{"id":1193,"date":"2017-12-10T12:57:20","date_gmt":"2017-12-10T11:57:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/?p=1193"},"modified":"2017-12-10T12:57:20","modified_gmt":"2017-12-10T11:57:20","slug":"las-sombras-de-la-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/2017\/12\/10\/las-sombras-de-la-luz\/","title":{"rendered":"Las sombras de la luz"},"content":{"rendered":"<p>En una de las publicaciones del Dr. Mercola, del conocido \u201c<em>Bolet\u00edn de Salud Natural<\/em>\u201d, se dice que \u201c<em>incluso las velas son una mejor fuente de luz que algunas l\u00e1mparas actuales<\/em>\u201d, y justifica esa afirmaci\u00f3n en que no hay electricidad involucrada en la luz de una vela y en que adem\u00e1s, es la luz que nuestros antepasados utilizaron durante muchos milenios, por lo que nuestros cuerpos ya est\u00e1n adaptados a ella.<\/p>\n<p>No parece aconsejable, sin embargo, dar el gran paso atr\u00e1s que supondr\u00eda volver al uso de vela y candil, pero lo cierto es que <strong>todas las fuentes de luz<\/strong>, desde el propio Sol, que es la fuente cuasi perfecta, pasando por todas las luminarias conocidas, incluida tambi\u00e9n la luz de las velas, todas digo, <strong>tienen sombras<\/strong>; dicho sea lo de \u201c<u>sombras<\/u>\u201d en el sentido de \u201c<u>pegas o fallos<\/u>\u201d. De forma que vamos a dejar las velas para el caso de la oscuridad que acompa\u00f1a al corte imprevisto de suministro el\u00e9ctrico, y revisemos aqu\u00ed las diferentes sombras que arrastran las fuentes de luz convencionales, desde la natural del d\u00eda, hasta las artificiales, m\u00e1s o menos elaboradas, en busca de algunas de esas sombras que son potencialmente perjudiciales para nuestro bienestar.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo anterior, que titulaba \u201c<em><a href=\"http:\/\/bit.ly\/1rXO98b\">La luz es claridad, pero tambi\u00e9n oscuridad<\/a><\/em>\u201d, me refer\u00eda b\u00e1sicamente a la <u>contaminaci\u00f3n lum\u00ednica<\/u>, consecuencia de un inadecuado direccionamiento de la luz artificial; comentaba asimismo all\u00ed que los efectos de la iluminaci\u00f3n nocturna sobre el organismo humano, son m\u00e1s severos con la utilizaci\u00f3n de la luz azul, que con la conocida como luz c\u00e1lida, de mayor longitud de onda, por lo que si queremos descansar y \u201ccargar las pilas\u201d durante las horas nocturnas, deber\u00edamos evitar la utilizaci\u00f3n de l\u00e1mparas que emitan luz de longitud de onda por debajo de la luz azul o violeta. Pues bien, echemos ahora un nuevo vistazo a la luz que nos alumbra y a sus sombras.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/01.-Luz-de-d\u00eda-vs-bombilla.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1194\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/01.-Luz-de-d\u00eda-vs-bombilla.jpg\" alt=\"01-luz-de-dia-vs-bombilla\" width=\"643\" height=\"186\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/01.-Luz-de-d\u00eda-vs-bombilla.jpg 643w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/01.-Luz-de-d\u00eda-vs-bombilla-300x87.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 643px) 100vw, 643px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La <u>luz de d\u00eda, luz procedente del Sol, que es la verdadera luz natural<\/u> presenta su m\u00e1xima intensidad, en el intervalo de las longitudes de onda visibles para los humanos. En esa banda el espectro de la luz de d\u00eda es continuo, sin grandes picos ni huecos, siendo la proporci\u00f3n de los colores de onda corta (azul) mayor que la de los colores de onda larga (rojo). Desde el punto de vista de la potencial influencia sobre la salud humana, resulta importante distinguir entre la luz natural, que nos llega del Sol, y la artificial, que se compone tambi\u00e9n de luz visible, ultravioleta e infrarroja, pero en proporciones que, pueden llegar a ser muy diferentes de las de la luz solar, como podemos ver a la derecha de la imagen superior, que corresponde a una bombilla incandescente.