{"id":1101,"date":"2017-04-04T17:16:14","date_gmt":"2017-04-04T16:16:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/?p=1100"},"modified":"2017-04-04T17:16:14","modified_gmt":"2017-04-04T16:16:14","slug":"sobre-el-clima-y-sus-cambios-se-habla-mucho-y-se-hace-poco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/2017\/04\/04\/sobre-el-clima-y-sus-cambios-se-habla-mucho-y-se-hace-poco\/","title":{"rendered":"Sobre el clima y sus cambios se habla mucho y se hace poco"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/04\/01.-Antes-y-despu\u00e9s-del-cambio-clim\u00e1tico.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1101\" title=\"01.- Antes y despu\u00e9s del cambio clim\u00e1tico\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/04\/01.-Antes-y-despu\u00e9s-del-cambio-clim\u00e1tico.jpg\" alt=\"\" width=\"780\" height=\"204\" \/><\/a>Hace ya unos cuantos decenios, muchos m\u00e1s de los que me gustar\u00eda recordar, cuando este servidor de ustedes asist\u00eda, como joven y aplicado alumno, a las clases de Astrof\u00edsica y de F\u00edsica del Aire que por aquel entonces impart\u00edan en la Universidad Complutense de Madrid los ilustres Profesores D. Enrique Gull\u00f3n de Senespleda y D. Francisco Mor\u00e1n Samaniego, respectivamente, se me planteaba frecuentemente la duda de por qu\u00e9 perteneciendo ambas disciplinas al \u00e1mbito de las llamadas Ciencias Exactas, y siendo ambas tratadas con el mismo rigor y exactitud en los c\u00e1lculos, los resultados eran, sin embargo, tan divergentes en cuanto a su capacidad de proyecci\u00f3n hacia un futuro previsible.<\/p>\n<p>Las cosas han cambiado poco desde entonces, de forma que hoy somos capaces de predecir con absoluta precisi\u00f3n la posici\u00f3n de cualquier cuerpo celeste en cualquier momento y en cualquier instante, actual o futuro, en este siglo o en siglos venideros, y sin embargo no somos capaces de predecir el valor que alcanzar\u00e1 una variable meteorol\u00f3gica cualquiera en un lugar determinado dentro de apenas unos d\u00edas.<\/p>\n<p>Las causas de esta aparente contradicci\u00f3n hay que buscarlas en la periodicidad de los fen\u00f3menos astron\u00f3micos, frente a la aperiodicidad de los meteorol\u00f3gicos. Pero adem\u00e1s, mientras que en astronom\u00eda las condiciones iniciales, como la posici\u00f3n y dem\u00e1s caracter\u00edsticas de estrellas, planetas, cometas, etc., pueden establecerse, en general, con una razonable exactitud y precisi\u00f3n, en meteorolog\u00eda las condiciones\u00a0 iniciales, es decir el estado de la atm\u00f3sfera en un instante dado, es pr\u00e1cticamente imposible de establecer para todo el planeta, de forma que hemos de aceptar como v\u00e1lidas unas condiciones aproximadas a partir de algunas observaciones, la mayor parte meramente superficiales, y de una serie de hip\u00f3tesis de partida para asignar los valores que las variables meteorol\u00f3gicas toman en los infinitos puntos no coincidentes con los de la red de observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00danicamente la utilizaci\u00f3n de ordenadores cada vez con mayor capacidad y rapidez ha permitido desarrollar predicciones meteorol\u00f3gicas razonablemente fiables a un plazo de varios d\u00edas. Sin embargo, la experiencia demuestra que el acierto de las predicciones suministradas por los modelos f\u00edsico-matem\u00e1ticos decrece a medida que el plazo es mayor, de forma que m\u00e1s all\u00e1 de los cinco d\u00edas, o hasta diez en el mejor de los casos, las predicciones resultan pr\u00e1cticamente aleatorias.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n que podemos plantearnos es \u00bfExiste alguna raz\u00f3n que impide extender las predicciones m\u00e1s all\u00e1 de un cierto n\u00famero de d\u00edas? La respuesta hay que buscarla tal vez en la complejidad de la din\u00e1mica no-lineal subyacente en los fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos, y entonces las ciencias f\u00edsicas y matem\u00e1ticas sugieren el enfoque del caos determinista, cuyo rasgo m\u00e1s caracter\u00edstico es su sensibilidad a las condiciones iniciales.<\/p>\n<p>Se sabe que muchos sistemas deterministas representados por ecuaciones matem\u00e1ticas aparentemente simples, pueden sin embargo comportarse de forma tan irregular y compleja que resulte imposible prever con precisi\u00f3n su evoluci\u00f3n futura. El estudio de esta din\u00e1mica ca\u00f3tica fue desarrollado en principio por los matem\u00e1ticos, pero en los \u00faltimos a\u00f1os ha invadido m\u00faltiples campos de la f\u00edsica. De hecho, el pionero fue el meteor\u00f3logo Edward N. Lorenz, quien al aplicar en 1963 este tipo de modelo a un problema f\u00edsico encontr\u00f3 el comportamiento ca\u00f3tico del sistema, lo que posteriormente dio lugar a la actualmente denominada por algunos &#8220;Ciencia del Caos&#8221;.