="_blank">José Manuel Díez</a></strong>, -entre colegas, Joséle, el del <a href="http://www.eldesvandelduende.com/" target="_blank">Desván</a>-, y no puede evitar sentirse como atrapado en un tiempo, en un verso que no le corresponde.</p>
<p style="text-align: justify;"> Uno de veras cree que todo el mundo tiene la capacidad de escribir un par de buenos versos -otra cosa es hacer poesía-, y asiste a los recitales con el alma abierta y los oídos expectantes, esperando ese adjetivo, ese verbo inflamable que le incendie los nardos de adentro; aunque a veces, algunas veces, todo acabe con la sensación de haber asistido a un desfile de sombreros.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/04/15/cafes-de-madrid/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>51</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Semiótica</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/04/04/semiotica/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/04/04/semiotica/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 04 Apr 2012 16:17:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julián Portillo Barrios</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Paisajes e impresiones]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Alcaldesa de Guadalupe del Perú]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Aullido]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Daniel Casado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Feria del libro de Trujillo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Francisca Pizarro Yupanqui]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[José Cercas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Julián Portillo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Semiótica]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/aullido/?p=38</guid>
		<description><![CDATA[ En algunas extrañas ocasiones, tan azarosas como escasas, sucede que las cosas más cotidianas o triviales, inadvertidas en la frenética rutilante de los días sucesivos, se nos revelan de pronto como un signo o un presagio. Basta un número entrevisto en un calendario de hace diez años, que casualmente miramos colgar de la hosca pared [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"> En algunas extrañas ocasiones, tan azarosas como escasas, sucede que las cosas más cotidianas o triviales, inadvertidas en la frenética rutilante de los días sucesivos, se nos revelan de pronto como un signo o un presagio. Basta un número entrevisto en un calendario de hace diez años, que casualmente miramos colgar de la hosca pared de un comercio de barrio, el nombre de una calle por la que transitamos a diario o por primera vez, una campana que oímos tañir desde la lejanía a la hora exacta en la que el tiempo dejó de correr para alguien…</p>
<p style="text-align: justify;"> Pensaba el otro día subiendo la<em> Cuesta</em><em> de la sangre, </em>en <strong>Trujillo</strong>, cuando <strong>José Cercas</strong>, condescendiente no se si con mi absortamiento o mi juventud, me palmeaba el hombro arrancándome de un alucinado sopor. Habíamos coincido con motivo de la <strong><a href="http://www.caceresentumano.com/saco-arte-musica/8648-trujillo-feria-del-libro-caceres.html" target="_blank">feria del libro</a></strong> de la localidad, donde yo fui contratado para impartir unos modestos talleres en los días dedicados a los géneros de relato y poesía, y él encabezaba un séquito de <em>poetisas y poetastros</em> más o menos jóvenes -menos que más- a los que ha prologado en una antología para una editorial de nueva cuña en la región. El organizador del evento –y también poeta- <strong>Daniel Casado</strong>, nos contaba entre cañas que la Alcaldesa de Guadalupe del Perú -que se encontraba de paso por estos pagos para estrechar un hermanamiento entre ésta ciudad y su homónima extremeña-, había venido a la inauguración portando un vistoso medallón de oro, y no pude evitar que mi imaginación exaltada se formara la imagen, algo arquetípica, de una altiva criolla que como truncada Virreina de La Nueva Castilla, miraba con orgullo impostado, desde las escaleras de la Plaza Mayor, a los diez Incas encadenados, tallados  bajo el escudo de armas  del marqués sin marquesado <strong>Francisco Pizarro</strong>, en la hermosa fachada del palacio renacentista que un sobrino de <strong>Churriguera</strong> construyera para la hija mestiza del ambicioso conquistador<strong>, Francisca Pizarro Yupanqui.</strong></p>
<p style="text-align: justify;"> Mis tendencias a la mitomanía se desbocaban aquella pétrea noche -pasada hace sólo un par de días-, cuando a veintinueve, y en la dicha<em> Cuesta de la sangre</em>,  escuché repicar una campana a la hora siniestra y homicida en la que hacía justamente dos meses, perdía al hombre que me hizo de padre.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/04/04/semiotica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
	<post_id>38</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Invierno en Lisboa</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/03/12/invierno-en-lisboa/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/03/12/invierno-en-lisboa/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Mar 2012 22:33:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julián Portillo Barrios</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Paisajes e impresiones]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Aullido]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fernando Pessoa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Invierno en Lisboa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Julián Portillo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Lisboa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Mario de Sá-Carneiro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Muñoz Molina]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[O livro do desasosiego]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/aullido/?p=21</guid>
		<description><![CDATA[ Existen ciudades de sonoridad tan prodigiosa, que la sola pronunciación de su nombre basta para evocar un mundo acotado de exuberancias exóticas. Cada ciudad es a la vez una negación y una promesa, la incertidumbre de muchas otras vidas posibles, futuras y pasadas, que atisbas entre los callejones adoquinados de la baixa, o asomadas a [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"> Existen ciudades de sonoridad tan prodigiosa, que la sola pronunciación de su nombre basta para evocar un mundo acotado de exuberancias exóticas. Cada ciudad es a la vez una negación y una promesa, la incertidumbre de muchas otras vidas posibles, futuras y pasadas, que atisbas entre los callejones adoquinados de <strong>la baixa</strong>, o asomadas a los balcones de los áticos con sus caras de otro siglo. Así como dicen que <strong>Buenos Aires</strong> es una <em>ficción</em> Borgiana, sucede lo mismo con <strong> Lisboa</strong>, que uno llega a ella por primera vez, con<a href="http://www.mgar.net/docs/pessoa4.htm"><strong><em> O livro do desasosiego</em></strong></a> aún caliente y tembloroso entre las manos febriles de adolescencia, y siente algo así como un escalofrío al subir la <strong>Rua dos Douradores</strong>. Se piensa uno a los veinte años que va a cruzarse con <strong>Mario de Sá-Carneiro</strong>, rumiando en su rutina de opio a contar sus infortunios a <strong>Pessoa</strong>, que lo espera con impaciencia de abstinente en las tasca de la esquina.</p>
<p style="text-align: justify;"> Luego, con los años y las visitas te acabas enterando de que en el <strong>Café Martinho</strong>, donde tantas veces se reunió el grupo <strong>Orfheu</strong>, hay una sucursal bancaria desde 1969, que es algo así como un <em><strong>Burma</strong>,</em> el puti de esa novela <em>negra</em> de <strong>Muñoz Molina</strong> a la que he plagiado hoy el título.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/aullido/2012/03/12/invierno-en-lisboa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>21</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
