<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Catalana con JamónHistoria &#8211; Catalana con Jamón</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/category/historia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon</link>
	<description>Otro sitio más de Comunidad Blogs Hoy.es</description>
	<lastBuildDate>Thu, 16 May 2019 16:55:26 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Cuatro arcos en el recuerdo: Bará, Barcelona, Cáparra y Mérida</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2013/01/07/cuatro-arcos-en-el-recuerdo-bara-barcelona-caparra-y-merida/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2013/01/07/cuatro-arcos-en-el-recuerdo-bara-barcelona-caparra-y-merida/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 07 Jan 2013 18:13:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fco. Javier M. Romagueras</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Alagón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Ambroz]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Bará]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Barcelona]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cáparra]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Emérita]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Exposición Universal 1888]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Jerte]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Norma Editorial]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Parque de la Ciudadela]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Plasencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[RNE]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Tarraco]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Trajano]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Vía Augusta]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Vía de la Plata]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/?p=100</guid>
		<description><![CDATA[Del conjunto de elementos que pueblan el universo arquitectónico, sin ser yo especialista en la materia, hay uno que siempre me ha llamado la atención por su singularidad: el arco de características triunfales, es decir, aquél que no forma parte de un edificio, sino que tiene personalidad por sí mismo y como tal ha llegado [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Del conjunto de elementos que pueblan el universo arquitectónico, sin ser yo especialista en la materia, hay uno que siempre me ha llamado la atención por su singularidad: el arco de características triunfales, es decir, aquél que no forma parte de un edificio, sino que tiene personalidad por sí mismo y como tal ha llegado hasta nuestros días. A lo largo de mi vida he conocido unos cuantos, tanto en España como en el resto de países que he visitado, pero hay cuatro, ubicados en Catalunya y Extremadura, que por distintas razones son los que más íntimamente unidos están a mi memoria.</strong></p>
<div id="attachment_101" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/Arco-de-Bará.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-101" class="size-medium wp-image-101" title="Arco-de-Bará" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/Arco-de-Bará.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/Arco-de-Bará.jpg 640w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/Arco-de-Bará-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-101" class="wp-caption-text">Arco de Bará</p></div>
<p><strong>EL ARCO DE BARÁ</strong></p>
<p>Está situado a unos 20 kilómetros de la Tarraco romana, al borde de la Vía Augusta, la calzada que nacía en las gaditanas columnas de Hércules y llegaba hasta los Pirineos.  El <a href="http://www.spanisharts.com/arquitectura/imagenes/roma/tarragona_bara.html">Arco de Bará</a> es uno de los <em>clásicos</em> a lo largo de los años de estudio. Este arco monumental, del que unos dicen que era un arco del triunfo y otros que se trata de una delimitación fronteriza de territorios, forma parte de esa serie de ciudades, lugares, monumentos, pinturas, esculturas, etc., que uno siempre ha conocido a través de los libros y que, cuando por fin lo descubre físicamente sobre el terreno, siente una emoción muy especial.</p>
<p>Construido en el siglo I a C., es uno de los monumentos romanos más conocidos de la península y forma parte del legado arqueológico de Tarragona reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.</p>
<div id="attachment_102" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/bcnarcotriunfo.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-102" loading="lazy" class="size-medium wp-image-102" title="bcnarcotriunfo" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/bcnarcotriunfo.jpg" alt="" width="300" height="222" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/bcnarcotriunfo.jpg 610w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/bcnarcotriunfo-300x222.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-102" class="wp-caption-text">Arco del Triunfo de Barcelona</p></div>
<p><strong>EL ARCO DEL TRIUNFO DE BARCELONA</strong></p>
<p>El arco más íntimamente ligado a mi niñez. Sus 30 metros de altura me resultaban totalmente impresionantes, todavía me lo parecen hoy, e invitaban a mirar al cielo cuando pasabas por debajo de él.</p>
<p>Situado en el Paseo de San Juan de Barcelona, muy cerca del Parque de la Ciudadela, está construido en ladrillo visto, en estilo neomudéjar. Se concibió como pórtico de entrada a la Exposición Universal de Barcelona de 1888, lo que refuerza su carácter marcadamente cívico. La muestra supuso la recuperación para la ciudad de una zona, la ciudadela, que era el núcleo de la represión borbónica, sufrida tras haber apoyado los barceloneses al Archiduque Carlos de Austria de la Guerra de Sucesión a la Corona Española.</p>
<p>Ciertamente el paseo por los alrededores del <a href="http://www.barcelonaturisme.com/Castellano/_3Ngb8YjSpL3IOAs7oO2GTUo2MLOwtX5b2FPsc9IkdtPSSyH_EmGlGHSiB8rZxFJxrDboFOcQ4p6AnJJoJD7KSYJAmQnxuS4TBNfTXGO1Zz0D6r1t6IGAtg">Arco del Triunfo</a>, en cuya proximidad se encuentra la librería y editorial <a href="http://www.normaeditorial.com/">NORMA</a>, sigue siendo uno de mis favoritos de la capital catalana.</p>
<div id="attachment_103" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/cáparra.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-103" loading="lazy" class="size-medium wp-image-103" title="cáparra" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/cáparra.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/cáparra.jpg 500w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/cáparra-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-103" class="wp-caption-text">Arco de Cáparra</p></div>
<p><strong>EL ARCO DE CÁPARRA</strong></p>
<p>Para mi gusto, el más fascinante de todos. Lo conocí a finales de los años 80 del pasado siglo XX, cuando ocupé la dirección de RNE en Plasencia. Los entornos de la ciudad, con los valles del Jerte, del Ambroz y del Alagón, fueron lugares habituales de desplazamientos para cubrir informaciones de todo tipo. Y así fue como descubrí este impresionante arco, el único cuadriforme que pervive en la península.</p>
<p>Por aquél entonces, <a href="http://www.viajarporextremadura.com/cubic/ap/cubic.php/doc/La-ciudad-romana-de-Caparra-290.htm">Cáparra</a> apenas era el arco aislado sobre la calzada romana. Con el paso de los años la ciudad fue desentrañando sus secretos, con lo que cada visita era una nueva sorpresa y una forma diferente de percibir el lugar.</p>
<p>Otro de sus atractivos, a diferencia del resto de arcos de los que hablo, es su aislamiento. Estar allí, paseando por entre las calles de la antigua ciudad de Cáparra, bajo su atenta vigilancia, es uno de esos pequeños momentos entrañables en los que uno se reconcilia con el mundo.</p>
<p>Situado en medio de una zona de dehesa, uno no se lo encuentra al paso, sino que tiene que ir expresamente.  Desde la A66, la autovía de la Plata, a pocos kilómetros de Plasencia,hay que tomar el desvío a Guijo de Granadilla &#8211; Oliva de Plasencia. También se puede ir por la salida de Villar de Plasencia, en dirección al Embalse de Gabriel y Galán. A partir de ahí empieza a estar indicado.</p>
<div id="attachment_104" style="width: 234px" class="wp-caption alignleft"><a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/Arco-Trajano.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-104" loading="lazy" class="size-medium wp-image-104" title="Arco Trajano" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/Arco-Trajano.jpg" alt="" width="224" height="300" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/Arco-Trajano.jpg 478w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2013/01/Arco-Trajano-224x300.jpg 224w" sizes="(max-width: 224px) 100vw, 224px" /></a><p id="caption-attachment-104" class="wp-caption-text">Arco de Trajano, en Mérida</p></div>
<p><strong>EL ARCO DE TRAJANO</strong></p>
<p>El arco bajo el que más me he prodigado durante los últimos años es el de <a href="http://www.consorciomerida.org/conjunto/monumentos/arcodetrajano">Trajano</a>, en Mérida. Según los entendidos en la materia, esta denominación es totalmente aleatoria y sin fundamento alguno, siendo fruto de la tradición popular de los habitantes emeritenses. Tampoco parecen ponerse de acuerdo las distintas fuentes sobre su función, aunque parece que la más aceptada es que se trataba de una monumental puerta de acceso a un espacio sagrado.</p>
<p>En cualquier caso, de este arco, de unos 15 metros de altitud total, me impresiona sobre todo la pureza de la bóveda que describe y las dimensiones de los sillares de granito que lo forman, perfectamente sustentados unos en otros. Cuando uno ve ejemplos constructivos como éste, con dos mil años a sus espaldas y múltiples peripecias históricas, no puede por menos que pensar que las construcciones actuales no parece que vayan a tener la misma longevidad.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2013/01/07/cuatro-arcos-en-el-recuerdo-bara-barcelona-caparra-y-merida/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
	<post_id>100</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Especial de &#8220;Memòria antifranquista del Baix Llobregat&#8221; sobre el genocidio franquista en Extremadura</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/12/02/especial-de-memoria-antifranquista-del-baix-llobregat-sobre-el-genocidio-franquista-en-extremadura/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/12/02/especial-de-memoria-antifranquista-del-baix-llobregat-sobre-el-genocidio-franquista-en-extremadura/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 02 Dec 2012 19:48:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fco. Javier M. Romagueras</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Agustina Merino]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[AMHDBLL]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Ángel Olmedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[antifranquismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Antonio Martín Martín]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Antonio Mayoi]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Baix Llobregat]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Candela Chaves]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Catalunya]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cayetano Ibarra]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fco. Javier García Carrero]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fernando Barrero Arzac]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Francisco Cebrián]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Francisco Espinosa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Francisco Moreno Gómez]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[GEHCEx]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Guerra Civil]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Jesús C. Rodríguez]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[José Hinojosa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[José Ramón González]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Juan José del Águila]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Manuel díaz Ordoñez]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[María Jesús Milán]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Memoria histórica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[PReMEx]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/?p=85</guid>