<\/p>\n<p>La <strong>luz de d\u00eda<\/strong>, es la que disfrutamos, gratuitamente por cierto, durante la mayor parte de las horas centrales entre el orto (salida del Sol) y el ocaso (ocultaci\u00f3n del Sol), y tiene fundamentalmente dos componentes, la primera es la <strong>luz directa<\/strong>, es decir, la luz que llega a la superficie de la Tierra directamente desde el Sol, tras atravesar la atm\u00f3sfera terrestre, por lo que s\u00f3lo estar\u00e1 disponible plenamente, cuando el cielo est\u00e9 despejado de nubes. La segunda componente es la <strong>luz difusa<\/strong>, cuyo origen es tambi\u00e9n el Sol, pero que no nos llega desde \u00e9l directamente, sino que es absorbida por las part\u00edculas, s\u00f3lidas o l\u00edquidas, suspendidas en la atm\u00f3sfera y reemitida despu\u00e9s por \u00e9stas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/02.-Espectro-de-la-luz-solar.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1195\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/02.-Espectro-de-la-luz-solar.jpg\" alt=\"02-espectro-de-la-luz-solar\" width=\"1024\" height=\"496\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/02.-Espectro-de-la-luz-solar.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/02.-Espectro-de-la-luz-solar-300x145.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/02.-Espectro-de-la-luz-solar-768x372.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Como se aprecia en la ampliaci\u00f3n que se incluye bajo la figura anterior, la <strong>luz visible<\/strong> es una peque\u00f1\u00edsima parte del espectro total de radiaciones electromagn\u00e9ticas, que van desde las ondas m\u00e1s largas, como son las ondas de radio, hasta las ondas m\u00e1s cortas, como los rayos c\u00f3smicos. La citada ampliaci\u00f3n de la parte inferior, corresponde a la luz solar, fuera de la atm\u00f3sfera, que incluye la visible, junto a sus vecinos, los c\u00e1lidos <strong>rayos infrarrojos<\/strong> y los m\u00e1s cortos, pero biol\u00f3gicamente muy activos, <strong>rayos ultravioletas<\/strong>.<\/p>\n<p>Debemos recordar que tanto la luz natural como la artificial pueden alterar el reloj biol\u00f3gico humano y el sistema hormonal, caus\u00e1ndonos problemas de salud; en este sentido, es importante conocer y analizar los niveles de las componentes ultravioletas y azules de la luz que estemos utilizando, puesto que, en determinadas circunstancias, son potencialmente las m\u00e1s da\u00f1inas. Conviene se\u00f1alar que despu\u00e9s de la puesta del Sol y antes del amanecer, la luz difusa que nos llega del cielo, puede contener una gran dosis de color azul intenso.<\/p>\n<p>La luz azul, que puede ser beneficiosa o no, seg\u00fan las circunstancias, nos la encontramos de hecho por todas partes. Cuando estamos de d\u00eda al aire libre, la luz solar viaja a trav\u00e9s de la atm\u00f3sfera, donde las ondas de luz azul, las m\u00e1s cortas y de mayor energ\u00eda, chocan con las mol\u00e9culas del aire causando que se disperse fuertemente en todas las direcciones. Esto es lo que hace que el cielo se vea azul.<\/p>\n<p>En su forma natural, nuestro cuerpo utiliza la luz solar azul para regular sus ciclos naturales de sue\u00f1o y vigilia, lo que es conocido como el <strong>ritmo circadiano<\/strong>. Cuando no hay luz natural, comienza el <u>ciclo nocturno<\/u> para nuestro cuerpo, que est\u00e1 regulado por la producci\u00f3n de <strong>melatonina<\/strong>, una hormona que resulta indispensable para que nuestro cuerpo descanse, se desintoxique y se regenere durante la noche.