<\/p>\n<p>Lorenz trataba precisamente de buscar respuesta a la pregunta \u00bfPor qu\u00e9 es mucho m\u00e1s dif\u00edcil predecir el movimiento de la atm\u00f3sfera que el de los cuerpos estelares del Universo? Ambos sistemas est\u00e1n gobernados por las leyes de Newton, de acuerdo con las cuales, si puede fijarse la posici\u00f3n y velocidad de un cuerpo en un instante dado, ambas quedan determinadas para siempre, de forma que, en teor\u00eda al menos, podr\u00edamos prever la posici\u00f3n y velocidad de ese cuerpo en cualquier momento del futuro.<\/p>\n<p>Pero, puesto que tanto en las revistas cient\u00edficas como en la prensa diaria aparecen con cierta frecuencia previsiones (reconozco que yo mismo he aportado algunas) de lo que va a ocurrir con las temperaturas o las lluvias en los pr\u00f3ximos a\u00f1os o decenios, podr\u00eda pensarse que el tema de la predicci\u00f3n a medio o largo plazo est\u00e1 ya resuelto cient\u00edficamente y por tanto en fase &#8220;operativa&#8221;. Lamentablemente no es as\u00ed, e incluso se est\u00e1 cuestionando que pueda alcanzarse alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n<p>El clima (concepto por otra parte dif\u00edcil de definir) tiene relaci\u00f3n con la historia de los fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos a lo largo de todo el per\u00edodo de existencia del planeta y con la proyecci\u00f3n de los mismos hacia el futuro, pero a decenios o siglos vista.<\/p>\n<p>Con los conocimientos actuales, nuestra capacidad de predicci\u00f3n presenta una laguna temporal entre los cinco o diez d\u00edas m\u00e1ximo que alcanza la predicci\u00f3n meteorol\u00f3gica y los varios a\u00f1os o decenios a que podemos establecer la predicci\u00f3n clim\u00e1tica, de forma que, entre esos dos intervalos temporales, reina la incertidumbre, cuando no el caos. Ahora bien, en la f\u00edsica actual lo ca\u00f3tico, es decir lo relativo al caos, no est\u00e1 necesariamente unido al concepto cl\u00e1sico de confusi\u00f3n y desorden, sino m\u00e1s bien al de evoluci\u00f3n imprevisible.<\/p>\n<p>Para poder entender mejor lo que es y lo que puede conllevar el cambio clim\u00e1tico, conviene concretar el significado de ese t\u00e9rmino, para lo cual lo recomendable es acudir a fuentes generalmente bien informadas sobre el particular, como es el <strong>IPCC<\/strong> (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico), que en una reciente publicaci\u00f3n explica que el <strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Cambio Clim\u00e1tico<\/span><\/strong> <em>es la variaci\u00f3n del estado del clima, identificable en las variaciones del valor medio o en la variabilidad de sus propiedades, que persiste como m\u00ednimo durante decenios o per\u00edodos m\u00e1s largos<\/em>.<\/p>\n<p>El cambio clim\u00e1tico puede deberse a procesos internos naturales o a forzamientos externos tales como modulaciones de los ciclos solares, erupciones volc\u00e1nicas o cambios antr\u00f3picos (debidos al hombre) en la composici\u00f3n de la atm\u00f3sfera o en el uso del suelo.<\/p>\n<p>Por su parte, la <strong>CMNUCC<\/strong> (Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico), en su art\u00edculo 1, define el cambio clim\u00e1tico como \u201ccambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composici\u00f3n de la atm\u00f3sfera global y que se suma a la variabilidad natural del clima\u201d. La CMNUCC diferencia, pues, entre el cambio clim\u00e1tico atribuible a las actividades humanas que alteran la composici\u00f3n atmosf\u00e9rica y la variabilidad clim\u00e1tica atribuible a causas naturales.<\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/04\/02.-Cambio-de-temperatura-1901-2012.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1102\" title=\"02.- Cambio de temperatura 1901-2012\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/04\/02.-Cambio-de-temperatura-1901-2012.jpg\" alt=\"\" width=\"1168\" height=\"565\" \/><\/a><\/p>\n<p>La imagen anterior presenta los cambios de temperatura registrados en el planeta, a lo largo del siglo XX y comienzos del XXI, pero para anticipar lo que puede ocurrir a lo largo de lo que queda del presente siglo, hay que trabajar con hip\u00f3tesis sobre lo que vaya a hacer la humanidad con sus agresiones al medio ambiente y, en particular, con las emisiones de los GEI (Gases de Efecto Invernadero) altamente contaminantes.