		<description><![CDATA[Recientemente acaba de aparecer editado el número 12 de la publicación “Memòria antifranquista del Baix Llobregat”, portavoz de la Associació per a la Memòria Històrica i Democràtica del Baix Llobregat (AMHDBLL). Se trata de un número extraordinario de 120 páginas que reúne 18 artículos de diversos autores, que tratan aspectos como la cuestión agraria en [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Recientemente acaba de aparecer editado el número 12 de la publicación “Memòria antifranquista del Baix Llobregat”, portavoz de la <a href="http://www.memoria-antifranquista.com/">Associació per a la Memòria Històrica i Democràtica del Baix Llobregat (AMHDBLL)</a>. Se trata de un número extraordinario de 120 páginas que reúne 18 artículos de diversos autores, que tratan aspectos como la cuestión agraria en Badajoz, los desaparecidos en la ciudad de Cáceres durante la Guerra Civil, la aplicación de la justicia militar en la provincia de Badajoz, los niños esclavos del franquismo en Extremadura o la depuración del magisterio primario de Sierra de Gata.</strong></p>
<div id="attachment_86" style="width: 297px" class="wp-caption alignright"><a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/12/Memoria-antifranquista.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-86" loading="lazy" class="size-full wp-image-86" title="Memoria antifranquista" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/12/Memoria-antifranquista.jpg" alt="" width="287" height="406" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/12/Memoria-antifranquista.jpg 287w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/12/Memoria-antifranquista-212x300.jpg 212w" sizes="(max-width: 287px) 100vw, 287px" /></a><p id="caption-attachment-86" class="wp-caption-text">Portada del especial dedicado a Extremadura</p></div>
<p><strong>Francisco Ruiz Acevedo</strong>, presidente de la AMHDBLL, en su presentación de este número extraordinario, indica que el mismo va dirigido <em>a todas las familias extremeñas que padecieron, y no olvidan, todos y cada uno de los horrores represivos de toda índole perpetrados por los golpistas fascistas y que, a estas alturas, no tienen el menor conocimiento de sus familiares desparecidos y enterrados en fosas comunes, para ofrecerles el homenaje merecido y el consiguiente y digno enterramiento</em>.</p>
<p>La publicación, añade Ruiz Acevedo, también va dirigida <em>a todos los extremeños y sus descendientes que residen en Catalunya, que tuvieron que abandonar sus lugares de origen para huir del hambre y de la represión. En nuestra comarca del Baix Llobregat podemos cifrarlos en alrededor de un 10%, que se han organizado en asociaciones repartidas por toda la geografía catalana, y una parte de las mismas pertenecen al Baix Llobregat … Estamos en deuda y vaya nuestro mayor agradecimiento por la información facilitada por la Federación de Asociaciones Extremeñas de Catalunya</em>.</p>
<p>Entre los autores que se incluyen en este número figuran historiadores como <strong>Francisco Espinosa</strong>, <strong>José Hinojosa, Javier Martín Bastos, Francisco Moreno Gómez, Candela Chaves, Manuel Díaz Ordoñez, María Jesús Milán, Ángel Olmedo Alonso, José Ramón González Cortés, Fco. Javier García Carrero y Fernando Barrero Arzac; </strong>miembros de la junta directiva de la AMHDBLL, como el abogado <strong>Antonio Martín Martín, </strong>y la catedrática de educación secundaria <strong>Agustina Merino Tena;</strong> el ex-magistrado <strong>Juan José del Águila Torres</strong>, el investigador <strong>Francisco Cebrián Andrino, </strong>el vicepresidente de la Asociación Memorial Democrático de Trabajadores de SEAT, <strong>Antonio Mayo Gutiérrez</strong>; <strong>Jesús C. Rodríguez Arroyo</strong>, licenciado en Ciencias Empresariales, y, finalmente, <strong>Cayetano Ibarra</strong>, coordinador del Proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica en Extremadura (<a href="http://www.memoriahistoricaextremadura.es/">PReMEx</a>).</p>
<p>Junto a los artículos, la publicación incluye cuatro anexos sobre los siguientes temas:</p>
<ul>
<li>Reclusos-trabajadores procedentes de Cataluña internos en las colonias penitenciarias militarizadas en Montijo, condenados a 20 y 30 años de prisión.</li>
<li>Lista de asesinados por la represión franquista en Villanueva de la Serena.</li>
<li>Visión global de la represión franquista en la ciudad de Cáceres.</li>
<li>Relación de presos extremeños muertos en la colonia penitenciaria de Formentera entre 1941 y 1942.</li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/12/02/especial-de-memoria-antifranquista-del-baix-llobregat-sobre-el-genocidio-franquista-en-extremadura/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>85</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Fernando el Católico, Guadalupe y los payeses catalanes</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/11/12/fernando-el-catolico-guadalupe-y-los-payeses-catalanes/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/11/12/fernando-el-catolico-guadalupe-y-los-payeses-catalanes/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Nov 2012 08:41:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fco. Javier M. Romagueras</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Carlos de Viana]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Catalunya]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Consell de Cent]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Diputació del General]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Fernando II de Aragón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[feudal]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Guadalupe]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Isabel]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Juan II de Aragón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Lleida]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[malos uso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Mirabel]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Navarra]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[nobleza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[payeses]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[remences]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Reyes Católicos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sentencia arbitral]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[TVE]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/?p=76</guid>
		<description><![CDATA[La serie televisiva Isabel, que emite los lunes TVE, además de traer al primer plano de la actualidad la figura de la que llegó a ser reina de Castilla en 1474, también lo ha hecho con la figura del que fue su consorte, Fernando de Aragón. Como es bien conocido, ambos pasaron a la historia [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La serie televisiva <a href="http://www.rtve.es/television/isabel-la-catolica/"><em>Isabel</em></a>, que emite los lunes TVE, además de traer al primer plano de la actualidad la figura de la que llegó a ser reina de Castilla en 1474, también lo ha hecho con la figura del que fue su consorte, Fernando de Aragón. Como es bien conocido, ambos pasaron a la historia bajo el título de <em>Reyes Católicos</em>, siendo los primeros en unir bajo un mismo mando los dos grandes reinos peninsulares, Portugal aparte. La presencia aquí, en <em>Catalana con jamón</em>, de la figura de Fernado II de Aragón, se debe a que uno de los hechos más importantes de su reinado, la resolución del conflicto que enfrentaba a los payeses catalanes con la nobleza feudal, tuvo lugar en el <a href="http://www.monasterioguadalupe.com/">Real Monasterio de Guadalupe.</a></strong></p>
<a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/11/Fernando-el-Católico.jpg"><img loading="lazy" class="size-full wp-image-78" title="Fernando el Católico" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/11/Fernando-el-Católico.jpg" alt="" width="620" height="282" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/11/Fernando-el-Católico.jpg 620w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/11/Fernando-el-Católico-300x136.jpg 300w" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" /></a>
<p>La <strong>Sentencia Arbitral de Guadalupe</strong> fue dictada en el cacereño monasterio de Las Villuercas, el 21 de abril de 1486. Con su adopción se ponía punto y final a un largo período de conflictos en Catalunya, que había enfrentado a los payeses contra la nobleza rural y sus privilegios feudales, los denominados <em>malos usos</em>. Estos, similares a los que estaban sometidos en otros territorios los siervos de la gleba, consistían en que los payeses, pese a ser considerados hombres libres, no podían abandonar las tierras del señor para el que trabajaban, porque estaban adscritos a las mismas de modo forzoso y hereditario. La única forma de marcharse, y conseguir por tanto la libertad de movimientos, era mediante el pago de un rescate o <em>remença.</em></p>
<p><em></em>La lucha por estos derechos, se entrecruzó con los habituales conflictos entre la realeza, representados en este caso por el enfrentamiento entre el rey de Aragón,<strong> Juan II</strong>, y su hijo <strong>Carlos de Viana</strong>, a cuenta de la sucesión al trono de Navarra. Hecho prisionero por su padre, las Cortes catalanas, reunidas en Lleida en 1460, deciden asumir su defensa. Su muerte en 1461, será el detonante del inicio de la guerra civil catalana, que enfrentó por una parte a los seguidores realistas y, por otra, a los nobles y a las instituciones autóctonas, como la Diputació del General y el Consell de Cent.</p>
<p>En medio de este fragor, que obligó al rey Juan II a exiliarse a Aragón, dejando como regente en Catalunya a su esposa, la reina <strong>Juana Enríquez</strong>, junto a su hijo Fernando, el futuro <em>rey católico</em>; se produce el primero de los levantamientos de los payeses, que se ponen de lado del bando real.</p>
<p><a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/11/sentencia-guadalupe-L-B9LrSJ.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-79" title="sentencia-guadalupe-L-B9LrSJ" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/11/sentencia-guadalupe-L-B9LrSJ.jpeg" alt="" width="320" height="307" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/11/sentencia-guadalupe-L-B9LrSJ.jpeg 320w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/11/sentencia-guadalupe-L-B9LrSJ-300x288.jpeg 300w" sizes="(max-width: 320px) 100vw, 320px" /></a>La contienda concluye en 1472, con la capitulación del bando nobiliario e institucional catalán, frente a los realistas, que habían recibido la inestimable y costosísima ayuda de las huestes francesas de <strong>Luis XI</strong>, a cambio de ceder los territorios catalano-aragoneses del Rosellón y la Cerdanya. Los payeses esperaban que su contribución en favor de Juan II se viera recompensada por la abolición de los <em>malos usos</em>. Pero no sucedió así. Juan II, viejo y enfermo, se dedicó a contemporizar con la nobleza, preocupado además como estaba por asegurar el enlace con Castilla a través de la boda de su hijo Fernando con Isabel.</p>
<p>La no resolución del problema, hizo que la situación del campesinado catalán fuera de constante conflictividad, con abundantes revueltas y levantamientos. Ya reinando en Aragón, Fernando II, en setiembre de 1484 se inicia la <em>segunda guerra remença</em>. La virulencia y persistencia del conflicto que enfrentaba a los payeses contra la nobleza y las instituciones catalanas obliga a Fernando II, enfrascado entonces junto a Isabel en la conquista de Granada, a buscar la negociación como vía de resolución, ofreciéndose como mediador entre las partes. Esta intervención cristaliza la ya mencionada fecha del 21 de abril de 1486, con la Sentencia Arbitral e Guadalupe, con la que se pone fin al enfrentamiento y se resuelven, en parte los problemas. Con la sentencia, los payeses consiguen el dominio útil sobre los terenos que cultivan a cambio de una cantidad relativamente pequeña. También consiguen, a cambio de otro pago, que se aboliese el derecho de los señores a maltratarlos y otros cuantos derechos feudales. Eso sí, deben seguir rindiendo pleitesía a los señores, aunque se elimina cualquier vinculo de servidumbre.</p>
