{"id":1253,"date":"2018-05-05T17:35:49","date_gmt":"2018-05-05T16:35:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/?p=1253"},"modified":"2018-05-05T17:35:49","modified_gmt":"2018-05-05T16:35:49","slug":"misterios-que-nacen-y-mueren-mientras-sonamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/2018\/05\/05\/misterios-que-nacen-y-mueren-mientras-sonamos\/","title":{"rendered":"Misterios que nacen y mueren, mientras so\u00f1amos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/01.-So\u00f1ando-los-sue\u00f1os.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1254\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/01.-So\u00f1ando-los-sue\u00f1os.jpg\" alt=\"01-sonando-los-suenos\" width=\"1660\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/01.-So\u00f1ando-los-sue\u00f1os.jpg 1660w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/01.-So\u00f1ando-los-sue\u00f1os-300x66.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/01.-So\u00f1ando-los-sue\u00f1os-768x170.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/01.-So\u00f1ando-los-sue\u00f1os-1024x226.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1660px) 100vw, 1660px\" \/><\/a>Hoy por hoy, el mundo de los sue\u00f1os sigue siendo un misterio, a pesar de los miles de trabajos publicados sobre el tema, por verdaderos especialistas, entre los que\u00a0 merecen citarse a Sigmund Freud, quiz\u00e1s el pensador m\u00e1s famoso y pol\u00e9mico de la psicolog\u00eda del siglo XX, as\u00ed como otros colegas suyos, todos ellos con m\u00faltiples estudios publicados acerca de los sue\u00f1os, sin que ninguno haya podido contestar satisfactoriamente a todas las preguntas que surgen sobre lo que sigue siendo, en buena medida, un enigma.<\/p>\n<p>All\u00e1 por la d\u00e9cada de 1950, varios cient\u00edficos que trabajaban con seres humanos identificaron un estado particular, que estaba caracterizado por el aumento de la actividad cerebral, una respiraci\u00f3n y ritmo card\u00edaco acelerados y la par\u00e1lisis muscular. Pero, el rasgo m\u00e1s sorprendente que encontraron fue la agitaci\u00f3n de los ojos bajo los p\u00e1rpados cerrados, puesto que todos esos cambios fisiol\u00f3gicos se produc\u00edan mientras los sujetos estaban profundamente dormidos.<\/p>\n<p>En la actualidad se sabe que, a lo largo del sue\u00f1o, se distinguen fundamentalmente dos etapas, denominadas <u>fase de sue\u00f1o r\u00e1pido<\/u>, o <strong><u>fase REM<\/u><\/strong> (por su nombre en ingl\u00e9s, <strong>R<\/strong>apid <strong>E<\/strong>ye <strong>M<\/strong>ovements, es decir movimientos r\u00e1pidos del ojo), y <u>fase de sue\u00f1o lento<\/u>, o <strong><u>fase no REM<\/u><\/strong>. A su vez la fase NO REM, se divide en cuatro sub-fases distintas y b\u00e1sicamente todas estas fases se van alternando, de forma c\u00edclica, aproximadamente cada 90 minutos, mientras la persona permanece dormida, correspondiendo los \u00faltimos 20 o 30 minutos en cada una de las alternancias a la fase REM.<\/p>\n<p>Seg\u00fan se dice, durante la fase no REM del sue\u00f1o, nuestro ADN se repara y el organismo se recupera, recargando las pilas, para el d\u00eda siguiente. Sin embargo, en la actualidad la <strong>onirolog\u00eda<\/strong>, que es la <u>ciencia que estudia los sue\u00f1os<\/u>, sigue siendo un campo enigm\u00e1tico, a pesar de todo lo que ya se sabe sobre la fisiolog\u00eda del sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Lo cierto es que, seg\u00fan parece <strong>absolutamente todos so\u00f1amos<\/strong>, pero lo cierto tambi\u00e9n, es que hay una notable variedad de modelos de sue\u00f1o, con sus etapas correspondientes, y con gestaciones diferentes; lo que da lugar a un variado cat\u00e1logo de posibilidades. Por ejemplo, y sin ir m\u00e1s lejos, <strong>yo mismo \u201cno recuerdo haber recordado nunca nada\u201d<\/strong>, ni en todo ni en parte, de ninguno de los sue\u00f1os habidos en m\u00ed ya larga vida; mientras que <strong>mi santa esposa los recuerda, casi diariamente<\/strong>, y con un lujo de detalles que no deja de sorprenderme, llegando a niveles como el sitio donde se desarrollaba su sue\u00f1o, las personas presentes all\u00ed, incluyendo no s\u00f3lo c\u00f3mo iban vestidas esas personas, sino c\u00f3mo, cu\u00e1ndo y sobre qu\u00e9, interven\u00edan en las conversaciones, y muchos m\u00e1s detalles.