{"id":89,"date":"2012-07-10T12:07:12","date_gmt":"2012-07-10T12:07:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/?p=89"},"modified":"2012-07-10T12:07:12","modified_gmt":"2012-07-10T12:07:12","slug":"un-tesoro-inadvertido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/aullido\/2012\/07\/10\/un-tesoro-inadvertido\/","title":{"rendered":"Un tesoro inadvertido"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/4.bp.blogspot.com\/-llWZWcaXtBo\/TcwhTYycGaI\/AAAAAAAAISU\/2MtwpxvvN1o\/s1600\/berlin+3.jpg\" alt=\"\" width=\"141\" height=\"156\" \/><span style=\"font-size: x-small; color: #333333;\">\u00a0 &#8220;El afortunado hallazgo de un solo libro puede haber cambiado el destino de un hombre&#8221; <\/span><\/strong><br \/>\n<span style=\"color: #333333;\"> <strong><span style=\"font-size: x-small;\"> Marcel Proust<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00a0El pueblo era extrarradio derruido de establos y chavolas, donde se hacinan el hambre y el miedo, las bestias y la tuberculosis.<\/strong> Era enjambre de ni\u00f1os rapados y ausentes que vagan como aut\u00f3matas entre un disparate de escombros. Era centro p\u00e9treo de solariegas casas blasonadas, de uniformes azules y mantillas, de balcones floreados donde hermosean altivas las banderas de los vencedores. <strong>El pueblo era, c\u00f3mo no, de un color sepia, como toda la posguerra,<\/strong> <strong>de un sepia tirando a mierda, un sepia sucio<\/strong> de tisis y tratos vejatorios, de tumbas improvisadas y malos sentimientos, de un sin fin de humillaciones y miseria, de militares bajo palio que procesionan como h\u00e9roes a sus ca\u00eddos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00a0Pep\u00edn Fern\u00e1ndez \u201cel pupas\u201d, era uno de esos ni\u00f1os, tambi\u00e9n sepia<\/strong>, <strong>que se iban al catre sin cenar, y dorm\u00edan y so\u00f1aban sobre un jerg\u00f3n de paja<\/strong>. Un ni\u00f1o como tantos otros de los que entonces se iban al catre sin cenar, y dorm\u00edan y so\u00f1aban -sobre todo con comida- sobre un jerg\u00f3n de paja. Ni\u00f1o labriego y desescolarizado, -al maestro tuvieron que matarlo por rojo y\u00a0 masonazo que era el hijoputa, dec\u00edan en el pueblo- m\u00e1s t\u00edmido que triste, m\u00e1s cansado que ni\u00f1o, <strong>empleaba sus pocas horas libres en buscar como un poseso en la monta\u00f1a, un tesoro que dec\u00eda, ve\u00eda en sue\u00f1os<\/strong>. Claro que en el pueblo nadie lo cre\u00eda, porque como era insoportablemente t\u00edmido lo tomaban por loco o tonto, -los ni\u00f1os de la guerra ya se sabe- y Pep\u00edn \u00faltimamente que no dejaba de hablar de tesoros escondidos, y de sue\u00f1os y cosas raras, mientras se rascaba las pupas de la cabeza curadas con azufre, y miraba el vac\u00edo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00a0El caso es que hab\u00eda dejado de jugar a maquis o fusileros con El Rata y Buenaventura \u2013 que no me llam\u00e9is Buenaventura co\u00f1o, que ahora me llamo Paquito- y de robar por las noches melones en lo del Lucio, y hasta de obligar al Sonso a hacer de cura para apedrearlo, porque el Sonso era monaguillo el muy mierda, y adem\u00e1s mariconeaba un poco. <strong>Ahora s\u00f3lo vagaba por la monta\u00f1a<\/strong> con los ojos casi en blanco y las pupas de la cabeza levantadas. Andaba m\u00e1s bien <strong>distra\u00eddamente, como sin buscar, esperando tal vez alg\u00fan indicio, un arrebato de la sangre, o una se\u00f1al divina que le indicase el camino, <\/strong>el lugar exacto donde adentrar sus manos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00a0<strong>En el pueblo se extra\u00f1aron al principio, pero pronto terminaron por obviar o ignorar el fen\u00f3meno<\/strong>, puesto que eran gentes acostumbradas a todas las atrocidades que ampara una guerra, y hab\u00edan perdido cuanto menos, la curiosidad y la capacidad para la sorpresa. R\u00e1pidamente<strong> la familia de Pep\u00edn<\/strong>, que consist\u00eda en una sola t\u00eda enfebrecida de hijos y pobreza,<strong> fue dando al chaval por perdido<\/strong>, y hasta el Sonso, en el fondo, se alegraba un poco, porque ya no ten\u00eda que esconder la merienda que le daban de monaguillo, ni hacer de cura apedreado, porque con el Pep\u00edn en la monta\u00f1a, El Rata y Paquito\/Buenaventura, no ten\u00edan cojones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00a0Un buen d\u00eda<\/strong>, el extraviado, como hab\u00edan comenzado a llamarlo tan socarronamente en el pueblo, <strong>baj\u00f3 corriendo de la monta\u00f1a con los ojos desorbitados y un legajo de papel entre las manos sucias de tierra, gritando: lo encontr\u00e9, lo encontr\u00e9\u00e9, lo encontr\u00e9\u00e9\u00e9\u00e9\u00e9!<\/strong> Dos campesinos polvorientos, que descansaban con sus cargas en una sombra, interpelaron al ni\u00f1o: a ver Pep\u00edn, qu\u00e9 carajo traes ah\u00ed, y <strong>Pep\u00edn le entreg\u00f3 el gastado legajo manuscrito de oscuros signos indescifrables para aquellos hombres<\/strong>, analfabetos como \u00e9l, <strong>que no le concedieron ning\u00fan valor, ni el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s<\/strong>. <strong>Uno de ellos<\/strong>, cansado del campo y de la guerra, de la hoz y los nacionales, <strong>hizo trizas el legajo<\/strong> y abofete\u00f3 a Pep\u00edn, que qued\u00f3 en cuclillas, llorando, mientras recog\u00eda los pedacitos y musitaba:<strong> mi tesoro, mi teso\u2026<\/strong><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 &#8220;El afortunado hallazgo de un solo libro puede haber cambiado el destino de un hombre&#8221; Marcel Proust \u00a0 \u00a0El pueblo era extrarradio derruido de establos y chavolas, donde se hacinan el hambre y el miedo, las bestias y la tuberculosis. 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