<p>La libertad personal que los payeses catalanes consiguieron en el siglo XV, y que en el resto de la Península y en otros países europeos no se lograría hasta bien entrados los siglos XVIII y, según dónde, hasta el siglo XIX, supuso un importante impulso económico y social para Catalunya, porque eximidos de la vinculación al señor y al territorio, muchos de ellos pudieron cambiar de residencia y dedicarse a otras tareas, como las comerciales, artesanas e industriales.</p>
<p>La explicación del hecho de que la resolución se dictase en Guadalupe se debe a que los Reyes Católicos pasaron diversos períodos en el cercano <a href="http://extremadurense.blogspot.com.es/2011/01/palacio-de-mirabel-guadalupe-caceres.html">Palacio de Mirabel</a>.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/11/12/fernando-el-catolico-guadalupe-y-los-payeses-catalanes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>76</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>1835: Relación entre las sociedades económicas de amigos del país de Cáceres y Barcelona</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/11/02/1835-relacion-entre-las-sociedades-economicas-de-amigos-del-pais-de-caceres-y-barcelona/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/11/02/1835-relacion-entre-las-sociedades-economicas-de-amigos-del-pais-de-caceres-y-barcelona/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 02 Nov 2012 09:01:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fco. Javier M. Romagueras</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Barcelona]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cáceres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Carlos III]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Ilustración]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[José Álvarez Guerra]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[José María Lama]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Miquel Roca]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Pedraja]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Real Sociedad Económica Amigos del País]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/?p=64</guid>
		<description><![CDATA[José María Lama, amigo, historiador y socio, me hace llegar un documento que ha encontrado en una de sus múltiples pesquisas entre archivos y cartapacios. Se trata de una comunicación que dirige la Sociedad Económica de Amigos del País de Cáceres al gobernador civil de Cáceres (que era en ese momento José Álvarez Guerra, bisabuelo [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://josemarialama.blogspot.com.es/">José María Lama</a>, amigo, historiador y socio, me hace llegar un documento que ha encontrado en una de sus múltiples pesquisas entre archivos y cartapacios. Se trata de una comunicación que dirige la Sociedad Económica de Amigos del País de Cáceres al gobernador civil de Cáceres (que era en ese momento José Álvarez Guerra, bisabuelo de los Machado), para que inserte en el boletín de la provincia un anuncio de la Sociedad Económica de Amigos del País de Barcelona.</strong></p>
<div id="attachment_65" style="width: 369px" class="wp-caption alignright"><a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/10/Boletín-Cáceres-RSEAP.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-65" loading="lazy" class="size-full wp-image-65" title="Boletín Cáceres RSEAP" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/10/Boletín-Cáceres-RSEAP.jpg" alt="" width="359" height="500" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/10/Boletín-Cáceres-RSEAP.jpg 359w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/10/Boletín-Cáceres-RSEAP-215x300.jpg 215w" sizes="(max-width: 359px) 100vw, 359px" /></a><p id="caption-attachment-65" class="wp-caption-text">Anuncio en el Boletín Oficial de Cáceres, del 21 de agosto de 1835</p></div>
<p>El anuncio, que aparece publicado en la página 4 del ejemplar del Boletín Oficial de Cáceres, del 21 de agosto de 1835, es un ejemplo de las relaciones que existían a mediados del siglo XIX entre las sociedades dedicadas al fomento del país de Cataluña y Extremadura.</p>
<p>El texto del anuncio hace referencia a un concurso convocado por la sociedad barcelonesa, para  premiar a quien mejor demuestre, a través de una memoria, la necesidad de <em>la industria para el fomento de la agricultura</em>. Entre las curiosidades del texto, llama la atención la catalogación que se hace del territorio de Cataluña, al que se considera como <em>suelo estéril en su mayor parte</em>.</p>
<p>Las sociedades económicas de amigos del país surgieron en varios países europeos, como España, Irlanda y Suiza, en la segunda mitad del siglo XVIII, al calor de las ideas de la Ilustración. Su objetivo era, y sigue siendo, fomentar el desarrollo económico y social de sus respectivos territorios, desde ambientes culturales y filantrópicos no vinculados directamente a las administraciones públicas.</p>
<p>En España, la primera de las que se constituyó fue la Sociedad Bascongada de Amigos del País, en 1765, por iniciativa del Conde de Peñaflorida. Pero no fue hasta 1775, con la publicación de la Real Cédula de Carlos III, y el apoyo de Campomanes a la creación de la Real Sociedad Matritense de Amigos del País, que recibieron el impulso definitivo para su extensión por todo el país.</p>
<p>En Extremadura, la <a href="http://www.rseeap.org/">Real Sociedad Extremeña Económica de Amigos del País de Badajoz</a>, se constituyó en 1816, y mantiene su actividad hasta nuestros días, siendo su presidente, desde 1989, Francisco Pedraja Muñoz. En cuanto a la de Cáceres, desaparecida en la actualidad, su creación cabría situarla alrededor de los primeros años treinta del siglo XIX, aunque a través de las distintas consultas no ha sido posible hallar la fecha exacta. Por su parte, la<a href="http://www.sebap.com/"> Societat Econòmica Barcelonesa d’Amics del Pais</a>, se creó en 1822, y hoy en día ocupa su presidencia Miquel Roca i Junyent.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/11/02/1835-relacion-entre-las-sociedades-economicas-de-amigos-del-pais-de-caceres-y-barcelona/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>64</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La huella de los caballeros catalanes en la primera reconquista de Extremadura</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/06/29/la-huella-de-los-caballeros-catalanes-en-la-primera-reconquista-de-extremadura/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/06/29/la-huella-de-los-caballeros-catalanes-en-la-primera-reconquista-de-extremadura/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Jun 2012 21:46:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fco. Javier M. Romagueras</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Historia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/?p=28</guid>
		<description><![CDATA[En el último tercio del siglo XII, en el año 1166, un grupo de barones catalanes participaron en la primera Reconquista de la Villa de Alcántara, acompañando a su señor, el Conde de Urgel, Armengol VII, quien a su vez servía al Rey de León, Fernando II. Entre estos caballeros figuraban Arnal de Ponte, Arnal [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>En el último tercio del siglo XII, en el año 1166, un grupo de barones catalanes participaron en la primera Reconquista de la Villa de Alcántara, acompañando a su señor, el Conde de Urgel, Armengol VII, quien a su vez servía al Rey de León, Fernando II. Entre estos caballeros figuraban Arnal de Ponte, Arnal de Sanahuja, Bernardo Mediá, Ramón Vilalta y, sobre todos, Pedro de Bellvís.</strong></p>
<div id="attachment_29" style="width: 420px" class="wp-caption alignright"><a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/06/Castillo-de-Belv%C3%ADs-de-Monroy.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-29" loading="lazy" class="size-medium wp-image-29" title="Castillo de Belvís de Monroy" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/06/Castillo-de-Belv%C3%ADs-de-Monroy.jpg" alt="" width="410" height="279" /></a><p id="caption-attachment-29" class="wp-caption-text">Castillo de Belvís de Monroy</p></div>
<p><strong>Carlos Callejo Serrano</strong>, humanista, investigador y Cronista Oficial de Cáceres, (Barcelona 1911-Cáceres 1993), se remonta a dicho período para intentar explicar el origen, aparentemente catalán, del nombre de algunas localidades y topónimos de la provincia de Cáceres, como Belvís, Monroy o Miravete. Su estudio, titulado “<a title="Barones catalanes en la conquista de Extremadura" href="http://www.dip-badajoz.es/cultura/ceex/index.php?cont=reex&#038;op=B">Barones catalanes en la conquista de Extremadura</a>”, apareció publicado hace 26 años, en la Revista de Estudios Extremeños que edita el Centro de Estudios Extremeños de la Diputación Provincial de Badajoz. Concretamente en el Tomo 42, volumen 3, correspondiente a septiembre-diciembre de 1986.</p>
<p>En su amplio e interesante artículo, Carlos Callejo explica que Fernando II de León donó Alcántara al conde Armengol <em>por los buenos servicios que le hizo en la conquista de Extremadura</em>. A la villa de Alcántara se le concedió un término que abarcaba hasta la Sierra de San Pedro, por el sur, y por el norte todas las tierras<em> cuyas aguas caían sobre el río Tajo</em>. Varios de los caballeros que le acompañaron en sus años de servicio al rey leonés, hasta su muerte en 1184, ocuparon puestos relevantes en la administración de los territorios ocupados. Así, Arnal de Ponte y Berenguer Arnal fueron nombrados <em>custodios</em> principales de la villa, y Bernardo de Mediá actuó a modo de secretario del conde. Sin embargo, el que más interés tiene, a los efectos de la tesis que planteó Carlos Callejo, es Pedro de Bellvís. <em>Sabemos </em>–explica el autor- <em>que muy cerca de Alcántara los caballeros catalanes procedieron a edificar un castillo que defendiera o vigilara el acceso a la plaza por el sur, por donde venía un antiguo camino romano y podían venir huestes musulmanas hostiles. Este castillo se llamó, y se llama, Bellvís, el mismo que años adelante, y al servicio del rey de Castilla, puso el mismo nombre a otro castillo junto al Jarama. No disponemos de datos de las posibles relaciones de Pedro de Bellvís con los Belvís desparramados en la Extremadura castellana, pero se conjetura que, o fueron edificados por el mismo personaje, o son un eco toponomástico del primero de ellos</em>.</p>
<p>A lo largo de su trabajo, Carlos Callejo se refiere tanto a aspectos lingüísticos, como a heráldicos, incursiona en las relaciones entre el Reino de León y el Condado de Urgel, bucea en la historia del clan de los Monroy, nos cuenta sobre las Extremaduras y las varias Reconquistas. Finaliza con una serie de conclusiones que se reproducen a continuación:</p>
<div id="attachment_30" style="width: 488px" class="wp-caption alignleft"><a href="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/06/Sepulcro-Armengol-VII.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-30" loading="lazy" class="size-full wp-image-30" title="Sepulcro Armengol VII" src="/catalanaconjamon/wp-content/uploads/sites/49/2012/06/Sepulcro-Armengol-VII.jpg" alt="" width="478" height="476" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/06/Sepulcro-Armengol-VII.jpg 478w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/06/Sepulcro-Armengol-VII-150x150.jpg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/49/2012/06/Sepulcro-Armengol-VII-300x300.jpg 300w" sizes="(max-width: 478px) 100vw, 478px" /></a><p id="caption-attachment-30" class="wp-caption-text">Sepulcro de Armengol VII y de su esposa, Blanca de Foix, exhibidas desde 1928 en el The Cloisters Museum de Nueva York</p></div>
<p><em>1ª.- Los topónimos de sonancia catalana y con paralelos en el área lingüística levantina, fueron con gran probabilidad impuestos a fines del siglo XII por los Barones o Caballeros catalanes que acompañaron al Conde de Urgel, Armengol VII, después de la toma de Alcántara en 1166, y a quienes fueron concedidos territorios en el valle del Tajo. Esto vale al menos para tres de ellos: Monroy, Miravete y Belvís. Del cuarto, Monfragüe, nada se puede afirmar, pese a su sonancia. Carece de paralelos en Levante y su etimología no está aún nada clara.</em></p>