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/03.-VIS-Azul-y-UV.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1196\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/03.-VIS-Azul-y-UV.jpg\" alt=\"03-vis-azul-y-uv\" width=\"674\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/03.-VIS-Azul-y-UV.jpg 674w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2017\/12\/03.-VIS-Azul-y-UV-300x107.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 674px) 100vw, 674px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las ondas de luz azul est\u00e1n entre las m\u00e1s cortas y de m\u00e1s alta energ\u00eda en el espectro de luz visible. Estas \u201condas azules\u201d o de \u201cAlta Energ\u00eda Visible\u201d (HEV, de sus siglas en ingl\u00e9s) parpadean m\u00e1s que las longitudes de ondas m\u00e1s largas, que son m\u00e1s d\u00e9biles, y este parpadeo puede reducir la observaci\u00f3n del contraste, afectando a la nitidez y la claridad de la visi\u00f3n; lo que puede ser una de las razones para explicar la fatiga visual, los dolores de cabeza, o la fatiga mental y f\u00edsica causada al permanecer muchas horas sentados frente a la pantalla de un ordenador o de cualquier otro dispositivo electr\u00f3nico.<\/p>\n<p>Desde los or\u00edgenes de la humanidad, el organismo humano evolucion\u00f3 bajo las condiciones de la luz del d\u00eda, por lo que las c\u00e9lulas humanas se fueron acomodando a esa luz natural disponible al aire libre. Por tanto, resulta l\u00f3gico pensar que la composici\u00f3n espectral de la luz de d\u00eda, incluyendo la parte no visible, debe tener influencia sobre el organismo humano. Al mismo tiempo, es muy probable que permanecer mucho tiempo bajo luz artificial, que carece de muchas de las propiedades de la luz natural, deber\u00e1 tener efectos negativos. De ah\u00ed que pasar cada d\u00eda un tiempo, digamos <u>del orden de media hora<\/u>, al aire libre debe ser algo a incluir en nuestra agenda diaria, puesto que simplemente con eso obtendremos la <u>dosis diaria de luz natural<\/u> necesaria para nuestro bienestar.<\/p>\n<p>En la naturaleza, al aire libre, el ciclo circadiano de la luz, noche-d\u00eda, produce una estimulaci\u00f3n c\u00edclica de los neurotransmisores, que son los mensajeros de la informaci\u00f3n entre neuronas. Nuestro reloj biol\u00f3gico responde a la luz, y la luz diurna favorece la producci\u00f3n de <u>serotonina y dopamina<\/u>, que activan la atenci\u00f3n y estimulan la actividad. Por el contrario en ausencia de esos est\u00edmulos luminosos, aumenta la <u>melatonina<\/u>, que nos induce al sue\u00f1o. Llevar la contraria al ciclo luminoso natural del Sol, provocar\u00e1 que se altere el ciclo hormonal, lo que dar\u00e1 lugar a que se \u201cpermuten los papeles\u201d, ocasionando somnolencia matinal e insomnio nocturno.<\/p>\n<p>La luz viaja \u201ccabalgando\u201d sobre ondas que emiten energ\u00eda y tienen distintas longitudes de onda. Cuanto m\u00e1s corta es la longitud de onda, m\u00e1s alta es la energ\u00eda que transporta. La luz azul tiene una de las longitudes de onda m\u00e1s cortas del espectro visible, y por tanto es de las m\u00e1s energ\u00e9ticas. Ahora bien, la luz azul es beneficiosa si es natural, es decir si est\u00e1 asociada a la luz de d\u00eda, pero puede resultar perjudicial si forma parte de la luz artificial.<\/p>\n<p>Durante el d\u00eda, la componente azul de la luz artificial impide que nuestro cuerpo sintetice melatonina, lo que afectar\u00e1 a nuestro descanso y regeneraci\u00f3n nocturna. Si durante las \u00faltimas horas del d\u00eda nos exponemos a la luz azul artificial, esto retrasar\u00e1 varias horas la producci\u00f3n de melatonina en nuestro organismo, lo que nos har\u00e1 m\u00e1s vulnerables. Adem\u00e1s, otro fallo, otra sombra, de la luz artificial es que no tiene un espectro de colores, tan amplio ni tan continuo como el de la luz natural, por lo que no nos ofrece los beneficios de \u00e9sta.