{"id":116,"date":"2013-01-06T23:17:30","date_gmt":"2013-01-06T23:17:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/?p=116"},"modified":"2013-01-06T23:17:30","modified_gmt":"2013-01-06T23:17:30","slug":"survival-on-christmas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/2013\/01\/06\/survival-on-christmas\/","title":{"rendered":"Survival on Christmas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" style=\"vertical-align: top;\" src=\"\/\/4.bp.blogspot.com\/-f6k6qWManKY\/TdRM-lTfchI\/AAAAAAAACKQ\/jezuQDQbkKE\/s1600\/papa%2Bnoel%2Bborracho023.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"133\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"color: #333333;\">Las calles, decoradas e iluminadas con esa parafernalia anual de motivos navide\u00f1os, eran un hervidero d\u00f3nde los consumidores se agolpaban frente a escaparates y comercios, pose\u00eddos de ese af\u00e1n impuesto de comprar y comprar, en el que el hecho de pagar, de adquirir un objeto por in\u00fatil o innecesario que este sea, les hace tal vez sentir que \u201cson\u201d, que existen en este mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00a0Entre ellos, <strong>Saturnino Fern\u00e1ndez<\/strong> \u2013que de alguna manera ha de llamarse el h\u00e9roe de nuestra historia, o mejor dicho, el antih\u00e9roe, que los h\u00e9roes resultan casi siempre pretenciosos y aburrid\u00edsimos- <strong>cojo, flaco, cuarent\u00f3n y sentimental, se dirig\u00eda hacia unos grandes almacenes con esa ilusi\u00f3n amarga, con esa esperanza triste que deben sentir los parados de larga duraci\u00f3n al encontrar un empleo precario, que por unos pocos d\u00edas, asigne una direcci\u00f3n concreta a sus pies.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00a0El caso es que Saturnino era uno de esos cuarenta mil \u201cafortunados\u201d, que de entre los casi seis millones de parados del pa\u00eds, hab\u00eda encontrado un empleo en el sector servicios para la temporada navide\u00f1a<\/strong>. Y uno de los pocos hombres adem\u00e1s, pues para estos menesteres del comercio, suelen preferirse mujeres lo m\u00e1s j\u00f3venes y bellas posible, seg\u00fan los c\u00e1nones insulsos y estandarizados de la \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00a0El gent\u00edo, perfumado y engalanado, abarrotaba las aceras y avenidas hablando de sus cosas, esto es, de la crisis \u2013 siempre la crisis- o del fracasado Apocalipsis Maya, que d\u00edas atr\u00e1s hab\u00eda causado paranoia y consternaci\u00f3n. Claro que no a <strong>Saturnino, que con mujer y tres hijos, la nevera vac\u00eda y los cajones repletos de facturas impagadas, <\/strong>bien hubiese deseado que fuera cierta toda esa rumorolog\u00eda ap\u00f3crifa del final de los tiempos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00a0Al llegar por fin al hipermercado, se dirigi\u00f3 al punto de informaci\u00f3n, y tras identificarse, un segurata goril\u00f3n y pelado, con gesto ce\u00f1udo y sin mediar palabra, lo condujo a un vestuario donde se apilaban cajas de excedentes o de promociones de regalo, como cestas navidad y cosas as\u00ed, y en una esquina, <strong>dentro de una cochambrosa taquilla, asomaba colgado de una percha su nuevo uniforme de trabajo: un ro\u00eddo traje de fieltro de Santa Claus<\/strong>, o como decimos en Espa\u00f1a de forma espantosa, <strong>de Pap\u00e1 Noel.