<p><em>2ª.- Al producirse a fines del siglo XII el alud almohade, todos estos territorios se perdieron, pero no los topónimos. En la segunda reconquista de estas tierras, a principios del siglo XIII, fueron repobladas con los mismos nombres. El poco tiempo que estuvieron en poder musulmán, hace verosímil esto último.</em></p>
<p><em>3ª.- No parece demostrable que las familias extremeñas de los Monroy y los Belvís, pese a las similitudes heráldicas, descendieran de los caballeros catalanes compañeros de Armengol VII. Los pueblos citados se perdieron muy pronto y lo único que quedó en pie, como hemos dicho, fueron los topónimos, los cuales persistieron hasta volverse a ganar las tierras en la definitiva reconquista. Más tarde, nobles familias leonesas tomarían su apellido de estos topónimos, dando así origen a los linajes que tanto suenan en la Historia, de Monroyes y Belvises</em>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/06/29/la-huella-de-los-caballeros-catalanes-en-la-primera-reconquista-de-extremadura/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>28</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>&gt;Catalanes en Extremadura (1763-1872) [y IV]: Los laneros. Los hermanos Calaff.</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/18/catalanes-en-extremadura-1763-1872-y-iv-los-laneros-los-hermanos-calaff/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/18/catalanes-en-extremadura-1763-1872-y-iv-los-laneros-los-hermanos-calaff/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 18 May 2012 15:44:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fco. Javier M. Romagueras</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Historia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/18/catalanes-en-extremadura-1763-1872-y-iv-los-laneros-los-hermanos-calaff/</guid>
		<description><![CDATA[>Cuarta y última entrega del artículo del Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, Miguel Ángel Melón, en la que se analiza la presencia de familias catalanas en la ciudad de Cáceres, entre 1763 y 1872. En esta última parte vuelve a aparecer uno de los apellidos que más han quedado vinculados a [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>><span style="font-size: small"><b><span>Cuarta y última entrega del artículo del Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, Miguel Ángel Melón, en la que se analiza la presencia de familias catalanas en la ciudad de Cáceres, entre 1763 y 1872. En esta última parte vuelve a aparecer uno de los apellidos que más han quedado vinculados a la ciudad, Calaff, en esta ocasión por sus negocios laneros. </span></b></span></p>
<p><!--[if gte mso 9]>   Normal  0      21      false  false  false    ES  X-NONE  X-NONE                                       MicrosoftInternetExplorer4                                     <![endif]--><!--[if gte mso 9]>                                                                                                                                                                                                                                                                                    <![endif]--><!--[if gte mso 10]> /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} <![endif]--> </p>
<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right;margin-left: 1em;text-align: right">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center"><a href="http://3.bp.blogspot.com/-VxwtaHB-M9U/T7ZslUUBlXI/AAAAAAAABgM/FMR2NzRiLlE/s1600/Lavadero-de-los-Barruecos-sobre.jpg"><img loading="lazy" border="0" height="214" src="//3.bp.blogspot.com/-VxwtaHB-M9U/T7ZslUUBlXI/AAAAAAAABgM/FMR2NzRiLlE/s320/Lavadero-de-los-Barruecos-sobre.jpg" width="320" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center">El Lavadero de los Barruecos</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">El interés de los catalanes por el mercado lanero cacereño se advierte ya al poco de su llegada, si bien como una parte más de sus múltiples tratos, pero no, en principio, como la fundamental. Esto no sucederá hasta la tercera década del siglo XIX en que los hermanos Calaff harán una apuesta definitiva en esta dirección y convertirán el tráfico con lanas en su principal fuente de ingresos, culminando así los tres estadios en torno a los que configuran sus actividades los catalanes en Extremadura. En 1828, tras la separación de Miguel Calaff de la compañía de comercio Viuda de Segura Tomás y Compañía, junto con su hermano José Policarpo compra a la Condesa de Torrearias el Lavadero de los Barruecos -el más importante de los tres que funcionaban en Cáceres-, por valor de 340.000 reales. Por esas fechas, según las informaciones contenidas en el Vecindario de Cáceres de 1828, el total de lanas lavadas ascendía a 50.000 arrobas, la mayor parte de las cuales eran tratadas en el mencionado lavadero.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Aunque no se conservan datos acerca del funcionamiento del lavadero para la primera mitad del siglo XIX, los que conocemos para la segunda permiten establecerlo con claridad y, salvo matices, hacer extensibles algunas de las conclusiones obtenidas para todo el período aquí considerado, desde las formas de aprovisionamiento, hasta el siempre complicado asunto de estimar los costes de producción y el destino final de las remesas de lanas. </span></div>
<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left;margin-right: 1em;text-align: left">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center"><a href="http://2.bp.blogspot.com/-2hkPz7gCiSk/T7ZtAO86ISI/AAAAAAAABgU/MIds8nl0xC0/s1600/Lanas+vendidas+por+Miguel+Calaff+en+1862+.GIF"><img loading="lazy" border="0" height="298" src="//2.bp.blogspot.com/-2hkPz7gCiSk/T7ZtAO86ISI/AAAAAAAABgU/MIds8nl0xC0/s400/Lanas+vendidas+por+Miguel+Calaff+en+1862+.GIF" width="400" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center">Lanas vendidas por Miguel Calaff en 1862</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">En cuanto a la adquisición de lanas durante el año 1862 -al que aparecen referidos cuantos cálculos se expresan a continuación-, el lavadero se surte de lanas leonesas, finas riberiegas y negras en los esquileos de la jurisdicción de Cáceres, lo que supone el 38,06 % de las 18.415 arrobas que compran los Calaff. En las comarcas meridionales extremeñas los acopios más importantes se realizan en Mérida, Almendralejo, Zafra y Fuente del Maestre, hasta completar el 41,1 %; el 20,8 % restante procede de las Vegas Altas del Guadiana (de Don Benito, principalmente). </span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Una vez conseguidas las remesas de lanas, cuyos precios variaban en función de su clase y calidad, eran llevadas al lavadero para ser tratadas y, posteriormente, enviadas a diferentes puntos de la geografía nacional y europea. </span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">En el capítulo de gastos, los derivados de la adquisición, esquileo, recogida y transporte representan el 45,0 % y albergan notables diferencias según las zonas de procedencia de las remesas. Las compradas en los esquileos cacereños, en contrapartida a que por ser las de mejor calidad registran los precios más elevados, conllevan unos menores gastos de acarreo; por el contrario, las procedentes de tierras pacenses unen a unos precios más bajos unos desembolsos superiores por comisiones y transporte. El lavado de la lana absorbe el 36,76 % (tratamiento, jornales para mantenimiento de las calderas y embalaje), de donde resulta un coste medio por arroba lavada de 4,1 reales.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Por diversos motivos, relacionados con el hecho de que no a todas las lanas se da salida el año en que se adquieren, en las estimaciones de beneficios se ha de operar con extremada cautela, pero los resultados ponen de manifiesto la importancia del capital que movía una empresa lanera. En el año considerado, el valor de las 18.415 arrobas de lana se eleva a 1.548.251 reales, mientras que las 12.540,5 arrobas que saca al mercado le reportan un total de 1.851.895 realess. Si a la primera partida se añaden los costes de esquileo, transporte y tratamiento de la materia prima (134.529 reales), el valor global del desembolso es de 1.682.780 reales que, deducidos del producto final que recoge la contabilidad (1.863.355 reales), arrojan un saldo líquido de 180.575 reales, a los que vendría a añadirse el producto de las 5.887 arrobas que, ya lavadas, se almacenan para darles salida en posteriores ejercicios. Una primera conclusión que se desprende a partir de todo lo expuesto parece evidente: la rentabilidad que aseguraban estas empresas se encontraba muy por encima de la que proporcionaban otras actividades dominantes en Extremadura hasta entonces, como la explotación de la tierra o la renta inmobiliaria, amén de permitir unos amplios márgenes de beneficio susceptibles de orientarse en otras direcciones. Y todo ello a la vista de que, para entonces, la calidad de estas lanas, con relación a las que durante el primer tercio del siglo salían de Extremadura, era sensiblemente inferior.</span></div>
<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right;margin-left: 1em;text-align: right">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center"><a href="http://4.bp.blogspot.com/-mnuXATY4_xg/T7ZttS3U3LI/AAAAAAAABgc/vt60Kc3SmmE/s1600/Sin+t%C3%ADtulo.gif"><img loading="lazy" border="0" height="640" src="//4.bp.blogspot.com/-mnuXATY4_xg/T7ZttS3U3LI/AAAAAAAABgc/vt60Kc3SmmE/s640/Sin+t%C3%ADtulo.gif" width="507" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center">Entidades y comerciantes relacionados con Miguel Calaff</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">La fase final del proceso, concerniente a la comercialización de la lana, permite dibujar con detalle la red de intercambios configurada en torno al mercado lanero extremeño, los puntos de destino de la materia prima y el área de actuación de la empresa de Miguel Calaff. En el exterior, y a diferencia de lo que ocurriera en la primera mitad del siglo, las fábricas de tejidos portuguesas de Covilha acaparan el mayor porcentaje de las arrobas vendidas (el 40,2 %); Inglaterra, por el contrario, ha pasado a ocupar un segundo lugar, pero mantiene operativa la estructura comercial configurada en aquel período. Desde Sevilla, el agente de los Calaff, José María de Ibarra, concierta todas las operaciones con la firma londinense Anselmo de Arroyave y Cía., destinataria en exclusiva del 25,7 % de la lana comercializada. En ambos casos las sacas y saquetas que se remiten son de la clase leonesa, en sucio, pero también lavadas de ganados finos riberiegos y de “piaras”, de menor calidad, esquiladas en el Lavadero de los Barruecos. Por razones que desconozco, el precio final de algunas de estas partidas se multiplica por cuatro con relación al de compra, lo que no ocurre con otras lanas lavadas o en sucio que también se exportan. En Francia es el comerciante Próspero Cartier, de Santa María de Oleron, quien recibe el 11 % del total de lanas vendidas.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">En el mercado interior Extremadura absorbe el 19,6 %, sin que se conozca con exactitud el uso que a estas remesas dieran los tratantes cacereños como Jorge Rocandio, vecino de Alcántara, que a buen seguro exportara algunas a través de la frontera portuguesa con destino a Lisboa. Las cantidades vendidas a fabricantes de Béjar suman 350,9 arrobas, mientras que a Cataluña sólo se envían 228,7 arrobas, destinadas a los Señores Vinuesa y Compañía, de Barcelona, y Fontanet Hermanos, de Sabadell. Sin embargo, la firma comercial demuestra un interés creciente por consolidar las relaciones comerciales con los enclaves textiles catalanes, según se desprende del intercambio de correspondencia con los fabricantes de Sabadell. El 29 de enero de 1862, la Fontanet y Hermanos solicita de Miguel Calaff una partida de lanas, a lo que éste responde que “en jugo” no contaba con ninguna existencia y sí con 3.500 lavadas, aunque comprometidas ya con compradores extranjeros. Pero explica que “si bien, por otra parte, suponía yo que a ustedes no les convienen lanas lavadas, porque habiendo hecho el experimento más de una vez con muestras para Cataluña, como me ha sucedido últimamente con 6 sacas que deben hallarse sin vender en casa de los Señores Coll Hermanos y Barba, de Barcelona, he visto ya por experiencia que es mal negocio el envío del lavado”. Ante tal eventualidad, y dado el escaso interés que demuestran los fabricantes catalanes por las lanas lavadas, Calaff les remite 25 sacas, vía Sevilla, incluyendo en ellas lanas de todas clases, “porque es la manera de apreciar mejor el valor de unas pilas llevando vellones, añino, caídas y peladas” y manifestarles de ese modo “una prueba del deseo que me anima en hacer negocios con su respetable casa”.</span></div>
