{"id":231,"date":"2013-03-07T20:12:01","date_gmt":"2013-03-07T19:12:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/?p=231"},"modified":"2013-03-07T20:12:01","modified_gmt":"2013-03-07T19:12:01","slug":"pero-haberlas-haylas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/2013\/03\/07\/pero-haberlas-haylas\/","title":{"rendered":"La Rosa de Jeric\u00f3, pero haberlas&#8230; haylas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/1.-Meiga-y-Rosas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-232\" title=\"1.- Meiga y Rosas\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/1.-Meiga-y-Rosas.jpg\" alt=\"\" width=\"605\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/1.-Meiga-y-Rosas.jpg 672w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/1.-Meiga-y-Rosas-300x105.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 605px) 100vw, 605px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>He querido titular as\u00ed este art\u00edculo, en recuerdo del popular dicho gallego <strong>&#8220;Eu non creo nas <\/strong><em><strong>meigas<\/strong><\/em><strong>, mais habelas, hainas&#8221;<\/strong> (Yo no creo en las <strong><em>meigas<\/em> <\/strong>(brujas), pero haberlas, las hay), que resume <strong>el mito del car\u00e1cter gallego<\/strong>, del que se dice que <strong>\u201cnunca se sabe si va o si viene\u201d<\/strong>, excepto cuando est\u00e1 en una escalera, porque en ese caso lo que <strong>\u201cnunca se sabe es si sube o si baja\u201d<\/strong>. Dicho sea lo anterior <strong>con todo mi respeto, admiraci\u00f3n y cari\u00f1o a Galicia y sus gentes<\/strong>. He elegido pues ese t\u00edtulo porque expresa de forma adecuada la duda ante las meigas, que \u201c<strong>haberlas haylas\u201d<\/strong>, o ante cualquier otro asunto sobre el que uno no quiere posicionarse en demas\u00eda, por ejemplo las propiedades m\u00e1gicas que poseen algunas plantas, aunque \u201c<strong>tenerlas ti\u00e9nenlas\u201d<\/strong>, perm\u00edtanme la licencia en el uso de esos palabros (<strong>haylas<\/strong> y <strong>ti\u00e9nenlas<\/strong>).<\/p>\n<p>Un caso interesante, es la planta conocida como <strong>\u201cRosa de Jeric\u00f3\u201d<\/strong> (<strong><em>Anastatica Hierochuntica<\/em><\/strong>), considerada por muchos como un aut\u00e9ntico <strong>talism\u00e1n viviente<\/strong>, con propiedades que podemos comprobar por nosotros mismos, puesto que se encuentra con facilidad \u201cen los comercios del ramo\u201d. Por mi parte, la primera vez que vi un ejemplar de esta planta, hace de ello m\u00e1s de 30 a\u00f1os, fue porque mi mujer, muy aficionada a todo tipo de plantas y flores, la hab\u00eda comprado en un puesto que encontr\u00f3 por la calle, donde el avispado vendedor le explic\u00f3 las <strong>muchas virtudes de la planta en cuesti\u00f3n y su beneficiosa influencia<\/strong> en el entorno de d\u00f3nde se cultivaba. Lo cierto fue que al verla metida en una bolsa y absolutamente seca, me pareci\u00f3 lo que era, es decir <strong>un hierbajo seco en forme de bola<\/strong>, sin mucho inter\u00e9s. Aunque admito que mi inter\u00e9s aument\u00f3 bastante al ver que dos horas despu\u00e9s, <strong>tras ponerla sobre un plato con agua<\/strong>, el hierbajo seco se hab\u00eda transformado en una planta de un verde brillante que, desplegando sus ramas, <strong>cubr\u00eda todo el plato<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/2.-Israel-Jerusal\u00e9n-AMS-Jeric\u00f3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-233\" title=\"2.- Israel-Jerusal\u00e9n-AMS-Jeric\u00f3\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/2.-Israel-Jerusal\u00e9n-AMS-Jeric\u00f3.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/2.-Israel-Jerusal\u00e9n-AMS-Jeric\u00f3.jpg 800w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/2.-Israel-Jerusal\u00e9n-AMS-Jeric\u00f3-300x223.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/2.-Israel-Jerusal\u00e9n-AMS-Jeric\u00f3-768x570.