<\/p>\n<p>Si, para simplificar la idea, nos fijamos nada m\u00e1s que en dos de los muchos escenarios posibles y los denominamos, de acuerdo con la nomenclatura del IPCC, RCP2,6 para un escenario con bajas emisiones de GEI y otro escenario RCP8,5 en el que las emisiones ser\u00edan altas, las subidas de temperatura en el planeta a lo largo de los dos \u00faltimos decenios del actual siglo ser\u00edan, respectivamente, las que aparecen en la siguiente figura.<\/p>\n<p><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/04\/03.-Resultados-de-dos-escenarios-posibles.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1103\" title=\"03.- Resultados de dos escenarios posibles\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/04\/03.-Resultados-de-dos-escenarios-posibles.jpg\" alt=\"\" width=\"1168\" height=\"493\" \/><\/a><\/p>\n<p>Como se puede ver, en el caso de bajas emisiones, el aumento de la temperatura quedar\u00eda por debajo de los 2 \u00baC en todo el planeta, excepto en las zonas de elevada latitud norte, en el entorno del \u00c1rtico. \u00c9ste ser\u00eda el escenario deseable y al que aspiran los acuerdos firmados en las \u00faltimas Cumbres Mundiales del Clima Internacionales, incluyendo el reciente Acuerdo de Par\u00eds, en el que est\u00e1n puestas muchas de las esperanzas para no traspasar el punto de no retorno que nos llevar\u00eda a un caos clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Ese caos clim\u00e1tico, con efectos imprevisibles, pero desde luego no deseables, ser\u00eda el correspondiente a unas emisiones m\u00e1s altas, con las que la temperatura global alcanzar\u00eda subidas por encima de los 6, 7, o m\u00e1s grados cent\u00edgrados, en la mayor parte del planeta.<\/p>\n<p>Tal como est\u00e1 el nivel de los Gases de Efecto Invernadero en la atm\u00f3sfera, al ritmo actual de emisiones, que es del orden de 10.000 millones de toneladas anuales, s\u00f3lo podemos emitir, como m\u00e1ximo, 300.000 millones de toneladas de carbono m\u00e1s, para que el calentamiento no sobrepase los 2 \u00baC. Es decir que, al ritmo actual de emisiones alcanzaremos el l\u00edmite en apenas treinta a\u00f1os. De forma que, para permanecer por debajo de los 2 \u00baC debemos dejar que el 30% de las reservas de petr\u00f3leo, el 50% del gas natural y un 80% del carb\u00f3n <strong>se queden en el subsuelo<\/strong>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el climat\u00f3logo James E. Hansen, ser\u00eda posible extraer alrededor de cien mil millones de toneladas de carbono del aire mediante la reforestaci\u00f3n masiva (limitando el uso de tierras en una medida suficiente para que los bosques puedan crecer de nuevo hasta cubrir una extensi\u00f3n como la que ten\u00edan antes de la deforestaci\u00f3n humana). Esto, junto con la reducci\u00f3n de las emisiones de carbono, lo que es dif\u00edcil pero no imposible, podr\u00eda satisfacer el objetivo de la estabilizaci\u00f3n en los deseados 2 \u00baC.<\/p>\n<p>Aun con innovaci\u00f3n y econom\u00edas de escala, en alg\u00fan momento quiz\u00e1 tengamos que aplicar t\u00e9cnicas de \u201ccaptura directa del aire\u201d para extraer di\u00f3xido de carbono de la atm\u00f3sfera, lo que ser\u00eda caro, pero asumible, puesto que el coste descender\u00eda notablemente cuando se fabricaran en masa.<\/p>\n<p>El coste de actuar, para conseguir que el cambio clim\u00e1tico no se nos vaya de las manos, es solo la mitad del de no hacerlo, luego \u00bfpodemos permitirnos estabilizar el calentamiento planetario por debajo de los dos grados? La respuesta m\u00e1s razonable a esta pregunta deber\u00eda ser \u201cLo que no podemos permitirnos es no hacerlo\u201d, pero \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 la realidad? La respuesta a esta pregunta es\u2026 <strong>\u00a1Depender\u00e1 de nosotros!<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.google.es\/?gfe_rd=cr&#038;ei=hn88Vv6TPIjCbOOKvdgG&#038;gws_rd=ssl#q=Adolfo+Marroqu%C3%ADn+Santo%C3%B1a\">Adolfo Marroqu\u00edn Santo\u00f1a<\/a><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace ya unos cuantos decenios, muchos m\u00e1s de los que me gustar\u00eda recordar, cuando este servidor de ustedes asist\u00eda, como joven y aplicado alumno, a las clases de Astrof\u00edsica y de F\u00edsica del Aire que por aquel entonces impart\u00edan en la Universidad Complutense de Madrid los ilustres Profesores D. Enrique Gull\u00f3n de Senespleda y D. 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