<div class="MsoNormal"></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"></span><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 11pt">Consideraciones finales</span></b></div>
<div class="MsoNormal"></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Fue otro erudito cacereño, Miguel Muñoz de San Pedro, descendiente de una familia de cameranos logroñeses que llegó a Cáceres por la misma época que los catalanes estudiados, quien, para explicar lo efímero de esta burguesía cacereña que se consolida a lo largo del siglo XIX utiliza un argumento, no carente de interés, pero mediatizado sin duda por la traumática experiencia de sus paisanos, los García Carrasco, cuya quiebra sobrevino a mediados de la centuria por una mala jugada en la bolsa madrileña: “En el fondo de todo aquello había, sin duda, en lo económico, algo momentáneo y artificial, porque las bases de las grandes casas señoriales eran sólidas, asentadas en las inmensas dehesas, mientras las de los García Carrasco se sustentaban en operaciones financieras, sujetas siempre a los inestables azares de la fortuna”. De aplicarse el análisis en los términos expuestos exclusivamente, quedarían al margen otras razones cuya influencia en lo limitado del fenómeno que se estudia no debe minusvalorarse.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Cabe destacar, en principio, una muy difícil capacidad de renovación y autoperpetuación del mundo que estos catalanes estaban contribuyendo a construir. Fuera de los pioneros como Juan Busquet, los Segura o los Calaff, escasea entre sus descendientes una preparación para los negocios y un espíritu tan emprededor como el que aquellos habían mostrado. Dejando al margen la escasa apertura de estrategias familiares que promovieron, la tan traída y llevada cuestión de la iniciativa empresarial fue algo que, al contacto con Extremadura, no consiguió arraigar más allá de esa primera generación. En ocasiones por la propia incapacidad demostrada por los herederos de los comerciantes para los negocios, pero sobre todo porque la tierra ofrecía otras alternativas más “tradicionales” que, a corto plazo y con menor asunción de riesgos, procuraban una más que evidente rentabilidad. Y así lo entendieron y pusieron en práctica muy pronto los Segura y los Calaff, si bien esta particularidad iba a poner pronto en evidencia sus límites y contradicciones.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Otra circunstancia, que incide en el mismo sentido de los argumentos expuestos anteriormente, concierne a lo limitado de los recursos que han de disputar y la necesidad de compartirlos con otros individuos llegados a Extremadura en idénticas condiciones y con parecidas inquietudes. La demanda de los productos en que traficaban podía verse incrementada en fases muy concretas, pero el contexto de la economía extremeña del siglo XIX no permitía las potencialidades que en otras partes del territorio nacional se estaban dando. A principios de la década de los treinta, por citar un ejemplo significativo, las aproximadamente 50.000 arrobas que cada año salían de los lavaderos de lanas cacereños, las 25.000 fanegas de cerales, 4.000 arrobas de aceite y 3.000 de vino que producía la capital debían disputárselas, además de con los arrendadores decimales, con las diferentes casas de comercio que existían, y las necesidades consuntivas que deparaba una población de 6.412 habitantes, que ocupaban 1.334 casas de habitación, no daban para muchas alegrías.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Quedaría por abordar, finalmente, siquiera a modo de línea de investigación en la que habrán de incidir futuros estudios, el tema del compromiso político que asumió esta burguesía en tierras extremeñas en el contexto de la crisis del Antiguo Régimen y la Revolución Liberal. De su participación en la vida municipal no faltan las noticias que dan cuenta de cómo José Segura Soler fue elegido concejal de Cáceres en 1812, 1820 y 1833; Miguel Calaff en 1833, 1835 y 1836; Santiago Calaff en 1836; Manuel Segura Ramón, por su parte, asumió la alcaldía en 1836 y Ramón Calaff en 1840. Su actuación, no obstante, iba a verse reducida a este ámbito local, consecuencia probablemente de haber sentido muy cerca la azarosa experiencia vivida por sus convecinos cacereños, la otrora todopoderosa familia García Carrasco, en su intento de traspasar las estrechas barreras de la política provincial y acceder a las esferas de la nacional, coto aquel reservado hasta entonces a las tradicionales oligarquías de campanario extremeñas.</span></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/18/catalanes-en-extremadura-1763-1872-y-iv-los-laneros-los-hermanos-calaff/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>16</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>&gt;Catalanes en Extremadura (1763-1872)[III]: Las compañías de comercio</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/14/catalanes-en-extremadura-1763-1872iii-las-companias-de-comercio/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/14/catalanes-en-extremadura-1763-1872iii-las-companias-de-comercio/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 14 May 2012 15:42:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fco. Javier M. Romagueras</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Historia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/14/catalanes-en-extremadura-1763-1872iii-las-companias-de-comercio/</guid>
		<description><![CDATA[> Tercer capítulo en el que hemos dividido el artículo que da nombre a la serie Catalanes en Extremadura (1763-1872), escrito por el Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, Miguel Ángel Melón, referido al asentamiento de diversas familias catalanas en la ciudad de Cáceres en las medianías del siglo XVIII. Esta tercera [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>><!--[if gte mso 9]>   Normal  0      21      false  false  false    ES  X-NONE  X-NONE                                       MicrosoftInternetExplorer4                                     <![endif]--><!--[if gte mso 9]>                                                                                                                                                                                                                                                                                    <![endif]--><!--[if gte mso 10]> /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman","serif";} <![endif]--> </p>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"><b><span lang="ES-TRAD">Tercer capítulo en el que hemos dividido el artículo que da nombre a la serie <i>Catalanes en Extremadura (1763-1872</i>), escrito por el Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, Miguel Ángel Melón, referido al asentamiento de diversas familias catalanas en la ciudad de Cáceres en las medianías del siglo XVIII. Esta tercera entrega que publicamos hoy está dedicada a las denominadas compañías de comercio.</span></b></div>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"></div>
<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left;margin-right: 1em;text-align: left">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center"><a href="http://2.bp.blogspot.com/-7IXSAGuYYt4/T7EmVaA-33I/AAAAAAAABf4/5TwEDzCmxnI/s1600/Soportales+CC.GIF"><img loading="lazy" border="0" height="282" src="//2.bp.blogspot.com/-7IXSAGuYYt4/T7EmVaA-33I/AAAAAAAABf4/5TwEDzCmxnI/s320/Soportales+CC.GIF" width="320" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center">Varias compañías se instalaron en la Plaza Mayor</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">La creación de compañías de comercio por parte de los catalanes supone un paso más en su consolidación como grupo, es signo de la prosperidad que experimentaron y testimonio de la diversidad que adquirieron sus negocios. Dichas entidades comienzan a operar en Cáceres a finales del siglo XVIII, pero será durante el primer tercio de la centuria siguiente cuando con mayor profusión desplieguen su actividad comercial. Dado que no es mucha la documentación que de ellas se conserva, la reconstrucción de la historia de estas entidades mercantiles se ha llevado a cabo a través de testimonios indirectos generados, en su mayor parte, por los problemas que se suscitaron en el momento de disolverse. Se llega así a pormenorizar la existencia de once compañías de comercio cuyas fechas de creación o sus integrantes no siempre consiguen determinarse con la precisión que se quisiera. Son las siguientes: </span><br /><span lang="ES-TRAD"></span></div>
<ul type="disc">
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">José Segura,      Hermanos e Hijo</span></b></li>
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">José Valentín      Segura, Hijos y Compañía</span></b></li>
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">Valentín Segura,      Hermanos y Sobrinos</span></b></li>
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">Juan Segura,      Hermanos y Sobrinos (f. s. XVIII-1818)</span></b></li>
</ul>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; José Segura y Tomás</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Simón Ferrer y Segura</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Juan Segura</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Francisco Segura</span></div>
<ul type="disc">
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">Fernández Vilanova      (1817-1821)</span></b></li>
</ul>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Herederos de Antonio Vilanova</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Casimiro Fernández</span></div>
<ul type="disc">
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">José Segura,      Hermanos y Sobrinos (1818-1822)</span></b></li>
</ul>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; José Segura y Tomás</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Juan Ferrer y Segura</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Simón Ferrer y Segura</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Josefa Ferrer y Segura</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Mª. de la Paz Ferrer y Segura</span></div>
<ul type="disc">
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">Segura Soler,      Hermanos y Compañía (1818-1828)</span></b></li>
</ul>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Valentín Segura Soler</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; José Segura Soler</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Isidro Guija</span></div>
<ul type="disc">
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">Viuda de Segura      Tomás y Compañía (1825)</span></b></li>
</ul>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Josefa Pujol</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Miguel Calaff y Ferrer</span></div>
<ul type="disc">
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">Viuda de Segura      Tomás, Hermano e Hijo (1828)</span></b></li>
</ul>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Josefa Pujol</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Roque Pujol</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">-Miguel Calaff y Ferrer</span></div>
<ul type="disc">
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">Compañía de      comercio de Miguel y José Calaff y Ferrer (1832)</span></b></li>
</ul>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Miguel Calaff y Ferrer</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; José Policarpo Calaff y Ferrer</span></div>
<ul type="disc">