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como antes dec\u00eda, la r\u00e1pida hidrataci\u00f3n y deshidrataci\u00f3n de la planta es f\u00e1cil de observar por cualquiera de ustedes, puesto que les basta con hacerse con un ejemplar de esta Rosa de Jeric\u00f3; claro que eso ser\u00e1, siempre que no se les ocurra buscarla en Jeric\u00f3. Y digo esto porque <strong>Jeric\u00f3 que es un antiqu\u00edsimo asentamiento<\/strong>, con m\u00e1s de 10 000 a\u00f1os de historia, situada <strong>a m\u00e1s de 200 metros bajo el nivel del mar<\/strong>, en la Cisjordania palestina, al noroeste del Mar Muerto, y a algo menos de 30 km de Jerusal\u00e9n, cuenta en la actualidad con una <strong>poblaci\u00f3n, enormemente dispersa<\/strong>, por lo que carece pr\u00e1cticamente de n\u00facleo urbano, de forma que <strong>no es f\u00e1cil encontrar<\/strong> lo que antes he denominado como <strong>\u201ccomercios del ramo\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Pude comprobar lo que acabo de escribir, por propia experiencia, cuando intent\u00e9 hacerme en Jeric\u00f3 con un ejemplar de Rosa de Jeric\u00f3, idea que parece bastante l\u00f3gica y natural, pero el resultado de mi b\u00fasqueda sobre el terreno, fue una vaga referencia hist\u00f3rica en la que me informaron que esa planta era m\u00e1s bien oriunda de Siria o tal vez de Afganist\u00e1n, y que si bien podr\u00eda encontrarse, arrastrada por el viento, en bastantes desiertos de la zona, <strong>no crec\u00eda en la ciudad de Jeric\u00f3, ni se recuerda que nunca fuera cultivada all\u00ed<\/strong>.<\/p>\n<p>La pregunta l\u00f3gica era <strong>\u00bfY entonces por qu\u00e9 se llama Rosa de Jeric\u00f3?<\/strong> Pues bien, seg\u00fan dicen, parece ser que aproximadamente dos o tres mil a\u00f1os antes de Cristo, la ciudad de Jeric\u00f3 gozaba de gran esplendor, extendi\u00e9ndose el <strong>rumor de que tal bonanza era debida a la abundante presencia de esa planta<\/strong>, pero no porque se cultivara all\u00ed, sino porque los ricos comerciantes y hacendados, la hab\u00edan adquirido en lugares lejanos, a elevados precios por cierto, al ser <strong>convencidos de que se trataba de un poderoso amuleto<\/strong>, para bendecir sus casas y hacer prosperar sus negocios, <strong>cosa que ocurri\u00f3 de hecho<\/strong>, por lo que la planta adquiri\u00f3 cada vez m\u00e1s fama y <strong>termin\u00f3 por adoptar el nombre de la ciudad que con tanto inter\u00e9s la acogi\u00f3<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/3.-Seca-mosaico-tierra.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-234\" title=\"3.- Seca-mosaico-tierra\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/3.-Seca-mosaico-tierra.jpg\" alt=\"\" width=\"633\" height=\"166\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/3.-Seca-mosaico-tierra.jpg 791w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/3.-Seca-mosaico-tierra-300x79.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/3.-Seca-mosaico-tierra-768x201.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 633px) 100vw, 633px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cuenta la leyenda<\/strong> que estando Jes\u00fas orando en el desierto, la Rosa de Jeric\u00f3 segu\u00eda sus pasos movida por el viento. En efecto, es cierto que dado que casi no tiene ra\u00edces, <strong>puede ser f\u00e1cilmente levantada por el viento<\/strong> y llevada a trav\u00e9s del desierto. Cuentan que la Rosa <strong>se deten\u00eda una y otra vez a los pies de Jes\u00fas<\/strong> y le acompa\u00f1aba durante el d\u00eda, rodando <strong>bajo la forma de bola que adopta cuando est\u00e1 seca<\/strong>. Despu\u00e9s al despertar del alba, <strong>la planta se abr\u00eda con la humedad del roc\u00edo<\/strong> y ofrec\u00eda al Maestro las gotas de agua posadas sobre sus ramitas, en las que Jes\u00fas, sediento tras una noche de oraci\u00f3n, calmaba su sed tomando con sus dedos el agua que le ofrec\u00eda la planta. <strong>Sigue contando la leyenda<\/strong> que, <strong>agradecido el Se\u00f1or<\/strong>, por haberle apagado la sed, <strong>la bendijo<\/strong>, por lo que en muchos pueblos de la tierra se cree que quien adopta y cuida una Rosa de Jeric\u00f3 atrae para s\u00ed mismo y para los suyos, paz, fuerza, felicidad, suerte en los negocios, energ\u00edas positivas, habilidad en el trabajo y bienestar econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Por mi parte <strong>doy fe<\/strong> naturalmente, puesto que las he observado cientos de veces, <strong>de las propiedades higrosc\u00f3picas de esta planta<\/strong>, capaz de repetir m\u00faltiples veces el ciclo de plegado (sequedad) y desplegado (humedad), y <strong>capaz incluso de \u201cresucitar\u201d tras un prolongado per\u00edodo de sequ\u00eda absoluta<\/strong>, de meses o a\u00f1os, mantenida dentro de una bolsa herm\u00e9ticamente sellada. Pero lo que <strong>desconozco<\/strong> es cu\u00e1nto de leyenda y cu\u00e1nto de realidad puede haber en lo que se dice de <strong>las propiedades benefactoras de esta planta<\/strong> en cuanto a aportar bienestar y fortuna a quien la cuida y cultiva; claro que en este sentido lo \u00fanico que es totalmente cierto es que <strong>\u00bfQui\u00e9n sabe?