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00a0Se visti\u00f3 pausadamente, intentando ajustar aquel enorme traje a su escu\u00e1lida fisonom\u00eda, remang\u00e1ndose los pu\u00f1os y los bajos del pantal\u00f3n, coloc\u00e1ndose la barba que se le ca\u00eda de un lado y que ol\u00eda a tabaco negro y a saliva. <strong>No pudo evitar sentirse est\u00fapido, rid\u00edculo \u00bfC\u00f3mo hab\u00eda podido llegar a esto? Si hasta hace poco disfrutaba de un empleo de verdad<\/strong>, puede que mileurista y esforzado, es cierto, pero al menos el mono de mozo del almac\u00e9n donde hab\u00eda trabajado siempre, aunque sucio, era de su talla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00a0Comenzaron a temblarle las piernas, y una sensaci\u00f3n de v\u00e9rtigo, un azoramiento interno, se apoderaba de su aliento, de su pulso. Mir\u00f3 en derredor, y <strong>entre las cestas de regalo distingui\u00f3 lo que parec\u00eda ser una botella de an\u00eds<\/strong>. No acostumbraba a beber, pero no se sabe porque extra\u00f1a raz\u00f3n, porqu\u00e9 impulso desesperado, <strong>tom\u00f3 la botella y comenz\u00f3 a empinarla dando tragos sucesivos. El licor le calentaba la garganta y el est\u00f3mago, y poco a poco, las piernas dejaron de temblarle y la sensaci\u00f3n de miedo se iba diluyendo con la bebida<\/strong>. Se ech\u00f3 el saco de caramelos al hombro, y agarr\u00f3 la campanilla dorada dispuesto a salir, pero antes, un trago m\u00e1s, o tal vez dos, o tal vez tres\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00a0Al rato, por los pasillos del centro comercial, <strong>los montones de gente\u00a0 se dispersaban para abrir paso a un Santa Claus fam\u00e9lico y mugriento, que tambaleante gritaba el t\u00edpico: \u00a1\u00a1Jouuu, jouuu, jouuu!!<\/strong> <strong>mientras ta\u00f1\u00eda la campanita, arrastrando la pata coja y la borrachera, agarr\u00e1ndose a cada poco a los estantes para no caerse<\/strong>. Sin escandalizarse demasiado los compradores segu\u00edan removiendo los c\u00famulos desordenados de ropa, como aut\u00f3matas, al ritmo techno y machac\u00f3n, dise\u00f1ado para aumentar el consumo en las grande\u00a0 superficies. <strong>Sin saber bien porqu\u00e9, ven\u00edan a la mente de Santa, es decir, de Saturnino, im\u00e1genes deste\u00f1idas<\/strong> de su infancia, de la infancia menos lejana de sus hijos, de su esposa afanada siempre en sus labores interminables, <strong>y una especie de congoja, como una bola que le obstru\u00eda la garganta, lo precipit\u00f3 en una llorera blanda, en un gimoteo apenas perceptible.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00a0De pronto, una mano lo zarande\u00f3 del hombro como quien agita al viento una prenda vieja<\/strong>. El segurata, fuera de s\u00ed, lo arrastr\u00f3 hasta la puerta gritando improperios: \u00a1Maldito borracho!, \u00bfpara eso crees que te pagamos, para que te bebas nuestras botellas y vayas por ah\u00ed molestando a los clientes? <strong>Y lo arroj\u00f3 a la calle con todas sus fuerzas, quedando \u00e9ste boca abajo, en una torsi\u00f3n imposible<\/strong> <strong>entre un fotomat\u00f3n y una maquina de bolas,<\/strong> <strong>mientras los ni\u00f1os<\/strong>, <strong>impasibles,<\/strong> <strong>le pasaban por encima<\/strong>.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Las calles, decoradas e iluminadas con esa parafernalia anual de motivos navide\u00f1os, eran un hervidero d\u00f3nde los consumidores se agolpaban frente a escaparates y comercios, pose\u00eddos de ese af\u00e1n impuesto de comprar y comprar, en el que el hecho de pagar, de adquirir un objeto por in\u00fatil o innecesario que este sea, les hace tal [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[31,43,58,167],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=116"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/116\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}