<li class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">Compañía de      comercio de Miguel Calaff y Ferrer (m. s. XIX)</span></b></li>
</ul>
<div class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></b><span lang="ES-TRAD">&#8211; Miguel Calaff y Ferrer</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; José García Vinuesa</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&#8211; Vicente García Olalla</span></div>
<div class="MsoNormal"></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Se trata, en la mayor parte de los casos, de compañías integradas por los primeros catalanes que llegaron a Cáceres y por sus descendientes. No era habitual que dieran entrada en ellas a individuos ajenos al tronco familiar, excepción hecha de la fundada por los herederos de Antonio Vilanova, quienes incorporan al que había sido su cajero, Casimiro Fernández, en atención a “su pericia e inteligencia en el comercio, mediante de haver servido en este destino con el mencionado Don Antonio Vilanova el tiempo de más de doze años, conduciéndose con entera honradez, providad y pureza”. La otra excepción la protagoniza el todopoderoso lanero Miguel Calaff y Ferrer, en cuya empresa figuran como socios durante la segunda mitad del siglo XIX José García Vinuesa y Vicente García Olalla, símbolo de la comunidad de intereses que se había dado entre los individuos procedentes de otras migraciones, también selectivas, como la que tuvo su origen en los Cameros logroñeses.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Estas entidades comerciales traficaban con productos de la tierra y con otros de la más variada procedencia y su radio de actuación raramente se limitaba al siempre constreñido espacio regional. Madrid, Cataluña, Levante, los puertos andaluces, vascos o portugueses eran punto de destino de sus mercancías, pero también lugar de aprovisionamiento de los géneros que exponían en sus tiendas. No obstante, y pese a darse en todas ellas unas características muy similares, en cuanto a composición y funcionamiento, conviene analizarlas por separado para fijar con detalle las peculiaridades de su configuración.</span></div>
<div class="MsoNormal"></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">De la primera sociedad mercantil formada por catalanes que recogen noticias fiables los protocolos cacereños es de la denominada <i>Juan Segura, Hermanos y Sobrinos</i>, cuya historia transcurre entre finales del siglo XVIII y 1818, año de su disolución. Como fondo de la sociedad se relacionan la casa número 17 del Portal Llano, en la Plaza Mayor, cinco inmuebles urbanos y parte de otro que se utilizaba como fábrica de jabonería; 546 mrs. de participación repartidos entre las dehesas de las Capellanías, Arenal de Delgadillo y Arenal de Loaísa; una parte del denominado “Olivar de los catalanes”; algunas cabezas de ganado que no se especifican y una casa en Sevilla, la número 19 del sitio denominado del Peladero. Dicho capital pasó ese mismo año a formar parte de otra nueva sociedad, la <i>José Segura, Hermanos y Sobrinos</i>, integrada por José Segura y los hijos de Simón Ferrer y Segura. Su duración se fija en un período de seis años, a contar desde el 1 de enero de 1818, pero al poco de crearse esta sociedad, en 1822, se procedía a su disolución ante los problemas que atravesaba, llegando sus socios a los compromisos que se relacionan a continuación:</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">1. Para la separación de los fondos de la compañía “dispusieron de común acuerdo no se hicieren balances para saber si había habido utilidades o pérdidas en la Sociedad, tanto por estar todos creídos que probablemente más bien resultarían pérdidas que utilidades, como de no hacerlos se seguía a todos mutua comodidad”. </span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">2. En virtud de dicho acuerdo se convienen en aceptar como pago de sus haberes los géneros de tienda, dinero y ganados que quedasen.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">3. Pese a que el capital de los hijos de Simón Ferrer y Segura en 1817 se tasó en 208.560 reales en géneros, fincas y ganados lanares, convinieron recibir de su tío (José Segura y Tomás) y de su hermano (Juan Ferrer y Segura) la cantidad de 146.882 reales en los géneros expresados en el capítulo segundo.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">4. Quedarían para Simón, Josefa y María de la Paz Ferrer y Segura las rentas de las casas y fincas percibidas desde el 29 de Junio de 1821, pero también de su cuenta y riesgo correrían las 318 cabezas lanares que pertenecían por entonces a la sociedad. Dicha cabaña continuaría administrada hasta la misma fecha del año siguiente por José Segura y Tomás, quien abonaría a todos los interesados la lana, el queso y las crías que hubiera hasta la partición.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">5. Todos se dan por pagados de lo que les correspondía de la sociedad, quedando las deudas a cargo de José Segura y Tomás y de Juan Ferrer y Segura, a no ser que alguna se hubiera originado con los negocios particulares de Simón Ferrer y Segura.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">6. Por último, se detallan las propiedades pertenecientes a Simón, Josefa y María de la Paz Ferrer y Segura: cinco casas en la calle de Santa Bárbara y de la Santa Cruz, procedentes de la extinguida compañía de Juan Segura, Hermanos y Sobrinos; la parte de la casa que poseía en Sevilla y las rentas de yerbas que disfrutaban en las mencionadas dehesas cacereñas.</span></div>
<div class="MsoNormal"></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Un año antes del final y del principio, respectivamente, de estas dos sociedades eran los herederos del comerciante catalán Antonio Vilanova quienes, en unión del cajero de su padre, fundaban la <i>Compañía Fernández-Vilanova</i>, según atestigua un protocolo del 26 de noviembre de 1817, con sede en el Portal empedrado de la Plaza Mayor de Cáceres y bajo las siguientes condiciones:</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">1. El capital inicial de la sociedad ascendía a 75.948 reales y 7 mrs., procedentes de géneros de tienda (72.171 reales y 24 mrs.), valor de los mostradores y estantes (1.455 reales), pesos y romanas (511 reales) y diferentes efectos de la casa (1.810 reales y 17 mrs.).</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">2. La aportación de Casimiro Fernández y su esposa era de 18.200 reales, a los que venían a añadirse 57.748 reales y 7 mrs. de la menor Josefa Antonia Domínguez Reyes, hija de Manuel Domínguez y Josefa Reyes, esposa ésta en segundas nupcias de Casimiro Fernández y heredera también de Antonio Vilanova.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">3. En consideración a que todo el trabajo de la sociedad recaería en Casimiro Fernández, a él corresponderían dos terceras partes de las utilidades y el resto a los herederos de Vilanova. Se dispone que igual proceder se seguiría de haber pérdidas y que todos ellos se mantendrían de los beneficios de la sociedad.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">4. Casimiro Fernández se obliga a presentar todos los años el correspondiente balance “para acordar en su vista lo que se crea conveniente para su maior fomento y utilidades”.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">5. Si Josefa Antonia Domínguez Reyes falleciera antes de los nueve años, pasaría a formar parte de la entidad hasta su finalización el también comerciante catalán Manuel Busquet.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">6. Por ningún motivo podrían extraerse cantidades del fondo social de la compañía por Casimiro Fernández o sus herederos durante los nueve años que especificaba el contrato, y sólo se les autorizaba si lo necesitaban para su manutención o para la adquisición de géneros de comercio, “para que de este modo se vaia aumentando siempre el fondo de dicha sociedad y sean maiores por consiguiente las utilidades”.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">7. Al disolverse, cada parte recuperaría sus porciones de capital y las ganancias obtenidas, bien en efectivo o en géneros de tienda y bienes muebles.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">&nbsp;La trayectoria de esta casa de comercio se vería interrumpida de forma brusca con el fallecimiento en 1819 de su principal impulsor, Casimiro Fernández. Las noticias que se conservan sobre el asunto sólo permiten saber que el óbito se debió a una “enfermedad contagiosa” sin determinar y que los rumores sobre el posible contagio de los géneros de tienda se extendieron pronto por Cáceres, hasta el extremo de que la venta de las existencias sólo podría efectuarse después de pasado un tiempo, en secreto y a individuos forasteros. En octubre de 1821 se procedía al finiquito de la sociedad, aceptando para ello unas pérdidas de 7.458 reales y 23 mrs.</span></div>
<div class="MsoNormal"></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Del año 1825 data la creación de la casa de comercio nominada <i>Viuda de Segura Tomás y Compañía</i>, de la que formaron parte inicialmente Josefa Pujol (esposa del difunto José Segura y Tomás), y su yerno, Miguel Calaff y Ferrer. Al fondo social de la entidad pasaron los bienes dejados por Segura y la dote de su esposa. Un tiempo después se admite en ella al hermano de la viuda, Roque Pujol, quien aportó 64.666 reales y 24 mrs., dando origen a la compañía <i>Viuda de Segura Tomás, Hermano e Hijo</i>. A partir de aquí se iniciaron las desavenencias entre los socios hasta culminar con su disolución, ”por motivos que no hay necesidad de referir”, pero que suponemos provocados por la falta de entendimiento entre suegra y yerno. Ha de intervenir entonces el Corregidor de Cáceres y en 1832, al no haberse realizado inventario y partición de los bienes de José Segura, encuentran bastantes dificultades para repartir los créditos y géneros de la tienda, “que tanto varían en especies y cantidades después de pasados algunos años”. Tras mediar tres vecinos de la ciudad, se acuerda inventariar lo existente en 1832 y deducir la dote de la viuda, para de ese modo determinar el valor aproximado de los bienes heredados de José Segura y Tomás y finiquitar la partición.</span></div>
<div class="MsoNormal"></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">El 31 de enero de 1828 concluía su andadura la entidad mercantil <i>Segura Soler, Hermanos y Compañía,</i> tras diez años de operar en Cáceres como el segundo centro más reputado en los tratos de lanas y el mercado crediticio. De ella formaban parte los hermanos Valentín y José Segura Soler y, circunstancia poco frecuente según se vio, el también comerciante Isidro Guija. La escritura que refleja su disolución únicamente señala que se llevó a cabo “en razón a estar cumplido el tiempo por que se formó”, pero mucho me temo que en tal decisión pesaran razones de otra índole. El convenio se materializó en torno a estos siete puntos:</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">1. Quedaba disuelta la compañía desde el último balance, concluido el 1 de agosto de 1827, si bien hasta el 6 de mayo de 1828 no se procedería a su liquidación total.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">2. Desde esta última fecha se autorizaba a los socios a emprender libremente cualquier clase de negocio, siempre y cuando no se usaran los fondos de la compañía ni se sirvieran de sus dependientes.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">3. Se autorizaba a José Segura Soler a disponer de 15.000 reales anuales y lo que correspondiera proporcionalmente de esta cantidad a Valentín Segura en relación al capital por él aportado.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">4. José Segura pasaría a Cataluña y el 6 de mayo de 1828 debía presentarse en Cáceres, por sí o mediante apoderado, para concluir la liquidación de la sociedad y la división de sus bienes. De no hacerlo, se facultaba a la Justicia real ordinaria y a los Jueces de la Real Audiencia de Extremadura para que designaran a las personas que representaran a ambos socios.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">5. Como los bienes de la sociedad pertenecían a los dos hermanos, quedaba separado de ella Isidro Guija, previo pago del sueldo que le correspondiera por su trabajo.