<\/strong>, con lo que vuelvo al homenaje al dicho gallego, puesto que no es posible saber c\u00f3mo hubieran ido las cosas con y sin la presencia de la planta, puesto que se trata de hechos excluyentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/4.-Freud-y-meiga.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-235\" title=\"4.- Freud y meiga\" src=\"\/ciencia-facil\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/4.-Freud-y-meiga.jpg\" alt=\"\" width=\"557\" height=\"221\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/4.-Freud-y-meiga.jpg 795w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/4.-Freud-y-meiga-300x119.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2013\/03\/4.-Freud-y-meiga-768x304.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 557px) 100vw, 557px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Se dice tambi\u00e9n<\/strong> que la <strong>Rosa de Jeric\u00f3 tiene una particularidad muy especial<\/strong>, y es <strong>que es ella la que te busca a ti<\/strong>, para encontrarte en el momento preciso. En este punto <strong>debo citar una experiencia personal que hace al caso<\/strong>: Durante a\u00f1os la Rosa que hab\u00eda tra\u00eddo mi mujer estuvo sobre mi mesa de trabajo, dentro de una peque\u00f1a pecera llena de agua, que le repon\u00eda a medida que se evaporaba; en una ocasi\u00f3n el agua apareci\u00f3 bastante turbia, de forma que <strong>saqu\u00e9 la Rosa de la pecera y la coloqu\u00e9 al sol<\/strong>, en el alf\u00e9izar de la ventana para que se cargara con la energ\u00eda solar, lo que en aquel momento me pareci\u00f3 una buena idea. Un par de horas despu\u00e9s, al ir a recoger la Rosa me di cuenta de que lo que hab\u00eda ocurrido es que <strong>al secarse con el sol hab\u00eda adoptado su forma<\/strong> de sequedad, es decir <strong>redondeada<\/strong>, con lo que hab\u00eda rodado y <strong>ca\u00eddo hacia la calle<\/strong>; trat\u00e9 de buscarla por los alrededores, pero no apareci\u00f3, de forma que <strong>la di por perdida<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Varios d\u00edas despu\u00e9s<\/strong>, al ir a entrar en mi coche aparcado a varias calles de distancia, comprob\u00e9 que all\u00ed estaba la Rosa, situada justo ante la puerta del conductor, de forma que <strong>era imposible no verla<\/strong>. Lo racional es pensar que lleg\u00f3 hasta all\u00ed empujada por el viento, en una o varias etapas, pro he de admitir que la sensaci\u00f3n que me dio en aquel momento fue que <strong>sin duda era la Rosa la que me hab\u00eda buscado y encontrado a m\u00ed<\/strong>. El resultado es que ah\u00ed est\u00e1 ahora, varios a\u00f1os despu\u00e9s, <strong>mir\u00e1ndome como siempre desde su pecera<\/strong>, y cumpliendo con su deber <strong>\u201csea \u00e9ste el que fuere\u201d<\/strong>, que ah\u00ed ya no entro.<\/p>\n<p>Pero, por si acaso, conviene no olvidar aquello de que <strong>\u201cyo no soy supersticioso, porque trae mala suerte\u201d<\/strong> y recordar que <strong>\u201c&#8230; haberlas haylas\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.google.es\/?gfe_rd=cr&#038;ei=hn88Vv6TPIjCbOOKvdgG&#038;gws_rd=ssl#q=Adolfo+Marroqu%C3%ADn+Santo%C3%B1a\"><span style=\"color: #0000ff;\">Adolfo Marroqu\u00edn Santo\u00f1a<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; He querido titular as\u00ed este art\u00edculo, en recuerdo del popular dicho gallego &#8220;Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas&#8221; (Yo no creo en las meigas (brujas), pero haberlas, las hay), que resume el mito del car\u00e1cter gallego, del que se dice que \u201cnunca se sabe si va o si viene\u201d, excepto cuando est\u00e1 [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[84,87,186,320,445,660,662,737,762,840,916,939,1167,1315,1356,1357,1423],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/231"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=231"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/231\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/ciencia-facil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}