{"id":21,"date":"2012-03-12T22:33:00","date_gmt":"2012-03-12T22:33:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/?p=21"},"modified":"2012-03-12T22:33:00","modified_gmt":"2012-03-12T22:33:00","slug":"invierno-en-lisboa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/2012\/03\/12\/invierno-en-lisboa\/","title":{"rendered":"Invierno en Lisboa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Existen ciudades de sonoridad tan prodigiosa, que la sola pronunciaci\u00f3n de su nombre basta para evocar un mundo acotado de exuberancias ex\u00f3ticas. Cada ciudad es a la vez una negaci\u00f3n y una promesa, la incertidumbre de muchas otras vidas posibles, futuras y pasadas, que atisbas entre los callejones adoquinados de <strong>la baixa<\/strong>, o asomadas a los balcones de los \u00e1ticos con sus caras de otro siglo. As\u00ed como dicen que <strong>Buenos Aires<\/strong> es una <em>ficci\u00f3n<\/em> Borgiana, sucede lo mismo con\u00a0<strong> Lisboa<\/strong>, que uno llega a ella por primera vez, con<a href=\"http:\/\/www.mgar.net\/docs\/pessoa4.htm\"><strong><em> O livro do desasosiego<\/em><\/strong><\/a> a\u00fan caliente y tembloroso entre las manos febriles de adolescencia, y siente algo as\u00ed como un escalofr\u00edo al subir la <strong>Rua dos Douradores<\/strong>. Se piensa uno a los veinte a\u00f1os que va a cruzarse con <strong>Mario de S\u00e1-Carneiro<\/strong>, rumiando en su rutina de opio a contar sus infortunios a <strong>Pessoa<\/strong>, que lo espera con impaciencia de abstinente en las tasca de la esquina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Luego, con los a\u00f1os y las visitas te acabas enterando de que en el <strong>Caf\u00e9 Martinho<\/strong>, donde tantas veces se reuni\u00f3 el grupo <strong>Orfheu<\/strong>, hay una sucursal bancaria desde 1969, que es algo as\u00ed como un <em><strong>Burma<\/strong>,<\/em> el puti de esa novela <em>negra<\/em> de <strong>Mu\u00f1oz Molina<\/strong> a la que he plagiado hoy el t\u00edtulo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Existen ciudades de sonoridad tan prodigiosa, que la sola pronunciaci\u00f3n de su nombre basta para evocar un mundo acotado de exuberancias ex\u00f3ticas. Cada ciudad es a la vez una negaci\u00f3n y una promesa, la incertidumbre de muchas otras vidas posibles, futuras y pasadas, que atisbas entre los callejones adoquinados de la baixa, o asomadas a [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[21,70,102,114,122,141,153,161],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}