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">6. Se permitía a Valentín Segura y su familia permanecer en la casa tienda de la sociedad, mantenidos del fondo de la misma, pero siendo de su cuenta “calzar, vestir, maestros, diversiones e instrumentos”.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">7. Al regreso de José Segura de Cataluña se le abonarían, si no comiera en la casa de la sociedad, seis reales diarios hasta finales de julio de 1828.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Pese a todo lo estipulado, no tardaron en sobrevenir las diferencias entre ambos hermanos, a las cuales quiso permanecer ajeno Isidro Guija por expreso deseo. Se conviene para ello “en separarse absolutamente, como desde ahora se separa, de todos los derechos y acciones que puedan corresponderle en el concepto de tal socio, tanto por las reclamaciones del capital que introdujo en susodicha compañía sin utilidades o pérdidas, como por los salarios y manutención de su mujer y familia, como también lo que por qualquiera otro concepto pueda resultar”. De esta parte del acuerdo sólo consta que lo cumpliera Valentín Segura, previo compromiso de entregarle 7.630 reales en un año. Estas son las últimas noticias que he localizado en Cáceres a propósito de las compañías comerciales formadas por catalanes, tras el vaciado sistemático de los fondos de los escribanos ante los que habitualmente registraban sus escrituras y de cuantos protocolos notariales se conservan hasta mediados del siglo XIX.</span></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/14/catalanes-en-extremadura-1763-1872iii-las-companias-de-comercio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>15</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>&gt;Catalanes en Extremadura (1763-1872) [II]: Los comerciantes</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/11/catalanes-en-extremadura-1763-1872-ii-los-comerciantes/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/11/catalanes-en-extremadura-1763-1872-ii-los-comerciantes/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 11 May 2012 18:10:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fco. Javier M. Romagueras</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Historia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/11/catalanes-en-extremadura-1763-1872-ii-los-comerciantes/</guid>
		<description><![CDATA[> Abordamos la segunda entrega del escrito del Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, Miguel Ángel Melón, en la que hace referencia al asentamiento de diversas familias catalanas en la ciudad de Cáceres en las medianías del siglo XVIII. El capítulo que publicamos hoy es el dedicado a los comerciantes. Se ha [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>><!--[if gte mso 9]>   Normal  0      21      false  false  false    ES  X-NONE  X-NONE                                       MicrosoftInternetExplorer4                                     <![endif]--><!--[if gte mso 9]>                                                                                                                                                                                                                                                                                    <![endif]--><!--[if gte mso 10]> /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} <![endif]--> </p>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"><b><span lang="ES-TRAD">Abordamos la segunda entrega del escrito del Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, Miguel Ángel Melón, en la que hace referencia al asentamiento de diversas familias catalanas en la ciudad de Cáceres en las medianías del siglo XVIII. El capítulo que publicamos hoy es el dedicado a los comerciantes.</span></b></div>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"></div>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"><!--[if gte mso 9]>   Normal  0      21      false  false  false    ES  X-NONE  X-NONE                                       MicrosoftInternetExplorer4                                     <![endif]--><!--[if gte mso 9]>                                                                                                                                                                                                                                                                                          <![endif]--><!--[if gte mso 10]> /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} <![endif]--> </div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Se ha de partir de la consideración de que, como hace algún tiempo advirtiera A. García-Baquero, “un comerciante es un concepto vago e indeterminado que encubre un conjunto de actividades económicas muy rico y complejo”, y que su perfil sociológico abarca una amplia gama de posibilidades que va desde, quienes teniendo establecida casa de comercio, exponen en sus anaqueles géneros de la más variada índole y procedencia, hasta aquellos que añaden a sus tráficos los productos agropecuarios e intervienen en los mercados crediticios, de la tierra y de la propiedad inmobiliaria. El comerciante catalán de Cáceres responde, en términos generales y prescindiendo de su condición de fabricante, a la figura del clásico “formigueig” del siglo XVIII descrita por P. Vilar: “comerciante, financiero, arrendatario, industrial, propietario agrícola; ningún terreno parecía estar vedado a la iniciativa de un hombre que con cierto capital disponible, poseía el típico temperamento de empresario”.</span></div>
<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center"><a href="http://2.bp.blogspot.com/-u_kFC7IFNSE/T61Ul5-ElKI/AAAAAAAABfk/8lTZmc0IBRI/s1600/PLano+C%25C3%25A1ceres+siglo+XVIII.jpg"><img loading="lazy" border="0" height="240" src="//2.bp.blogspot.com/-u_kFC7IFNSE/T61Ul5-ElKI/AAAAAAAABfk/8lTZmc0IBRI/s320/PLano+C%25C3%25A1ceres+siglo+XVIII.jpg" width="320" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center">Plano de Cáceres en el siglo XVIII</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">En este sentido, los inventarios<i> post-mortem</i>realizados por los comerciantes catalanes en Cáceres descubren la existencia en el grupo de tres “modelos”, según la composición de sus fortunas y la orientación de sus negocios. El primero, que bien pudiera identificarse con Antonio Vilanova, Juan Busquet o Jaime Ferrer y Segura, define a los comerciantes en géneros de tienda, pero que no dudan en realizar tímidas incursiones en el mercado crediticio y otras más considerables en el de la propiedad inmobiliaria. El segundo, cuyo paradigma encarnarían los Segura Soler, añade a los productos de tienda el comercio de cereales, ganados y lanas, a la par que amplía las bases de los mercados de capitales, bienes raíces e inmuebles urbanos. En el tercer modelo, identificado con Miguel Calaff, se advierte un alejamiento de la diversificación operacional que suponen los ejemplos anteriores para concentrar su atención en el tráfico lanero y las operaciones bancarias, al tiempo que se acentúa su condición de gran propietario de inmuebles urbanos y propiedades rústicas.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Fuera del ámbito local y de los mercados y ferias regionales, tres eran los circuitos de intercambios hacia los que orientaban sus preferencias los catalanes de Cáceres: los puertos andaluces y portugueses del Atlántico, el litoral mediterráneo y los mercados castellanos del interior. De los primeros se servían para dar salida a los productos extremeños -la lana, sobre todo- y para recibir los que desde su tierra de origen y las regiones levantinas les remitían fabricantes y comerciantes de Barcelona, Tarrasa, Igualada, Sabadell o Alcoy, así como los provenientes del mercado colonial. Esto les permitía, según se advierte en las minuciosas relaciones de productos que incorporan a los inventarios, tener bien y puntualmente surtidos sus estantes y trastiendas de toda clase de tejidos y ultramarinos. Madrid, por su parte, adquiría una cuádruple dimensión en la articulación del mercado interior peninsular: allí cristalizaban todos los grandes negocios relacionados con la administración; era el centro bancario por excelencia; generaba su población una demanda de proporciones considerables, y actuaba como punto de redistribución de las más diversas producciones y de encuentro entre mercados aparentemente inconexos. De su condición de proveedores de la administración no quedan huellas en Cáceres, pero sí de su proceder como prestamistas y de sus tráficos en ganados y cereales remitidos a ese ente cambiante y multiforme en que se estaba convirtiendo la capital del reino. </span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Hacia dónde orientan los capitales obtenidos de sus tráficos mercantiles; qué estrategias inversoras realizan y cómo van dando forma a sus patrimonios, son cuestiones a las que se pretende dar respuesta mediante el análisis pormenorizado de los inventarios de cuatro significados representantes de la diáspora comercial catalana que acoge Extremadura.</span></div>
<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center"><a href="http://4.bp.blogspot.com/-Jbw-NjDOaIA/T61VNADccqI/AAAAAAAABfs/yuuvuGyW5vM/s1600/Cuadro+comerciantes+catalanes.gif"><img loading="lazy" border="0" height="640" src="//4.bp.blogspot.com/-Jbw-NjDOaIA/T61VNADccqI/AAAAAAAABfs/yuuvuGyW5vM/s640/Cuadro+comerciantes+catalanes.gif" width="435" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center">Inventario de dos comerciantes catalanes de Cáceres. Valor en reales.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Es relativamente temprano el interés de los catalanes por el <i>mercado inmobiliario</i>; prueba de ello fue su febril aplicación como adquirentes de inmuebles y la construcción en Cáceres de barriadas enteras a las que dieron sus nombres y que se conservan aún en la actualidad (Barrio de Busquet, Barrio y Calle de Calaff). Interés que se vería favorecido por unas condiciones muy concretas, referidas al incremento paulatino de los precios de los alquileres y a la flexibilidad legislativa vigente en la capital en materia de arrendamientos urbanos. Dicha tendencia se acrecentará a medida que avance el siglo XIX y coincidirá, por otro lado, con la expresada por otras burguesías decimonónicas peninsulares.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Respecto a las <i>propiedades rústicas</i>, sus valores se sitúan muy por debajo de los inmuebles urbanos y sólo las de Valentín Segura constituyen una excepción a este aserto, resultado de incluirse en el total el valor de algunas fincas que aún poseía en tierras catalanas. De ellas -como no podía ser de otra forma- las participaciones en dehesas o su adquisición en redondo, junto con los olivares, centran su atención. Se trata de propiedades compradas a lo largo de cuatro períodos muy concretos y que coinciden con las desamortizaciones de Godoy y Mendizábal, la Guerra de la Independencia y el Trienio Liberal. En un segundo plano se encontrarían las viñas, tierras de sembradura y huertas, de las cuales se extraían unas producciones cuyo destino serían sus casas y ganados, pero también los abastos de la capital y de otros puntos más alejados. Es así como, al morir Valentín Segura, los herederos computan en el cuerpo de sus bienes la siembra de 147 fanegas de trigo en diferentes tierras de pan llevar, 148 de cebada, 70 de avena, 19 de centeno, 2 de cebada blanca y 6 de centeno para forraje; a ellas venían a sumarse 1.606 fanegas de trigo, 1.223,5 de cebada, 8 de centeno y 12 de habas, almacenadas o distribuidas entre las panaderas de Cáceres. Bastantes años después, la relación de bienes de Miguel Calaff y Ferrer incluye 592 fanegas de trigo, 300 de cebada, 481 de avena, 86 de centeno, 700 arrobas de aceite y otras 200 de vino.</span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Como parte complementaria de sus haciendas y tratos se consideran <i>los bienes semovientes</i>, cuya aparición en los inventarios acapara casi en exclusiva Valentín Segura, dado que los valores que refiere el de Miguel Calaff se limitan a la evaluación del ganado mular para el transporte. El primero era propietario de un rebaño lanar formado por 110 carneros padres, 750 borros y 1.196 ovejas de vientre, con sus correspondientes aperos de majada; para la labor de sus tierras contaba con 26 bueyes y para el transporte de sus mercancías con 28 caballerías mayores. Las dimensiones de su cabaña ovina pueden resultar pequeñas si se comparan con las de otros ricos laneros cacereños como los García Carrasco, quienes en su época de máximo esplendor llegaron a contar con algo más de 21.000 cabezas, pero son testimonio de la diversificación que paulatinamente iban dando los catalanes a sus economías y de la creciente acomodación que de sus prácticas habituales estaban realizando al entorno geográfico y económico en que se encontraban. </span></div>