<\/p>\n<p>Los principales <strong>beneficios<\/strong> y <strong>da\u00f1os<\/strong> que podemos encontrar seg\u00fan sea la hora, del d\u00eda o de la noche, que elijamos para exposici\u00f3n a la luz azul, son:<\/p>\n<p><strong><u>Beneficios<\/u><\/strong><u> de la <strong>luz AZUL natural &#8211; DIURNA<\/strong><\/u><\/p>\n<p><em>.- Ayuda a regular el ritmo circadiano, el ciclo natural del cuerpo de sue\u00f1o y vigilia.<\/em><\/p>\n<p><em>.- Aumenta el estado de vigilancia y alerta.<\/em><\/p>\n<p><em>.- Aumenta la memoria y la funci\u00f3n cognitiva.<\/em><\/p>\n<p><em>.- Mejora el estado de \u00e1nimo.<\/em><\/p>\n<p><strong><u>Da\u00f1os<\/u><\/strong><u> de la <strong>luz AZUL artificial &#8211; NOCTURNA<\/strong><\/u><\/p>\n<p><em>.- Interrumpe el ritmo circadiano.<\/em><\/p>\n<p><em>.- Provoca s\u00edndrome de Fatiga Visual Digital: visi\u00f3n borrosa, dificultad para enfocar, ojos secos e irritados, dolores de cabeza, cuello y espalda.<\/em><\/p>\n<p><em>.- Mayor riesgo de ciertos tipos de c\u00e1ncer.<\/em><\/p>\n<p><em>.- Mayor riesgo de diabetes, enfermedades coronarias, obesidad y depresi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>.- Riesgo de p\u00e9rdida de visi\u00f3n por la degeneraci\u00f3n macular asociada a la edad.<\/em><\/p>\n<p>Podr\u00edamos citar tambi\u00e9n <u>otras sombras que acompa\u00f1an a la luz<\/u>, incluso a la natural cuando nos encerramos tras las ventanas, puesto que nos impiden recibir aquella parte de la luz solar que no puede cruzar el cristal de dichas ventanas, es decir la ultravioleta (UV), ya que el vidrio com\u00fan, por su alto contenido en hierro, no permite el paso de las frecuencias UV. Y recordemos que los rayos UV, que recibimos al tomar el sol, son la \u00fanica fuente natural de vitamina D.<\/p>\n<p>Finalmente, es evidente que en invierno hay menos horas de luz natural y menor intensidad de la misma y que adem\u00e1s, debido al fr\u00edo, pasamos m\u00e1s tiempo en el interior de edificios, con una iluminaci\u00f3n artificial, que no siempre es la m\u00e1s adecuada. De manera que, aunque se sabe que el abuso de los rayos ultravioleta puede provocar da\u00f1os en la piel, sin embargo, actuando <strong><u>con la debida prudencia<\/u><\/strong>, deber\u00edamos buscar un ratito cada d\u00eda para escapar del encierro y echarnos a la calle, para <strong><u>disfrutar de nuestro amigo el SOL<\/u><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.google.es\/?gfe_rd=cr&amp;ei=hn88Vv6TPIjCbOOKvdgG&amp;gws_rd=ssl#q=Adolfo+Marroqu%C3%ADn+Santo%C3%B1a\">Adolfo Marroqu\u00edn Santo\u00f1a<\/a><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una de las publicaciones del Dr. Mercola, del conocido \u201cBolet\u00edn de Salud Natural\u201d, se dice que \u201cincluso las velas son una mejor fuente de luz que algunas l\u00e1mparas actuales\u201d, y justifica esa afirmaci\u00f3n en que no hay electricidad involucrada en la luz de una vela y en que adem\u00e1s, es la luz que nuestros [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2,7],"tags":[142,1693,893,1677,894,896,1694,1696,1695,899,1697,1090,1698,1308,1332,1388,1692,1506,1562],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1193"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1193"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1193\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1197,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1193\/revisions\/1197"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}