<\/p>\n<p>Todo ello, como digo, es absolutamente sorprendente para m\u00ed, puesto que, en cada amanecer, o incluso en cada una de las interrupciones nocturnas, cuando \u00e9stas ocurren, mis recuerdos se limitan a\u2026 <strong>NADA DE NADA<\/strong>. En la bibliograf\u00eda consultada encuentro expertos que aseguran que nuestros sue\u00f1os, se pueden dar a lo largo de todo el per\u00edodo durante el que permanecemos dormidos, y el hecho de que no siempre los recordemos, se debe por una parte a la fase en que estemos cuando so\u00f1amos y por otra al espacio de tiempo transcurrido entre ese sue\u00f1o y nuestro despertar.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/02.-Sue\u00f1o-bueno-malo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1255\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/02.-Sue\u00f1o-bueno-malo.jpg\" alt=\"02-sueno-bueno-malo\" width=\"788\" height=\"181\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/02.-Sue\u00f1o-bueno-malo.jpg 788w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/02.-Sue\u00f1o-bueno-malo-300x69.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/02.-Sue\u00f1o-bueno-malo-768x176.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 788px) 100vw, 788px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Seg\u00fan relatan los que recuerdan sus propios sue\u00f1os, es frecuente incluir en ellos escenas muy din\u00e1micas y espectaculares, tales como creerse Superman, y por tanto lanzarse a volar; en consecuencia, el cerebro humano debe tomar las medidas oportunas para evitar que, sue\u00f1os as\u00ed, acaben en tragedia. Por ello, mientras el cerebro est\u00e1 muy activo durante el sue\u00f1o, enviando el cerebro \u00f3rdenes a la m\u00e9dula espinal y paralizando as\u00ed nuestros miembros de manera temporal, lo que pasa con nuestro cuerpo es algo muy diferente, porque cuando dormimos el tono muscular del cuerpo empieza a disminuir, hasta desaparecer, casi por completo, al entrar en la fase REM. Realmente, durante esa fase, los \u00fanicos m\u00fasculos que est\u00e1n trabajando en nuestro cuerpo son el diafragma, para poder respirar y el coraz\u00f3n, por razones obvias.<\/p>\n<p>Esta par\u00e1lisis muscular de nuestros cuerpos evita que actuemos f\u00edsicamente en todas aquellas escenas que conlleven movimiento, de forma que, incluso dormidos, nuestro cerebro vela por nosotros, protegiendo nuestra integridad, puesto que podr\u00eda resultar muy peligroso actuar en algunas de esas escenas que \u201cse viven\u201d cuando estamos dormidos. Por si acaso y como simple medida de precauci\u00f3n, confiemos que para aquellos que, como yo mismo, no vivimos esas escenas, o al menos no las recordamos, funcione tambi\u00e9n esa protecci\u00f3n que dimana del cerebro.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/03.-De-beb\u00e9-a-superman.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1256\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/03.-De-beb\u00e9-a-superman.jpg\" alt=\"03-de-bebe-a-superman\" width=\"798\" height=\"163\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/03.-De-beb\u00e9-a-superman.jpg 798w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/03.-De-beb\u00e9-a-superman-300x61.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/03.-De-beb\u00e9-a-superman-768x157.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El Dr. Javier Cabanyes, especialista en Neurolog\u00eda, afirma que so\u00f1amos incluso antes de nacer, existiendo bastantes evidencias de que en el feto hay sue\u00f1os, puesto que el feto, durante las \u00faltimas semanas, tiene una actividad cerebral desde el punto de vista de los ritmos de sue\u00f1o, vigilia y fases del sue\u00f1o, muy parecidas a las que se presentan despu\u00e9s del parto y desarrollo ulterior. Plantea tambi\u00e9n que los sue\u00f1os, es decir las escenas que so\u00f1amos durante ellos, dependen de la personalidad de cada persona, y en ellos hay un reflejo de su forma de ser, por lo que\u00a0 las personas muy imaginativas tienden a tener sue\u00f1os muy vivos y realistas, con muchas im\u00e1genes, mientras que las personas menos imaginativas, m\u00e1s cerebrales, a veces tienen sue\u00f1os muy vagos y poco precisos o incluso tienen sensaci\u00f3n de no so\u00f1ar nunca.