<div class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">La solvencia de estos comerciantes y de las compañías de comercio que regentaban les convirtió pronto en auténticos banqueros que obtuvieron crecidos beneficios del <i>mercado crediticio</i> en los momentos críticos por los que atravesó la economía extremeña y nacional durante el siglo XIX. Nobles venidos a menos, ganaderos serranos endeudados como consecuencia de la crisis de las explotaciones trashumantes durante el primer tercio del siglo XIX, banqueros o comerciantes arruinados y gentes del común iban a ser sus principales clientes y a generarles una saneada fuente de ingresos cuya importancia se acrecentaría a medida que transcurría la centuria. Las diferencias en esta materia entre el cuerpo de deudas reconocido por los sucesores de Antonio Vilanova, Valentín Segura y Miguel Calaff son enormemente significativas. El inventario del primero reconoce haber concedido créditos por valor de 27.238 reales, repartidos del siguiente modo: 2.798 reales en deudas “de más fácil y probable cobranza”, 5.519 reales en deudas “de más difícil cobranza, y 18.921 reales en deudas “incobrables o fallidas”. Valentín Segura, por su parte, además de expresar mayor seguridad en cuanto al cobro de los capitales prestados, cuenta entre sus deudores a vecinos de varias localidades altoextremeñas y de Cáceres, a los que se añadirían los créditos que su sociedad había otorgado a vecinos y comerciantes de Madrid, Andalucía y Levante, o procedían de sus relaciones comerciales con industriales catalanes como Gali y Viñals, José Mauri (de Tarrasa), y Gabriel y Ramón Castells (de Igualada). Calaff, finalmente, ha llegado a crear una compleja red de intercambios en la que se entremezclan casas de comercio y de banca de Madrid, comerciantes andaluces y catalanes, laneros y ganaderos trashumantes de Extremadura y Castilla, vecinos de Cáceres y sus pueblos comarcanos y fabricantes de núcleos textiles como Torrejoncillo o Covilha (Portugal).</span></div>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/11/catalanes-en-extremadura-1763-1872-ii-los-comerciantes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>14</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>&gt;Catalanes en Extremadura (1763-1872) [I]</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/09/catalanes-en-extremadura-1763-1872-i/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/09/catalanes-en-extremadura-1763-1872-i/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 09 May 2012 16:16:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fco. Javier M. Romagueras</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Historia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/09/catalanes-en-extremadura-1763-1872-i/</guid>
		<description><![CDATA[> El catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, Miguel Ángel Melón Jiménez, lleva muchos años interesado en el estudio de la presencia de comerciantes catalanes en Extremadura, en especial en Cáceres, a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Una de sus primeras aportaciones al tema fue su colaboración en el [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>><!--[if gte mso 9]>   Burguesía catalana en Extremadura  Miguel Angel Melón Jiménez  12.00 <![endif]--><!--[if gte mso 9]>   Normal  0      21      false  false  false    ES  X-NONE  X-NONE                                       MicrosoftInternetExplorer4                                     <![endif]--><!--[if gte mso 9]>                                                                                                                                                                                                                                                                                    <![endif]--><!--[if gte mso 10]> /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";} <![endif]--> </p>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"><b><span>El catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, Miguel Ángel Melón Jiménez, lleva muchos años interesado en el estudio de la presencia de comerciantes catalanes en Extremadura, en especial en Cáceres, a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Una de sus primeras aportaciones al tema fue su colaboración en el volumen colectivo <i>Els catalans a Espanya, 1760-1914 </i>(M.T. Pérez Picazo, A. Segura, L. Ferrer, eds.), Universitat de Barcelona/Generalitat de Catalunya, Barcelona, 1996; con un artículo que llevaba por título <i>Catalanes en Extremadura (1763-1872</i>).</span></b></div>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"></div>
<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left;margin-right: 1em;text-align: left">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center"><a href="http://2.bp.blogspot.com/-DTtwoQ7uH9Y/T6qVOdX01ZI/AAAAAAAABfM/HfL86PO9tLc/s1600/Miguel+%C3%81ngel+Mel%C3%B3n.jpg"><img loading="lazy" border="0" height="218" src="//2.bp.blogspot.com/-DTtwoQ7uH9Y/T6qVOdX01ZI/AAAAAAAABfM/HfL86PO9tLc/s320/Miguel+%C3%81ngel+Mel%C3%B3n.jpg" width="320" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center">Miguel Ángel Melón.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt;margin-bottom: 0cm;text-align: justify"><span>Conozco a <b>Miguel Ángel Melón</b> por motivos profesionales, además de tener amigos comunes. En diciembre de 2009 coincidí con él en el primer, y hasta ahora último, encuentro <i>Extremadura y Catalunya. Los extremos se tocan, </i>celebrado en Alcántara, bajo la dirección de <a href="https://twitter.com/#%21/NachoSAmor"><b>Ignacio Sánchez Amor</b></a>, actual diputado en el Congreso por el PSOE, con la colaboración de la <a href="http://www.unex.es/">Universidad de Extremadura</a> y de la <a href="http://www.fundacionsanbenito.com/default.htm">Fundación San Benito de Alcántara</a>.</span></div>
<div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt;margin-bottom: 0cm;text-align: justify"><span>Por su interés, y por entrar de lleno en la filosofía y objetivos divulgativos de este blog, voy a reproducir, con autorización de su autor, el artículo en cuestión. Apellidos como <b>Calaff</b>, <b>Busquet</b>, <b>Segura</b> o <b>Vilanova</b>, forman parte de la nómina de familias catalanas que se asentaron en Cáceres, pasada la mitad del siglo XVIII. Patronímicos que, en algunos casos, han pasado a integrarse en el contexto cultural de la propia ciudad.</span></div>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span>Dada la extensión del artículo, lo ofreceremos en varios capítulos, según las distintas actividades a las que se dedicaron estas familias (comerciantes, compañías de comercio y laneros). Asimismo dedicamos este primer capítulo, tanto a la introducción de la serie, como a la del propio artículo. El texto correspondiente a la publicación hecha por Miguel Ángel Melón, se reproduce a continuación en un tipo de letra diferente, para que no haya dudas sobre su autoría.</span></div>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"></div>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"><b><span>Primeras referencias de Publio Hurtado</span></b></div>
<div class="MsoNormal" style="text-align: justify"><b><span>&nbsp;</span></b><span></span></div>
<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right;margin-left: 1em;text-align: right">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center"><a href="http://1.bp.blogspot.com/-DtlMh4OKTcc/T6qVmBKf4HI/AAAAAAAABfU/vS4H5G31E_k/s1600/Barrio+busquet--300x256.jpg"><img border="0" src="//1.bp.blogspot.com/-DtlMh4OKTcc/T6qVmBKf4HI/AAAAAAAABfU/vS4H5G31E_k/s1600/Barrio+busquet-.jpg" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center">Obras recientes en el Barrio Busquet de Cáceres</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<div class="MsoNormal"><span style="font-size: small"><span style="color: black">No sin sorpresa y cierto grado de admiración, sea por lo novedoso del tema o lo peculiar de sus comportamientos, refieren las crónicas locales cacereñas la llegada al lugar de un grupo de catalanes, allá por los inicios de la década de los sesenta del siglo XVIII. A Publio Hurtado, el erudito cacereño por antonomasia, se deben las primeras notas sobre tan particular diáspora: “Natural de Copóns, perteneciente al partido judicial de Igualada, en la provincia de Barcelona, fue D. Juan Busquet y Soler, comerciante, que se instaló en Cáceres en el segundo tercio del siglo XVIII y fue el establecimiento de su género más acreditado y fastuoso de la localidad”; de los hermanos José y Miguel Calaff, oriundos también de Copóns, “a quienes por esta procedencia llamaban los <i>Catalanes</i>”, afirmará que “disponiendo de buen caudal y activos como todos los de su país natal, se colocaron pronto a la cabeza de los capitalistas cacereños. Trapos, lanas, caldos, cereales&#8230;en todo negociaban, y su crédito crecía, en razón directa de su actividad”; de los Segura, fundadores de una entidad comercial “de las de mayor y merecido crédito de Extremadura”, dirá que “ampliando el campo de sus operaciones, traficaron en lanas, caldos, cereales&#8230;tuvieron labor y ganadería, y representaron un papel importante en la vida económica de la localidad, habiendo emparentado con los Busquet, los Calaff, los Donoso Cortés, los Carbonell y otras familias tan acreditadas”. </span></span></div>
<div class="Default"><span style="font-size: small">Escuetas, pero inteligentes, las anotaciones de Publio Hurtado permiten adelantar los perfiles generales de estos comerciantes y los sucesivos estadios a través de los cuales desarrollaron su actividad económica. Entre 1763 -año en que registran los protocolos notariales la adquisición de una casa por Juan Busquet- y el año 1872, en que decidió inventariar sus bienes Miguel Calaff, transcurre algo más de un siglo y cuaja una de las más extraordinarias configuraciones como grupo social que se detecta en la historia de Extremadura. El fenómeno, por los datos de que se dispone hasta la fecha, parece circunscribirse a la ciudad de Cáceres, lo cual no es gratuito si se tiene en cuenta el argumento expuesto por C. Martínez Shaw y R. Fernández, en el sentido de que durante el siglo XVIII Lisboa llegó a convertirse para el comercio catalán en “plataforma de lanzamiento” hacia los mercados europeos, en tanto que punto de encuentro con las colonias portuguesas y escala en el comercio con los Países Bajos e Inglaterra. No resultaría, pues, excesivamente arriesgado sugerir que este constituye uno de los motivos que impulsaron a los catalanes a elegir Cáceres como enlace o puente intermedio capaz de dar mayor agilidad a las redes comerciales que unían Cataluña con la capital portuguesa. </span></div>
<div class="Default"><span><span style="font-size: small"><span>Sobrios, austeros, con un gran sentido de pertenencia a un grupo y muy poco dados a veleidades fuera de él, los catalanes que recalaron en Extremadura no tardaron en acumular unas sólidas fortunas y contribuir, junto con otros inmigrantes, a sentar los pilares de una burguesía de los negocios de cuyo seno emanaron muchas de las principales directrices bajo las que se rigió el siglo XIX del occidente peninsular. A todos ellos y a analizar las empresas que promovieron, la actividad que desplegaron y las distintas alternativas que introdujeron en la economía extremeña, están dedicadas las páginas que siguen</span></span>,</span><span> </span><span>(que se corresponden con los próximos capítulos que publicaremos).</span><span></span></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/catalanaconjamon/2012/05/09/catalanes-en-extremadura-1763-1872-i/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>13</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