<\/p>\n<p>Pero hay que admitir que no existen interpretaciones generales de los sue\u00f1os, v\u00e1lidas para todo el mundo, ni tampoco un sue\u00f1o aislado tiene por qu\u00e9 tener significado o interpretaci\u00f3n. El factor determinante para la interpretaci\u00f3n es que un sue\u00f1o se repita, entonces s\u00ed suelen poner de manifiesto situaciones de estr\u00e9s o conflictos de la infancia, o bien situaciones gratas emocionalmente, que revivimos a trav\u00e9s de los sue\u00f1os. En cuando a su relaci\u00f3n con la realidad, lo cierto es que en los sue\u00f1os se mezclan elementos del pasado y del presente, sin que podamos aplicar la l\u00f3gica al resultado, dando lugar a una combinaci\u00f3n que puede tener tanto de real como de pura imaginaci\u00f3n irreal, con lo que la interpretaci\u00f3n del significado de los sue\u00f1os resulta ser harto complicada y dudosa.<\/p>\n<p>Echando una mirada atr\u00e1s, a tiempos pasados, encontramos que ya en el Antiguo Testamento (<strong><em>G\u00e9nesis 41<\/em><\/strong>) figura la historia de Jos\u00e9, en Egipto, a quien el fara\u00f3n convoc\u00f3 para que le interpretara el sue\u00f1o en el que aparec\u00edan siete vacas \u201cgordas\u201d y otras siete \u201cflacas\u201d. En aquella ocasi\u00f3n, h\u00e1bilmente, Jos\u00e9 confi\u00f3 en Dios, y traslad\u00f3 al fara\u00f3n la explicaci\u00f3n de que aquello significaba siete a\u00f1os de plenitud de cosechas para Egipto, seguidos de una terrible hambruna de la misma duraci\u00f3n. Bueno, en el G\u00e9nesis la cosa es algo m\u00e1s complicada, e intervienen tambi\u00e9n algunas espigas, pero ya vemos que la idea de buscar el significado de lo que se sue\u00f1a, viene de antiguo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/04.-Jos\u00e9-Egipto-y-Freud.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1257\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/04.-Jos\u00e9-Egipto-y-Freud.jpg\" alt=\"04-jose-egipto-y-freud\" width=\"799\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/04.-Jos\u00e9-Egipto-y-Freud.jpg 799w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/04.-Jos\u00e9-Egipto-y-Freud-300x98.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2018\/05\/04.-Jos\u00e9-Egipto-y-Freud-768x251.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/a><\/p>\n<p>No se puede hablar del significado de los sue\u00f1os sin citar a Sigmund Freud, que ya en 1900 publicaba &#8220;<strong><em>La interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os<\/em><\/strong>&#8220;, obra que supuso una revoluci\u00f3n en la concepci\u00f3n del fen\u00f3meno, porque postulaba que los sue\u00f1os eran una deformaci\u00f3n de nuestros verdaderos deseos y sentimientos, puesto que lo que recordamos es una versi\u00f3n censurada de nuestros deseos inconscientes, que encontrar\u00edamos inaceptables, por lo que so\u00f1ar ser\u00eda una v\u00e1lvula de escape para superar el que, por una u otra causa, no realiz\u00e1ramos nuestros deseos m\u00e1s ocultos.<\/p>\n<p>En la permanente batalla entre los sue\u00f1os nocturnos (irreales e imposibles) y los diurnos (reales y posibles), la ventaja de no tener, o al menos no recordar, los sue\u00f1os nocturnos, hace que los diurnos ganen a los nocturnos, por incomparecencia de estos, con lo que resulta evidente su victoria\u2026 <strong>\u00a1Absolutamente in\u00fatil por otra parte!<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.google.es\/?gfe_rd=cr&amp;ei=hn88Vv6TPIjCbOOKvdgG&amp;gws_rd=ssl#q=Adolfo+Marroqu%C3%ADn+Santo%C3%B1a\">Adolfo Marroqu\u00edn Santo\u00f1a<\/a><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy por hoy, el mundo de los sue\u00f1os sigue siendo un misterio, a pesar de los miles de trabajos publicados sobre el tema, por verdaderos especialistas, entre los que\u00a0 merecen citarse a Sigmund Freud, quiz\u00e1s el pensador m\u00e1s famoso y pol\u00e9mico de la psicolog\u00eda del siglo XX, as\u00ed como otros colegas suyos, todos ellos con [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":25830,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1738,6],"tags":[1756,531,1758,1760,966,1757,1759,1227,1753,1755,1739,1754],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1253"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1253"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1253\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1258,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1253\/revisions\/1258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}